Es que están ligados. Para hacerle frente al cambio climático tenemos que arborizar. El que está plantando árboles está luchando contra el cambio climático, aunque no lo diga. Claro que en eso debe usarse los fondos, en arborizar, en reducir la vulnerabilidad del territorio. ¿El problema aquí cuál es? Destruyen San José Villanueva, hacen campos de golf, luego el agua agarra cuesta abajo e inunda el cantón Melara.
Pero el campo de golf no lo han hecho, aún, en Villanueva
Ahí lo que han hecho son las construcciones de Poma.
¿La Hacienda?
Si, La Hacienda y otras. Hay varias ahí, por lo menos hay dos. Si estuviéramos en Estados Unidos no sería tanto problema como aquí.
¿Por qué? ¿Allá sí lo hacen bien?
Allá hay tierra, hay tierra, acá deberíamos hacer otras cositas. Agricultura orgánica. Otras cosas para diversión. La gente ni va de golf, pero son de las cosas que el caché les trae.
Recuerdo una campaña que tenían ustedes en los años 90 sobre un bosque de la reconciliación. Que iban a plantar 75 mil árboles, ¿lo terminaron?
Sí, 75 mil, lo plantamos y todo. Ahorita estamos en negociación con una cooperativa que quiere llegar a vivir. Ellos quieren mantener el bosque, pero vivir ahí, porque no tienen dónde, y hay un poquito de tierra donde quieren hacer sus propios cultivos, lo cual nos cae bien. Entonces estamos en pláticas con ellos.
¿Cuál argumento prefiere: la tierra es para que la gente la use o la tierra hay que conservarla?
Mire, es como todo el cuerpo: su cuerpo debe estar sano y tiene de todo: sangre, orín, heces fecales, materia verde... Pero si todo está manejado bien, usted puede vivir bien. ¿Me entiende? En mi casa todo lo que es materia orgánica que se genera, la regreso a la tierra. Abro un hoyito en la tierra y lo entierro. ¿Qué significa? Que la tierra se me está volviendo cada vez más fertilizada, hay árboles y animales.
¿Esa imagen que pinta no es demasiado utópica, Ricardo?
¿Por qué?
Vaya, para hacer un jardín del Edén en mi casa debo romper el cemento, sembrar, armar un sistema para que las heces caigan directamente en la tierra.
Sé que no en todas partes se puede. Si usted vive en una multifamiliar no va a poder. Pero a la par hay un terreno. Uno debe situarse a donde uno está.
¿Usted con qué sueña? ¿Sueña con ver un mundo libre de asfalto y cemento?
No, no. El cemento es importante, el asfalto también para poder moverse y las casas a veces necesitan cemento. Yo lo que sueño es un mundo donde el impacto que le generemos al planeta no exceda la capacidad del planeta para estarse regenerando.
¿Qué consejos prácticos daría para alguien que va a cambiar radicalmente su vida, vistiendo camisas de manta y tomando solo jugos naturales?
Mire, pero las camisas de manta...
... Estoy bromeando.
No, pero las camisas de manta son frescas, son buenas, son agradables.
Ja, ja, ja.
Hay que luchar porque no se siga destruyendo lo que todavía queda en El Salvador, que no es mucho, ¿veá?
Ajá, pero, ¿consejos prácticos para un salvadoreño común y corriente?
Oponerse a la destrucción de las cosas que están en su entorno como la finca El Espino, la Cordillera del Bálsamo. Dos: tratar de consumir lo local. Si usted puede comprar verduras ahí en el mercadito de enfrente, si hay alguno, mejor.
Sigamos intentando desmitificarlo: ¿el ambientalista tiene que ser un actor principal en la defensa de los derechos de los animales?
Son importantes los derechos de los animales. Lo que pasa es que a veces se vuelven demasiado extremistas algunas organizaciones.
¿PETA no le gusta, por ejemplo?
Eeeh...
¿O Greenpeace?
Yo poco conozco de PETA. Conozco más de Greenpeace ciertamente.
¿Le llega Greenpeace?
Algo.
¿No es socio?
No.
¿No promovería que la gente salga corriendo a La Unión, a Calvo, a detener a los buques?
No. Es que Greenpeace se concentra bastante en defender las ballenas. Lo cual está bien. Nosotros creemos que hay que ponerle no solo el componente biológico, sino que también el componente social y económico.
O sea, ¿no van a salir a defender al cuzuco?
Alguna vez podremos salir. Pero a la par que defendemos a la tortuga, defendemos al tortuguero y a la tortuguera. ¿Me entiende? No solo a la tortuga, también al que vive de la venta de huevos de tortuga.
¿Usted es un hombre de izquierdas?
Soy ecologista, que es distinto. Entre la izquierda y la derecha hay una diferencia en términos económicos. La izquierda intelectual piensa que el Estado debe ser dueño de los medios de producción, la derecha que no. Pero es una diferencia economicista. Para nosotros el problema es ecológico. Para nosotros el problema fundamental del mundo es que las decisiones trascendentales que se toman por carácter económico, se deberían tomar por carácter ambiental. Hay una gran diferencia.
¿Que haya sido concejal en la última alcaldía de San Salvador gobernada por el Frente significa qué?
Es que nosotros con las cosas que decimos coincidimos en un 80% con el FMLN, en un 10% con Arena, la democracia cristiana y qué sé yo, y en un 10% con ninguno. Porque en el planteamiento social coincidimos bastante con el FMLN, bastante.
No puedo entender que diga que comulga en un 80% con los planteamientos del FMLN, si el FMLN no piensa en nada por el ambiente. El FMLN piensa políticamente. Punto.
Ciertamente el FMLN es un partido de izquierda.
Piensa políticamente.
Actúa políticamente y algunas cosas ambientales le calan.
¿Cuando Violeta Menjívar llegó a protestar por la Diego de Holguín -tarde, porque ya habían talado todo-, eso fue un acto político o de verdad una proclama por el ambiente, por El Espino?
Como usted dice, nos enteramos tarde. Fue cuando hicimos la protesta. Por supuesto que la mayor cantidad de cosas que nosotros protestamos caen en contra de Arena, porque ha sido la fuerza predominante. Algunas cositas que protestamos caen contra el FMLN: toda la destrucción en Santa Tecla cae en contra del alcalde del FMLN.
¿La zona alta, en el volcán, y parte de la Cordillera?
Sí, claro, el alcalde de Santa Tecla ha destruido bastante la naturaleza, a pesar de que habla del ambiente y es del FMLN. El punto es que si fuéramos orgánicos del FMLN nos tendríamos que callar ante eso y no podemos hacerlo, nosotros somos ambientalistas.
¿Por qué se metió a la alcaldía? ¿No cree que eso le restó credibilidad?
Ciertamente. Me metí porque creí que había una oportunidad para poder impulsar cosas como el manejo sustentable de los desechos sólidos.
¿Pero qué pasó con la política? ¿Vio que no es tan fácil estar ahí dentro?
Pero le voy a decir esto: yo era uno de 18 concejales. Si a mí me dejan decidir, otra cosa hubiera sido.
Los otros entonces no andaban en la sintonía ecologista.
Ecologistas no, algunos de ellos con buena voluntad y entendimiento de las cosas. Les propuse que había que prohibir las urbanizaciones nuevas en San Salvador que destruyan árboles y dijeron que no, que El Diario de Hoy va a saltar. Les respondí que si iba a saltar que le diéramos una cuerda para que salte cuerda. ¡Que salte!
¿La alcaldía del FMLN le tenía miedo a El Diario de Hoy?
Algunos concejales sí, yo no. No tengo ningún problema en sentarme con don Enrique y ponerme a discutir, y a lo mejor hasta lo convenzo. ¡Claro que le tienen miedo al periódico!
¿Y Violeta Menjívar le tenía miedo?
Es una mujer valiente, pero es una mujer muy disciplinada...
¿Usted compra periódicos?
En el Cesta compramos el De Hoy, el Latino y la Prensa.
¿Y usted no compra?
Le voy a decir por qué no: cuando era estudiante, allá en la universidad de Washington, compraba el periódico. Me suscribí, porque a mí me gusta mucho leer. Pero el periódico era tan grueso que ya no sabía dónde ponerlo. Alguien me dijo que había un centro de reciclaje y los llevé. Terminé mi suscripción y ya no volví a comprar. Para leer me encontré que en la biblioteca había periódicos de todo el mundo y siempre me las ingeniaba para pasar todos los días por ahí. Desde entonces ya no compré periódicos.
¿Porque los periódicos gastan papel, que viene de los árboles?
Claro, es un impacto terrible el de los periódicos del mundo.
¿O sea que si usted compra una libreta para escribir compra una de estas de papel reciclado?
Claro, y escribo al revés y derecho de los papeles.
¿Por qué los ambientalistas parecieran querer siempre ser los protagonistas, son gritones, bochincheros, y como que solo se relajan con un poquito de marihuana?
Es que hay de todo. Hay de todo en la viña del señor.
¿Usted ha probado marihuana?
Gracias a Dios nunca tuve la oportunidad.
Ja, ja, ja.
Mis amigos no eran drogadictos ni nada, algunos fumaban cigarro y yo, por curiosidad alguna vez he fumado. Esos son vicios que no van conmigo.
Ricardo, en el gremio de constructores, ingenieros, ligados a las empresas y al gobierno, hay quienes plantean una duda contra usted. Si se le vio protestando contra calles como la Jerusalén y la Diego de Holguín, ¿por qué no se le vio haciéndolo cuando construyeron Multiplaza, La Gran Vía, Las Cascadas? ¿O cuando Santa Tecla se expandió al volcán y a la cordillera?
Soy un ser humano que solo tiene 24 horas al día. Hay muchas cosas que no puedo... además uno se cansa, ¡se cansa uno! Uno se pelea con uno y con otro, y ya al tercero que viene ya lo agarra cansado. Pero sí, ahorita han surgido muchos otros grupos que están luchando por cosas pequeñas, o más grandes. Eso es importante.
No lo vimos tampoco contra el Decamerón, las Veraneras,o los resorts en la Bahía de Jiquilisco.
Ahí sí queremos hacer algo. Lo que pasa también es que los medios se cansan de nosotros. A veces lo entiendo, porque han de decir: “Este ya ha hablado tantas veces que ya no”.
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