Nacionales / Política
Reformistas areneros proponen a Cristiani cambiar estatutos para voto secreto

El presidente de Arena comenzará a consultar sobre un proyecto que, entre otras cosas, pide derogar la votación a mano alzada para decidir la candidatura presidencial de 2014 y cargos de dirección del partido. El problema es que el voto secreto acabaría con el instrumento de coacción que han tenido los donantes areneros y los grupos de poder que no querán ceder fácilmente el control de esas decisiones a las bases del partido. Cristiani, al parecer, no está muy convencido de impulsarlo.


Fecha inválida
Gabriel Labrador

El presidente del más poderoso partido de derechas, Alfredo Cristiani, tiene en sus manos un documento en el cual un grupo de reformadores areneros sugiere que se incluya en los estatutos partidarios el mecanismo de votación secreta para que ya la elección del candidato presidencial para 2014 surja de una votación secreta entre los miembros de la estructura en todo el país y, además, la creación de una Comisión Política que restaría poder al actual órgano dirigencial del partido, el Consejo Ejecutivo Nacional (Coena). 

Cristiani, según confirmaron miembros de la dirección nacional de Alianza Republicana Nacionalista (Arena), comenzará esta semana una ronda de consultas privadas con los distintos niveles jerárquicos del partido para exponerles el tema. Difícilmente el borrador tendrá cambios de fondo, a pesar de que su contenido atentaría contra uno de los más tradicionales mecanismos de control que hasta ahora ha poseído el Coena, que es la votación a mano alzada para decidir candidaturas a cargos de elección popular y para cargos de dirección del partido. El ejercicio de consulta consistirá nada más en preguntar si se está de acuerdo con las reformas o no, según el vocero del partido, Ernesto Muyshondt. “El proceso de consulta es para ir en la búsqueda del consenso, no de manera vinculante, sino solo a manera de guía, porque consultar con el padrón completo es difícil escucharlo, nos llevaríamos todo un año”, dice el director de información del Coena.

Quizás de las dos reformas planteadas, la más significativa es la posibilidad del voto secreto, pues es una modalidad rechazada históricamente por las dirigencias del partido en sus 31 años de vida. Que exista un borrador en papel que incluya la opción del voto en secreto es lo más adelante que el partido ha llegado en este tema, pese a que ya ha sido evaluado internamente, pero nada concluyente. El partido siempre ha terminado evadiendo ese mecanismo de decisión pues implementarlo rompería con la capacidad de presión e influencia sobre las bases que el voto a mano alzada le permite a la cúpula.

El Faro conversó con trece fuentes de Arena, entre dirigentes nacionales, exdirigentes, fundadores y diputados. Varias de ellas coinciden en que la dificultad que el voto secreto ha tenido para convertirse en regla es que dificultaría el control en la toma de decisiones en un partido en el que votar a mano alzada ha sido etiquetado como un acto de transparencia y valentía. También coinciden en que el proyecto ahora depende de lo que Cristiani haga por él. Dos fuentes del Coena, que es la instancia a la que ya se le compartió los pormenores de la discusión, han dicho que en la exposición de Cristiani --en laminas de Power Point-- no se tocó el tema del voto secreto. Ahora que el balón está de su lado, Cristiani parece haber soslayado la discusión, tal como todos y cada uno de sus predecesores en el cargo. 

Otro miembro del partido bastante familiarizado con el proyecto de reformas opina que Cristiani necesita primero evaluar qué tan receptivos son las estructuras al resto de enmiendas estatutarias.

El lunes 23 de abril después de una reunión ordinaria del Coena, El Faro preguntó a Cristiani su opinón a favor o en contra del voto secreto. 'Es posible para ciertos tipos de votaciones que haya voto secreto. En lo personal puedo creer una cosa, pero hay que esperar a proponerlo y a ver si se logra el ... Yo creo que no todas las votaciones tienen que ser secretas. Pero esperate que hablemos de los estatutos y después hablamos porque ni yo sé qué pasará y además no quiero adelantar criterio porque el presidente no debiese adelantar criterio cuando hay que hacer consultas amplias', dijo.  

Un director departamental que pidió el anonimato por no estar autorizado para hablar del proyecto de reforma, da a entender que Cristiani avalaría el voto secreto y que su trabajo será convencer a otros. Sin embargo, otras voces ponen en duda la voluntad del máximo dirigente arenero para abrir camino a la votación secreta. “Fredy ya dijo que sí (está de acuerdo con las reformas), ya están sus insumos en el proyecto, ya él había modificado el borrador antes y había dicho qué temas entraban y qué no. Ahora vamos a ver cómo lo vende”, dice el director departamental.

Una de las pocas fuentes que accedió a que se le identifique por su nombre es el director de información, quien esboza el argumento de quienes prefieren que el partido siga tomando sus decisiones más importantes con el mecanismo usual. “Los que están en contra del voto secreto dicen que si el partido ha funcionado bien por 31 años, a excepción del período Saca, no hay necesidad de reformar nada”, expresa Muyshondt.

Cuando se le pregunta a él su posición sobre la propuesta de reformas estatutarias, evita pronunciarse en contra o en favor.

Al buscar las razones del bloqueo a una propuesta que Arena viene discutiendo con intensidad al menos desde hace 12 años, lo que plantean nueve de las fuentes consultadas es que a grandes rasgos hay cuatro grupos de poder a los que les perjudicaría que las decisiones del partido ya no pasen por su filtro, sino que surjan directamente desde las bases. Estos cuatro grupos son el de los principales donantes y las estructuras acaudilladas por Cristiani y los presidentes honorarios Armando Calderón Sol y Francisco Flores. 

Cuatro de las nueve fuentes, además, coinciden en que esos grupos se activan con mayor efervescencia cuando llega la hora de nombrar un candidato presidencial. “Los donantes normalmente dejan que personas como Fredy y otros líderes administren el partido, y ellos solo están medio pendientes para confirmar que el candidato presidencial sea el más conveniente”, dice una exfuncionaria del gobierno de Antonio Saca. “En el resto del año, lo único que van a hacer es proponer temas al presidente del partido o evitar que se impulsen otros. ¿Por qué cree que el partido no ha hecho nada para abrir el mercado aeronáutico o para que el mercado del azúcar baje?”, cuestiona. 

Los que apoyan la reforma saben que esta trastocaría la estructura invisible del partido. “Las decisiones se han tomado siempre desde arriba hacia las bases, pero con esas reformas le dan la vuelta al partido sin que parezca que lo están haciendo. Al menos ahora se ha logrado ponerlo como posibilidad (el voto secreto), pues el objetivo es lograr que esa sea la única opción”, dice uno de los empresarios que han estado cerca del grupo de redactores de la propuesta. 

Una de las condiciones para instaurar el voto secreto es que el padrón de votantes esté debidamente ordenado. Los miembros del Coena, de manera unánime, han dicho que esa es la principal dificultad si se pretende impulsar el mecanismo del voto secreto, aunque ya son evidentes los esfuerzos para dar el paso. Un expresidente de Arena explica que Cristiani ha recibido una propuesta formal de parte de los fundadores del partido en la cual se establece noviembre como plazo para cerrar el padrón interno, el cual también dotaría de carnés a los militantes areneros. Hasta ahora, el partido nada más cuenta con fichas de sus miembros de estructura departamental y municipal pero no tienen un documento que los identifique. “La poca información que se tiene no está digitalizada, ese es otro problema”, comenta Juan José Guerrero, director de asuntos jurídicos.

En todo caso, la posibilidad de que el partido defina partes de su estrategia, sus candidaturas y sus mandos dirigenciales mediante el voto secreto causa escozor a los grupos de poder. “La estructura partidiaria (directores municipales, departamentales, sectores) puede llegar a votar distinto e incluso contrario a los intereses de los grupos de poder. Mientras que con la mano alzada se ejerce coacción, igual que en 2009, que hasta hubo cámaras de vídeo en los lugares donde había votación”, dice un exfuncionario de un gobierno de Arena que participó en el proceso de selección de precandidatos presidenciales de 2007-2008. 

Uno de los más antiguos miembros del partido, que trabajó de la mano con el fundador Roberto d'Aubuisson, deja entrever que las condiciones en el partido están maduras para apoyar las enmiendas. La militancia y las estructuras dentro del partido ven con naturalidad la instauración del voto secreto debido al nuevo contexto político del país, que incluye que gracias a una sentencia de la Sala de lo Constitucional los salvadoreños pudieran votar, por primera vez, directamente por candidatos a diputados, y no solo por las listas que imponían otrora los partidos. “El voto por cara nos abrió a todos los ojos. El voto secreto, por lógica, traerá más democracia porque permite que las decisiones las tomemos todos y no unos pocos. Lo importante es establecer un buen padrón, que ya está en marcha, y además que las reglas estén claras para no hacer campaña sucia contra un hermano arenero”, dice esta persona, en su vivienda de la colonia Escalón, en San Salvador.

Esa madurez, supuestamente, ya se había alcanzado también en el año 2000, cuando uno de los fundadores e ideólogo del partido, Ricardo Valdivieso, propuso elecciones primarias mediante voto secreto para designar candidatos a cargos de elección popular. En aquellos días incluso Cristiani y el entonces presidente arenero, Walter Araujo, dijeron estar en favor del voto secreto. Pero pasó el tiempo y el proyecto se apagó más rápido que lo que se había encendido.

En cuanto a la influencia de los donantes y las estructuras de los presidentes honorarios del partido hay quienes explican que su labor de filtro está en las fases preliminares de los procesos. “Lo que existe es un aval previo de estos grupos de poder, ellos para nada están marginados y por supuesto demuestran su simpatía por uno u otro candidato”, dice una fuente diplomática que ha conocido de primera mano cómo Arena toma decisiones. Esta persona cree que su partido no puede soslayar lo que considera una evolución natural hacia las decisiones de las bases. “Así como del ser humano se espera que evolucione, de los partidos también”, comenta. 

En el Coena hay quienes sugieren que están satisfechos con el status quo y dicen no ver con claridad el problema de la manipulación de decisiones que sugieren otros. Jorge Velado, el segundo al mando del partido como vicepresidente de Ideología, coincide con Muyshondt en que la votación a mano alzada no necesariamente es sinónimo de verticalismo. Ambos dirigentes aseguran que el partido puede echar mano de otras herramientas que no sean el voto secreto para garantizar una votación transparente.

Velado pone de ejemplo de democratización interna el proceso en el que se eligió a los candidatos a alcaldes que compitieron en marzo pasado y esa visión la comparten los diputados Alberto Romero, Carmen Elena Calderón de Escalón, Margarita Escobar y Donato Vaquerano. Estos dos últimos son miembros también del Coena. Dicen que el mecanismo por medio del cual los nombraron es un avance. Se refieren a algunos municipios donde la selección era producto de un ejercicio en el que los directivos cantonales se colocaban detrás de su aspirante favorito y quien lograba una fila más numerosa era el postulado. “Recuerde que en todo grupo político hay grupos de poder, y en los partidos es hasta sano que existan porque fortalecen el consenso y los argumentos del partido, el lobby es importante. Al final, las decisiones salen robustecidas”, dice Velado.

Cuando se le pide que valore el poder e influencia de Cristiani, Calderón Sol y Flores sobre las decisiones, lo expone de esta manera: 'Los expresidentes tienen liderazgo natural y son referentes para los donantes. Por la razón que sea así, lo que importa es tener la capacidad para trabajar juntos”.

El cabildeo que los grupos empresariales y políticos ya era evidente en 2007, cuando el partido daba muestras de que las candidaturas presidenciales siguen siendo de sumo interés para estos grupos. El Faro publicó un reportaje titulado “Instrucciones para ser candidato presidencial de Arena” en el que se dejaba evidencia del fuerte debate y la detallada evaluación que ciertos actores económicos desarrollaban. Uno de esos grupos eran Los Generales, formado por ex presidentes de la ANEP; otro denominado Los Torogoces, encabezado por el empresario televisivo Boris Eserski; además estaban la rama empresarial de ascendencia árabe y el grupo Roble, de la familia Poma.

Está por verse si Arena concreta algo o si solo da un paso más respecto del intento de 2000. Aquella vez el fundador Ricardo Valdivieso propuso modificar el artículo 108 del partido, que establece que las únicas maneras de votación son a mano alzada, nominal y por aclamación. Valdivieso y otro de los fundadores, Roberto Ávila, retiraron su candidatura para presidir el partido a cambio de que Araujo, quien automáticamente quedaría en posesión de Arena, se comprometiera a hacer un análisis profundo para ver si valía la pena instaurar el voto secreto. Más allá del supuesto análisis, el tema no germinó. Igual sucedió hace tres años, cuando Arena buscaba su candidato presidencial. Uno de los contendientes, el exdirector de la Policía Nacional Civil Rodrigo Ávila, pidió que se organizara una votación secreta entre los cinco contendientes que habían llegado a las últimas instancias del mecanismo de selección. El Coena, comandado por Saca, lo rechazó de inmediato. “El ingeniero lo propuso pero lo mandaron al carajo”, dice un exdirigente arenero.

Entre las voces reformistas de Arena hay, sobre todo, empresarios, que son los que encabezan un proyecto que a su juicio es nada más una necesaria modernización de un partido fundado en un contexto totalmente distinto al actual, en plena guerra civil. 

“El voto secreto viene a romper con todo eso y el partido dejaría de verse como una finca, sería un verdadero partido democrático y representativo”, dice un empresario interesado en que la propuesta de sus amigos del sector empresarial arenero prospere. La fuente cree que las bases y la estrucura del partido están muy a favor de los cambios, pero recuerda que a nivel de dirigencia el apoyo se difunde porque con el voto secreto ellos pierden control. 

Tres miembros del sector empresarial y dos miembros del Coena cuentan que si en el borrador el voto secreto se ha incluido como apenas una de las cuatro alternativas para votar al interior del partido es porque los reformistas saben que no deben ser drásticos y que, por el contrario, deben sostener posturas intermedias antes de llegar al extremo de proponer el voto secreto como única opción posible. “Hay mucha resistencia al cambio, y es complicado porque esas posiciones son bien tradicionales, de esos que piensan que 'Esto (el partido) siempre ha sido así'”, reseña una fuente del Coena. 

Otros anticuerpos a las reformas vienen de algunos dirigentes de segundo nivel que sienten la amenaza del voto secreto, puesto que solo el apoyo de sus estructuras podría ratificarlos en el poder. “Si, por ejemplo, los directores departamentales no tienen tanto arrastre dentro de la estructura,  ¿cómo podrían quedarse en el cargo? Esa es la gente que se va a oponer, los que no tengan arrastre”, explica otro empresario arenero.

Uno de los fundadores de Arena asegura que la resistencia a los cambios es tal que no metería las manos al fuego por los acuerdos que parecen haber sido alcanzados en borrador. “En política nada debe tomarse como certero hasta que no se cumpla, ya hemos visto muchos intentos en el pasado y no ha pasado nada”, agrega.

Los ideólogos de las reformas que han propuesto a Cristiani nunca creyeron que se alcanzaría este punto en el que el presidente del partido lo haría suyo. Según dos diputados de Arena y tres miembros del Coena consultados, causa sorpresa que esta discusión interna parece tener un destino definido: aprobar las enmiendas. La incógnita principal es para cuándo entrarían en vigencia.

El gran detonante que permite que ahora Arena esté pensando en hacer reformas de gran calado a sus estatutos tiene dos nombres y dos apellidos: Elías Antonio Saca González. La estela que este expresidente de la República dejó en el partido aún asombra a los integrantes del partido y nadie parece estar de acuerdo con que otro dirigente llegue a concentrar tanto poder como lo hizo Saca hasta el punto de volverse una especie de emperador. “Cuando el poder está muy concentrado, indiscutiblemente se presta a abusos y ese fue el caso del Coena anterior a Fredy”, dice un empresario de los siete miembros del Coena entrevistados por El Faro. Los demás confirman que Saca colocó en posiciones claves a miembros de su estructura y con eso el partido no tenía un contrapeso en la toma de decisiones. 

La crisis política y financiera que sufrió Arena después de la derrota de marzo de 2009 los hizo tocar fondo. El Coena de Saca es el que más poder había aglutinado en toda la historia del partido, agregan. Ese poder también se evidenció desde el inicio, cuando allá por 2006, Saca y su mano derecha, René Figueroa, pidieron a Norman Quijano, entonces diputado, que retirara su candidatura por la alcaldía de San Salvador. 

El descalabro dentro del partido provocó que a inicios de 2010 unos integrantes del sector empresarial comenzaran a pensar qué reformas estatutarias serían las más convenientes para evitar tocar fondo de nuevo. Cuando Cristiani volvió al Coena, este grupo de areneros se le acercó y le platicó sobre la posibilidad de entregarle un documento con reformas de estatutos. Cristiani aceptó, dicen algunas personas allegadas a este proceso. Arena se embarcaba en un viaje para evitar que sea cual sea el Coena que llegue a dirigir el partido, tenga su papel bien definido y limitado con mecanismos de control interno. 

Muyshondt mira en retrospectiva y dice que las decisiones que tomó el Coena de Saca no son del todo legítimas: “Básicamente, para todas las decisiones, el Coena se impone porque a pesar de que la asamblea general ratifica a mano alzada, el que propone es el Coena. Es positivo si tenés un Coena bueno, que actúe apegado a los estatutos del partido y que emane buenas decisiones, pero si tenés un Coena como ha pasado anteriormente, que está manejado por un pequeño grupo que no responde a los intereses del partido ni de los del país, sino que a sus intereses particulares, aparecen las malas decisiones y las violaciones a los estatutos”. 

Quizás por la coyuntura actual en la que el engranaje electoral de Arena ya comienza a aceitarse para definir la candidatura presidencial de 2014, el abuso de Saca que más reclaman los dirigentes y fuentes consultadas es el proceso de nombramiento del candidato Rodrigo Ávila. “La novela” de las elecciones internas, le llaman algunos ahora, aunque en su momento, entre 2007 y 2008, guardaron silencio. Le llaman así debido a la coacción de los votantes que una de las competidoras, Ana Vilma de Escobar, denunció públicamente en pleno proceso, porque Saca volcaba toda la maquinaria del partido para favorecer la postulación de Ávila.

Por eso es que además del voto secreto, la gran novedad es la creación de la Comisión Política, una instancia conformada por 15 miembros provenientes, la mayoría, de los distintos organismos de dirección del partido. La Comisión Política tendrá bajo su responsabilidad salvaguardar la identidad, la disciplina y la ideología tricolor. El Coena, en términos muy sencillos, ejecutará (como un gerente general o un Ceo en una empresa) lo que la Comisión Política determine. Esta última tendrá las siguientes atribuciones: interpretar los principios y objetivos del partido; interpretar reformar o derogar los estatutos y los reglamentos que normen la existencia del partido; determinar la línea política del partido, sus proyectos económicos y sociales y su participación en campañas electorales; proponer el mecanismo de selección de candidatos a elección popular; proponer los miembros del tribunal de ética; interpetear y reformar los reglamentos de ética, entre otras. Será un mecanismo cuyo propósito es erosionar el poder virtualmente absoluto del Coena según los estatutos vigentes.

En una presentación de hace un mes en la que participaron como audiencia los miembros del sector empresarial, los redactores del borrador dijeron que se buscaba separar del Coena una instancia que no fuera presa de las pasiones electoreras. 

En la búsqueda de “pesos y contrapesos del partido”, el partido creó el tribunal de ética en 2011 (conformado por tres areneros de la vieja guardia). El segundo paso es instaurar la Comisión Política, así como el voto secreto. 

Según las fuentes consultadas, habrá una tercera oleada de reformas estatutarias después de las elecciones presidenciales de 2014. Estas consistirán en dejar como único mecanismo de votación el voto secreto y otorgar el único derecho a voto a los afiliados que paguen una membresía dentro del partido. “Esto se mira bien desde la dirigencia porque eso viene a ayudar económicamente las finanzas”, dice un miembro del Coena. Otro dirigente revela que hasta ahora solo los grandes contribuyentes del partido han sido los que han tenido el poder de pedir cuentas sobre la utilización de su dinero: “A esto le llamamos democratizar las finanzas porque es sano que ya no solo se rindan cuentas a 20 grandes financiadores sino que a todos y a cada uno de los que han invertido en el partido. Esto va a dejar de ser una finca”, agrega. 

Para llevar adelante estas enmiendas se vuelve vital contar con un padrón interno bien elaborado, y que ya la militancia esté familiarizada con el voto secreto, las cuales son dos de las reformas que se está pensando aprobar en septiembre próximo. 

Uno de los integrantes del Coena dijo que, como primer paso en el camino hacia la asamblea general de septiembre, y en busca de respaldos a las reformas, el viernes 18 de mayo -hace tres días- Cristiani presentó el borrador al Coena. Siete de los 13 integrantes del Coena dijeron a El Faro estar de acuerdo con que se evalúe el voto secreto y la creación de la Comisión Política. De ellos, cuatro van más allá y dicen estar rotundamente a favor. Sin embargo, dos fuentes del partido confirmaron que Cristiani expuso un documento de láminas Power Point en el que el voto secreto no estaba incluido. 'Supongo que Fredy quiere ir midiendo cómo se van recibiendo las otras reformas antes de hablar de voto secreto', dice uno de ellos. 

En junio, los casi 500 integrantes de la asamblea general del partido podrían votar a favor si es que Cristiani logra “venderles” dichas reformas. Por eso es que Cristiani, quien en septiembre termina su período como presidente, se reunirá con los 14 directores departamentales, según confirman otra fuentes del Coena.

Casi todas las fuentes consultadas coinciden a la hora de identificar a quienes han impulsado en Arena las reformas a los estatutos. Citan a Edwin Zamora, quien el 1 de mayo se estrenó como diputado; a Tom Hawk, director del sector empresarial; y dos hijos de fundadores, Marcos Llach y Tomás Calderón González. El Faro logró hacer contacto con tres de ellos, pero se rehusaron a dar declaraciones porque dijeron no estar autorizados para comentar a los periodistas sobre el tema. Fuentes de su círculo cercano dijeron que estos reformadores buscaban evitar la divulgación de sus nombres porque eso contaminaba la propuesta. 

“Ellos andaban con la idea de que había que darle vida al estatuto que dice que Arena es republicana, democrática y representativa”, dice un empresario cercano a la dirigencia arenera, al explicar las premisas de partida para los reformistas. 

El borrador que los cuatro areneros estaban elaborando sufrió cambios durante el último año. Cerca de 50 personas, entre directores departamentales, directos de los sectores, fundadores, diputados, expresidentes del partido, empresarios y militantes, participaron en una consulta y añadieron elementos. 

En un partido donde las opiniones de los líderes de más trayectoria son importante referente para las bases, muchos piensan que Cristiani es el único que puede motivar a las estructuras a respaldar reformas de este tipo. “Hacer las consultas es vital. Si a mí me impusieran reformas, yo sería el primero en rechazarlas, pero una vez consultadas, nadie se puede oponer”, dice un exministro del gobierno de Cristiani (1989-1994). “Si él demuestra que el voto secreto es confiable y muestro cuáles son los beneficios, las reformas se aprueban sin problemas”, agrega. 

Si Arena hiciera realidad el voto secreto para las decisiones internas, estaría andando el camino contrario a su principal rival, el FMLN, que tenía un mecanismo de voto secreto para elegir candidatos y dirigentes, pero lo abolió hace ya seis años, con el argumento de que ese sistema atentaba contra la unidad del partido.

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