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NOTICIAS Banco Mundial dice que El Salvador es muy burocrático para hacer negociosSi hay un país en la región con un alto número de trámites y con un elevado capital mínimo para iniciar una empresa, ese es El Salvador. Así lo indica un estudio del Banco Mundial que investiga sobre las políticas que impulsan y las que frenan la actividad comercial en 178 países alrededor del mundo. En estas condiciones, dice la institución, se fomenta el comercio informal y se afecta a los pequeños empresarios. Edith Portillocartas@elfaro.net Publicada el 22 de octubre de 2007 - El Faro Si usted está pensando en instalar un pequeño negocio en el país, y si quiere hacerlo por la vía formal, ahorre 11 mil 428 dólares y alístese a pasar por un proceso de nueve trámites en un lapso de 26 días. Estos son, por ahora, la cantidad mínima de dinero y el tiempo estimado que le tomará poder empezar su pequeña empresa, sin importar cuál sea el rubro. Una vez tenga legalmente establecido su negocio, reserve también 224 horas en el año para las 66 veces que tendrá que ir al Ministerio de Hacienda a pagar sus impuestos. Estos son algunos de los datos que ubican al país en la posición 69, de 178 economías estudiadas por el Banco Mundial (BM), en cuanto a cómo sus políticas facilitan u obstaculizan tanto la instalación de nuevos negocios en el país como su posterior desarrollo. “El Salvador es el segundo de los países centroamericanos que se ubica en el ranking mundial, antes está Panamá, en el número 65. En términos relativos, están bien ubicados, pero a nivel internacional no está tan bien ubicado. Chile, por ejemplo, está más arriba”, dice Umar Shavurov, uno de los responsables del estudio “Doing Bussiness 2008” (Haciendo Negocios), que recoge datos actualizados hasta junio de este año. Uno de los principales indicadores en los que el país pierde ventaja respecto de otros es justamente el de “iniciando un negocio”. En él, el subindicador del “capital mínimo para iniciar un negocio” refleja cómo El Salvador es, sólo por debajo de Uruguay, el segundo de los países de Latinoamérica donde comenzar una empresa obliga a tener una importante suma de dinero.
Los 11 mil 428 dólares que se requieren, según la ley, como capital mínimo para instalar un negocio, corresponden según el BM a 112.5% del ingreso per cápita. En otras economías de la región, el porcentaje es mucho más bajo. En el caso de Guatemala es del 24.9%, en Honduras es del 27.4%, mientras que en Costa Rica, Nicaragua y Panamá es de 0%, pues su legislación no define un capital mínimo necesario. “El Estado dice que está protegiendo a los inversores para que no entren malos empresarios, pero mientras se haga esto se está desfavoreciendo la entrada a otros que podrían ser buenos, especialmente los pequeños empresarios y que podrían ayudar a fomentar el desarrollo y el empleo en el país”, valora Shavurov. De acuerdo con el Ministerio de Economía (MINEC), las micro, pequeñas y medianas empresas generan alrededor del 66% de los empleos en el país. Según la secretaría técnica de la presidencia, en una presentación sobre los indicadores de la Cuenta del Reto del Milenio, que precisamente toma en cuenta el de “iniciando un negocio”, el gobierno está ya evaluando la posibilidad de eliminar el requisito del capital mínimo. Esto se haría, aunque no define un plazo, en una segunda etapa de reformas dentro del programa “El Salvador Eficiente”. Estas reformas serán hechas al Código de Comercio, a fin de encaminar la reducción del tiempo y el costo de iniciar un negocio. Sin el requisito del capital mínimo, dice esta oficina gubernamental, el indicador del “Doing Bussines” pasaría a ser de 0%. Para Shavurov, los beneficios de quitar esta obligación son bastante perceptibles y para ejemplo cita el caso de Arabia Saudita: “Ellos tenían alrededor de 120 mil dólares como capital mínimo. Eliminaron el requerimiento y el índice de empresarios que se han registrado en los últimos tres-cuatro meses ha superado todos los ranking posibles, vemos una correlación directa”. Y esto, agrega, “responde a una filosofía muy simple: que la relación entre el Estado y el inversor debe ser libre entre ellos. El Estado no tiene el derecho de establecer cuál es el capital mínimo para proteger a los inversores”. Un proceso muy engorroso Al lado del alto costo inicial que demanda la instalación de un negocio, el número de trámites que implica iniciar y mantener una empresa abona también a que El Salvador no tenga una mejor posición en el ranking. De acuerdo con el estudio, el país exige nueve trámites –en un periodo de 26 días- para poder iniciar una empresa, un número que no está mal si se compara con los 11 trámites de Guatemala o los 13 de Honduras, pero que aún es considerado elevado por el Banco Mundial. Más burocrático resulta incluso, cuando el negocio ya está instalado, el estar al día con los impuestos que deben pagar las empresas. Según “Doing Bussines”, durante un año las empresas deben realizar 66 pagos en el Ministerio de Hacienda, lo que según los cálculos del BM equivale a 224 horas en el trabajo de preparación de documentos, elevando los costos administrativos para las empresas. Todo esto, dice el estudio, tiene además otra importante implicación: “procedimientos de entrada incómodos están asociados a una mayor corrupción, particularmente en países en desarrollo. Cada procedimiento es un punto de contacto – una oportunidad para el soborno. Los estudios muestran que regulaciones gravosas no elevan la calidad de los productos, hacen el trabajo más seguro o reducen la contaminación. En su lugar, contraen la inversión privada, empujan más gente hacia la economía informal, elevan los precios al consumidor y potencian la corrupción”. La Asociación de la Mediana y la Pequeña Empresa de El Salvador (AMPES) comparte la afirmación y, con ella, hace también una propuesta sobre cómo podría agilizarse el proceso que actualmente lleva instalar un negocio. “Desde hace mucho que en este país se viene hablando de la necesidad de que el comercio informal se vuelva formal, pero el mismo Estado está siendo informal en este sentido, al no tener, por ejemplo, puntos únicos donde pudieran hacerse todos los trámites para que esto sea más sencillo”, dice Rodrigo Contreras Teos, presidente de la gremial. El empresario habla incluso de un posible nombre para estos establecimientos: Puntos de Atención a los Empresarios (PAES) y sugiere que estén ubicados en puntos estratégicos para empresarios de todo el territorio nacional. “Actualmente se va a Hacienda, al Ministerio de Economía, a la Oficina de Registros… y la cuestión es bastante deprimente porque los micro y pequeños empresarios, como no tienen el recurso (humano) especializado para la tramitología, el registro y todo eso, muchas veces es el mismo propietario el que da todas esas vueltas”. Aún con las críticas, el gobierno destaca en este punto que se han logrado avances. De acuerdo con la misma presentación de los indicadores de la MCC, a través de la apertura de la “Ventanilla de Servicios Integrales para Iniciar un Negocio” se logró llegar a los 26 días que actualmente lleva el proceso. Antes el tiempo era un 35% más largo, es decir de 40 días. Con esta ventanilla, asegura también la secretaría técnica, se pudo “centralizar ocho trámites básicos para iniciar un negocio, reduciendo las visitas de cinco instituciones a una sola, y disminuir en un 56% los requisitos previamente solicitados”. Comercio transfronterizo, el bien evaluado El Salvador refleja en cambio un buen desempeño en la actividad comercial transfronteriza, el área en la que el BM ubica la única reforma que el país ha hecho en el último año para facilitar los negocios.
Esto es porque “el gobierno ha pasado una ventanilla única para los importadores, y eso ha facilitado muchísimo los trámites y ha disminuido el tiempo que se necesitaba para hacer todo eso”, dice Shavurov. Aunque con 11 documentos necesarios para importar El Salvador es de los que mayor número exige a los importadores, la ventanilla única ha agilizado los tiempos. Según el estudio, son 18 los días que se requieren para importar un producto, un periodo menor que el de los 23 días de Honduras, los 25 de Costa Rica y los 38 de Nicaragua. Para exportar, en cambio, los documentos que se requieren son ocho y los días que toma hacerlo son 34, números que andan alrededor del promedio. La discusión por los impuestos En cuanto al nivel de impuestos que los empresarios pagan en el país, el estudio indica que este anda alrededor del 33.8% de las rentas que perciben, un porcentaje que el BM considera que “no lo deja mal ubicado”. “Tiene un nivel bastante bajo de los impuestos que tiene que pagar. Está por debajo de Chile, que tiene 25.9% sobre ganancias, y por encima de Ecuador, cuyo porcentaje es de 35.3%”. De los países centroamericanos, es el que menos dinero en concepto de impuestos cobra. En Guatemala, los impuestos son de un 37.5% de las rentas, mientras que en Panamá, Honduras, Costa Rica y Nicaragua exceden el 50%. Sobre si el nivel de cobro de impuestos en El Salvador es razonable o no, el BM prefiere no emitir una valoración. Actualmente, sin embargo, hay sectores que discuten si estos deberían ser mayores en el caso de las grandes empresas, que gozan de varios beneficios fiscales. Al respecto, Shavurov estima que es una discusión que suele ser politizada. Pero en todo caso, opina, “creo que si uno quiere hacer reformas, se podrían plantear en la parte administrativa, en mejorar y agilizar los trámites, sin hablar del nivel del impuesto”. |
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