El Ministro de Defensa, general Otto Romero, dio a conocer la muerte
de un soldado salvadoreño en Iraq pocos minutos después
de que la Asamblea Legislativa aprobara el envío de un séptimo
contingente de soldados a ese país.
Apenas sumados en el pleno los votos de ARENA, PDC y PCN, Romero convocó
a rueda de prensa para informar del nuevo ataque contra tropas salvadoreñas
en Iraq, el tercero en diez días, que culminó con la muerte
del sub sargento enfermero Donald Alberto Ramírez, de 35 años,
y heridas leves en “en el brazo y pierna izquierda” del
sub sargento Pedro Carpio Cortéz, de 39 años. Las tropas
salvadoreñas fueron objeto de un atentado con dos artefactos
explosivos, dijo el ministro, quien tenía esa información
desde horas de la mañana y que embargó hasta las 7:15
p.m.
La muerte de Ramírez se suma a la del subsargento
José Miguel Perdomo, de 41 años, quien falleció
el pasado 19 de julio, luego de ser impactado por esquirlas de un artefacto
explosivo en los alrededores de Al Kut, sede del Batallón Cuscatlán.
El atentado que terminó con la vida de Ramírez ocurrió
el jueves 27 a las 6:30 p.m. hora local de Iraq (8:30 a.m. en El Salvador)
en las cercanías de la ciudad de Diwaniyah, cuando los salvadoreños
viajaban en una ambulancia militar “debidamente señalizada”
junto a un convoy de la empresa KBR, que llevaba abastecimientos desde
el campamento Delta, en Al Kut, hacia el campamento Echo.
Ramírez García, miembro del Comando de Sanidad Militar
y de alta desde el 1 de mayo de 1988, habría sufrido heridas
a nivel de la cabeza y fue transportado junto a Carpio Cortez al campamento
Echo, donde falleció.
Según dijo Romero, el Estado Mayor supo de la noticia hasta
el mediodía del jueves –la misma hora en que familiares
de Ramírez consultados por La Prensa Gráfica dijeron que
efectivos militares de la Tercera Zona notificaban a Gilda Guevara la
muerte de su esposo, el subsargento Ramírez– y demoraron
en hacerla pública por no contar con la autorización del
presidente Elías Antonio Saca, Comandante General de las Fuerzas
Armadas, quien se encontraba viajando hacia Perú, donde asistiría
a la toma de posesión del presidente electo Alan García.
Un vuelo que despegó a la 1:33 p.m. En San Salvador, la vicepresidenta
Ana Vilma de Escobar había asumido las funciones presidenciales.
“Le han mentido al pueblo salvadoreño”, afirmó
el viernes Gerson Martínez, diputado del FMLN, grupo parlamentario
que espera que el ministro explique por qué ocultó información
a la población y a la Asamblea. “Esa información
la recibieron, más o menos, a las 9:00 a.m. El asunto es que
se la pasó al presidente Saca, quien la embarga por que quería
que se aprobara el nuevo contingente”, aseguró.
Fuentes de la embajada estadounidense confirmaron a El Faro que se
les notificó el fallecimiento del soldado salvadoreño
“poco antes” de la conferencia de prensa de Romero, aunque
se negaron a detallar la hora y la manera en que se les informó.
“No podemos darle esa información”, dijeron. “Pregunte
al Ministerio de Defensa”.
El diputado arenero Renato Pérez, quien decidió ya no
leer un extenso informe sobre muertes de militares salvadoreños
que había preparado para el debate plenario, admitió al
periódico El Mundo que supo desde horas de la mañana del
fallecimiento de Ramírez.
“Pérez aseguró que conocía de la muerte del
sub sargento Ramírez por noticias internacionales que vio durante
la mañana y prefirió no participar del debate para aprobar
la salida del nuevo contingente”, dijo el
periódico. Sin embargo, el primer cable internacional
sobre la muerte de Ramírez fue emitido por la noche, después
de la conferencia de prensa de Romero.
Una discusión rápida
A las 7:31 p.m., la agencia de noticias ACAN-EFE, en un cable procedente
desde San Salvador, dio a conocer la noticia a nivel internacional.
14 minutos antes, la misma agencia relataba cómo el parlamento
había aprobado el envío de un séptimo contingente.
Renato Pérez había solicitado, con base en el artículo
76 del reglamento interno de la Asamblea Legislativa, dispensa de trámite
para prorrogar el permiso de envió tropas a Iraq y permitir que
un séptimo contingente salvadoreño viaje a mediados de
agosto. “Las resoluciones del Consejo de Seguridad son de carácter
obligatorio según el artículo 25 de la carta de las Naciones
Unidas, por lo cual estamos pidiendo la dispensa de trámite para
esta pieza”, dijo de manera rápida y concisa en una intervención
de apenas un minuto y 31 segundos. Después, nadie del partido
de gobierno volvió a hablar.
La dispensa de trámite estaba cantada desde el jueves pasado,
el mismo día en que el Ministerio de Defensa había enviado
la petición a la Asamblea bajo un total secretismo. Con los votos
de ARENA, el Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Conciliación
Nacional (PCN) –50 votos a disposición–, la aritmética
estaba a favor de la solicitud del ejecutivo, pero el tiempo no. De
haber seguido el proceso común, la pieza habría pasado
a la Comisión de Defensa del Congreso, discutida después
del siete de agosto y, en el mejor de los casos, enviada de nuevo al
pleno el jueves 10 para entrar en vigor ocho días después
de su publicación.
“La decisión que tome el presidente de la República
tendrá el apoyo y respaldo de la fracción de ARENA, si
el decide que se necesita el apoyo de Iraq, tendrá 34 votos para
ello”, había adelantado Guillermo Gallegos, coordinador
del grupo parlamentario. Él mismo, cuando la sesión plenaria
se reanudaba después del receso para almorzar, admitió
que se buscaba sacar la plenaria de la forma más rápida
porque ya se contaban con los votos necesarios. Habían transcurrido
ya seis horas desde la muerte del subsargento Ramírez.
Marco Tulio Mejía y Carlos Alfredo Castañeda, diputados
del FMLN, quisieron abrir el debate. “Como grupo parlamentario
lamentamos que todavía se esté pensando en darle continuidad
a un proceso de ocupación militar en algo en que El Salvador
nunca tuvo ni tiene que ver”, afirmó Mejía, quien
hizo referencia a los 700 mil dólares que se suman a los 4.5
millones que Defensa ha gastado en los envíos de soldados a Iraq.
“La posición del FMLN es que el sexto contingente regrese
inmediatamente y que no salga ningún contingente más”,
remató Castañeda.
“A mi me parece que éste es un tema de fondo que amerita
un estudio serio y con tiempo en las comisiones respectivas”,
dijo Héctor Dada Hirezi, diputado del CD. “Enviar tropas
al extranjero a participar en una fuerza de ocupación, fruto
de una guerra que no tuvo conciliación, no tiene sentido”.
Sin embargo, sus palabras no hicieron eco y la dispensa se aprobó
con 49 votos a favor (ARENA, PDC y PCN) y 34 en contra. (FMLN y Cambio
Democrático).
El debate no duró más. 15 minutos después, con
nuevas intervenciones de Dada Hirezi y Luis Corvera, del FMLN, en contra
del envío; una única replica de parte de Rolando Herrarte,
diputado del PDC –“(Los soldados) están apoyando
en la reconstrucción y en labores humanitarias en Iraq. Hoy estamos
correspondiendo a esa ayuda, a ese apoyo que nosotros tuvimos después
de la guerra”, afirmó el ex militar– ; se aprobaba
la prórroga con 50 votos a favor. Eran las 6:45 p.m.
Noticia de última hora
El Ministerio de Defensa se apresuró a convocar a los medios
de comunicación 15 minutos después para una conferencia
de prensa. La cita: 7:15 p.m. El rumor de más bajas en el VI
Batallón Cuscatlán se esparció entre los periodistas
que escuchaban las últimas piezas de correspondencia de la plenaria.
Las primeras reacciones mostraron la misma división existente
durante la votación. “Darlo a conocer cuando ya había
un acuerdo es una muestra evidente de que estaba ocultando la información”,
dijo Lorenzana, diputado del FMLN. “El gobierno no le ha dado
la información necesaria al Congreso para que se tome la decisión
de enviar o no nuevas tropas”, afirmó Martínez.
“El Gobierno ocultó la información hasta estar seguro
de la aprobación del decreto”, remató el diputado
Benito Lara, del FMLN.
“No podría decir que (el Ministerio de Defensa) ocultó
información. Que no la informaron es otra cosa, pero no siento
que la hayan ocultado”, resume Antonio Almendáriz, diputado
del PCN. ARENA se defiende argumentando que no conocían la información
de antemano, que el ministro de Defensa actuó como era debido
y que la correlación de votos se hubiera mantenido aunque se
hubiera conocido con anticipación la noticia. “Yo creo
que los que hemos votado por esto estamos convencidos de que nuestra
presencia en Iraq es muy importante y vale la pena continuar con este
apoyo al pueblo iraquí”, afirma Gallegos.
Su compañero de bancada Norman Quijano concuerda. “Yo
me enteré ya a las 8 de la noche, cuando me dirigía a
mi oficina. Nos duele pero son decisiones políticas que tienen
riesgos que se valoran, pero que son muestra de respaldo para buscar
la consolidación de una democracia en Iraq.”
A pesar de los reclamos, el FMLN reconoce que la muerte de Ramírez
no hubiera influido en la votación. “Quizás pudo
haber generado una valoración más objetiva de la población
sobre lo que conviene o no conviene pero no creo que eso hubiera pasado
en el pleno”, resume Lorenzana. El mismo problema que se tendría
si se solicita la comparecencia del ministro de Defensa a la Asamblea
para que dé explicaciones sobre el embargo de la información.
Romero, en declaraciones a La Prensa Gráfica, rechazó
los señalamientos del FMLN y CD. “Los diputados
tienen la libertad de armar las hipótesis como las quieran armar,
pero nosotros somos muy cuidadosos con la información (hacia
las familias) de nuestros fallecidos y de nuestros heridos”.
ARENA y PCN ya sentaron su postura. “Ya el ministro ha dado la
información y lo que pudiese decir a la Asamblea ya lo dijo a
través de los medios de comunicación ayer (el jueves):
que tuvo la información hasta el momento de darla a conocer”,
afirmó Gallegos. “El trabajo de la Asamblea se realiza
con base a las piezas de correspondencia que ingresa. Si algún
compañero diputado presenta una pieza en ese sentido, estaremos
atentos para darle el curso correspondiente”, se limitó
a decir el pecenista Rubén Orellana, presidente del primer Órgano
del Estado.