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OBSERVATORIO LEGISLATIVO
Salvador Samayoa
“Hay un deterioro en los liderazgos políticos”
El analista y miembro de la Comisión Nacional de Desarrollo,
Salvador Samayoa, lista uno a uno los que para él son los grandes
problemas de la actual Asamblea Legislativa. Critica el bajo nivel de debate,
la falta de mecanismos para conseguir verdaderos consensos dentro un órgano
que debería trabajar en diálogo constante y en el choque inteligente
de ideas contrarias; y la ausencia de líderes e interlocutores entre
los partidos que permitan llegar a acuerdos.
Rodrigo Baires Quezada y Sergio Arauz
cartas@elfaro.net
Publicada el 07 de agosto - El Faro
¿Existe diferencias entre esta Asamblea legislativa y
la que dejó el pleno 100 días atrás?
Esta Asamblea no es muy distinta de las anteriores. La única diferencia
es por composición y no por estructura y funcionamiento, con el
cierto juego político que le dio el grupo de los 14 al final de
la legislatura pasada. Eso es algo que no lo tenemos ahora y le resta
un poco de juego político. Creo que los problemas que tiene para
ser productiva son fundamentalmente de soportes analíticos y técnicos
para el estudio y preparación de resoluciones. Cuando hay ausencia
de soportes creíbles generalmente el campo lo invade el posicionamiento
más ideológico político partidista y no el debate.
Hay cosas que son perversas, ocupan las fracciones para empleo partidario
y ahí están los asesores.
¿Falta un soporte técnico en la Asamblea?
Si, le falta modernizarse a la Asamblea y parte de ese proceso es crear
un concepto distinto de los cuerpos técnicos. La Asamblea es un
organismo político pero no está bien que no tenga un soporte
técnico, que los asesores no sean sólo un mecanismo para
dar empleo partidario sino que se definan por capacidad profesional. No
se han creado las instancias de estudio y análisis que pertenezcan
institucionalmente al Congreso y que gocen de credibilidad.
| “El edificio de la Asamblea
Legislativa es algo absurdo, es parte de la psicología de
tugurio que tienen las fracciones y de las incapacidades de tener
espacios físicos para poder hablar. Es un desastre.” |
Si me preguntan, incluso, al edificio de la Asamblea Legislativa le pondría
una carga de dinamita. Ese edificio es algo absurdo, es parte de la psicología
de tugurio que tienen las fracciones y de las incapacidades de tener espacios
físicos para poder hablar. Es un desastre.
Otro punto tiene que ver con la falta de vocación democrática,
cultura y voluntad política. Por ejemplo, el caso de la ley antiterrorista,
donde esa costumbre de tratar de pasar leyes sin consenso, sin diálogo,
nos ha hecho mucho daño. Cuando un partido se enfrenta con que
el otro ya tiene una aritmética lista para pasar una ley, el debate
se convierte en una especie de farsa. ¿Dónde esta un estudio
serio sobre el tema? Eso es algo que no existe.
Una ley es una norma social, ¿no se debería buscar
un consenso para asegurar que la sociedad la acepte y la cumpla como tal?
Las últimas leyes aprobadas no han tenido ese consenso
pero tampoco se ha buscado.
Se buscan procedimientos expeditos. Se entiende, a veces, la gobernabilidad
como falta de oposición, que es un concepto muy flojo, cómodo
y manipulado. Yo estoy seguro de que se debe buscar mucho más dialogo,
buscar de manera genuina el consenso, algo que no están haciendo.
En esta Asamblea parece que el FMLN está dormido y no
ha dado muchas propuestas de reformas o nuevas leyes en el pleno.
Creo que eso se explica, en primer lugar, porque el Frente piensa, lo
cual es muy peligroso, que no puede hacer pasar iniciativas legislativas.
Otra razón es que, y no sólo es algo que el FMLN piensa,
no es necesariamente utilizando una reforma de ley o una nueva ley como
la mejor manera de abordar un problema social, de comprenderlo y solucionarlo.
A mí no me espanta que no se propongan leyes o reformas a las mismas
porque la Asamblea tiene dos misiones: formular, discutir y aprobar leyes;
pero, la otra es una función de parlamento, que es la instancia
donde los partidos debieran poder discutir.
En los grandes temas, como la ratificación de los convenios
de la OIT, seguridad ciudadana o préstamos, se ha hecho y discutido
muy poco.
No están claros cuáles son los interlocutores, los mecanismos
y los procedimientos de diálogo para buscar un acuerdo político
alrededor de un tema. Hay una confusión de interlocutores, entonces,
un partido político de oposición termina sin saber si puede
o debe ser la Asamblea el lugar adecuado para hablar sobre un tema o debe
esperar que se cree una mesa de gobernabilidad o si va a tener que esperar
hablar con el presidente porque no hay otra manera de arreglar las cosas.
¿Quién es el interlocutor de ARENA?
Debería de ser el presidente Antonio Saca pero hay una dispersión
de mecanismos e interlocutores. Sí es el presidente de la Republica
o de su partido esa es otra discusión que tiene sus bemoles. Pero
en el Frente pasa igual, yo estoy seguro de que ARENA no tiene claro con
quién puede entenderse. Se han desdibujado los liderazgos.
El papel de la oposición
¿Se necesita, como lo pide ARENA, “una izquierda
más racional”?
Tienen un poco de razón y otro poco de manejo de medios. ¿Qué
cosa es una izquierda racional? ¿cómo la entienden? ¿como
una izquierda sumisa, blanda, afín a lo que ellos quieren? Sí
ese es el concepto, está complicado.
| “Las últimas leyes
aprobadas en la Asamblea Legislativa no han tenido ese consenso
pero tampoco se ha buscado.” |
¿La oposición es más o menos eficiente que
en años anteriores?
Las condiciones eran diferentes y creo que antes la oposición tenía
más capacidad política de la que tiene ahora. El clima era
diferente. Para efectos prácticos, el Frente piensa que en la Asamblea
no tiene posibilidad de llegar a nada.
¿Eso no sería una oposición cómoda
para el gobierno?
Analizando este período es cierto que desde ARENA se piensa en
formas expeditas en las que no tenga oposición. Un ejemplo claro
es lo del presupuesto, donde parece mejor no tener que llegar a la Asamblea,
no necesitar hacer el ejercicio de dialogar con la oposición y
mejor tratar de buscar un mecanismo que permita financiar el presupuesto
sin necesidad de tener los votos del Frente. Esa también es una
postura cómoda. Por el otro lado, si el Frente promoviera el diálogo
con un discurso menos intoxicado talvez facilitaría que los otros
se animaran más a mantener un diálogo constante. Es que
ARENA también piensa que no se puede dialogar con el FMLN.
¿Entonces es un problema de discurso?
El problema es que el discurso es muy intoxicado, muy agresivo y de mucha
confrontación estéril perjudicando las posibilidades de
entendimiento y dialogo. Pero el discurso no es la razón última,
yo creo que hay un tema de estrategia y de línea política.
ARENA también está cómoda diciendo que con el Frente
no se puede. Los dos están cómodos con su línea política
y su discurso. Yo entiendo al Frente porque no tenemos una política
de estado que sea creíble.
¿El FMLN, desde la Asamblea, no podría hacer este
trabajo?
Sí, pero es que hay un poco de comodidad. Otro tema que no se ha
abordado y que incide en la calidad de la Asamblea es la alternancia.
Estoy seguro de que el Frente no se va a convertir en un partido responsable
hasta que gobierne, ARENA no va a mejorar como partido hasta que le toque
estar en la oposición. La alternancia es una necesidad en el país,
y de momento no se ve ni posible.
Alguna gente dice que con esta oposición del FMLN se corre
el riesgo de que se venga un PRI a gobernar por 75 años, es decir
ARENA.
Es cierto, pero que sea un riesgo no significa que no sea necesaria la
alternancia.
Los partidos políticos
Usted dice que hay un deterioro tremendo de la calidad de los
liderazgos y de los diputados de todos los partidos, ¿a qué
se debe esto?
Lo que pasa es que no hay partidos políticos. ARENA termina su
período con 21 años en el poder y no tiene partido político,
lo que tiene es maquinaria electoral.
Los otros actores
¿Cree que desde esta Asamblea, a partir de la práctica
de años, pueden surgir propuestas y no esperar las mociones del
ejecutivo?
Ese es otro punto de por qué la Asamblea no funciona como debería
hacerlo. Nuestra cultura política es demasiado presidencialista.
| “Existe la percepción
que desde la Asamblea Legislativa es imposible que salga una iniciativa
de la sociedad civil, que tenga sentido de nación y que de
verdad los diputados se tomen la molestia de conocer el sentir de
la gente.” |
¿Y el papel de los partidos pequeños?
Eso depende de la fuerza que tengan. El año pasado se vio eso con
la elección de los magistrados a la Corte Suprema de Justicia,
donde se tuvo un papel muy destacado por acción de los partidos
políticos pequeños pero tenían poder para hacerlo.
Ahora ya no lo tienen.
¿No cree que los “pequeños” también
tienen su cuota de responsabilidad?
Los pequeños pueden hacer algo. 18 diputados no son de ARENA o
del Frente, pero el año pasado hubo un momento en que eran 28 y
eso permitía un cierto juego. Los pequeños también
tienen una responsabilidad sin duda.
Los retos urgentes
Por lo que dice, este pleno no ha cambiado mucho del que salió
hace 100 días
Si hay cambios: Está debilitado el contingente de los no bloques,
había más juego político al final de la Asamblea
Legislativa pasada. Y lo otro es la calidad de los liderazgos porque si
vemos hacia atrás tenías gente de la calidad de Armando
Calderón Sol y Alfredo Cristiani al frente de ARENA dentro de la
Asamblea y ese no es el caso de ahora. Igual en el Frente, donde veo gran
cantidad de gente nueva que cuando se les escucha uno se pregunta por
su experiencia, capacidad y calidad política. Creo que hay un deterioro.
¿Qué grandes temas se deberían estar discutiendo
en la Asamblea Legislativa?
Aquí veo tres o cuatro cosas que el país necesita para desbloquearse.
La Asamblea tendría que estar discutiendo una política fiscal
que no tenemos y ya vemos que las pocas y tímidas reformas que
intentó hacer el ex ministro de Hacienda, Guillermo López
Suárez, no pasaron porque aquí, y hay que decir las cosas
como son, el conjunto del capital todavía es demasiado refractario
a comprender que el país no tiene viabilidad si no se revisa la
carga fiscal.
| “ARENA y el FMLN sienten que
elección tras elección tienen una cuota grandísima
de votantes. No están presionados a cambiar, probablemente
si tuvieran un poco más de competencia estarían un
poco más obligados a hacer mejor las cosas.” |
El segundo es un cambio estructural en el modelo de funcionamiento del Estado
que termine en una buena ley de administraciones públicas para
que de verdad los ámbitos de responsabilidad y de atribuciones
estén claramente estipulados. Por que sino todo va a parar al presidente
de la República o al choque entre dos partidos dentro de la Asamblea
Legislativa.
¿Y la seguridad ciudadana?
Sí, el tema de una política de estado para enfrentar violencia
y delincuencia ha estado obsesivamente envenenado y politizado. Esto tiene
que ser una política de estado porque están involucrados
el órgano judicial, la Asamblea Legislativa, el ejecutivo y el
ministerio público. También está la cuestión
electoral. Yo no quiero ni pensar qué va a pasar en el país
si llegáramos a tener una elección presidencial cerrada
en 2009 y no tienen credibilidad las instituciones del sistema electoral.
Para mí estas son las cuatro cosas fundamentales que un congreso
debería de discutir.
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