NOTICIAS
ELECCIONES 2009
MIGRACIÓN
EL FARO ACADÉMICO
INTERNACIONALES
OPINIÓN
PODCAST
REPORTE ESTRATÉGICO
ENCUENTROS
EL ÁGORA
PLÁTICAS
CARTAS
ESPECIALES
EDICIÓN ANTERIOR
ARCHIVO
SUSCRIBIRSE
RSS EL FARO


Tecnología
Libros
Revistas
Computadoras
Salud

 

OPINIÓN / EL MIRÓN

Sexo en Nueva York u otra  cosa

Luis Fernando Valero
cartas@elfaro.net
Publicada el 23 de junio de 2008 - El Faro
Enviar Imprimir

Si ustedes ponen en un buscador “Sexo en Nueva York” les saldrán en menos de 0.15 segundos cerca de millón y medio de páginas sobre este tema y todas monotemáticas y no le hablarán de sitios, lugares donde usted pueda ejercer la función que la frase dice, sino de una serie de televisión que en los EE.UU. terminó hace cuatro años y del lanzamiento que en esta semana se acaba de hacer de la película del mismo titulo.

El origen de Sexo en Nueva York es la serie americana que se emitió por  la cadena HBO desde 1998 a 2004. La serie contaba las historias de cuatro mujeres solteras, que rondaban  entre los treinta y los cuarenta y que vivían obsesionadas con la moda, el amor y el sexo.

El tono cínico, agridulce lo ponía la narradora, una periodista con una columna semanal sobre las costumbres sexuales de los neoyorquinos.

Pero ¿por qué sexo en Nueva York, se ha convertido en un icono “cultural”? ¿qué hay en verdad detrás de todo ello?

Ya es un hecho aceptado que en el mundo actual, la liberación de la mujer es una realidad imparable y que la mujer ha conquistado cuotas que hace solamente cinco años, parecerían imposibles.

Por ejemplo, un detalle mucho más significativo que lo que se describe en “Sexo en  Nueva York”.  Rocío González Torres se ha convertido en la primera mujer número uno de la promoción de pilotos de caza tras los cursos de la Base Aérea de Talavera la Real (Badajoz). España.

Esto sí es verdaderamente algo digno de destacar.
En este momento, en las universidades de España, hay muchas más mujeres que hombres estudiando abogacía, humanidades, medicina, enfermería, magisterio, educación social, pedagogía y esto ocurre también en muchos otros países, incluso en los musulmanes.

Es decir el acceso de la mujer a la sociedad es un hecho incuestionable.Y eso, en nuestro criterio, es bueno, pero... siempre hay un pero.

La sociedad global ofrece en ocasiones dimensiones que por la fuerza de la globalización distorsionan la realidad del mundo o quizás se trata de imponer una manera de estar en el mundo, que aunque parezca una liberación no es tal. Da la impresión de que hay una feminización pero en verdad hay un machismo galopante.

Darren Star, el creador de la serie hace más de una decena de años, quería ofrecer un producto ligero, que reflejase cómo un cierto tipo de mujeres independientes, de cierto nivel etc Vivian en la “Ciudad de NY”. Treintañeras, guapas con éxito vivían al día, ¿ese vivir era real? O como a menudo ocurre. Se recrea la realidad, la copia y la modifica.

¿Son  mujeres liberadas o son mujeres que copian los patrones masculinos y tienen los mismos defectos y las mismas virtudes? ¿Ofrecen elementos distintos de los Yuppis” de Nueve semanas y media” (La película icono de otro momento, 1986, la del éxito de los corredores de bolsa, que retrató Adrian Lyne con Mike  Roure y Kim Basinger sobre la novela de Elizabeth McNeill)?

La  presente serie ha sido visto en el mundo entero y los que se hayan  movido por esos mundos de dios la habrán visto traducida a los más diversos idiomas, proyectando una manera de ver y de hacer que es fiel reflejo de la globalización que vivimos.

Algunos analistas han señalado que tienen algunas características sui generis. Su felicidad siempre está en crisis. Aunque parecen liberadas están sometidas al sexismo más atroz.

A pesar de “estar liberadas”, beben alcohol, practican el sexo libremente, todas desean encontrar un “hombre”, un marido. Machismo a tope. ¿ O no?
Como es lógico las cuatro tienen matices para que todo el mundo pueda proyectarse en cada una de ellas, hasta hay una “lesbiana”.

Charlotte es la modosita conservadora, no es muy lanzada y reconoce que la soltería no le agrada.

Carrie es la independiente, es el prototipo de la liberada pero lo que de verdad desea es estar casada con un príncipe, no sé si azul, o verde, pero príncipe un hombre ideal. Un soltero de oro.

Miranda es la profesional universitaria e intelectual del grupo, la menos sexy, que tiene chispazos de una sexualidad no muy clara, quiere ser soltera y parece que es lesbiana, pero no está muy claro.

Samantha es la vampiresa, la devoradora de hombres que sólo quiere ¡agradar a los hombres!, Está “liberada” pero en realidad  vive en función del sexo contrario.

Esta serie que ahora se lanza de nuevo con un film que ha promovido una campaña  mundial es una serie más de esos productos massmedia, en los que se analiza, se proyecta y se hace apología de la “función de la feminidad”.
 
Desde 1974 que se lanzó la famosa “Emmanuelle” con Silvia Kristel, inicio de la libertad sexual en el sentido más amplio, se han producido como mínimo 32 filmes con una temática similar,  en donde había “emmanueles” negras, chinas, de artes marciales... Por cierto ya hay en preparación una nueva Emmanuelle francesa, que desea volver a lanzar el mito de eso que se llama erotismo europeo, que por lo visto, viendo el éxito de la serie norteamericana de la que llevamos hablando, desean, como no puede ser de otra manera, ganar y ganar mucho dinero.

De momento la película del verano será sin duda el film de  Michael Patrick King. En el reparto están las que hicieron la serie: Sarah Jessica Parker, Kim Cattrall, Kristin Davis, Cynthia Nixon, Chris Noth, Jennifer Hudson, Lynn Cohen,  el guión de Michael Patrick King , la música de Aaron Zigman.

Seguiremos viendo cómo el camino abierto por la abogada delgada, acomplejada, pero independiente llamada Ally McBeal sigue produciendo  millones de dólares; seguiremos viendo a más Emmanuelles y habrá mucho mucho más consumismo en donde las marcas con una impresionante propaganda subliminal se hinchan de ganar dinero y de hacer caja con el glamour y si no que le digan al español Manolo Blahnik, canario, que vende su par de zapatos entre 800 y cinco mil dólares. No hay como salir en la tele.

Enviar Imprimir

 
 
Google

     
 

+ OPINIÓN

EDITORIAL
El fracaso de una gestión

El Faro
REFLEXIONES SOBRE EL PERIODISMO
Un modelo de periodismo de calidad
Patrick Butler
[ OPINIÓN ]
Ser joven en El Salvador

Giovanni Berti
[ GUAYUNQUIANDO ]
Que no se nos olvide:

Se llama democracia

Guayo Molina
[ LA BUHARDILLA ]
Vita brevis, ¿ars longa?

Federico Hernández Aguilar
[ OPINIÓN ]
De regreso al pasado en la fortaleza Europa

Alberto Valiente Thoresen
[ EL MIRÓN ]
Sexo en Nueva York u otra cosa
Luis Fernando Valero
[ OPINIÓN ]
Al maestro con orgullo
Carlos Molina Velásquez
[ OPINIÓN ]
Lo que somos por dentro
El diablo sabe mi nombre de Jacinta Escudos

Rafael Lara-Martínez
 
Plática con Héctor Dada Hirezi, diputado y secretario general de Cambio Democrático
 
 
 
Escribir carta
Leer cartas enviadas
 

 

                                                     Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro
 

EL FARO.NET (Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador)
Dirección: Bulevar del Hipódromo, Edificio 237, Cuarta Planta,
Zona Rosa, Colonia San Benito, San Salvador, El Salvador.C.A.
Teléfono:(503) 22 45 64 69, Teléfono-Fax:(503) 22 98 04 80
Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998 - 2006
Fundado el 25 de Abril de 1998