| |||
![]() |
|||
|
EL_AGORA La carpa del hielo y el calorSergio Arauz
|
Fotos, luces, dulces, minutas, gaseosas enlatadas y niños despreocupados con madres acaloradas llegaron al espectáculo de zapatillas afiladas con los que profesionales del patinaje deleitaron a los asistentes.
Una esbelta figura blanca y femenina fue la primera en impresionar. “¿Será rusa?”, la pregunta la respondió su nombre: Pavlova. Un aro gigante sobre la plataforma de hielo y la rubia acróbata adherida a la colgante circunferencia arrancaron los primeros aplausos.
Ella y, antes, un malabarista mexicano que cometió un par de errores al principio, prepararon al público para sincronizadas danzas de mujeres de menudo vestir y hombres en frack. Clap, clap, clap, clap… los aplausos aumentaron (…)
Un pequeño no enano y un enjuto y laxo ruso la hicieron de payasos. Una guerra de trapeadores y cubetazos de agua entre los antónimos artistas humedecieron al público que no logró escaparse. “Jajajajajajajajaja…” “Clap, clap, clap, clap, clap…” Un niño sufrió con tímido disfrute los primeros chispazos del conflicto.
Después de que una mujer aria desapareciera para dar paso a un hermoso tigre, la magia nació de las manos de la estrella rusa. De palomas a conejo y de mujer a tigre, las mantas sobre las jaulas y jaulitas (las de las palomas) ocultaron el truco que sostenía las mágicas apariciones.
No conformes con la ilusión, un racimo de palomas blancas adiestradas sorprendieron más a los asistentes. Las llamativas aves iban y regresaban de las manos de dos mujeres que inexpresivas simularon un ping pong de alas blancas.
Un enorme oso con unos pequeños patines en sus patas y un bozal en el hocico intentó deslizarse sobre el hielo. Tambaleante y obediente al domador, el animal saltó sobre cuatro vallas de hierro: a unos pocos les dio risa… a otros lástima.
Una representación “waltdisneyana” de Tarzán en patines sirvió para descansar del impresionante volar de animales blancos. Más danza, acrobacia y patines afilados complementaron la función.
El telón se cerró y los niños, sin golosinas, gaseosas enlatadas, minutas a medio terminar y con las madres con el mismo calor y menos dólares en las bolsa agradecieron a los empatinados: clap, clap, clap, clap…
|
| Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro |
| EL FARO.NET
(Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador) |