NOTICIAS
ELECCIONES 2009
MIGRACIÓN
INTERNACIONALES
OPINIÓN
PODCAST
REPORTE ESTRATÉGICO
EL ÁGORA
PLÁTICAS
CARTAS
ESPECIALES
EDICIÓN ANTERIOR
ARCHIVO
SUSCRIBIRSE
RSS EL FARO


Tecnología
Libros
Revistas
Computadoras
Salud

 
 


EDITORIAL

Catarsis vacacional

EL FARO
cartas@elfaro.net
Enviar Imprimir

La trágica alarma de las 136 muertes con que se ha saldado la Semana Santa de 2003 debería sonar perpetuamente en los oídos y las conciencias de todas y cada una de las estructuras de poder y acción social del país, desde las gubernamentales a las de más simple articulación vecinal o cantonal. Un año más, El Salvador ha alcanzado un récord de muerte que nos coloca a la cabeza de las sociedades en crisis pese a no sufrir un abierto conflicto armado.

Pero son indudablemente las 78 víctimas mortales de actos de violencia las que con mayor gravedad deberían hacernos despertar del letargo nacional en que nos hemos sumido por obra y gracia del cansancio y la desesperanza. El altísimo abstencionismo en las pasadas elecciones era uno de los síntomas, el paulatino y errático incremento de la población reclusa es otro. La perversa asociación entre tiempo vacacional y violencia armada es una tercera llamada que no conviene ignorar.

Urge desempolvar los ambiciosos tratados sobre cultura de paz que se publicaron de la mano de los acuerdos de 1992 y recuperar el compromiso individual y colectivo con la convivencia y la tolerancia. La corrupción del contenido último del texto firmado en Chapultepec nos ha deparado, once años después, un sistema basado en la desconfianza y el chantaje a todos los niveles.

La confesa sustitución del consenso rentable como objetivo por la negociación con un objetivo común como marco perpetuo del quehacer político; la parca difusión en nuestro sistema educativo del sistema general de derechos, humanos y civiles, frente a la continua llamada a la represión estructural de la violencia a cualquier precio; y el respaldo institucional a la imposición como cauce de resolución de conflictos, tanto en problemas nacionales como en el orden internacional arrojan un esquema de valores que lejos de escandalizarse por el cáncer de la violencia social y tratar de extirpar sus raíces ataca a los síntomas y busca culpables.

La ausencia de guerra, afortunada ciertamente, no puede ser vista superficialmente como paz. En tal clima de violencia social como el que afecta a nuestra sociedad, amparado por la desesperanza, y la falta de oportunidades y de cultura de paz, no ha habido aún programas capaces de insertar a los salvadoreños en una nueva dinámica, en la que primen la tolerancia y el diálogo como solución a los problemas.

Hay intentos aislados, admirables, pero incapaces de cambiar el rostro nacional debido a la falta de voluntad de todos aquellos que tienen capacidad real de impulsar cambios en el país. La paz es un compromiso que todos, como sociedad, asumimos en 1992. Es un reto impostergable, y debería ser una prioridad en todos los programas políticos y sociales. La verdadera raíz de la violencia no se combate sólo con un aparato policial que lo más que puede hacer es llenar las cárceles de criminales, sino con cambios estructurales en todos los niveles, desde la educación básica hasta los programas penitenciarios, pasando por la economía, los beneficios sociales y la seguridad nacional.

La tarea no es fácil, pero la alarmante cifra dejada por estas vacaciones debería significar un llamado desesperado, urgente, a unir fuerzas en cada espacio institucional, en cada municipio o barrio, en cada familia o grupo, para cambiar una historia que no podemos seguir escribiendo con balas y cuchillos.


Enviar Imprimir

 
 
Google

     
 

+ OPINIÓN

[ EDITORIAL ]
Por el año que comienza
El Faro
[ COLUMNA TRANSVERSAL ]
Gracias al barrio
Paolo Lüers
[ OPINIÓN ]
Consideraciones sobre la minería de metales en El Salvador
Andrés McKinley
[ OPINIÓN ]
Red Solidaria en la vorágine política
Cecilia Gallardo

[ OPINIÓN ]
 La reforma electoral y tareas de la Asamblea frente a las elecciones de 2009
Claudia Umaña

[DESDE LA ACADEMIA ]
EL AÑO HISTÓRICO DE 1968
Diez acontecimientos que cambiaron el mundo
(Parte VI)

Ricardo Ribera
[ EL MIRÓN ]
Los dos caminos de Ibero América

Luis Fernando Valero
[ DE AQUÍ, DE ALLÁ ]
Escribir el mismo artículo
Álvaro Rivera Larios
[ OPINIÓN ]
MUCHI XUJXUCHIT
De poesía náhuat salvadoreña
(Parte II de IV)

Rafael Lara-Martínez
[ OPINIÓN ]
Los editoriales de El Faro
El Faro

Plática con Santa Claus

 
 
 
Escribir carta
Leer cartas enviadas
 

 

                                                     Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro
 

EL FARO.NET (Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador)
Dirección: Bulevar del Hipódromo, Edificio 237, Cuarta Planta,
Zona Rosa, Colonia San Benito, San Salvador, El Salvador.C.A.
Teléfono:(503) 22 45 64 69, Teléfono-Fax:(503) 22 98 04 80
Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998 - 2006
Fundado el 25 de Abril de 1998