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EL AGORATres estudiantes encuentran una historia extraordinaria: un hombre convertido en mujer
Rosarlin Hernández
/ Fotos cortesía Dos revueltas y una
de queso Prodokshions
A este primer encuentro se sumaron otros. “Es un mundo que no necesariamente es el más amigable, es completamente oscuro, nosotros nunca habíamos tenido contacto con una realidad de este tipo y mientras Ginger Lorena Bobitt más nos abría las puertas, más nos interesábamos, no nos importaba el peligro, ya teníamos confianza, ellas ya nos miraban como aliadas. Ir al Zurita, ir a la Tutunichapa se transformó en nuestro plan de viernes en la noche”. Llegó el momento en que estos tres comunicadores le propusieron a Ginger Lorena Bobby realizar una entrevista de día, en su casa. Ella aceptó. Tal como lo acordaron llegaron a los edificios multi familiares de la Tutunichapa y en lugar del travestí que buscaban los recibió Rosa Marcela y su amiga Valeria, ambas transexuales. 22 horas de grabación registran la historia de Rosa Marcela en distintos formatos de cámara (Hi8, DVCAM y Mini DV) y con un lenguaje visual muy experimental. A sus 22 años, el sueño de Rosa Marcela era ser como Thalía. “Soy transexual porque me siento como una mujer, soy una mujer en el cuerpo equivocado. Vivo como mujer, tomo hormonas y soy mujer todo el día”. Una vez hecha esta aclaración, Rosa Marcela los invitó a conocer su mundo y el de su amiga Valeria, alias La Joya. Rosa en 27 minutos “Rosa Marcela no era un cliché” asegura Saca. Era una mujer inteligente, llena de vida y de una belleza especial. El proyecto terminó con 27 minutos, en los que estos tres jóvenes productores presentan la historia de una persona que desde su infancia se atrevió a desafiar su anatomía masculina para dejarse ser una mujer plena. El guión retrata con mucha fluidez y buena música a Rosa en la calle, en la familia y en la vida. En la calle, como trabajadora del sexo, Rosa compara su profesión con la de un médico o un cura “si vos le vas a decir algo en cuestión de confesión a alguien nadie tiene por qué darse cuenta”. A veces pelirroja y otras rubia, Rosa siempre luce bella en los escenarios de discos gay mientras baila e interpreta “Inolvidable” de Shakira. Pero su mejor espectáculo es el que hace en la terraza de un mesón ubicado la zona del Parque Zurita, donde convierte su sueño realidad, bailar y ser como Thalía. Su imagen urbana contrasta con la de una familia campesina que vive en una finca de San Antonio Abad y quienes hablan de ella con respeto y cariño, a pesar de sus creencias religiosas. Su mamá y su abuela aún recuerdan con ternura la época de infancia en que Luis Antonio, antes de convertirse en Rosa, disfrutaba andar de tacones y ponerse los vestidos de ambas para cantar frente a un espejo la canción que estuviera de moda. Pero la vida de Rosa no se puede contar sin la presencia de Valeria, su mejor amiga. Ella forma parte de la Directiva del Colectivo Arcoiris, una organización destinada a promover la protección y educación de transexuales y travestís. La presencia de esta mujer, como narradora omnisciente, y la profundidad de sus planteamientos le imprimen al documental un enfoque novedoso sobre el tema. Determinante, Valeria explica: “cuando yo nací me inventaron un nombre, ni siquiera venía con un nombre escrito. Nací con el pelo negro y si quiero me lo hago rubio. La identidad que la sociedad me enmarca, me etiqueta, para mí no existe. Yo estoy en todo el derecho y en toda la libertad de quitar lo que no me gusta”. El tono de su voz cambia cuando habla de Rosa y confirma que en su amiga encontró lo que nunca ha sentido en su familia o en otras personas. “Yo la conocí porque ella trabajaba fuera de la disco, teníamos muchas cosas en común, muchos ideales, pensamientos y aspectos de nuestra identidad que eran afines. Sentimos comprensión y apoyo la una con la otra y quizá eso nos unió”. En el documental Valeria aparece con su traje negro transparente y su pelo largo rizado interpretando a Margarita, ex vocalista de la Sonora Dinamita. “No te asombres si te digo lo que fuiste/un ingrato con mi pobre corazón/ porque el fuego de tus lindos ojos negros/alumbraron el camino de otro amor…”. Entre bailes y testimonios la historia continúa humana, impredecible y llena de recuerdos. el final es absolutamente inesperado.
Después de un año y medio de convivencia, estas dos mujeres extraordinarias le cambiaron la vida a tres comunicadores sociales de la Universidad Mónica Herrera. Erica, Chiki y Orlando coinciden en que al iniciar el proyecto eran personas diferentes de las que son ahora. Orlando Álvarez reconoce que cuando todo empezó no pretendían ser cineastas o documentalistas. “Sólo encontramos algo que a su vez nos encontró para comunicarlo y se logró porque nadie pidió dinero para participar en el proyecto”. Chiki Vásquez resume la aspiración del grupo y dice: “nosotros no queríamos hacer otro trabajo de marketing o publicitario, si nuestra carrera era comunicación social pues queríamos hacer eso de verdad”. Los tres comunicadores enfatizan que el documental ha sido posible gracias a la colaboración de muchos profesionales salvadoreños que creyeron en el proyecto pero destacan que fue muy difícil lidiar con los prejuicios y la falta de apoyo de algunas autoridades de la Universidad Mónica Herrera. Paradójicamente, este mismo documental le ha permitido al país participar en la muestra internacional del Festival de Biarritz en Francia y figurar como finalista oficial en el Festival de cine independiente en Nueva York. “Hacer este documental para nosotros no es promover un estilo de vida transexual, lo que sí queremos es que exista tolerancia. Todos los días cuando ellas están en la calle están expuestas a que las maten. Solo queremos mostrar un lado humano que los demás medios de comunicación no presentan” afirma Erika Saca. Después de esta experiencia los tres decidieron fundar “Dos revueltas y una de queso Prodokshions” con la única intención de revelar el rostro humano de la marginalidad. Su primer paso fue asistir a un curso sobre producción de documentales en la Academia de cine de Nueva York (NYFA), convencidos de que este país tiene mucho que contar. “Rosa. Historia de vida de una mujer transexual” será presentada próximamente de manera pública y la audiencia podrá atertiguar la intensidad de una persona que nació hombre y vive enamorada de ser mujer.
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