“Con encuestas en la mano me dijeron: ‘Mirá Rodrigo, apoyanos’”
El ex director de la PNC y ahora precandidato presidencial de ARENA quiere ser el presidente de la creatividad y el orden. Rodrigo Ávila admite tener apoyos, a los uqe llama “espontáneos”, pero asegura que si no gana se unirá a la campaña para sumar esfuerzos. Por el momento es mencionado como el preferido de los que deciden en ARENA y por ende de las estructuras que votarán.
Sergio Arauz cartas@elfaro.net
Publicada el 04 de febrero de 2008 - El Faro
¿Cómo debe ser el próximo presidente?
El próximo presidente tiene que ser el presidente de la creatividad. La paz significa reconciliación, en el país todavía hay que reconciliar mucho, hay que acercar posiciones en el tema político, hay que verdaderamente abrazar todos un objetivo político, alcaldías, gobierno central, instituciones de los otros órganos del estado, armonía, reconstrucción; hay que verdaderamente reconstruir el tejido social del país.
¿A qué se refiere?
Por ejemplo, la modernización nunca debe terminar, tenemos que utilizar nuevas tecnologías, tenemos que utilizar nuevos e ingeniosos mecanismos para incrementar la producción, para incrementar el bienestar social, la parte humana, fundamental y en mi criterio la más importante de todas. Hacer una gestión comprometida primordialmente con los intereses de la inmensa mayoría, los intereses de todos los salvadoreños. Mejoras que en mi criterio tienen que ser audaces pero responsables. Hay que agarrar elementos de cada uno de los gobiernos, pero para mí la parte más importante es la social, tenemos que tener un gobierno solidario. ¿?
Si usted me lo pregunta a mi, no me pongo en tercera persona obvio, A mí me gustaría ser el presidente de la solidaridad, pero no sólo el gobierno solidario, sino que todos seamos solidarios, ya está lo social, hay que entrarle a lo solidario. Lo solidario pero marcado también por otras cosas, marcado por el orden, tiene que haber orden en nuestro país, respeto a las leyes, y tiene que ajustarse el tema de la ley a la realidad, tiene que haber compromiso y el compromiso tiene que ser primero del presidente. Ya no existe una violencia política, pero sí hay todavía un sentimiento de agresividad en el ambiente, yo siento.
¿Eh, tienen eso algo que ver con unos segundos acuerdos de paz?
Sí, pero el tema va más allá, le voy a decir algo…
No, le pregunto por el tema de reconciliación que usted mencionaba, de la polarización en todo caso.
Podríamos verlo de esa manera, pero va más allá del tema político. En nuestro país hay posiciones antagónicas, es más yo he aprendido mucho. No sé si usted han visto mi actitud, yo me he flexibilizado mucho porque en una época determinada como que estaba en pleito con ciertos órganos del estado y después comenzamos mejor a ceder, a comprender que todos teníamos que ceder, que todos teníamos que corregir algo y empezamos a acercar posiciones con otros órganos del estado como la fiscalía. En el tema eminentemente político tenemos que hacer algo también, tenemos que abrazarnos y trabajar juntos. Nosotros los salvadoreños siempre buscamos a quién echarle la culpa y no vemos la parte que nos corresponde.
¿Qué cambiaría?
El hecho de que arena sea un partido de derecha, puede ser una derecha solidaria. El hecho de que nosotros seamos de derecha no quiere decir que no podamos sentarnos con alguien que se diga o se sienta de izquierda para construir algo juntos, no quiere decir que no podamos aprender unos de otros. Esa es mi visión, una visión verdaderamente conciliadora. Un gobierno necesita ser firme, porque hay que poner orden, pero primordialmente sensibles y creativos… Todo el mundo puede prometer más escuelas, todo el mundo puede prometer mejores condiciones de salud, todo el mundo puede prometer que van a limpiar los ríos contaminados, el tema es ser creativos y la mejor manera de ser creativos es tener compromiso y trabajar en equipo.
O sea que usted incluiría en su gabinete tanto a izquierda como a derecha
Yo creo que eso ya ha sucedido en gobiernos anteriores, pero mí el gobierno plural es necesario. Siempre por razones obvias las posiciones son demasiado antagónicas, demasiado polarizadas, tenemos que irlas acercando.
¿Y cómo cree se puede hacer eso?
Ha habido puentes todo el tiempo, pero por diferentes motivos a veces se rompen. Ya no pueden ser puentes “baileys”… o de eso puentes allí temporales, tenemos que hacer un tronco de puente, pero no lo puede construir solo el presidente, lo tienen que construir todos los sectores. Se tiene que tener la humildad, la apertura para poder invitar a otros a que construyan estos puentes. Yo así lo he hecho en la política. Usted me ve trabajar a mi, usted ve a mis jefes policiales que proceden de distintos sectores y con todos trabajamos de la mano institucionalmente.
Usted ha estado trabajando con la policía ¿A su juico, tiene que haber un cambio de dirección en el próximo gobierno o tiene que hablarse de continuar el plan del presidente saca?
Hay que potenciar la parte social del presidente Saca, pero todas las personas somos distintas. Yo admiro al presidente, pero soy una persona totalmente distinta y yo creo que inclusive los periodistas que me conocen, y así he sido siempre, una de mis características principales es que es fácil conocerme, lo cual en la política no siempre es lo más conveniente, porque en la política siempre tiene que ser más frío, más duro, más calculador- Y yo creo que debo representar a la mayoría de salvadoreños, soy como fui ayer, siempre. Mi estilo sería muy distinto al de los otros presidentes.
¿Cómo es su estilo?
Soy como figura política un poco menos rígido. Y mi estilo de gobierno articularía el trabajo en equipo e invitaría a ser muy participativo. Para mi el tema de la participación es importante porque la gente se compromete, si yo… no podemos imponer ciertas cosas, sino establecer un sistema de trabajo para que así todos se sientan parte de un equipo. Hay temas fundamentales, como el desarrollo social, la vivienda, el costo de la vida, oportunidades para los jóvenes, protección al medio ambiente, políticas fiscales, prácticas sostenibles y uno fundamental para mi, es el tema de las libertades económicas, pero libertades económicas con responsabilidad.
¿Con intervención del Estado?
No necesariamente, pero hay ciertas cosas que deben estar en manos del Estado. El estado no tiene por qué competir, pero una de las cosas que yo creo que debe apostarse a hacerlo más amplio, es el tema de la salud. Y cómo es el ejemplo de Canadá, en Canadá hay práctica privada, no es intervenida por el estado pero hay un alcance… el Estado se vuelve el gestor principal de la salud. La salud tiene que estar siempre en una medida en manos del Estado. El tema del agua tiene que estar en manos del Estado, y eso no tiene que ver con mentalidades de izquierda, porque si incluso nos vamos a los gobiernos militares de hace muchos años, ciertos servicios estaban en manos del Estado. Yo soy un hombre que no creo que ciertas cosas y ciertos servicios se deban privatizar porque tienen una importancia demasiado grande. Pero también soy un hombre que cree en las libertades y desarrollo de las empresas, de la libre y sana competencia. Pero debe haber ciertos controles, no revertiría nada de lo que hay ahora, pero no iría más allá. Es indispensable frenar abusos, por eso me parece indispensable lo que hace la Defensoría del Consumidor.
¿Qué errores reconoce en este gobierno?
Hay cosas coyunturales y que son difíciles de atender. Yo he abordado cosas desde una óptica distinta, como el tema del mano dura. La mía era diferente, es la técnica más que la dureza, fortalecer la prueba científica. Otro tema que ha sido muy complejo es el del transporte. ¿Le hubiera dado subsidio a los transportistas?
No. Yo no. Quizá a las condiciones que llegó el presidente Saca fueron inevitables y póngame eso. Porque si no se le hubiera trasladado al ciudadano el costo… Pero el problema es de fondo. Hay demasiados intereses políticos, para mí eso ha contaminado el tema, personas que tienen intereses ahí.
¿Usted no quería Mano Dura?
En un principio funcionó porque se logró fichar a los delincuentes. Ahora en la parte social creo que se va por el camino correcto.
¿Qué empresas tiene Rodrigo Ávila?
Yo soy socio de una empresa informática, hacemos antivirus, hacemos test de penetración para aplicaciones de Internet, nada que ver con seguridad. Ahora, en 2001 se discutió la ley de servicios de seguridad y yo siendo diputado ante todas las cámaras dije, quiero señor presidente de la comisión que me excuse de este tema y me salí, pero en ese entonces sí era parte de una empresa, por ahí lo que digo de los intereses. Pero hay otros intereses, como el que los buses presten servicios para las campañas. Hay que ordenar el tema ese, en estos asuntos es donde vale la creatividad. A muchas personas les da miedo de hablar de eso.
¿Quiénes serían los cercanos a Rodrigo Ávila si gana la candidatura?
De las personas técnicamente más capaces y de las que tienen un corazón y compromiso con el país.
¿Cambiará mucho usted el COENA?
Eso se revisaría, no podría en este momento, pues debería de analizarse la situación en el momento indicado. No estoy… no hemos llegado a ese momento.
¿Qué significa que René Figueroa lo haya recibido cuando se inscribió, gente del COENA? No se hizo lo mismo con otros candidatos.
La recibieron por formalidad (mi inscripción). Con ellos nos une mucho cariño, pero igual los une con otros precandidatos.
¿No se cree usted el preferido? No. No. No. Sí le puedo decir que se me han acercado… bueno los pioneros de la juventud arenera, gente del sector agropecuario de antes, del sector empresarial del partido de antes, no del de ahora, de personas que pertenecen a los sectores populares del partido. Señoras de los mercados, por ejemplo. Hace siete años participé en la departamental de San Salvador, también gente del sector profesional, yo fui director adjunto. Me siento contento con las personas que apuestan por mí, pero ya lo digo: me sumaré a la decisión que tome el COENA, bueno más bien las bases. Yo me siento que voy a ganar, pase lo que pase, al igual que todos los demás.
Es curioso que dijo que se iba de la policía… Yo dije que no estaba interesado en estar en la policía, no quiere decir que dije que no quería estar en la política. Y lo digo sinceramente y se lo digo a los ojos, en aquel entonces no tenía ninguna idea.
El punto es que usted fue llamado a ser, no fue que se acercó. De hecho lo sugirieron personas importantes del partido que con encuestas le dijeron: “vos sos”. Hay personas que con encuestas en la mano me dijeron, mirá Rodrigo apoyanos; otras personas me dijeron, mirá Rodrigo sos una persona que puede dar al país, tenés madera y corazón. Pero eso reafirma lo que he dicho todo el tiempo, no me he metido por un interés personal. No es un afán, no quiero ser el centro de una atención, no es un proyecto personal, no fui yo, cuando el presidente Saca me dijo que regresara a la policía, regresé, yo no pedí regresar. Lo hice con pasión y eso es lo que puedo hacer como presidente del país.
Los apoyos recibidos por el COENA actual, gente como Guillermo Gallegos que estuvo en su inscripción, que se perfile como favorito, le puede hacer daño.
Ser el favorito en las estructuras me daría el gane. El COENA se abstrae. Le puedo decir que es innegable, he sentido que tengo el apoyo espontáneo, eso es bueno, eso legitima mi intención de ser presidente del país. Yo haría una campaña de altura y sincera. Está elección será complicada, son tres: presidente, diputados y alcaldes, pero yo tengo mi estilo propio.