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San Salvador, 21 de julio - 27 de julio de 2003
 
 
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OPINION

Un poco más de claridad

Omar Baños *
cartas@elfaro.net
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Un principio básico de la democracia es la libertad de expresión y que las opiniones siempre deben respetarse. Sin embargo, no siempre son aceptables. Más cuando carecen de un verdadero análisis que respalde lo dicho o cuando se manipula alguna información como si fuese plastilina.

En el editorial de opinión de la señora Julia Regina de Cardenal en el Diario de Hoy, "El desprecio por la naturaleza", publicado el 14 de julio del 2003, se mezcla la gimnasia con la magnesia en aras de vincular el comunismo y el homosexualismo como los aberrantes influyentes en el naufragio social de la familia nuclear y la pérdida de los tan valiosos valores morales. Falta información y por lo mismo vale la pena aclarar tres puntos, dos históricos y uno de estilo, forma y fondo en el artículo.

Primero, el artículo carece de un verdadero análisis de la relación histórica entre el homosexualismo y el comunismo y cualquier movimiento de izquierda. Se insinúa que el comunismo (o las ideologías de izquierda) están promoviendo el homosexualismo y el matrimonio entre personas del mismo sexo (entre otras cosas "aberrante" como el aborto, etc.) para destruir la institución de la "familia tradicional" o nuclear.

Es de conocimiento general que el comunismo es bastante conservador cuando se trata de la homosexualidad. Sólo hay que preguntarle a los dirigentes del Frente. O veamos la inexistencia de los homosexuales en la USSR y China Comunista. Por otra parte, veamos el ejemplo de Cuba comunista y la realidad histórica de la comunidad homosexual en la isla. En esta parte del mundo meten preso a cualquiera por ser homosexual. Tenemos el reconocido caso del escritor Reinaldo Arena que fue perseguido en Cuba por ser homosexual. El artículo no hace ningún tipo de reflexión sobre esta realidad actual.

Por otra parte, veamos el caso del capitalismo (USA), con su alarde de la libertad del individuo, como uno de los sistemas más tolerantes con la homosexualidad. En un hecho reciente, el Presidente George W. Bush no tuvo nada que decir sobre la determinación de la Corte Suprema de Justicia sobre la inconstitucionalidad de los estados cuyas leyes penalizaban la sodomía. Es más, los grupos gay republicanos (conservadores) aplauden esa determinación por igual. Es el capitalismo, no el comunismo, el que genera estos espacios menos hostiles porque se trata de reconocer derechos-no privilegios-- que emergen en tiempos modernos.

Otro ejemplo: El comentarista conservador Bill O'reilly de la cadena Fox News, favorece el derecho a la privacidad de las personas y si deciden tener prácticas sexuales con personas del mismo sexo, que sea entre adultos y con consentimiento. En términos del matrimonio entre personas del mismo sexo cree que los homosexuales no deben tener ese privilegio, sin embargo, sí reconoce que deberían ser reconocidos legalmente como parejas, en cuanto a derechos de pareja, impuestos, parejas de hecho, etc.

Por otra parte, las personas que apoyan el matrimonio entre personas del mismo sexo no se oponen a la institución del matrimonio heterosexual. Eso sería simplemente absurdo y esperpéntico. Así que de hecho, el matrimonio homosexual no es una amenaza para la familia nuclear.

Segundo punto: La destrucción de la familia nuclear es víctima de los tiempos modernos, de la evolución y de los cambios hechos por los seres humanos dentro de los sistemas operantes. Veamos el impacto que tiene el sistema capitalista en las relaciones familiares. En USA, casi el 50% de los matrimonios terminan en divorcio. Existen diferentes factores, desde nuevas leyes que facilitan el divorcio hasta la tolerancia del divorcio.

Por otra parte, menos gente se casa en la actualidad. Por ejemplo, entre la población afro americana, algunos investigadores sugieren que el matrimonio entre los hombres y mujeres afro americanas es reducido ya que el grupo de hombres afro americanos que son material para matrimonio es escaso dado a la alta tasa de desempleo, encarcelamiento y mortalidad en la población de hombres afro americanos (Cohabitation, Marriage, Divorce and Remarriage in the United States, July 2, 2002 -CDC). El problema tiene una raíz socio-económica dentro del sistema capitalista.

Este sistema, en otro aspecto, aliena al ser humano. Este requiere que los seres humanos compitan para sobresalir y tener éxito; obliga al individuo a que sacrifique ciertas cosas. Una de ellas es la familia. Muchos padres desatienden a sus hijos por cuestiones laborales. Por otro lado, muchos jóvenes profesionales prefieren postergar el matrimonio para poder lograr sus sueños y éxitos, y no es porque sean homosexuales.

Es importante que exista preocupación porque los divorcios van en aumento, porque las familias se fragmentan, porque no existe un sentido de comunidad en la misma familia. Pero no olvidemos que esto puede ser causa de una cultura de cambio social y del fracaso de los sistemas sociales que han fragmentado al ser humano en vías del progreso económico y material, promoviendo la competencia y el individualismo de manera desmesurada. No se trata del fantasma del comunismo y el homosexualismo, sino que se trata de una crisis social que abarca la economía, la política y la crisis espiritual de la gente, entre otras cosas.

El tercer punto, que es de forma y estilo, trata sobre la importancia de respaldar la opinión con detalles reales para evitar caer en lo absurdo cuando tratamos de justificar nuestro punto. Todas las opiniones son validas y se respetan, pero deben ser respaldadas con hechos y datos válidos. Siempre hay que ser elocuente y poner todos los puntos sobre las ies. Es preocupante leer artículos de opinión que escasamente cumplen con esto.

Por ejemplo, la señora de Cardenal nunca hace una conexión concreta ni da ejemplos de cómo el comunismo utiliza al homosexualismo para destruir a la familia nuclear. Sin embargo, si utiliza generalidades cuando dice: "Se ha comprobado en múltiples estudios que la desintegración de la familia es una de las causas de muchos problemas graves en nuestra sociedad. Una de las tácticas principales del comunismo ha sido la destrucción de la familia, pero como no lo pueden admitir abiertamente han creado varios proyectos encubiertos".

Primero, es cierto que la desintegración familiar es síntoma de muchos problemas sociales, pero no existe una conexión concreta entre la desintegración familiar y el comunismo. Ya puntualicé este antes.

En El Salvador nunca se ha aplicado el comunismo y, sin embargo, tenemos demasiados problemas de desintegración familiar, desde la emigración hasta el incesto. Segundo, por ejemplo, otros problemas que son síntomas de una familia fragmentada son la pobreza, las maras, el alcoholismo, etc., que exacerban los problemas familiares. Es un ciclo vicioso. ¿En dónde está la influencia comunista en este ciclo? Y tercero, sigo sin ver la conexión de la destrucción de la familia por una ideología o por la orientación sexual. Más veo una autodestrucción del ser humano en tiempos de crisis social impulsados por sistemas sociales de competencia e individualismo.

Podría decir que la opinión en este artículo es aberrante. Sin embargo no lo haré. En realidad no lo es. La opinión de expresión es importante. Pero, leer este artículo fue como una bofetada de la realidad en el campo de los generadores de opinión pública que tienen el privilegio de compartir sus opiniones con una inmensa audiencia y sin ningún tipo de vigilancia (check point). Y es preocupante porque muchas personas se quedan con esa opinión del escribano, sin ninguna opinión que sugiera otro punto de vista. En otras palabras, no existe ni justicia ni balance en lo que se presenta. Están en su derecho, pero es poco respetable.

En fin, cuando se trata de justificar la decadencia de los valores sociales, del fracaso de la familia heterosexual, de la familia nuclear y de los problemas sociales actuales, y queremos rescatar las relaciones "naturales" que sólo pertenecen a hombre y mujer, debemos ser más conscientes y sensatos al identificar los factores reales. No hay que ser simplista ni minimalista. Siempre, por lo menos en algunos periódicos de El Salvador, como es el caso de El Diario de Hoy, se trata de vincular al comunismo a cualquier fracaso social y por leyes que desfavorecen a los que tienen el poder y el dinero. Y cuando se trata de buscar culpables por el naufragio de la institución del matrimonio heterosexual, de la familia nuclear y los valores morales, se ataca el homosexualismo. Esta postura proyecta una agenda política-moral conservadora que a toda costa, por cualquier mal, siempre busca al mismo culpable. Seamos más sugestivos y creativos en aportar opiniones de peso y dejemos de utilizar los típicos chivos expiatorios.

Ya se ha dicho antes, lo único constante es el cambio. Y si las cosas no hubiesen cambiado y siguieran como hace más de 100 años, entonces ninguna mujer nunca hubiera tenido la oportunidad de escribir en una editorial de un periódico porque las mujeres simple y "naturalmente", no podían hacerlo entonces. Seamos más receptivos a señales de cambio.

* Editor Revista IMPACTO!, Los Angeles, California


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