Entonces la gente de dinero sí cuida bien a sus perros.
De repente hay uno que no. Pero la mayoría atiende lo que vos le decís de sus perros. La clase media ahí hay un poco más de aflojo para el perro. Encontrás garrapatas, pulgas, el perro está cagando por todos lados, no recogen la caca en los jardines. El de la clase media-baja, si puede mantener un perro, lo mantiene, pero cuando el perro le da problemas lo tira a la calle: “Andá a joder al vecino”. Ahí es a donde empezamos con los problemas del perro callejero. El de clase baja difícilmente va a cuidar un perro. Yo digo que el 50% cuida a los perros. El otro 50 tiene que ver mucho el factor económico para cuidar a un perro.
En estas casas de gente con dinero, ¿ha visto alguna rareza de cómo traten a un perro?
El problema es que el humano tiende a humanizar al perro. El perro tiene que ser un perro y ser un animal, vivir como animal. Un ejemplo: “Mire, fíjese que cuando yo me voy el perro se orina y se caga en mi cama”. ¡Claro! Lo has tratado como un humano y el perro sabe que ese es tu territorio y dice: aquí estuvo mi dueño, yo se lo cuido y ahora es mío.
¿No es bueno que duerman en la cama o que estén con uno todo el tiempo?
Hay una línea entre lo que es querer a un perro y humanizar a un perro. Humanizar a un perro es: duerme, come en la mesa con vos... como alguien que conozco.
¡En la mesa!
Sí. El perro se sienta.
¿Y le ponen la comida?
No. Está ahí y de repente: ¿Querés? ¡pum! Y el hijueputa se lo harta. No voy a decir nombres ni nada, pero lo hacen.
Yo conozco un par así también.
Llegará un momento en que querés irte de vacaciones, salir un día de noche… está tan apegado a vos que el hijueputa no te va a dejar: va a llorar, se va a deprimir y hasta se puede terminar muriendo. ¿Quién es al final el perjudicado? El perro.
¿Qué cosas están permitidas?
Acariciarlo, lo que querrás, chinearlo, pero no excesivamente. No le hablés al perro como a un niño. Yo lo hago a veces, pero me cae el 20. No se puede. ¿Que duerma en tu cama? No. En el perro existen jerarquías y trabaja en base a una pirámide. Y cuando el perro llega a tu casa es la base. De vos depende que lo dejés escalar, hasta que llegue a la cúspide.
¿No siempre ven al jefe de la familia como al macho alfa y ellos se ven como el macho alfa?
No. El perro desde que llega ve y dice: quiero ver quiénes son los más blanditos de la familia: los niños, la empleada, a estos me los bailo, ¡pum! Después llega donde la jefa de la familia y dice: aquí encontré un huesito duro. Ve que es más faldera, “ya la hice, entonces me voy directo al jefe”. Se va. Y de repente te agarra el pantalón: te está probando y está viendo qué tanto lo castigás.
¿Es malo pegarles?
Sí. Debe tenerte respeto, no miedo.
Pero de vez en cuando el más bravo pega mordidas.
Mordida, no golpe.
¿Y qué, debo morderlo?
No. Los instintos del perro son heredados del lobo. Los castigos del perro son los castigos de la madre. Lo podés colgar de acá (cuello). Porque su memoria va a empezar tu, tu, tu y se va a acordar cuando la mamá lo colgaba. Si es un perro adulto, simple y sencillamente lo agarrás del cuello, con tus dedos. Y lo tenés, por más que luche, y le estás diciendo ¡No, no!, míralo a los ojos y demostrale tu enojo.
¿No importa la edad del perro?
Ni el tamaño.
Un tío mío, lo que hizo una vez para que no se orinara fue restregarle la cara en el pipí.
Funciona, pero es como denigrar al perro.
¿Y lo de papel periódico enrollado?
Bien sencillo: si es un perro grande, quiero que cuide, y le enseñaste que le tenga miedo al periódico. ¿Qué pasa si un ladrón se echó el rollo, y llega? ¿Creés que se acercará?
¿Un top 3 de extravagancias?
Que los vistan y les pongan hasta zapatos. Lo vi con una clienta mexicana que tenía. Otra: perros a los que les ponen cantidades de frutas de comida.
¿Y no les da churria?
No. Lo único que es prohibido para un perro es la papa, la cebolla y la uva.
¿El chocolate no?
No. Ahí son dulces no son frutas.
Papa, cebolla y uva. ¿Por qué?
La papa se les pega en el intestino y puede ocasionar problemas digestivos. La cebolla igual y les da problemas de ácido úrico o algo así. Y la uva es por el dulce. La azúcar. Tengo una clienta que le da zanahoria. Otra que compraba pizza: la mitad para el perro y la mitad para ella. Pero esto, más que todo, pasa con gente gringa. Ellos suelen ser extravagantes con sus perros.
¿Cuál diría que es la raza que se identifica con El Salvador? ¿El aguacatero?
El aguacatero es un perro que te regalan.
¿Hay en todas partes?
Sí, con sus diferencias. En Suramérica el aguacatero que encontrás, la mayoría, es un perro enorme. Tremendas vacas. Aquí no. Aquí ves un perro mediano. Pero es que muchas veces el salvadoreño se deja llevar por las modas: el labrador…
¿Es cierto que el aguacatero es más resistente y más inteligente que los de raza?
Cuando hablás de inteligencia volvemos a lo que les dije: más adaptativo. Te voy a contar una historia: yo conozco a Jaime Parejo, que es el que creó el método Argon, que es perros de búsquedea y rescate que se ocupa aquí en el país. Encontraron al perro aguacatero más o menos bien: marcaba y todo y bueno y se lo llevaron a certificarlo y de repente se vino una llovizna y al perro lo mandaron a buscar y cuando el perro vio que estaba lloviendo se fue, buscó a alguien que estaba con sombrilla y se quedó sentado a la par. Pasó la lluvia y siguió buscando. Un perro así no sirve, porque el cliente se te va a morir. El perro dijo: “¡Mangos, yo busco mi beneficio!”
¿Y es cierto eso de que el perro es el mejor amigo del hombre, no los gatos ni los pajaritos?
Mirá: hasta cierto punto, sí, porque aunque hay un animalito por ahí que se le está poniendo al brinco al perro... las ratas están funcionando muy bien para control de explosivos. El perro te funciona mucho porque es un animal que le han encontrado un montón de virtudes. Pero hay un animalito que se está poniendo las pilas que es el cerdo vietnamita. Lo están adaptando mucho al ser humano, es uno que te está ayudando ya, en Estados Unidos ya hay algunas aduanas en las que te busca drogas, alimentos, explosivos.
¿Y el gato?
Del gato hay poca literatura, pero el problema es que es un animal que no es doméstico, o más bien que no se dejó domesticar pero está domesticado, ¿me explico? Nadie domesticó un gato, pero el gato es sinvergüenza y él por su conveniencia está contigo.
Dicen que uno adopta a un perro, pero que es el gato el que adopta a un dueño.
Totalmente. Yo pienso eso.
¿Y ha trabajado con otros animales, como caballos?
Conozco muy poco de caballos, sé algo. Lo que pasa es que ya me adapté a este animal y empezar otra vez... y con los perros ya siento que voy un poco avanzado y mejor me quedo con ellos.
¿Y el hombre es el mejor amigo del perro?
Si vos tenés un buen vínculo con un perro, lo vas a llegar a querer, pero si tenés... aquí hay que diferenciar mucho el tener una mascota o tener un amigo. Hay muchas experiencias que te digo que a uno lo sorprenden y aparte de que te puede hasta ayudar en un problema grave y vos decís luego: no le conocía este punto a este.
Hay un caso que a un señor le dio un ataque al corazón y el perro le ayudó.
No vayás muy lejos: para el primer terremoto de 2001, mi esposa andaba paseando el perro, se llamaba Linda mi perra. Mi mujer me contó que se había puesto inquieta: no hay que perderle la vista, porque nos está diciendo algo. Yo dormía cerca de la puerta con mi esposa y mi perra a la par. 10 minutos antes de cada réplica mi perro se levantaba y con la cara te pegaba en la frente y al ratito el samaquión. Con mi otra perra, esta que tengo ahorita, ella siempre fue una perra loca, increíblemente loca. A mi otro hijo, al grande, le regalaron un trompo eléctrico, de los que dan luces, entonces ella cuando vio las luces lo quiso agarrar y se golpeó el hocico y se quedó chiviada. Mi hijo, el pequeñito, gateó. Cuando él estiró la mano, la perra se tiró y le agarró la mano y se la hizo para atrás. Mi hijo al ver que la perra no le dejaba tocar, se abalanzó y la perra fue y se le puso enfrente, entre el trompo y el niño, no lo dejó pasar. Desde esa vez la perra se ganó el cariño de nosotros.
