| | |||
![]() |
|||
|
|
NOTICIAS El alto riesgo en la venta de los CEFESAnalistas financieros y economistas creen que al gobierno central le será más difícil la colocación de 200 millones de dólares en CEFES para 2008. Una posibilidad es que diferentes instituciones autónomas inviertan en las dos emisiones previstas para el próximo año. Rodrigo Baires Quezada 200 millones de dólares en inversión social y gasto corriente del presupuesto dependerán de la venta de los Certificados Fiduciarios de Educación, Paz Social y Seguridad Ciudadana (CEFES) en un momento en que el mercado bursátil, según diferentes analistas, no está dispuesto “a tomar riesgos de más”. Ante la falta de posibles compradores, una de las salidas es que las mismas instituciones autónomas del estado los compren. La Ley Especial de creación del Fideicomiso de Financiamiento para la Educación, Paz Social y Seguridad Ciudadana fue aprobada por 49 votos en la Asamblea Legislativa como una alternativa para prescindir de la izquierda en la aprobación de créditos internacionales. La Asamblea Legislativa aprobó el jueves pasado el presupuesto general de 2008 con un monto de tres mil 342.7 millones de dólares y “una cifra histórica” en inversión pública de 683.1 millones de dólares (20.44% del gasto público). Esta última fue la bandera del Ejecutivo para hablar de un “presupuesto equilibrado” que tenía su base en un 91 por ciento de recursos propios. Según explicó, el aumento en la recaudación fiscal y el crecimiento económico hacen posible que el país “no necesita, definitivamente, los bonos” y no tomó en cuenta el ingreso de los fideicomisos de Obligaciones Previsionales y de Educación, Paz Social y Seguridad Ciudadana como una deuda que tendrá que ser pagada a cinco años. Según un informe de la Unidad de Análisis y Seguimiento del Presupuesto, adscrita a la Asamblea Legislativa, el presupuesto será financiado con ingresos corrientes por un monto de dos mil 974.9 millones de dólares (89 por ciento) y un 4.47 por ciento con ingresos de capital proveniente de ambos fideicomisos. El presidente Antonio Saca y la bancada de ARENA en la Asamblea destacaron el aumento de 635 millones de dólares en la partida del Ministerio de Educación, 108.3 millones de dólares más que el año pasado. “Son recursos propios, del fondo general”, explica Julio Gamero, diputado de ARENA y presidente de la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto del parlamento. Pero el aumento consideraba 101.5 millones para apoyar el Plan Nacional de Ecuación 2021 provenientes de la venta de CEFES. Incluso, de esos fondos se subsidiarían los 17 millones para hacer gratuito el bachillerato en el sector público, anunciado por el presidente en su “Alianza por la familia”. Un estudio independiente del presupuesto realizado para diputados de la oposición recomienda “prevenir el impacto sobre la ejecución presupuestaria provocada por la baja demanda el público en la compra de los CEFES”. Gerson Martínez, diputado del FMLN, reclama: “Para hacer sostenible la inversión social del país este dinero tiene que salir del Fondo General y no de artilugios financieros. ¿Qué pasará si no se venden los CEFES? Se cae la inversión de educación y seguridad”. Para el efemelenista, el problema de la inversión social que anunció Saca con el presupuesto es que depende de un dinero que no tienen y que no pueden garantizar que tendrán. “Primero, son unos fondos que obtienen por un mecanismo financiero inconstitucional; segundo, no pueden garantizar que tendrán ese dinero porque hablamos de ‘títulos chatarra’, sin garantía soberana, que no es nada atractivo para los inversionistas”. Los riesgos del mercado “Yo he escuchado totalmente lo contrario. Es un certificado que el pago está garantizado por el Estado, es una obligación que se ha adquirido y que se va a pagar”, sostiene Gamero. “Ya se vendieron 60 millones y pronto se venderán otros 100 millones”, anuncia. El 24 de julio de 2007, la Bolsa de Valores de El Salvador (BVES) puso en el mercado la primera colocación de CEFES. En total, el gobierno consiguió 60 millones de dólares de la primera emisión. “Si bien nuestros recursos son limitados no lo es nuestra creatividad para buscar medidas de financiamiento responsables para continuar nuestro proceso de desarrollo”, dijo el primer mandatario después de la colocación. En ese momento, según datos de la BVES, la banca nacional adquirió $35.4 millones, el 59 por ciento de la emisión. Además, Inversionistas extranjeros compraron $10.1 millones de dólares; empresas de servicio, $6.2 millones; y las AFP, cinco millones. El resto, 3.2 millones de dólares, se repartió entre administradores de carteras, personas naturales y compañías de seguros. La palabra clave en el mercado bursátil es riesgo y él mismo se basa en una fórmula estándar: A menor riesgo, menor ganancia. Cuando éste sube, y con ello la posibilidad de no ver ganancias, la tasa de interés aumenta. Carlos Pastore, de la corredora de riesgo Equilibrium, sostiene que si bien en América Latina ante un año preelectoral aumentan las previsiones de los inversionistas, lo que realmente hace atractivo un título valor son las garantías de riesgo. “En cualquier título, sea privado o público, debería de haber una opinión de riesgo para garantizar al inversor la tranquilidad del proceso”, explica. Gamero, sin embargo, cree que los certificados son atractivos. “Hasta atravesarse la calle es un riesgo. las personas que están en el mercado financiero valoran encontrar un título valor con este interés. Es bien atractivo, se van a vender porque tienen como garantía la capacidad de pago del gobierno de El Salvador”. Pero sin la garantía soberana, según Pastore, el título valor sólo tiene la garantía del gobierno y no del Estado. Luis Membreño, economista, lo secunda, y dice que los CEFES son “un título sin liquidez, que no es atractivo para el inversionista común y corriente; o para los inversionistas que tienenque presentar cuentas a accionistas o dueños y necesitan que haya una clasificación de riesgos y que se cumpla con todas las normas técnicas para hacer inversiones”. Según Pastore, cualquier inversionista evalúa quién es el emisor, cuál es la tasa según el riesgo que corre por invertir y de dónde saldrá el dinero para pagarle los intereses y la totalidad de la inversión al final del plazo. Bajo estas tres premisas, Membreño evalúa que el gobierno tendrá un problema dentro de cinco años cuando pague la cuenta de los CEFES porque “este dinero se está ocupando para gasto corriente y no para generar más dinero”. ¿Quiénes podrían comprar? De esta manera, la banca no estaría muy interesada en invertir. “Los bancos internacionales, independientemente de la situación política de un país, se atienen a condiciones técnicas y definen si tienen que invertir o no en un título de acuerdo a sus propios méritos y no los de un gobierno o de un partido político. En otras palabras, si cumple con los requisitos técnicos que establecen o no. Y, hasta donde yo entiendo, o hay ningún banco internacional en el país que esté dispuesto a invertir en estos títulos porque no hay una forma de respaldar la garantía de repago”. “En un mercado de capital maduro y responsable, adecuados a estándares internacionales responsables, obviamente estos bonos chatarra tienen cero credibilidad”, sostiene Martínez. “Yo recomiendo prudencia a los inversionistas… No creo que se vendan a menos que encuentren un inversionista incauto que quiera someterse al máximo riesgo”. Gamero niega que los CEFES no sean “vendibles en el mercado bursátil. Son certificados muy atractivos por la tasa de interés que tienen”. Cada CEFE tenía un valor nominal de 100 dólares, y pagará una tasa de interés ajustable de 6.7 por ciento anual, que se determina por la London Interbank Offered Rate (LIBOR), más una sobre tsa. “Además, son libres de impuestos. Es un buen negocio”, dice el diputado arenero. “Esto entra en el mercado financiero que es especulativo y creo que haríamos mejor en promoverlo. Claro está, si entramos en una marejada de comentarios negativos el mercado se asusta, pero hoy por hoy consideramos que el único peligro que puede existir en contra de estos títulos valores fuera que un gobierno de izquierda radical como elel FMLN pudiera triunfar en las elecciones”, dice Gamero. El diputado arenero adviertel del peligro de lo que él llama “el efecto Shafick”; cuando, según él, la candidatura de Shafick Handal en las elecciones de 2004 bajó el precio de los Eurobonos. “No nos extraña que esto pudiera pasar. Pero, en la medida en que se vaya desarrollando el proceso electoral y se generen las confianzas y certidumbres de que un gobierno de izquierda socialista no se va a dar en el país, esto no se va a dar”, dice. Ernesto Ayala Grimaldi, secretario de la presidencia, dijo a El Faro durante una entrevista que el gobierno está confiado de la venta de los CEFES y que éste podría darse en el mercado exterior. “El mercado nacional es uno, pero también a nivel internacional se pueden colocar… Se tiene un equipo –coordinado por Secretaría Técnica y en el que está el BMI, el Banco Central, Economía y Hacienda- que ha sondeado el mercado internacional desde hace como tres meses”, dijo. Membreño lo refuta y recuerda que los inversionistas extranjeros y la banca internacional tras la crisis hipotecaria en Estados Unidos se han vuelto más cautos. “Es casi inexistente la posibilidad de invertir en el mercado exterior. El mercado se está volviendo menos líquido y más demandante de las condiciones de riesgo. En este momento, nadie en el mundo está pensando tomar más riesgos de los que debe. El 2008 será un año complicado para los mercados internacionales y, menos con las condiciones de riesgo que tiene este título, los CEFES no se por donde se podrá meter”. La única salida que ve Membreño está en la misma ley de creación del Fidecomiso. “Estos títulos traían la posibilidad que instituciones del Estado pudieran invertir en ellos… Habría que ver hasta donde hay instituciones del Estado con suficiente liquidez”, sostiene y menciona algunas como el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y el Banco de Fomento Agropecuario. Gerson Martínez objeta la salida “creativa” diciendo que lo único que se estaría haciendo es “trasladar el riesgo de la inversión a las instituciones, al mismo gobierno que dice que no tiene dinero”; y la tacha de irresponsable porque las descapitalizaría para futuras inversiones.
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro |
| EL FARO.NET
(Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador) |