NOTICIAS
ELECCIONES 2009
MIGRACIÓN
EL FARO ACADÉMICO
INTERNACIONALES
OPINIÓN
PODCAST
REPORTE ESTRATÉGICO
ENCUENTROS
EL ÁGORA
PLÁTICAS
CARTAS
ESPECIALES
EDICIÓN ANTERIOR
ARCHIVO
SUSCRIBIRSE
RSS EL FARO


Tecnología
Libros
Revistas
Computadoras
Salud

 

EL ÁGORA

El arte en las crisis, según un gurú cultural

Historiador y crítico de arte, Thomas Crow es una autoridad en cultura moderna. Profesor del Instituto de Artes de California y las Universidades de Chicago, Princeton y Yale llegó al D.F. para dictar una conferencia magistral sobre el memorial del 68. Mucho más parco que en sus brillantes artículos, habló sobre el arte que surgió de la mano del movimiento estudiantil y sobre los sucesos políticos que provocaron la ola de rebelión que hizo agitarse el orbe.

Lauri García Dueñas
Desde México D.F.

cartas@elfaro.net
Publicada el 13 de octubre de 2008 - El Faro

  Enviar Imprimir  

Cauteloso y técnico, haciendo gala de su sapiencia, Thomas Crow hablaba para un par de decenas de personas que habían ido a verlo al Centro Cultural Universitario de Tlatelolco en el marco de la conmemoración del cuarenta aniversario del movimiento estudiantil que en México provocó más de 300 mártires.

Si bien algunos esperábamos más debate sobre el estado del arte contemporáneo actual o sobre la política de esos años; la mayor parte de la hora que duró la disertación del experto se la pasó hablando de Andy Warhol y Bob Dylan. De Bob Dylan, resaltó el poder simbólico que tuvo durante los sesenta al crear “el soundtrack de la nueva generación crítica”.

Dylan se retiró de la escena artística de la época aparentemente por el miedo de sufrir algún atentado o acto de violencia, al contrario de Warhol, “quien se quedó en la línea”.

La violencia, el miedo, el desafío y la confusión de los jóvenes de los sesenta se expresaron en parte, según el especialista, en una serie de íconos plásticos, incluida la emblemática foto del Che Guevara tomada por Alberto Korda y que empezó a circular en 1967 cuando apareció en “París Match”.

“Es un símbolo instantáneo que reaparece cuando aparece un conflicto”, apuntó. Además dicha foto se llevó al pop art en el estudio de Warhol: “The Factory”.

Los artistas, explicó, cuando se presentan situaciones de conflicto y les es difícil decir las cosas directamente tienen que tomar las imágenes preexistentes de la historia y lograr alegorías, como en el caso de esta famosa foto.

En el 68, destaca Crow, había un flujo constante de información gráfica y, por ejemplo en París, los estudiantes de Bellas Artes dejaron a un lado los caballetes para dedicarse a hacer serigrafía para afiches que luego llenarían las protestas de calle, y cuya autoría era más bien colectiva y no individual.

Agregó que estos jóvenes y disidentes artistas querían salirse de lo que ellos consideraban “la máquina capitalista” y lograr “vivir, no solamente sobrevivir”. “Eran los hijos de las pinturas de Warhol. Andy Warhol con esa imagen de pasivo, retraído de la política, débil, sigue siendo una de las presencias artísticas más fuertes del mundo. Hay objetos artísticos que se desfasan, otros que se quedan”.

Si bien los asistentes intentaron abordar los símiles entre los hechos ocurridos en el 68 en Estados Unidos, París y México, este historiador y crítico de arte recalcó que los catalizadores, “aunque verdaderos”, fueron muy diferentes en cada país, y por ejemplo, en Estados Unidos predominó el rechazo a la guerra de Vietnam como aglutinador de la protesta juvenil.

“Yo nada más miraba”, dijo, al recordar que en el 68 él estaba en París cuando reprimían a los estudiantes y por su provincianismo californiano “tardé muchos años en comprender lo que pasó”, comentó.

Lo paradójico, rescató uno de los asistentes a la ponencia, es que los artistas gráficos autores de los carteles del 68 no querían ser “recordados” por sus obras y ahora se utilizan aparatos conservadores –universidades, museos- para mantener viva su memoria.

“En ese entonces ese arte estaba vivo, ahora hay que crear un recuerdo de cómo se veían. Estos objetos han viajado en el tiempo”, destacó Crow, al referirse también a todas las piezas que conforman el Memorial del 68 de Tlatelolco.

Al intentar responder por qué es necesario recordar los sucesos acaecidos hace cuarenta años, dijo: “Porque la hegemonía de Estados Unidos se había vuelto un problema para el mundo”, lo cual no ha cambiado y más bien –a su juicio- desde 1980, y con el gobierno del Ronald Reagan, el gobierno estadounidense se ha vuelto cada vez “más agresivo e intolerante. Los sesenta se congelaron el tiempo, revienta la hegemonía, hay una ruptura financiera, por lo que debemos volver a mirar ese baúl de los recuerdos”, justamente cuando en la actualidad también estamos viviendo una crisis económica mundial.

Y en sintonía con este afán de recuperar la memoria histórica, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y varias asociaciones civiles y sociales siguen realizando en México diferentes actos conmemorativos de lo ocurrido hace cuarenta años.

Artículos anteriores:

Enviar Imprimir  
 

Google

 
 
  + EL ÁGORA
El arte en las crisis, según un gurú cultural
Lauri García Dueñas
El primer viernes de Elena Salamanca
María Tenorio
El chivo sin fiesta
Élmer L Menjívar
Otras luces
Lauri García Dueñas
COSMOS
McCain y el planetario Adler
Jorge Arturo Colorado
Lea también:
  Mirar por la ventana
 
 
Plática con Manuel Chacón, abogado, defensor en el caso “Chele Papaya”
 
 
 
 
Escribir carta
Leer cartas enviadas
 

                                                     Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro
 

EL FARO.NET (Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador)
Dirección: Bulevar del Hipódromo, Edificio 237, Cuarta Planta,
Zona Rosa, Colonia San Benito, San Salvador, El Salvador.C.A.
Teléfono:(503) 22 45 64 69, Teléfono-Fax:(503) 22 98 04 80
Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998 - 2006
Fundado el 25 de Abril de 1998