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Santiago Olmo
Jurado de la V Bienal de Artes Visuales del Istmo Centroamericano

“Las obras artísticas son lo que queda como documentos de una época”

El arte contemporáneo puede desconcertar a quienes se aproximan a él por primera vez, o no están familiarizados con las artes visuales en general. El académico y curador español, Santiago Olmo, jurado de la V Bienal Centroamericana, accedió a fungir como “traductor” de los lenguajes de las artes visuales en la actualidad.

Ruth Grégori
cartas@elfaro.net
Publicada el 20 de noviembre - El Faro

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Quisiera intentar un ejercicio de traducción del lenguaje del arte contemporáneo a las palabras más sencillas posibles, que pueda entender la mayoría de personas. ¿Qué caracteriza al arte contemporáneo?

Arte contemporáneo no significa otra cosa que el arte que se hace hoy día, y que tiene relación con el presente. Todos los artes han sido en algún momento contemporáneos. Es decir, el arte barroco ha sido contemporáneo del siglo XVII, y el arte que se hace hoy es el arte contemporáneo de nuestros días.

Pero son medios de expresión distintos
Y la sociedad también es distinta. El arte barroco refleja su sociedad, y el arte actual refleja la nuestra. Lo contemporáneo indica que se está refiriendo a un tiempo concreto, a una época concreta, que es la del tercer milenio. Y quería aclarar eso porque lo que hemos buscado al premiar es que las obras sean lo más pertinentes, o lo más adecuadas, lo más conectadas con los problemas y la percepción del presente.

Nuestra sensibilidad y nuestra percepción sensorial y visual no es la misma hoy que la que se tenía en el siglo XVII, en el XV o en el XIX. Ahora tenemos una mayor riqueza perceptiva, por muchos motivos, porque tenemos una educación visual hecha a partir de cuadros, fotografías, imagen en movimiento y televisión. Tenemos una concepción de la velocidad que es muy decisiva. Es decir, la velocidad cambia la percepción que tenemos hoy, en los viajes rápidos, la simultaneidad, la conversación del teléfono a través de dos puntos distantes. Todo eso hace que nuestra percepción tenga más rapidez, que sea más intensa en muchos aspectos, y que hayamos perdido algunas cuestiones que eran más importantes probablemente hace 100 años, como podía ser el olfato.

¿Qué formas y contenidos caracterizan el arte contemporáneo?
El arte actual tiende a tratar problemas actuales, problemas del presente, de la realidad social y política del presente. Son problemas muy acuciantes y muy importantes pero que en los medios de comunicación, en la televisión especialmente, o en los medios de prensa, están muy trivializados, muy banalizados y manipulados. Entonces el arte es un medio de gran libertad de sentido y de discurso. El arte es un medio de análisis y un medio de crítica; y, desde ahí, el arte actual aborda los problemas y los formaliza a través de la documentación fotográfica, videográfica y a través también de acciones. Todo eso son herramientas estilísticas, por decirlo de algún modo, ¿cómo diríamos?, técnicas, que no son de hace dos días. El video tiene casi 55 años de antigüedad, la fotografía tiene casi 200, y la fotografía ha tenido una vertiente artística pero también la vertiente documental. El uso de la fotografía como documentación de acciones, de “performance”, tiene ya una tradición desde los años 20. Después, en los años 70, es decir hace 35 años, los artistas manejaron y utilizaron la fotografía como documentación de acciones y la expusieron como obra un poco como lo que ha hecho Salmerón, que ha sido poner los materiales documentales, las publicaciones de la exposición en Nicaragua, el video que él ha realizado durante el viaje desde Nicaragua a aquí para traer el muro, las fotografías, lo que son los documentos para pasar la aduana, las cartas que le permitían sacar los permisos pertinentes. Este tipo de formalización no es nueva, tiene ya 30 y tantos años de existencia, se empezó a hacer al final de los años 60 y durante los años 70.

Aunque tengan todo este tiempo para la mayoría de personas es como una cosa que no entienden, como que se necesita alguien que les traduzca
Pero cuando uno ve esa documentación, ahí te explican todo

Pero en todo caso se puede percibir como algo que nos transmite algo, valga la expresión, pero la noción de que eso es arte es más complicada
Sí, de hecho eso ha pasado siempre. Es decir, el impresionismo fue un movimiento pictórico que se organizó después de que los pintores impresionistas fueran expulsados por irreverentes por hacer una pintura que no era la del Salón que se hacía cada año y organizaron otra exposición que se llamó “La exposición de los expulsados”. El impresionismo fue un auténtico escándalo en la sociedad de su época porque aquello no era considerado pintura, aquello era algo infame. Y así hay muchos ejemplos.

¿A qué se debe, entonces, este problema de “comunicación”?
Estamos ante un problema de educación, de educación actual, que es cada vez más lamentable, más frágil, menos completa. Se intenta dar a los individuos una formación economicista, estimulando profesiones financieras, prácticas e industriales y olvidamos todo lo que es la formación espiritual y cultural.

Nunca en la historia ha habido un proceso semejante de deshumanización del individuo como hoy. Al individuo se le desposee de la capacidad de interpretar la realidad, de ser capaces de leer lo que les rodea desde un punto de vista, no sólo práctico, sino también poético. Se le quita la posibilidad de ser libre. Solamente se capacita al individuo para producir, para trabajar, y el arte lo que está llamando la atención, desde siempre, es a una integralidad. El hombre es una cosa integral que tiene que ser capaz de producir, pero también de pensar, de amar, de llorar, de conmoverse, etcétera. El arte ayuda a que las personas piensen por sí mismas, sobre todo a que tengan capacidad de análisis, capacidad crítica, y eso es algo que por ejemplo la educación no lo está dando.

Alguien decía durante la exposición, haciendo chiste por supuesto, ‘no, si aquí, poné un clavo y ya eso es arte’. Si bien es cierto tenemos deficiencias en la parte de formación hacia lo que no sea economía, ¿cómo podemos orientarnos para distinguir entre qué es y qué no es arte contemporáneo?
Bueno, un clavo en sí mismo no es nada, un clavo es un clavo. Ahora, un clavo puesto de determinada manera, con una intención determinada empieza a tener un significado más allá de un clavo en la pared. Un clavo en la pared es un clavo en la pared. Ahora bien, si ese clavo está puesto en un lugar, en un contexto, en un espacio, de una manera, que puede ser leído de otro modo, entonces se convierte en obra, mientras tanto no. Lo importante del arte actual es la idea, bueno, en el arte actual y siempre, lo importante han sido las ideas, no tanto las formas como las ideas. Si hay formas pero no hay ideas se trata de una obra fallida, porque no está transmitiendo nada.

Igual si hay ideas pero no se concretan
Eh, bueno, claro, tiene que haber también una formalización, tiene que haber una forma para que la idea se vea. Todas las piezas que hemos reseñado, las piezas que han ganado los premios, son obras que tienen por detrás ideas, y después tienen formas que las sustentan.

¿Es característico tomar, siguiendo con el ejemplo del clavo, del arte contemporáneo, sacar objetos de su contexto y alterar su uso?
Sí, pero eso es una cosa que tiene más de 100 años de existencia. De hecho es un arte que inició allá en 1906, 1908, ya Marcel Duchamp hizo una intervención de ese calibre. Es decir que durante el siglo XX se ha trabajado el objeto de ese modo. Ya hay una tradición artística de sacar de contexto los objetos cotidianos. No siempre funcionan, hay muchas obras fallidas. La función justamente del crítico, de los curadores, es llamar la atención sobre el éxito o el fracaso de una pieza. Lo mismo una pintura, también hay pinturas fallidas, y no de hoy, pinturas que vemos en los museos. Pero esa tendencia del arte contemporáneo está en relación con lo que es la sociedad contemporánea, la sociedad que empieza un poco a principios del siglo XX, un poco el tipo de sociedad que vivimos hoy. ¿Por qué hay esta cosa de objetos? Porque nuestra sociedad industrial y post industrial es una sociedad de objetos, todos estamos rodeados de objetos, y las vidas cotidianas circulan alrededor de objetos, del consumo. La gente está preocupada por comprar objetos, algunos son útiles, otros no son útiles pero están dentro de la cadena consumista, y de alguna forma el arte incide.

El arte, o bueno, el artista dice: ‘bueno, cojamos este objeto”.  Hay una pieza que hemos reseñado, de Adán Vallecillo, de Honduras, que se llama “Cacerólica” que es una sartén que tiene una antena, y lo que pone abajo es que, define el objeto y dice que es “una sartén que, a través de esa antena, atrae comida, sin que haya que trabajar, y que por tanto, podemos esperar a que la comida llegue a la sartén”. Ahí tienes una pieza que tiene una gran dosis de humor y de análisis de lo que es sacar de contexto, o redefinir, volver a hacer una definición sobre lo que significa la sartén y la antena ¿no? Que se mezclan en un objeto y se convierte en otro. “Cacerólica”, de antena parabólica.

¿La muestra de obras de la Bienal difiere o está muy en sintonía de lo que está ocurriendo en el resto del mundo?
Sí, en general sí. Obviamente es importante fijarse en los premios, pero lo que debería ser más importante de esta bienal es cómo es el conjunto de obras respecto de lo que está ocurriendo en la región. Hay pintura, “netart”, objetos, hay obras interactivas, hay documentación, ha habido “performance”, ha habido todo. Vídeo, escultura de muy diversos tipos, hasta pintura de carácter pop. Es decir que hay gran variedad de técnicas. Y el arte actual tiene esa variedad, conviven todas esas líneas.

Nuestra sociedad es una sociedad múltiple, muy variada, muy compleja y, por lo tanto, su arte también lo es. El arte obligatoriamente es un reflejo de la sociedad, y, a la vez, interpreta a la sociedad y ofrece posibilidades de cambio. Y el conjunto permite analizar muy bien las cosas que están pasando en la región. Por eso te decía al principio que ahora las obras se refieren a las distintas tradiciones culturales centroamericanas y ya no sólo a cuestiones ajenas, se refieren a problemas de la región y no sólo problemas más abstractos.

¿Cuáles son los problemas en los que, en medio de la diversidad, convergen? ¿Se pueden identificar intereses convergentes?

Bueno, hay uno que, las cuestiones de lo social y de lo político. Ese es un tema diría que casi de primer plano. La región ha tenido muchos conflictos, en la mayoría de países ha habido guerras civiles largas, muy sangrientas, que han dejado heridas muy graves. La paz, la firma de la paz no ha significado la solución de los problemas, sino que han surgido otros nuevos, como la delincuencia, los secuestros, la inseguridad, etcétera. Obras como las de Jorge Albán o Ernesto Salmerón tocan esto y abordan el problema de la memoria histórica. Y otros temas como, por ejemplo, la idea de nación se ve en la obra de Gozzini.

Y por otro lado también hay una reconsideración de la subjetividad, como otra sección de problemas actuales que tratan estas obras, la subjetividad desde varios puntos de vista. Está por ejemplo la pieza de Sandra Monterroso, que aborda de una manera poética cuestiones como la identidad, la culpa, en un contexto tan complejo como el del guatemalteco.

Después hay otra cuestión que es el contraste entre tradición y modernidad, en una obra como la de Cynthia Soto; Rafael Urquilla, aborda el tema del hambre pero en relación también al trabajo, a la flojera, al relajo; la obra de Habacuc retoma el tema de la injusticia.

Esas son piezas que nos ayudan a comprender nuestras sociedades, y los problemas de nuestras sociedades, eso sí, desde una forma que no es un ensayo, sino que es una experiencia visual. Las obras hay que tomarlas como experiencias visuales, experiencias de conocimiento.  Pero es muy importante que resalte que en el arte hoy lo que hay son temas de la actualidad. Las obras artísticas que han abordado el presente son las obras que después han quedado, porque de alguna manera también han sido tomadas históricamente como documentos de una época, como modos de ver, modos de percibir. Y el arte por otro lado lo que hace es explorar, abrir nuevos caminos de percepción, de sensibilidad, que permiten además comprender mejor la realidad del presente.

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