|
||||||
![]() |
San Salvador, 18-24 de agosto de 2003 |
|||||
|
OPINION / DESDE HANNOVER Iraq, la guerra después de la guerraDavid Hernández
|
Han pasado más de tres meses y sin embargo las hostilidades, así como el clima de psicosis bélica, aún continúan. Es agosto y según corresponsales periodísticos alemanes en Iraq la temperatura media es arriba de los 47 grados centígrados, en la sombra. El calor desesperante contribuye más a destrozar los nervios de las patrullas de los ejércitos de ocupación en las calles, que temen no sólo a los francotiradores sino también a los atentados dinamiteros. Es cierto que el ejército de ocupación norteamericano y sus aliados (Gran Bretaña, Polonia, España y varios países latinoamericanos, entre otros) controlan casi la totalidad del territorio iraquí, sin embargo la sangre sigue fluyendo.
Hasta el momento, desde el 1 de mayo pasado, han sido asesinados oficialmente sesenta soldados norteamericanos y más de cuatrocientos han resultado heridos, esto sin contar la serie de atentados con bombas que desde hace dos semanas se suceden con más frecuencia, como el atentado dinamitero contra la embajada de Jordania el 7 de agosto pasado donde murieron 17 personas y resultaron heridas 63. Los sabotajes contra instalaciones estratégicas como oleoductos, centrales petroleras, centrales de agua, de energía eléctrica y contra la policía que los ocupantes han creado, están a la orden del día.
Si bien es cierto que el ejército norteamericano ha capturado a casi todos los jerifaltes del antiguo régimen de Sadam Husein, e incluso dado muerte a sus dos odiados hijos Uday y Qusay, también es cierto que varios grupos opositores se mueven en la sombra contra el ejército invasor.
A estas alturas Sadam Husein y su partido Baath, han dejado de ser los protagonistas de la oposición armada a la ocupación, en parte porque están ellos mismos ocupados en salvar su propio pellejo y sus millones de dólares pero sobre todo porque son odiados por la población civil.
Hay sin embargo otros protagonistas de la vida político-militar en Iraq que aún no han puesto sus cartas sobre la mesa, esperando el desarrollo de los acontecimientos.
De ellos, quizás el más importante sea el movimiento de resistencia chiíta, de marcada influencia iraní, al grado que muchos de sus líderes retornaron del exilio desde Irán, y que tienen decenas de miles de milicianos en armas, virtualmente esperando una hora cero para ejercer el control en las áreas chiítas iraquíes, sobre todo al sur del país. Casi un 60% de la población nacional es de religión chiíta, que tiene en la ciudad de Basora, fronteriza con Irán, uno de sus bastiones. Su más importante expresión político-militar es el Partido Al Dawa, que dirigió la lucha armada contra Sadam Husein y llamó a no oponerse a las tropas norteamericanas. Se encuentran a la expectativa, aunque ganas de proclamar una República Islámica de Iraq, no les sobran.
La resistencia suni, que estaría representado a cerca del 40% de la población iraquí que profesa la religión sunita, concentra su radio de acción en el norte del país, así como en la capital y sus suburbios. Es aquí donde los servicios de inteligencia norteamericanos ubican al grueso de la resistencia del ex-dictador Sadam Husein, entre ellos posibles restos del "ala dura" de la Guardia Republicana y de su policía secreta, la aborrecida Mujabarat.
Un tercer actor que ha dado un compás de espera a los acontecimientos es la población de origen kurdo, agrupada en dos grandes ejércitos que operan al norte de Iraq en la frontera con Turquía y Siria. Aunque han sido los más fieles aliados del ejército norteamericano en la pasada invasión, cada día ven con recelo cómo su status de minoría reprimida no cambia, mientras por la frontera norteña el ejército turco concentra desde hace meses tropas fuertemente apertrechadas. Hay la sensación entre los analistas políticos de que los kurdos pueden proclamar de un momento a otro su tan ansiada República del Kurdistán, y con ello encender la mecha de un conflicto regional que involucraría directamente a Turquía, cuyas tropas con toda seguridad invadirían dicha nueva República.
Un cuarto protagonista que se mueve en el más completo sigilio, pero que está golpeando eficazmente al ejército invasor es la guerrilla Ansar el Islam, de tendencia suni wahabita (el Islam practicado en Arabia Saudita), y que cuenta entre sus cuadros con muchos "internacionalistas islámicos" que se han unido en la guerra común contra el "infiel invasor". La relación de Ansar el Islam con las células terroristas de Al Qaeda de Osama Bin Laden data desde los tiempos de la "Yihad Islámica" (Guerra santa islámica) contra el Ejército Rojo de la ex-URSS en Afganistán. Es decir, se trata de veteranos probados en la dura lucha contra un todopoderoso ejército invasor.
Es evidente que cada vez más la intervención norteamericana en Iraq se transforma en una trampa mortal para los soldados aliados, cuyos convoys son víctimas de emboscadas y atentados. El plazo de "ocupación" dado por los analistas norteamericanos para "pacificar" Iraq, dos años, es irreal. Iraq no es Alemania o Japón, países que después de la Segunda Guerra Mundial fueron ocupados por las tropas estadounidenses.
Iraq es un misterio para los estrategas del Pentágono, y lo seguirá siendo, ya que tanto el Islam, como la tradición cultural, el idioma, la comida, las costumbres y la mentalidad de la población, son completamente extrañas a la cultura occidental de los invasores.
El verdadero peligro que expertos europeos en el Islam y el mundo árabe ven en las actuales condiciones de Iraq, es el de una guerra civil general, entre chiítas y sunitas, y de unas guerras civiles intestinas entre los diferentes grupos chiítas y sunitas, lo cual traería consigo la balcanización de Iraq, con el factor kurdo aún pendiente de resolver.
Por paradójico que parezca, mientras este mosaico de circunstancias, etnias y religiones permanezcan dispersas, más se fortalecerá la autoridad de los ocupantes.
La guerra contra el invasor mientras tanto, hace rato ha comenzado en Iraq.
David Hernández escribe desde Alemania
|
EL FARO.NET - Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998
- 2003 Fundado el 25 de Abril de 1998. |
||
|