NOTICIAS
ELECCIONES 2009
MIGRACIÓN
EL FARO ACADÉMICO
INTERNACIONALES
OPINIÓN
PODCAST
REPORTE ESTRATÉGICO
ENCUENTROS
EL ÁGORA
PLÁTICAS
CARTAS
ESPECIALES
EDICIÓN ANTERIOR
ARCHIVO
SUSCRIBIRSE
RSS EL FARO


Tecnología
Libros
Revistas
Computadoras
Salud

 

Entrevista con Rubén Zamora:

"Las elecciones eran un instrumento más de la contrainsurgencia"

Rubén Zamora, ex dirigente del Frente Democrático Revolucionario (FDR) y actual dirigente del Centro Democrático Unido (CDU), conversa con El Faro sobre las comicios presidenciales en 1984.

Zamora explica por qué el FDR no participó en las elecciones del 84. Asimismo, explica cuál, a su juicio, fue el objetivo principal de las elecciones.

Alicia Miranda
cartas@elfaro.net
Publicada en enero 2002- El Faro

Enviar Imprimir  

¿Cuál fue el contexto en el que se desarrollaron las elecciones presidenciales de 1984?

"La democracia cristiana, en el gobierno, las planteó como la salida a la crisis que el país vivía, como que las elecciones terminarían con la guerra"

El contexto de las elecciones de 1984 es el del fracaso del proceso de transición del autoritarismo militar, iniciado con el Golpe de Estado de 1979, y la reconstrucción del régimen militar. Sólo que esta vez encuadrado en un esquema de guerra de contrainsurgencia de baja intensidad. La transición iniciada en octubre del 79 no logra convertirse en un proceso de democratización, sino que, por el contrario, deriva en un nuevo tipo de régimen militar que por un lado se reviste de formalidades democráticas (presidente civil, mejoramiento del aparato electoral, pluralismo partidario restringido), pero en el que las necesidades militares son las que gobiernan el proceso político. De allí que al mismo tiempo que se llamaba a elecciones, se producían las más sangrientas masacres, se asesinaba a un arzobispo y se reprimía a toda aquel que los militares consideraban subversivo. Por otra parte, la democracia cristiana, en el gobierno, las planteó

como la salida a la crisis que el país vivía, como que las elecciones terminarían con la guerra. La democracia cristiana presentó como su candidato a Duarte, que arrastraba una gran cantidad de simpatías dada su anterior trayectoria democrática. Lo anterior explica por qué las elecciones del 84 logran que una gran parte de la población las considere, erróneamente, como luego la realidad se encargo de mostrar, como una salida a la crisis que el país vivía, pues, si bien los militares se habían retirado de la arena electoral, continuaban controlando y ejerciendo cada vez más el poder político.

En ese contexto, ¿Qué papel jugó el gobierno de Estados Unidos?

El papel del gobierno de los EE.UU. fue crucial, pues la administración Reagan ubicó a El Salvador como el caso típico para demostrar su nueva política exterior. Haig, el nuevo Secretario de Estado, había declarado que en El Salvador se "iba a trazar la línea a la expansión comunista"; el diseño estratégico para este esfuerzo fue hecho por Washington y las elecciones de 1984 jugaban un papel importante en él. Desde el financiamiento, hasta los detalles operativos de esa elección tiene las marcas de la política exterior de los EE.UU. Por algo fueron llamadas "demonstration elections", "elecciones de demostración", por varios analistas.

¿Cuál fue la razón que llevó a que el FDR no participara en las elecciones de 1984?

"Reagan ubicó a El Salvador como el caso típico para demostrar su nueva política exterior"

Una primera razón fue la pura sobrevivencia física: los dirigentes del FDR y sus miembros estaban condenados a muerte por la Fuerza Armada y todos los días había abundante comprobación de ello en las calles de las ciudades y el campo. En segundo lugar, porque esas elecciones eran parte del diseño norteamericano, compartido por los militares y sus aliados civiles, de la estrategia de guerra de contrainsurgencia (estrategia que estaba siendo aplicada en varios países en ese momento), las elecciones no estaban orientadas a avanzar la democracia, sino a ganar una guerra. En tercer lugar, porque las elecciones fueron presentadas como la solución al problema de El Salvador y el FDR sostenía que no eran solución, a no ser que fueran parte de un proceso de negociación de las causas de la guerra, cosa que el gobierno y los EE.UU. se negaban a aceptar.

El presidente provisional (Álvaro Magaña) acusó al FDR y al FMLN de intentar "sabotear" las elecciones…

La acusación era cierta; el FDR llamó a la abstención y el FMLN tomó medidas militares para impedirla en varios lugares, aún cuando nunca el FMLN lanzó una campaña nacional de ataques militares a los votantes. El boicot a las elecciones era la consecuencia lógica del tipo de utilización que el régimen estaba haciendo del evento electoral (elecciones para excluir y derrotar a una parte de la contienda político-militar y no elecciones para incorporar a todos los ciudadanos y grupos políticos al proceso, como fueron las elecciones de 10 años después).

En diversos documentos oficiales aparece que Álvaro Magaña suspende los primeros intentos de diálogo entre la guerrilla y el gobierno, "por la falta de voluntad por parte del FDR/FMLN de participar en las elecciones del 84". ¿Cuál es su valoración al respecto?

"El gobierno de Magaña no tenía ningún interés o capacidad en intentar una vía negociada al conflicto"

En ese momento, el gobierno de Magaña no tenía ningún interés o capacidad en intentar una vía negociada al conflicto, primero porque la administración Reagan rechazaba esta alternativa y segundo porque los militares de El Salvador estaban convencidos que, con el apoyo del Pentágono, iban a ganar la guerra. Mientras no se convencieran los militares y la administración Reagan de que no podían ganar la guerra por medios militares (como pasó después de la ofensiva del FMLN de noviembre de 1999), no había ningún espacio para la negociación.

En las elecciones (primera vuelta) se registró una abstención del 51%. Ninguno de los partidos mayoritarios obtuvo la mayoría y se tuvo que ir a una segunda vuelta. ¿Qué reflejó esta realidad?

Los datos sobre número de votantes de esa época no son confiables; aún ahora no lo son. El diseño de la votación estaba hecho para dar la impresión de una gran afluencia de votantes (pocos centros de votación). Sin embargo, no se puede hablar de un alto nivel de abstencionismo en esas elecciones, así como tampoco de una "extraordinaria concurrencia masiva" de votantes, la afluencia de votantes en el 94 se acerca más a las tendencias históricas de votación registradas en el país en las dos décadas anteriores.  Por otro lado, la distribución de votos entre los dos partidos principales, lo que demostró es que la tendencia histórica de nuestra política, de tener un alto nivel de polarización, estaba presente y no se había superado. No obstante, el hecho que ARENA, muy a regañadientes, aceptara los resultados es una indicación de que al igual que en la elección de Asamblea Constituyente lo que estaba por encima de todas las pugnas internas era la guerra y la necesidad de derrotar a la insurgencia. En otras palabras, que las elecciones eran un instrumento más de la contrainsurgencia.

¿Cómo calificaría, en general, las elecciones de 1984? ¿Determinan algo?

"El problema grave de fondo, de esta elección, es que su objetivo, desde el punto de vista de los poderes reales, no era la consulta democrática al pueblo, sino la legitimación de un esquema de guerra"

Estas elecciones dejaron, por primera vez, a un civil electo mediante sufragio; cosa que tenía  muchas décadas de no suceder. Aunque el poder de este civil en la presidencia era sumamente limitado.  También dejaron elementos de reforma o modernización del sistema electoral, lo cual fue de utilidad posteriormente. Pero el problema grave de fondo, de esta elección, es que su objetivo, desde el punto de vista de los poderes reales, no era la consulta democrática al pueblo, sino la legitimación de un esquema de guerra contrainsurgente. La prueba más clara de esto es que cuando el presidente quiso utilizar la legitimidad obtenida en las urnas para moverse un poco fuera del esquema de la guerra (los diálogos de La Palma), lo hizo con tantas limitaciones que el proceso no llegó a nada. Hubo que esperar a un nuevo gobierno y 5 años más de guerra para iniciar la negociación de paz.  En ese sentido puede decirse que para un proceso de democratización estas elecciones fueron un fracaso, aun cuando dejaron algunos logros tácticos.

 

Enviar Imprimir  
 
 
Google

+ DE LA GUERRA A LA PAZ
 
 
Elecciones Presidenciales, 1984
José Napoleón Duarte
Contrainsurgencia
La guerra
1989
Ofensiva Final
Acuerdos de Paz
Las negociaciones

Plática con Florentín Meléndez, segundo vicepresidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA

 
 
 
Escribir carta
Leer cartas enviadas
 

 

                                                     Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro
 

EL FARO.NET (Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador)
Dirección: Bulevar del Hipódromo, Edificio 237, Cuarta Planta,
Zona Rosa, Colonia San Benito, San Salvador, El Salvador.C.A.
Teléfono:(503) 22 45 64 69, Teléfono-Fax:(503) 22 98 04 80
Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998 - 2006
Fundado el 25 de Abril de 1998