NOTICIAS
ELECCIONES 2009
MIGRACIÓN
EL FARO ACADÉMICO
INTERNACIONALES
OPINIÓN
PODCAST
REPORTE ESTRATÉGICO
ENCUENTROS
EL ÁGORA
PLÁTICAS
CARTAS
ESPECIALES
EDICIÓN ANTERIOR
ARCHIVO
SUSCRIBIRSE
RSS EL FARO


Tecnología
Libros
Revistas
Computadoras
Salud

 

EL AGORA

Un futuro incierto

Ruth Grégori
cartas@elfaro.net

  Enviar Imprimir  

En tanto la Corte de Cuentas realiza el examen especial, que según el jefe de auditores debe estar terminado 25 días hábiles después del 6 de marzo, se ha conformado una comisión que se encargará de continuar la valuación de la escuela y de definir el perfil y la persona que asuma su dirección.

La convocatoria a inscripciones para las clases en la escuela fue emitida en medios de comunicación el jueves 9 de marzo, cuyo inicio está programado para el 20 de marzo. Sin embargo, los padres y madres de familia se preguntan cómo se cubrirá la demanda de la misma cantidad de estudiantes con menos profesores (en vista de que los fondos con los que se les contrataba no están autorizados), quién hará las evaluaciones de ingreso, y qué pasará con las cuotas.

A pesar de que autoridades de Concultura han comunicado a los padres de familia que en tanto se definen tarifas autorizadas no se cobrará por las clases, en ellos persisten los temores de que en el futuro estas aumenten hasta alcanzar el monto de las que se cobran en el Centro Nacional de Artes (CENAR), que alcanzan los 15 dólares mensuales. “Personalmente yo no creo que haya intención de privatizar”, dice Gabriela Velis, miembro de la comisión de padres y madres de familia de la escuela de danza, “el temor viene de que incrementen las cuotas y se reduzca el acceso a las clases. Si no hay acceso para todos eso equivale a privatizar”.

Franco no identifica señales de que Concultura quiera privatizar: “No, es que si quieren hacer eso se les va a mover la tierra. Tienen que mantener las cuotas, es una institución nacional que ha estado al servicio del pueblo salvadoreño por más de cincuenta años”.

Hernández descarta por completo cualquier intención de privatizar la institución: “Lo que buscamos es que esos fondos realmente sean públicos”. El problema, dice Franco, es que si esos fondos van al fondo de Actividades Especiales (un fondo común de Concultura) nada garantiza que vuelvan a la escuela y se usen para su funcionamiento y desarrollo, tal cual ocurre hoy.

Otra preocupación de los padres es quién garantizará el nivel técnico de la enseñanza. Gabriela Velis recuerda que en una reunión con representantes de Concultura ella preguntó quién en la comisión evaluadora era bailarín, y que recibieron la respuesta de que ninguno de ellos tenía ese marco de referencia. Un día después, agrega Velis, se incluyó en la comisión a un coreógrafo y bailarín costarricense: “Pero el baila contemporáneo, no es balletista”, dice Velis, para quien estos aspectos revelan que “no hay un plan” de cómo hacer frente a la situación.

El presidente de Concultura declinó dar a conocer los nombres de los integrantes de la comisión, pero al respecto expresó: “¿Y para qué están los profesores de la escuela? Ellos continuarán en sus cargos”.

La separación de Franco es el centro de la polémica. En tanto que Concultura argumentan su interés por ordenar la casa, quienes respaldan la gestión de la ex directora señalan que debió esperarse el resultado del examen de la Corte de Cuentas.

“Hemos sido muy cuidadosos de acusar a nadie”, dice el presidente de Concultura, quien no esperó el informe de la Corte para separar a Franco de su cargo. Para ello se basó en la evaluación interna, afirmó. Hernández no descartó la propuesta de maestros y padres de familia de nombrar un responsable para la parte administrativa y a Franco en la parte de la dirección artística. Sin embargo señaló que esperarán al informe de la Corte de Cuentas para decidir al respecto.

El jefe de auditoría de la Corte de Cuentas respaldó la facultad de la presidencia de Concultura para no renovar el contrato de Franco, a la que consideró “una decisión administrativa interna, separada del proceso que lleva la Corte de Cuentas”. Para los padres de familia esto equivale a una sentencia sin que Franco haya sido declarada culpable.

Franco señala que durante la auditoría realizada por la firma privada ni se revisaron todos los documentos, ni se le dio la oportunidad de discutir o explicar los hallazgos: “A mí sólo me dijeron que llenara un informe (escrito) y que presentara los documentos que me pedían. En ese informe yo solicité derecho de audiencia, para explicar punto por punto, pero no me lo dieron”.

Lea también:
  Escuela Nacional de Danza examinada por la Corte de Cuentas

 

  Enviar Imprimir  
 
Google


+ EL ÁGORA
Escuela Nacional de Danza examinada por la Corte de Cuentas
Ruth Grégori

Lea también:
  Un futuro incierto
San Salvador abre los ojos al vídeo nacional
Raúl Benítez
Lea también:
  Entrevista con Jorge Dalton, cineasta
“No puedes hacer una obra para solo mostrarse a los amigos o círculos cerrados”
  Entrevista con Carlos Funes Velasco, realizador
“En el país para vivir tenés que hacer de todo”
Hacer la paz por medio del sexo
El Faro
Cultura: Los hijos de La Mancha
David Hernández
Estado y etnicidad en El Salvador. A propósito de la reciente observación al Estado Salvadoreño por parte de la ONU
Rmón Rivas
Plática con María Elisa Parker, presentadora de televisión
 
 
Escribir carta
Leer cartas enviadas
 
                                                     Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro
 

EL FARO.NET (Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador)
Dirección: Bulevar del Hipódromo, Edificio 237, Cuarta Planta,
Zona Rosa, Colonia San Benito, San Salvador, El Salvador.C.A.
Teléfono:(503) 22 45 64 69, Teléfono-Fax:(503) 22 98 04 80
Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998 - 2006
Fundado el 25 de Abril de 1998