| | |||
![]() |
|||
|
|
OPINIÓN / LA BUHARDILLA Vita brevis, ¿ars longa?Federico Hernández Aguilar* Autores tan disímiles como Hipócrates, Séneca y Longfellow coinciden en apreciar que la vida es breve, cortísima, insoportablemente limitada. El médico griego lo dijo en una sentencia abarcadora e insuperable: “La vida es breve, el arte largo, la ocasión fugaz, el experimento peligroso, el juicio difícil”. El filósofo cordobés renunció a la tentación de continuar la enumeración —que pudo ser: “... el amor dulce, la nobleza escasa, el clima impredecible...”— y acertó a heredarnos una célebre alocución: “Vitam brevem esse, longam artem”. Finalmente, siglos más tarde, el poeta norteamericano nos dejó un Salmo a la vida contagiado de impotencia: “Time is fleeting”. La brevedad, la omnipresente brevedad, ha sido una de las pocas concesiones que los artistas han hecho al destino. El reconocimiento (a veces a regañadientes) de su condición humana, ha forjado en muchos creadores, al pasar de las épocas, una insistencia feroz en el buen hacer. Instintivamente, la certeza de irse algún día provoca en los grandes artistas la necesidad de compartir un producto bien terminado, que no necesite ser ampliado ni reducido. Y es aquí donde se presenta el verdadero desafío del arte que busca la trascendencia. Los mármoles eternos no existen, desde luego, y el artista que lo tiene claro se hace un gran favor a sí mismo. Pero no deja por ello de robar (o de implorar) trascendencia la obra que está hecha, que está pensada, que está concebida para perdurar. En una de sus mejores piezas, The inmortalist, Heathcote Williams resume que “la vida es simplemente la acumulación de todas las fuerzas que resisten a la muerte”. Si la frase es cierta, el dramaturgo inglés nos ha explicado cuál es el origen de esa intensa complicidad que algunos artistas logran con el tiempo, no obstante la brevedad y el olvido que los asedian. Y aún así, ¡qué poco consiguen los mejores creadores frente al incesante paso de las eras! *Escritor
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro |
| EL FARO.NET
(Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador) |