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“Que nos pongamos de acuerdo no significa que estamos con el Gobierno”

El viernes 13 de diciembre, Arena votó unida por el Presupuesto 2020. El partido con mayoría en la Asamblea Legislativa no solo validó el plan de gastos del gobierno Bukele del próximo año, sino que también dio un viraje a su rol de oposición. Si durante los últimos dos gobiernos fue un partido que contrarió la suscripción de deuda y el crecimiento de las remuneraciones cedió a las peticiones de más contrataciones de personal, más compras públicas y más deuda para cubrir vacíos del presupuesto. 

 
 

El presidente de Arena, Gustavo López Davidson, reconoció que para la aprobación del Presupuesto 2020 participaron en negociaciones a puerta cerrada con la presidencia de Nayib Bukele. Acepta que el partido que dirige llevó a cabo concesiones hacia el Ejecutivo inconcebibles durante la última década, aunque pide que esto no sea visto como un cheque en blanco o como que Arena está alineada al gobierno como el resto de partidos de derecha: Gana, PCN y PDC.

Lo cierto es que, el 13 de diciembre de 2019, Arena apoyó de manera unánime -con la participación de sus 37 diputados- el plan de gastos del Ejecutivo, validaron la emisión de 645 millones en títulos valores (deuda) para gastos no relacionados vencimiento de bonos y dejaron intacta la maquinaria de publicidad de Presidencia de la República. A cambio obtuvieron una amnistía fiscal, 13.3 millones para obras de infraestructura en los municipios y el cese de la campaña contra personeros de Arena, mencionados en el proceso judicial Operación Cuscatlán por su participación en negociaciones con pandillas para obtener apoyos electorales. 

López Davidson justifica la renuncia al discurso proausteridad que caracterizó los intercambios con los dos gobiernos del FMLN con que Bukele había decidido distanciarse de Nicaragua y de Venezuela. El dirigente acepta que los gastos de consumo, remuneraciones y compras de bienes y servicios, crecen más que la economía, pero defiende la concesión que hizo Arena: "en una negociación no puede obtenerse todo lo que uno quiere".

López dijo que "los tiempos cambian" para justificar por qué se plegaron a las peticiones del Ejecutivo y dejó la puerta abierta para alcanzar nuevos acuerdos en otros temas sensibles que pueden poner en riesgo la estabilidad de las finanzas públicas. El dirigente dijo que si valoran que proyectos o programas sociales están en riesgo, incluso estudiarán la conveniencia de emitir más deuda para pagar 1 356 millones de dólares que entre 2021-2024 serán exigidos de manera escalonada por los acreedores.

El 17 de diciembre, Gustavo López, presidente de Arena, defendió los acuerdos de su partido con el gobierno. Aseguró que tienen puntos en común y que están abiertos a dialogar para alcanzar acuerdos. Foto: Víctor Peña. 
 
El 17 de diciembre, Gustavo López, presidente de Arena, defendió los acuerdos de su partido con el gobierno. Aseguró que tienen puntos en común y que están abiertos a dialogar para alcanzar acuerdos. Foto: Víctor Peña. 

Arena cedió de manera unánime a peticiones que eran impensables con los gobiernos del FMLN: la aprobación del presupuesto, la entrega de 645 millones en títulos valores y 91 millones para la Fase II del Plan de Control Territorial. ¿Qué cambió con este gobierno?

Nosotros tenemos que apoyar la seguridad. Si se están generando resultados, que no se generaron con el FMLN significa que hay una estrategia diferente. Sí se negoció. 

¿Ustedes respaldan al Gobierno y aseveran que esta haciendo bien su trabajo en seguridad pública?

Vimos que en la Fase II, de los 91 millones de dólares, los montos que se han aprobado fueron en primera fase en la que va a cada una de las instituciones. Lo de agua va a ANDA, lo de calles a Obras Públicas. Parecía que era solo dinero para propaganda para el partido Nuevas Ideas. No había comunicación. Yo cuestioné por qué habían colocado compras de 10 millones en equipo médico para seguridad. No veo que aplique. ¿Para qué habían tantos millones para calles y para agua? Aparentemente lo estaban escondiendo para hacer propaganda para Nuevas Ideas, para ir a inaugurar todo eso. Llegamos al acuerdo de que se pasará la primera votación y que será para las diferentes entidades. Vamos a estar controlando o hasta inaugurando todo eso.

Con los gobiernos del FMLN era inconcebible que Arena votara unida para autorizar una emisión de deuda grande para pagos no relacionados con vencimientos de bonos.  ¿Por qué validaron que el gobierno Bukele emitiera 645 millones para financiar el presupuesto, para gastos no relacionados con la reestructuración de la deuda de bonos o de letes?

Ahí hay gasto de inversión y gasto social. Ahí está también el tema del FODES, del beneficio para las alcaldías. Crecieron las remuneraciones. Este es el primer presupuesto de este gobierno y como tal tenemos que negociar. Llegamos a acuerdos y se aprobó. Vamos a vigilar que las cosas se hagan como se deben hacer. Le damos al gobierno la oportunidad de que haga un bien para El Salvador, pero vamos a ser contralores.

La Ley de Responsabilidad Fiscal intenta ordenar los gastos y evitar que remuneraciones y bienes y servicios crezcan más de lo que crecen la economía de un año a otro. Pero ustedes validaron que salarios y bienes y servicios crezca más de lo que crece la economía. ¿No es una contradicción que con el FMLN hayan tenido una posición estricta, pero con este gobierno hayan cedido tanto?

Siento que el FMLN no es el mejor amigo de Nayib. Por consiguiente, son los más críticos. Estamos apoyando todo lo que creemos que es por el bien del El Salvador. Vamos a esperar a diciembre para ver cómo van las cosas. 

En el borrador del presupuesto que presentó el Ejecutivo habían gastos opacos escondidos en los “Gastos Financieros”, que tras la negociación fueron transparentados y reclasificados en los gastos de consumo: “Remuneraciones” y “Bienes y Servicios”. Sin embargo, con esa modificación esos gastos crecen de 2019 a 2020 en un porcentaje mayor al que crece la economía, contrario a las recomendaciones de la Ley de Responsabilidad Fiscal. ¿Por qué Arena validó esto?

El problema es que, si se ve bien, la Ley de Responsabilidad Fiscal comienza hasta 2021. Ese es uno de los temas. El gobierno insistió e insistió. Así es hasta 2021.

Pero para cumplir la meta trazada en la Ley de Responsabilidad Fiscal debe haber una disminución en los gastos de consumo, del déficit y de la deuda como porcentaje del PIB. ¿Por qué Arena validó este presupuesto que navega en contra de las metas establecidas en la Ley de Responsabilidad Fiscal?

Esa Ley tiene una fecha de inicio. No se ha sobrepasado en una cantidad exagerada. Si una Ley comienza en tal fecha y vemos que hay algo que lo vemos positivo así va a ser. Recuerde que en una negociación no todo lo que uno quiere puede obtenerse. 

La Ley establece que el Gobierno debe trabajar para que disminuya la deuda y la deuda no va a disminuir si el déficit no disminuye.

A eso vamos. No somos una libreta abierta para emitir cheques. Acá tenemos ejemplos como Corsatur, el ISTU y el MITUR. Son tres cosas para lo mismo y ninguna camina de la manera adecuada. La policía gasta 7 millones en alquileres. El Gobierno tendrá que ajustarse. Si son proyectos de inversión importantes para nuestro país, lo vamos a considerar. Pero para gasto corriente, eso no puede ser.

¿Cómo responde a quienes consideran que la aprobación de este presupuesto y de este paquete de endeudamiento es un cheque en blanco para este Gobierno y algo que no habría ocurrido con los gobiernos del FMLN?

Los tiempos cambian. El FMLN ha sido un partido muy aliado de Venezuela y de Nicaragua. Acá tenemos a un presidente, que lo considero bastante autoritario, pero que también considero que hay algunos puntos en común; y si hay puntos en común que sean para beneficio del país entero, lo vamos a apoyar, pero también nos vamos a oponer para cualquier cosa que sea negativa.

¿Arena deja abierta la puerta para limpiar la deuda de Letras del Tesoro de más de 900 millones de dólares y la deuda de largo plazo, los vencimientos de bonos por 1,356 millones que van a ser cobrados al gobierno por los acreedores entre 2021 y 2024?

Si vemos que hay que reestructurar, porque si no lo hacemos corren peligro programas sociales, será el momento de analizarlo. Si hay salida financiera, vemos, analizamos y tomamos una decisión. Si vale la pena, que se haga. Nos preocupa que haya más deuda para gastos, pero si es para inflación (y vale la pena) apoyaremos. Pero no significa que habrá puerta abierta para cualquier cosa, no. Ya estamos muy endeudados y eso nos puede llevar a subir el IVA. Eso le va a pegar a las personas, principalmente a los de menos ingresos.

El ministro de Hacienda aseguró que con el Presupuesto 2020 suprimían 3,300 plazas y creaban 5,000. ¿En la negociación quedó establecido que con esta medida el gobierno iba a poder hacer despidos para incorporar gente nueva?

La verdad del caso es que yo no estaba en eso. Tampoco me comentaron nada. Lo que he visto son las recomendaciones de las cosas básicas. Si el Gobierno va a ocupar plazas, ya es una cosa de ellos. No es algo que nos competa a nosotros. Lo que nos compete es aprobar o no aprobar partidas, montos, no políticas internas de un gobierno: poné aquí, quitá aquí. Eso no. Es falso.

El jueves 12 de diciembre,  antes de entrar a una reunión con diputados del partido Arena para compartirles acuerdos con Presidencia de la República, usted me aseguró que el Ejecutivo había cedido a peticiones de Arena. Dijo que “les había dado claridad”, que por eso estaban listos a votar por el Presupuesto. ¿Sobre el tema de los despidos y la contratación de gente nueva no les dio claridad el Ejecutivo?

Eso es una cosa del Ejecutivo, específicamente: las contrataciones y los despidos. Lo único que pudo haberse avalado es que el tema de las remuneraciones se iba un poco para arriba, a nivel del monto. Pero no es que nosotros nos vamos a meter. No andamos sudando calentura ajena. Si el gobierno despide es cosa de él. Si contrata, pues él ya tiene un presupuesto para que lo maneje. Nos toca ser contralores de que lo que se aprobó se ejecute de la manera correcta.

Con los gobiernos del FMLN, hubo actores que jugaron roles de contrapeso. Pero ahora el presidente de la ANEP dice que no es rol del sector privado ser oposición política, el presidente de la ASI ha respaldado en público algunas iniciativas del Ejecutivo. Con la aprobación del Presupuesto, Arena también se sube a este barco. ¿Podemos esperar que no haya oposición política al gobierno de Bukele?

Tenemos que entender una cosa: Todos vamos a buscar el bien de El Salvador. Sí, hay cosas que vamos a tener en común con cualquier partido y también con el Ejecutivo. Ser oposición no es oponerse a todo. Si es por el bien del país, lo vamos a apoyar. Como Arena lo hemos venido demostrando y el sector privado (también), ya sea la ANEP o la Cámara de Comercio... si hay algunos aspectos que van para el desarrollo y el bienestar del país, no hay ningún inconveniente.

Ustedes fueron críticos de las negociaciones que se daban afuera de la Asamblea Legislativa entre FMLN y Gana. Arena ahora participa en negociaciones fuera del recinto legislativo donde definicieron el Presupuesto 2020 y un paquete de endeudamiento. ¿Ese rol de respaldo va a jugar Arena con el Gobierno?

Nosotros platicamos con todas las bancadas adentro de la Asamblea como afuera. Ellos nos pidieron reuniones en el Ministerio de Hacienda. Fuimos a platicar en varias ocasiones con las personas delegadas del partido para ir a buscar entendimientos. Platicando uno se entiende y así hemos logrado diferentes cosas. Basados en las negociaciones se lograron aprobar.

¿Me puede hablar de la reunión que los diputados de Arena tuvieron en las Azaleas con el ministro de Hacienda y la coordinadora de operaciones del gabiente?

A esa reunión llegó el ministro con Carolina Recinos. Expusieron a toda la bancada cuál era la posición del Gobierno sobre el presupuesto. Ese acercamiento es como debe hacerse. La bancada está atenta y sacamos conclusiones que son favorables de cosas que se pueden negociar. Así llegamos a entendimientos. Es por eso que se votó.

¿Lo ideal no habría sido que el espacio fuera la Comisión de Hacienda, que es la que al final valida el dictamen?

No, porque fue con toda la fracción. Llegan los 33 diputados a los que se les expone todo más los asesores. Yo estuve presente. Eso lo considero correcto. Nosotros no tenemos un lugar lo suficientemente grande en la Asamblea. Es igual que el FMLN, que tampoco lo tiene. El local de las Azaleas lo paga la Asamblea Legislativa.

Con el primer Gobierno del FMLN, vimos al partido de Gobierno asociarse con Gana para dividir y aniquilar políticamente a Arena, que era la oposición. ¿Podemos esperar un escenario similar: una alianza entre el Gobierno de Bukele y Arena para aniquilar políticamente al FMLN?

No. Jamás. No nos equivoquemos. Que nos pongamos de acuerdo en diferentes negociaciones largas no significa que nosotros estamos con el Gobierno. Somos un partido que apoya lo bueno para El Salvador y vamos a ser muy contralores. Vamos a ser muy objetivos en informar lo que sea negativo para nuestro país. Lo hemos sido. Me extraña su pregunta. El presidente Bukele me desconoce como presidente de Arena. Si estuviéramos en luna de miel, sería otra cosa. No es así.

Antes de que se concretara este acuerdo por el Presupuesto 2020, en Arena parecía que había tres bandos: los institucionales que decían respetar la línea del partido, los cuatro sancionados y los afines al alcalde de San Salvador, Ernesto Musyshondt. ¿Cómo está administrando las diferencias Arena?

Votamos todos por el presupuesto. No nos dejemos ir por tanta fake news ni por los chambres. Todos en Arena votaron por el presupuesto.  Hablan de un grupo u otro. Puede haber un grupo que tiene afinidad con cierta persona y eso es normal. No tenemos problema de eso. Los cuatro sancionados obviamente no pueden participar.

Pese a tener la bancada legislativa más grande, Arena se ha mostrado temeroso a contrariar la agenda del Ejecutivo, por el desgaste que esto pueda producir en las encuestas.

No sé a qué se refiere. No hemos sido sumisos. Por ejemplo, superamos el veto al tema de incorporar el rostro de los candidatos en las papeletas para las elecciones de alcaldes. Esa parece una pregunta para otro partido. 

Las negociaciones con pandillas también han sido una causa de división dentro de Arena. Ernesto Musyshond incluso dijo públicamente que el partido lo había dejado solo. ¿Por qué en aras de mantener la unidad del partido Arena ha mantenido este doble discurso: hablar del combate a las pandillas, pero mantiene en sus filas a personas que dialogaron con las pandillas?

Neto lo aclaró en entrevistas. Él dijo que se tuvo que pagar una extorsión. Nosotros por eso se generó una Ley y ahora pagar extorsiones es un delito. Es como debe ser. No podemos estar en eso. La realidad es que no se puede llegar a territorio. Hay gente que paga hasta una cora para entrar a una colonia. Como reitero, se cayó en el error. Caímos en eso. La coyuntura en ese momento generó eso.

Manifiesta que no han sido sumisos. Pero de cierta manera el bando de Ernesto Muyshondt de alguna manera ha validado la agenda de este Gobierno. Cuando el presidente decidió no reconocerlo como presidente de Arena y anunció su intención de dialogar con otros liderazgos, Muyshondt no cuestionó a Bukele sino que dio un paso adelante para ofrecerse como interlocutor.

Quizá no has leído con detalle las declaraciones. Yo hablé con Neto Musyshondt. No es así. Él me mandó lo que dijo. Es como si en un matrimonio hay problemas y alguien se ofrece para intermediar. Neto es el alcalde de San Salvador. Está haciendo una buena gestión, que se enfoque en eso. Para eso en el partido hay autoridades elegidas democráticamente y que tienen esa responsabilidad. Por consiguiente el partido va a buscar los mecanismos para poder resolver cualquier tema. No íbamos a caer en donde el ego impera ante una necesidad del pueblo y eso implica hablar y dialogar. No es como el presidente lo ha buscado: la exclusión, la división, los ataques que no van de la mano con el sistema democrático nuestro. En Arena, demostramos: revisando, corrigiendo, modificando todo lo que fuera necesario para el tema del presupuesto.

Gustavo López dijo que no descartan discutir la reestructuración de la deuda.
 
Gustavo López dijo que no descartan discutir la reestructuración de la deuda. "Si vemos que es necesario reestructurar la deuda (...) Si vale la pena, que se haga", dijo. Foto: Víctor Peña. 


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