NOTICIAS
ELECCIONES 2009
MIGRACIÓN
EL FARO ACADÉMICO
INTERNACIONALES
OPINIÓN
PODCAST
REPORTE ESTRATÉGICO
ENCUENTROS
EL ÁGORA
PLÁTICAS
CARTAS
ESPECIALES
EDICIÓN ANTERIOR
ARCHIVO
SUSCRIBIRSE
RSS EL FARO


Tecnología
Libros
Revistas
Computadoras
Salud

 

OPINIÓN / LA BUHARDILLA

Vita brevis, ¿ars longa?

Federico Hernández Aguilar*
cartas@elfaro.net
Publicada el 23 de junio de 2008 - El Faro

Enviar Imprimir

Autores tan disímiles como Hipócrates, Séneca y Longfellow coinciden en apreciar que la vida es breve, cortísima, insoportablemente limitada. El médico griego lo dijo en una sentencia abarcadora e insuperable: “La vida es breve, el arte largo, la ocasión fugaz, el experimento peligroso, el juicio difícil”. El filósofo cordobés renunció a la tentación de continuar la enumeración —que pudo ser: “... el amor dulce, la nobleza escasa, el clima impredecible...”— y acertó a heredarnos una célebre alocución: “Vitam brevem esse, longam artem”. Finalmente, siglos más tarde, el poeta norteamericano nos dejó un Salmo a la vida contagiado de impotencia: “Time is fleeting”.

La brevedad, la omnipresente brevedad, ha sido una de las pocas concesiones que los artistas han hecho al destino. El reconocimiento (a veces a regañadientes) de su condición humana, ha forjado en muchos creadores, al pasar de las épocas, una insistencia feroz en el buen hacer. Instintivamente, la certeza de irse algún día provoca en los grandes artistas la necesidad de compartir un producto bien terminado, que no necesite ser ampliado ni reducido. Y es aquí donde se presenta el verdadero desafío del arte que busca la trascendencia.

Los mármoles eternos no existen, desde luego, y el artista que lo tiene claro se hace un gran favor a sí mismo. Pero no deja por ello de robar (o de implorar) trascendencia la obra que está hecha, que está pensada, que está concebida para perdurar.

En una de sus mejores piezas, The inmortalist, Heathcote Williams resume que “la vida es simplemente la acumulación de todas las fuerzas que resisten a la muerte”. Si la frase es cierta, el dramaturgo inglés nos ha explicado cuál es el origen de esa intensa complicidad que algunos artistas logran con el tiempo, no obstante la brevedad y el olvido que los asedian.

Y aún así, ¡qué poco consiguen los mejores creadores frente al incesante paso de las eras!

*Escritor
Enviar Imprimir

 
 
Google

     
 

+ OPINIÓN

EDITORIAL
El fracaso de una gestión

El Faro
REFLEXIONES SOBRE EL PERIODISMO
Un modelo de periodismo de calidad
Patrick Butler
[ OPINIÓN ]
Ser joven en El Salvador

Giovanni Berti
[ GUAYUNQUIANDO ]
Que no se nos olvide:

Se llama democracia

Guayo Molina
[ LA BUHARDILLA ]
Vita brevis, ¿ars longa?

Federico Hernández Aguilar
[ OPINIÓN ]
De regreso al pasado en la fortaleza Europa

Alberto Valiente Thoresen
[ EL MIRÓN ]
Sexo en Nueva York u otra cosa
Luis Fernando Valero
[ OPINIÓN ]
Al maestro con orgullo
Carlos Molina Velásquez
[ OPINIÓN ]
Lo que somos por dentro
El diablo sabe mi nombre de Jacinta Escudos

Rafael Lara-Martínez
 
Plática con Héctor Dada Hirezi, diputado y secretario general de Cambio Democrático
 
 
 
Escribir carta
Leer cartas enviadas
 

 

                                                     Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro
 

EL FARO.NET (Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador)
Dirección: Bulevar del Hipódromo, Edificio 237, Cuarta Planta,
Zona Rosa, Colonia San Benito, San Salvador, El Salvador.C.A.
Teléfono:(503) 22 45 64 69, Teléfono-Fax:(503) 22 98 04 80
Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998 - 2006
Fundado el 25 de Abril de 1998