| |||
![]() |
|||
|
|
EDITORIAL ¿La ciudad o la bandera?El Farocartas@elfaro.net Publicada el 07 de julio de 2008 - El Faro La contienda por la alcaldía capitalina ha sido reducida a mínimos. El candidato arenero, apoyado por sus estrategas de marketing, decidió centrar su oferta para gobernar la ciudad en una bandera. Y consiguió lo que quería: un escándalo mediático que terminó por convertir a esta en la campaña más superficial que se recuerde en los últimos años en la contienda por el gobierno de San Salvador. La capital salvadoreña es hoy una ciudad desordenada, sucia, peligrosa y apática. Sus habitantes seguimos esperando que alguien ordene a los vendedores, que alguien castigue a los cochinos, que se pueda transitar por sus calles sin temor a ser asaltados y que se recuperen los espacios públicos para que las familias puedan divertirse en sus parques y jardines y no en centros comerciales. El gobierno capitalino, y no el central, debería tener autoridad para ordenar el sistema de transporte (sobre todo habida cuenta de que, después de décadas, el gobierno central ha sido incapaz de hacerlo) y también de combatir el crimen, limpiar y volver atractivos los parques y mantener la ciudad limpia. De mostrar con orgullo una ciudad en la que las cosas funcionan; con calles en las que se expresan sus artistas. La actual alcaldesa, Violeta Menjívar, ha sido incapaz de hacerlo. En su gestión no hay grandes logros en términos de descentralización, ordenamiento, transparencia ni servicios municipales. Su rival por la silla edilicia, Norman Quijano, no es un hombre extraño a los problemas de la ciudad. Le estuvo sirviendo de sombra al alcalde Héctor Silva para combatir sus políticas de reordenamiento y rescate del Centro Histórico, y ha estado siempre involucrado en la planificación de una oferta alternativa por parte de su partido, que desde 1997 no ha podido volver a la alcaldía de San Salvador. Después de tantos años por la labor, es lamentable que ahora el candidato opositor centre su campaña en una bandera y se dedique al juego del mercadeo y las cascaritas y no al de la oferta seria que una ciudad como San Salvador necesita. Es casi un insulto que, mientras más de 30 personas morían en esta ciudad por la falta de obras de mitigación y de protección ambiental, el candidato aspirante brindaba declaraciones sobre su patriotismo expresado en colocar una bandera nacional en un redondel. ¿Es esto lo que nos ofrece, marketing mediático, golpes de pecho y una bandera? San Salvador necesita de mucha mayor visión; creatividad; nobleza y seriedad que la que el candidato está demostrando. Si de verdad Quijano aspira a gobernar San Salvador, debe comenzar por respetar a sus ciudadanos y hacer propuestas serias, que esas a esta ciudad le urgen. |
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro |
| EL FARO.NET
(Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador) |