| |||
![]() |
|||
|
|
OPINIÓN Vinos rancios y añejos en odres nuevosDavid Ortez Quintanarcartas@elfaro.net Publicada el 12 de noviembre de 2007 - El Faro Quiero referirme a un par de cosas que han sucedido en el país, vistas desde el exterior, pues me llenan de preocupación y creo que ha llegado el momento de corregir el rumbo que llevan. Hace 10 años egresaba de la Universidad y veo que la forma de las cosas ha cambiado, en efecto, no así el fondo, que es lo que mas nos debe interesar a todos. Digo esto pues me parece una omisión imperdonable que al que la Asamblea General Universitaria no reconociera la labor académica de su Rectora, Dra. Rodríguez. Gracias al tesón y visión de la Dra. Rodriguez, la UES dio pasos más que significativos en cuanto a la innovación de los programas e infraestructura. Tal vez su error radicó en soslayar el fortalecimiento de las carreras humanísticas, económicas, legales y otras afines de las ciencias sociales. El país tiene muy pocos sociólogos o filósofos relevantes que puedan ayudar a entender los problemas que tenemos como sociedad, por poner un ejemplo. A nivel de estructura de trabajo, considero que durante estos ocho años faltó una comunicación adecuada de las gestiones y logros y mayor interacción entre las distintas disciplinas. Aunque soy el primero en reconocer los logros de los últimos años, no puedo ignorar el hecho, que el docente continuó usando las mismas fichas de notas de siempre y enseñando artículos derogados. Siguen los mismos empleados administrativos de siempre con furibundos discursos izquierdistas, continúan los estudiantes radicales que de fondo son agentes encubiertos. Aun recuerdo como en 1996 tres estudiantes de derecho fueron apresados bajo acusaciones de terrorismo y el testigo estrella de la investigación, dirigida por el tristemente famoso Zacarías, no era ni más ni menos que otro estudiante de discurso radical, que sin más resultó ser un empleado de años de la DIC. Ninguna de esas figuras le hicieron o hacen bien a la Universidad y la ex Rectora hubiera hecho un gran servicio al país si hubiere prescindido de ellos, mas no lo hizo y el resultado fue este cierre inmerecido de su gestión.... en la UES necesitamos un Robespierre, no un Danton. No digo que sean todos los empleados, ni todos los docentes, los que estén involucrados en este detrimento de la calidad académica y moral que menciono, pero preocupa que algunas de las personas que han sido “apoyos” para la elección de las nuevas autoridades posean entre sus credenciales académicas el negar exámenes diferidos, con la consiguiente pérdida de la materia, a alumnas que habían tenido problemas graves con sus procesos de embarazo, y negarse además a recibir y mucho menos responder con transparencia a los delegados de la PDDH que llegaron a indagar el caso. Aclaro que no conozco, ni soy amigo de la ex rectora y tampoco conozco al nuevo rector, más que de vistas. Me parece un hombre con buenas intenciones pero que debe dar muestras de que no debe ningún favor a ningún grupo clientelar de los que mencioné y que va a trabajar en lo que no pudo reformar la Dra. Rodríguez, preservando lo bueno de su gestión, y vinculando más a la UES con la realidad nacional. De ser así, la gestión transformadora será agradecida por todos. Me parece increíble el fallo de la Sala de lo Constitucional de la CSJ que declara inconstitucional la ratificación de los convenios de la OIT, bajo la mascarada de la independencia de poderes. Los doctores, creo que tienen dos áreas de oportunidad que pueden completar. La primera área es la del derecho internacional público para el caso de los convenios: cuando estos han sido reconocidos por el país, ya el acto jurídico ha sido validado y pasa el país a estar obligado a cumplir dichos instrumentos, para el caso laboral el denunciarlos trae consecuencias internacionales. La OIT es un organismo de la ONU y el sistema de derecho internacional del trabajo es un derecho equiparable al de los derechos humanos, eso sin dejar de mencionar que la costumbre también es fuente de derecho internacional ¿o no recuerdan que asociaciones laborales como AGEMHA, ATMOP y otras han sido interlocutores laborales en el pasado? Me parece que un fallo que coarta el derecho a reunión va contra la misma carta magna cuando lo que esta regula es la restricción del derecho a huelga. La segunda área de oportunidad es la sociología jurídica: cuando ellos interpretan la norma al mejor estilo kelseniano diciendo que así debe ser una situación jurídica porque así lo dice una norma, es olvidar que la norma nace en un entorno social. La carta magna fue la del conflicto bélico y la guerra fría, y debieron sopesar la tesis del daño menor que afectaba más al país. ¿Este fallo tiene consecuencias internacionales? ¿Reconoce los convenios? Eso es muy importante saberlo pues un país que acaba de aprobar una ley de inversiones y que se promueve como un lugar para hacer negocios queda muy mal con situaciones como esta. Los TLC´s incluyen cláusulas de respeto a normas laborales y tratados internacionales: que pasará en las próximas negociaciones no solo con la UE sino con otros países desarrollados? Como vamos a decirles que somos competitivos, si tenemos burocracia para hacer negocios y de paso tenemos nuestra propia forma de respetar las leyes laborales? No creo que sea un buen cartel para el país, quizás si firmamos un TLC con Myanmar no importe, pero con otros países si importa…. y mucho. ¿O solo nos interesaba el TLC con Estados Unidos? Señores Magistrados: con todo respeto les digo que han ido más lejos incluso que la misma Junta de Gobierno que dirigió Chile desde 1973, la cual no abolió la negociación colectiva, por ejemplo, ni denunció estos convenios. Les comento que el Presidente Saca en su reciente visita a Chile, hará unos meses, expresó que él había aprendido que las cosas buenas de un país deben aprenderse aunque provengan de un gobierno de centroizquierda. Les comento que hace poco se formó un Consejo Presidencial para la Equidad, integrado por todos los actores políticos y sociales. Este consejo fue creado con la aspiración de que economía crezca más, pero con mayor equidad social. Resulta interesante que un punto que se esta discutiendo es el pago por parte de los empresarios de un Salario Ético, es decir un concepto de salario que va más allá de lo que conocemos como salario mínimo, el cual, aparte de estigmatizante, esta concebido para que el trabajador sobreviva y no para que necesariamente lleve una vida digna. Es decir, el gran empresariado que difunde las prácticas de la RSE debe comenzar por garantizar que sus empleados tengan niveles de vida aceptables, un empresariado no solo socialmente responsable sino ético va a ser más productivo y rentable en el tiempo que aquel que no lo es. Este concepto fue propuesto por la conferencia episcopal que es parte de dicho consejo. Mi pregunta es: ¿Por qué no pone en práctica este aprendizaje el presidente y rompe de una vez las cadenas de polarización? ¿Por qué no crea este consejo en vez del consejo del salario mínimo o el consejo del trabajo? ¿Por qué no retoma el foro de concertación? Al final el Consejo de Equidad es eso: concertación. O, ¿será el temor a que también la sala de lo constitucional declare inconstitucional este consejo de equidad y que se fije un salario ético? Eso sería más útil que anunciar aumentos mínimos a dicho salario y que aparte son diferidos en el tiempo. Además, señores magistrados, eso no le va a quitar competitividad al país. Hacerlo será una mínima forma de hacer lo que Alfonso Quijano alias El Quijote dijo a su fiel escudero como uno de sus propósitos: Deshacer entuertos y corregir agravios, socorriendo a las viudas, huérfanos y desposeídos. |
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro |
| EL FARO.NET
(Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador) |