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El centro político busca un milagro… otra vezLos partidos CD y FDR firmaron un entendimiento que pretende consolidar una tercera vía electoral de cara al 2009. Los números, y los especialistas en encuestas, indican que tienen pocas posibilidades de meterse con fuerza entre los dos grandes polos políticos. Las posibles candidaturas de Arturo Zablah para la presidencia, y Héctor Silva para la capital, han aumentado el entusiasmo de estos dos partidos. Según los expertos, su objetivo debería ser sobrevivir. Sergio Arauz Cambio Democrático y el Frente Democrático Revolucionario anunciaron la semana pasada una alianza para disputar las elecciones presidenciales y de la capital. Su objetivo: “ofrecerle a la ciudadanía una nueva opción política diferente y despolarizante”. El anuncio de esta nueva opción, que pronto dará a conocer sus candidaturas, llega tras meses de campaña del candidato del FMLN, Mauricio Funes, y en medio de un largo y publicitado proceso de selección del candidato de ARENA, que estará definido el 15 de marzo. La alianza de centro izquierda pretende romper con la polarización y colarse entre las dos extremas políticas para ofrecer una alternativa de gobierno “social cristiano y social demócrata”, y todo parece apuntar a que su carta presidencial será el empresario Arturo Zablah. A pesar de las expectativas mediáticas que ha despertado Zablah y de la ventaja posicional de presentarse como un cambio a los gobiernos de ARENA pero sin los temores que despiertan en algunos sectores las posiciones del FMLN, las anteriores elecciones y las proyecciones de las principales casas encuestadoras auguran pocas posibilidades al centro izquierda de alcanzar una fuerza significativa en las elecciones de 2009. La última encuesta del Instituto Universitario de Opinión Publica de la Universidad Centroamericana (IUDOP) fue realizada a finales del año pasado, cuando Cambio Democrático aún negociaba una eventual alianza con el FMLN y Zablah ya había declinado sus aspiraciones presidenciales al no conseguir más apoyos que el FDR. Según la encuesta, ambos partidos juntos no alcanzan siquiera el 2 por ciento en intención de voto. Este estudio preguntó sobre la necesidad de que nazca un partido político nuevo: “En su opinión, ¿qué tan necesario considera que surja en las próximas elecciones otra fuerza política que no esté vinculada a los partidos políticos grandes, como la que está queriendo impulsar Arturo Zablah?” El 47 por ciento de las personas consultadas respondieron "nada necesario" y el 22 por ciento "poco necesario". El resto se reparte entre los que respondieron “algo necesario” (14.1 por ciento) y "muy necesario" (16.2 por ciento). Estos últimos pertenecen a un grupo muy particular de personas (estrato alto) que viven en el gran San Salvador, donde los partidos como FDR y CD son más conocidos, pero donde a su vez el número de indecisos es menor que en el resto del país. Edwin Segura, director de la encuestadora LPG Datos de La Prensa Gráfica, recuerda que los últimos resultados electorales en los que se repartió en tres partes el número de votos fue en 1994, cuando surgió el FMLN como alternativa a la Democracia Cristiana y ARENA, que necesitó una segunda vuelta para ganar por segunda vez la presidencia. En la primera vuelta, ARENA obtuvo 47 % de votos, el PDC 27 y FMLN otros 27 por ciento restante. Tres años antes, Convergencia Democrática (que posteriormente se convirtió en el Centro Democrático Unido y ahora se llama Cambio Democrático) ganó 12 diputados en la Asamblea Legislativa. Las variaciones en número de votos de CD han sido mínimas en las últimas cuatro elecciones. En las últimas presidenciales, ARENA y el FMLN concentraron 93 por ciento de los votos, y la alianza conformada entre CDU y el PDC fue incapaz de romper la polarización, obteniendo 3.9 por ciento, más de dos puntos debajo de lo mínimo requerido por ley para sobrevivir como partidos políticos. En las elecciones locales, CD tampoco ha obtenido grandes resultados. En 2000 y 2003 ganó cuatro alcaldías; en 2006 ganó 3 –una de ellas en coalición-. En las elecciones de diputados, donde han tenido mayor aceptación, sus números no registran resultados esperanzadores: Convergencia Democrática sacó 59 mil 843 en 1994; 39 mil 145 en 1997, que le alcanzaron para dos diputados. Cuando se convirtieron en CDU y participaron en 2000 lograron 3 diputados con 65 mil votos y en 2003, en su máximo auge, este partido alcanzó 89 mil 090, ocupando 5 curules. En las de 2006, como Cambio Democrático, obtuvo dos diputados, al recibir 61 mil 022 votos. Para las próximas elecciones, la tendencia parece no cambiar. A los números de CD se une la presencia del FDR, un partido nuevo que participará en su primera elección y que es aún desconocido para una buena parte de3 la población. El último sondeo de opinión del IUDOP demuestra que en intención de voto por diputados ambos partidos suman 1.8 por ciento (CD 1.7 y FDR 0.1); en la intención de voto por alcaldes suman 1.5 % (CD 1.3 y FDR 0.2) y en las presidenciales no llegan a 0.5 por ciento de intención. Francisco Zepeda, del Centro de Información de la Opinión Pública Salvadoreña de la Universidad Tecnológica (CIOPS), cree que tiene que pasar algo muy importante e impactante como para que estos partidos tomen fuerza. El analista cree que estos partidos deben trazarse como objetivo sobrevivir o mejorar en número de diputados o alcaldes, pero que sus posibilidades para alcanzar la presidencia de la República son prácticamente nulas. Segura, de LPG Datos, recuerda el último hecho relevante que fue capaz de modificar el escenario político del país: el fin de la guerra que dio vida a la firma de la paz y legalizó al FMLN como partido político. Advierte que tanto ARENA como el FMLN tienen a su favor una serie de elementos que en un año difícilmente podrán recoger los partidos que pretenden una tercera vía: símbolos como marchas, como la figura de Roberto D’aubuisson (en el caso de ARENA) y de Schafik Hándal (en el caso del FMLN), y la historia de ambas fuerzas, que nacieron en la guerra. “Además hay que tener dinero, asesores, candidato (con carisma) y estructura”. Jeannette Aguilar, directora del IUDOP, agrega que aparte de ello los partidos políticos mayoritarios cuentan con recursos que impiden que los demás compitan en igualdad de condiciones. Para ella, las reglas y las ventajas de los grandes impiden que bajen los niveles de polarización en el país. Entre ellos los recursos, el acceso a los medios de comunicación y el discurso polarizante concentrado en las fuerzas mayoritarias. El anhelo de buscar una tercera vía nació a finales de los noventa y principios de 2000, cuando comenzaron a marcarse las diferencias en la izquierda, y el FMLN y ARENA se fortalecieron como únicas fuerzas grandes. Los pequeños tienen conciencia Luego de las últimas elecciones, la Asamblea Legislativa interpretó el código electoral a conveniencia de los partidos que no alcanzaron el 3 por ciento de los votos. Esto por iniciativa del PCN, que pidió ablandar las normas electorales con el fin de evitar la pérdida del registro electoral para los partidos pequeños. Ahora, estos partidos tiene que sacar por separado al menos cincuenta mil votos o lograr un diputado en la Asamblea. Julio Hernández, coordinador general del FDR, explica que tienen claro que van cuesta arriba y que su lucha contra la polarización no va acompañada de números favorables. Sin embargo, piensa que con una buena candidatura por San Salvador (se habla ya del ex alcalde Héctor Silva) y con Arturo Zablah para la presidencia pueden abrirse campo en las próximas elecciones. ¿El tiempo es suficiente? Juan José Martell, Secretario adjunto de Cambio Democrático, asegura que van caminando y que le apuestan a que el mensaje de su partido cale en un número significativo de electores que aún no tiene claro por quién votar. Según la última encuesta de LPG Datos publicada la semana pasada, las dos principales fuerzas políticas concentran 56.4 por ciento de las intenciones de voto, y los otros tres partidos por los que se consultó a los encuestados (PDC, PCN y CD) apenas alcanzan 1.2 por ciento entre todos. El objetivo de estos partidos, los indecisos a quienes apela Martell, representan 41.2 por ciento, entre quienes dijeron no estar seguros de votar y quienes no respondieron o dijeron no saber. Pero según los resultados de las últimas elecciones este voto se ha ido en su mayoría hacia alguno de los dos grandes partidos, o no ha asistido a las urnas. Will, el as de oriente El alcalde San Miguel, Will Salgado, ahora está con el PDC. No maneja un discurso “antipolarizante” como punta de campaña, pero ha logrado desplazar a las dos principales fuerzas del país en su territorio. Según números de LPG Datos, cuando Salgado estaba en el PCN, previo a las elecciones de 2006, el 41% de los migueleños tenía intenciones de votar por él; muy por debajo estaba ARENA, con 14.5 % y el FMLN con 6.8 % por ciento de opiniones a favor. De acuerdo con los expertos en encuestas, Will Salgado y el PDC son los únicos dentro del mercado político salvadoreño que tienen posibilidades reales de romper con la polarización, al menos en la zona oriental del país, donde los resultados y la historia indican que el alcalde de San Miguel podría afectar significativamente los resultados de las elecciones generales del 2009. Cuando IUDOP pregunta por qué partido votará en las elecciones municipales, el PDC obtiene el mejor resultado de todos, aún sobre el PCN. En la zona oriental, según este estudio, 10.5 % de las personas encuestadas tienen intenciones de votar por el PDC. Eso claramente obedece al llamado “efecto Will Salgado”, quien no ha aclarado si correrá por la presidencia en ese partido. Pero el Secretario General del PDC, Rodolfo Parker, ha dicho que sus principales cartas para la presidencia, si deciden correr solos, son Salgado y el ex alcalde de San Salvador Carlos Rivas Zamora. Segura, Zepeda y Aguilar, de los tres institutos de opinión consultados, coinciden en que el efecto Will podría arrancar un número significativo de votos a los dos partidos mayoritarios en las próximas elecciones. El más afectado sería ARENA, pues el votante de Will se identifica con la derecha, y a ello puede sumarse el desgaste del partido oficial que tiene 18 años en el poder. Cambio Democrático, particularmente en Sonsonate, donde es más fuerte, saca los mejores resultados en la última encuesta del IUDOP. Este estudio desglosó los resultados generales de los tres departamentos de occidente. El 4.5 de las personas encuestadas votarían por CD en occidente, según el estudio. El panorama podría modificarse si CD y FDR logran concertar una alianza con el PDC. Aunque los demócratacristianos decidieron en su última convención correr solos para las elecciones presidenciales y por San Salvador, el Secretario General, Rodolfo Parker, dijo a este periódico que esa decisión podría modificarse en las próximas semanas, y que Arturo Zablah sería un buen candidato para la alianza. |
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