| |||
![]() |
|||
|
|
OPINIÓN / EL MIRÓN La democracia y sus expresionesLuis Fernando Valerocartas@elfaro.net Publicada el 04 de febrero de 2008 - El Faro Se suele decir que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Desde 1989 con la caída del muro de Berlín, quedó la disputa ideológica entre comunismo y capitalismo con la pelota en el tejado del segundo. Entre monarquía y república, da la impresión que la segunda ha ido desbancando puestos a la primera y que el avance se ha debido no a que la una sea mejor que la otra sino que el ser humano, eso, de que alguien les gobierno por genética, aunque “el color de la sangre sea diferente” no entra en el proceso evolutivo del ser humano. Las monarquías se han adaptado a los tiempos, logrando parar el golpe, haciendo que ellas ya no son absolutas, ni Dios está con ellas, sino que es el pueblo, el que dicta las reglas y ellas, lo más que hacen, es ser árbitros imparciales. Viendo la conducta de demasiados presidentes de república que les encanta ser reyes absolutos y demasiados electos por el pueblo, que en cuanto pueden, se convierten, no en reyes sino en dictadores feraces y feroces, que esquilman a su pueblo y además, hacen que el hijo mayor les herede, se comprueba que en esto de la política y su gobierno hay expresiones y gustos para todos. Debe aceptarse que, entre lo menos malo, está la democracia y en ella vamos a analizar, algunas cuestiones, que están a la vista de todos. En este momento en los Estados Unidos de Norteamérica, EE.UU, se está en periodo preelectoral y allí con un sistema que dura casi un año, los candidatos se ofrecen al pueblo, le dicen lo que harán y éste va votando y como en una carrera en donde los que menos votos sacan, van saliendo de ella, al final, eligen a aquel o aquella que ha sacado más partidarios a lo largo del año maratoniano. Observamos con curiosidad que la mayoría de los que concursan, son personas que han triunfado en la vida profesional, privada, que de entrada, ponen sus dineros, para mostrarse, y piden que si están de acuerdo con ellos les den aportes económicos ya que para salir presidenciable norteamericano la broma cuesta del orden de unos mil (1,000.000.000.00) millones de dólares. Hay quien, este sistema, lo descalifican de entrada, ya que solamente los ricos pueden jugar el partido. También no es menos cierto que puede haber “outsider” me gusta más, advenedizos, que si son capaces de demostrar que valen, muchos, miles o millones de partidarios, pueden hacer que gane y además, darle su dólar de contribución y así centavo a centavo poder competir con el rico de turno. Ejemplos de ello ha habido. En cambio, en otros países, también democráticos, la elección de candidatos se hace por listas cerradas, en donde los partidos y sus aparatos burocráticos, tal es el caso de España, imponen al candidato de turno, que generalmente suele ser un militante que entró en la política muy jovencito, porque posiblemente le suspendieron en algunas oposiciones o no supo competir en la vida privada y se refugió en la política, y allí a base de calentar asientos, aguantar lo indecible, sin tiempo para nada más, en demasiadas ocasiones, habiendo sido pésimos estudiantes y no lograr, en algunos casos, terminar con éxito los estudios elementales, ya no digamos los universitarios, se enquistan en los partidos y al final son nominados, ya que ellos, han dedicado su vida a esperar e ir zancadilleando a los demás. Son dos maneras de enfocar el hecho democrático, y hay quienes argumentan que ambos tienen mérito y tienen ventajas y desventajas, En ocasiones, en el sistema EE.UU, ante el deterioro del sistema y el fracaso del mismo, en este momento el caso de Bush es flagrante, el sistema se vuelve más competitivo y se llegan a que por primera vez puede ganar o un negro, (en castellano no tiene el sentido peyorativo que en inglés, no hay que recurrir a lo políticamente correcto de afroamericano), o una mujer. Ello demuestra que el sistema está vivo y se puede regenerar. En España, ha ocurrido una cosa curiosa. Un partido político, el Popular, ha invitado a una persona que nunca había tenido actividad política profesional a ser el segundo de la lista de la candidatura, cuyo primero, reúne todos los requisitos de ser un burócrata del partido que fue elegido a dedo por el presidente anterior (como se hacía en el PRI de México). Este segundo ganó unas oposiciones con un brillante expediente y tiene profesión propia y puede volver a ella si sale de la política, hecho, que bastantes de la política nacional española, de todos los partidos, no pueden hacer, con lo cual están condenados a tragar carros y carretas, pues no tienen ni oficio ni beneficio. Eso como saben los electores pasa en muchísimos partidos políticos de ibero América, debe ser por aquello de la Madre Patria, y también ocurre en otras latitudes. Pero sigamos con lo ocurrido al profesional brillante que ha sido invitado a ir de dos por el PP español. Le han caído duro lo demás, políticos, bastantes periodistas que están al pesebre del que tiene el poder, lo acusan, nada más y nada menos, que de haber ganado un montón de dinero en su ejercicio profesional, honestamente y eso acá, por lo visto es un demérito para ser político. Como puede observarse en España el que gana su dinero honradamente y además tiene posiciones sinceras no es trigo limpio. Ver para creer. Y esto lo dice uno que no lo va a votar, pero lo cortés no quita lo valiente. Como puede comprenderse algo no está funcionando en la sociedad española y sobre todo en los políticos españoles cuando en los estudios sociales del Centro de Investigaciones Sociológicas, CIS, los datos son más que alarmantes, ya que el 70% de la ciudadanía declara tener poco o nulo interés en la política. No olvidemos que España recuperó la democracia con una inmensa ilusión hace poco más de 30 años, ¿qué habrá pasado? El CIS, además señala, que solamente el 18% sigue con un cierto interés la política. Ya que en general opinan los ciudadanos que esta actividad, esencial para la convivencia, le produce desconfianza, indiferencia, aburrimiento e irritación. Como puede observarse la salud democrática de la sociedad española no es muy saludable. Y solamente el 18% de los ciudadanos cree que los políticos tienen interés en arreglar las cosas y en cumplir ideales, de ello se deduce que la ciudadanía cree que los políticos son una casta que va a lo suyo y legislan en su interés cuando pueden, así se suben el sueldo desmesuradamente, como ya se ha denunciado en varias ocasiones o que un político con 8 años de estar en el curul tiene acceso al 100% de una pensión, sustanciosa mientras los demás mortales deben trabajar como mínimo 30 años para una pensión mínimamente digna. Como se comprende, con estos mimbres, no hay mucho que construir. Lo triste es que el panorama del mundo democrático no ofrece muchas alegrías, las hay, es evidente, pero hace falta que los políticos cambien sustancialmente, máxime en una sociedad global, del conocimiento y de la información en donde cada vez más, el acceso es más abundante y la gente es capaz de pensar un poco más por su cuenta. Invito a los lectores, dado que es un periódico de la red, a que apliquen estos datos a sus países para constatar, si en ellos también tienen esta “maravillosa” clase política. |
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro |
| EL FARO.NET
(Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador) |