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NOTICIAS Belloso a juicioFotografías y videos de los medios de comunicación fueron admitidos como pruebas para enviar a Mario Belloso a juicio. La jueza rechazó como prueba la información con la que la fiscalía esperaba vincular a Belloso con el ataque a una unidad aérea de la Policía, que sufrió un impacto de arma de fuego mientras sobrevolaba la UES el 5 de julio de 2006. Alexis Henríquez Al inicio de la manifestación frente a la Universidad de El Salvador (UES), organizada por el Movimiento de Estudiantes Revolucionarios de Secundaria (MERS), Mario Belloso lucía como otra de las personas que simplemente protestaba por la reducción al costo del pasaje para los estudiantes. Calzaba unas botas café, un jeans desteñido, una camiseta negra y una gorra color olivo. Cuando la manifestación no se había vuelto violenta, Belloso participaba en la protesta portando una pancarta con consignas. No tenía puesta una pañoleta en el rostro. Se dejó fotografiar, como otros que estaban en la manifestación. La marcha había comenzado alrededor de las 7:30 de la mañana en el Instituto Nacional Francisco Menéndez (INFRAMEN). Dos horas y media después, frente a la entrada principal de la UES, un francotirador disparaba contra un pelotón de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO). El 5 de julio de 2006 es recordado por aquella escena. Nadie sabía quién era el francotirador. Los noticieros pasaban las imágenes que desde los diferentes periódicos les hacían llegar; eran fotografías que mostraban un fusil M-16 y a otras a una persona que sostenía al francotirador. A él, por tener el rostro descubierto, fue fácil identificarlo: era José Herrador Funes. Al otro, quien disparaba, no se le lograba distinguir. Fue hasta el filo de las 9:00 de la noche cuando una imagen de Belloso sin pañoleta y sosteniendo un cartel se presentaba a través de los medios de comunicación. La imagen lograba identificar a la persona responsable del asesinato de los agentes José Pedro Misael Rivas Navarrete y Miguel Ángel Rubí Argueta, y de haber lesionado a otros 10 agentes de la UMO. La imagen dada por La Prensa Gráfica a los noticieros de Telecorporación Salvadoreña y los videos de Canal 12 se hacían públicos. El rostro de Belloso era claro; la foto lo delataba. Las autoridades lo habían identificado también. A esas horas del 5 de julio se sabía que Belloso era ex concejal de la alcaldía de Mejicanos, ex miembro del FMLN y que su hogar estaba cerca de la UES. Un agente infiltrado, ahora “testigo clave uno” en el caso contra Belloso, también lo había logrado captar a través de un video en el interior de la UES. El mismo video sirvió para dar con Edwin Sánchez Canjura, ex empleado de la UES y vinculado a Belloso. Las fotografías y videos tomados por los medios de comunicación, más la información dada por el agente infiltrado, son parte de las pruebas que las semana pasada la jueza interina Ana Ruth González, del Juzgado Segundo de Instrucción de San Salvador, valoró como suficientes para enviar a Belloso a juicio por el asesinato de dos policías, intento de asesinato contra otros 10 agentes de la UMO, uso ilegal de armas de fuego y desorden a la paz pública. La jueza rechazó la prueba que vinculaba a Belloso con los disparos al helicóptero de la PNC, un Robinson 44. Esto porque la Fiscalía no acusó a Belloso de los daños a la aeronave, pese a que después del 5 de julio las versiones eran que el helicóptero fue atacado desde la UES. Repararla costó más de $40 mil dólares, según la Policía. “El Robinson 44 presentaba un impacto de arma de fuego de una bala 5.56 que puede ser utilizado tanto por un arma M-16 como por galiles. Los agentes que la ocupaban salieron con algunas lesiones”, explica Omar García Funes, jefe de las Fuerzas Especiales de la Policía. La aeronave fue dañada tanto en una de sus hélices como en el parabrisas. Funes explicó que no hubo suficiente evidencia para establecer que esos disparos salieron del fusil. Aún la Policía no tiene el arma que asesinó a los policías y después de los hechos no se realizó un estudio que determinara desde qué puntos de la universidad o sus alrededores salieron los disparos. El fiscal del caso, Hill Ruiz, consideró que la prueba desechada no afectará el proceso contra Belloso y señaló que aparte se tiene “un expediente abierto por el tema del helicóptero”, aunque no señaló cuándo este nuevo cargo sería imputado a Belloso. Mientras la jueza leía la resolución contra Belloso y señalaba qué prueba sería admitida y cuál no, el acusado consultaba a sus abogados defensores. Cuando terminó de leer la juez y dio por cerrada la sesión, los periodistas se volcaron contra él. Apeló a su derecho de guardar silencio. La jueza determinó que él debe permanecer todavía en la División Antinarcóticos (DAN) hasta que termine el proceso en su contra. “Ahí estará más seguro. Tiene visita controlada. Todos los días lo llegan a visitar”, dice García Funes. En las bartolinas de la DAN permanecerá hasta que se establezca qué juzgado de sentencia llevará su caso. |
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