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NOTICIAS Entrevista con Narciso Rovira, abogado defensor de Carlos Perla“Perla y su familia nunca me contaron la verdad”Durante el proceso, Perla ocultó a sus abogados defensores información que después se convirtió en prueba por parte de la Fiscalía. Narciso Rovira, principal abogado de Carlos Perla, concedió esta entrevista un día antes de que el tribunal 3° de Sentencia condenara al ex presidente de ANDA, quien les ha prometido pagarles al final de este juicio. Alexis Henríquez / Foto: Ronald Córdova
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| Carlos Perla y Narciso Rovira (derecha), escuchando la resolución de los jueces del Tribunal Tercero de Sentencia el pasado 13 de julio. |
Carlos Perla no solo le debe al Estado salvadoreño después de demostrarse en el Juzgado 3° de Sentencia que es responsable de los delitos de peculado, asociaciones y negociaciones ilícitas. También tiene una deuda con los cuatro abogados que lo defendieron en la vista pública. Sus defensores, al principio del proceso, alegaban que prestaban sus servicios sin esperar paga. Un día antes de declararse culpable a Perla, su principal defensor, Narciso Rovira, revela que tiene la promesa del mismo Perla de pagarle al grupo cuando termine el proceso. Durante todo el caso, Perla le ocultó a sus abogados información que se iba conociendo cuando la Fiscalía la revelaba. “Nunca me contaron la verdad”, dice Rovira.
Perla dijo, al ser extraditado, que iban a rodar cabezas. Hace un par de semanas dijo que se refería a la supuesta apertura de pozos con recursos de ANDA al diputado Norman Quijano y al ex presidente Francisco Flores. Sin embargo, la acusación no se tomó en cuenta por la Fiscalía…
La recomendación mía fue dejar de seguir hablando. Ese fue mi pleito con Perla, que se callara, que eso no nos beneficiaba en nada. Imagínese que Perla denunciara un delito. Al delito de él no le ayudaba en nada. Esa prueba que él puede aportar no viene a favorecer por lo que yo lo estoy defendiendo. Que Perla se callara fue labor de defensa. No me contagié en conocer esos otros delitos que él conoce. Fue una estrategia de la defensa por lo que Perla ya no sigue hablando de los rodamientos de cabeza.
¿Cómo es que usted llega a ser defensor de Perla?
Fui sugerido por unos amigos (de Perla) para que lo defendiera. Comencé a defenderlo por una falsedad material o ideológica. Fue por un delito de bagatela por lo que yo comencé a defenderlo.
¿En qué año fue?
A inicios de 2003. Llegué a Perla por ese delito de falsedad ideológica, falsedad material, algo así. Que por qué entregó Lempa II sin haber sido terminada y extendió un acta de recepción de oferta, por eso. Ellos – y digo ellos porque yo también participé para defender a Orellana y a Perla – jamás me dijeron nada de eso que había dentro de ANDA. Jamás, nunca.
¿Usted no era entonces el abogado de palo?
No, no... Yo llegué por recomendación. Vino la señora y comencé a trabajar con ellos. Perla no estaba en el país. Lo fui a ver a Guatemala la primera vez. Vino la señora a contratarme.
¿Se refiere a la esposa?
Sí, ella vino a contratarme. Fui a Guatemala con Orellana. Pero como le digo, vimos cosas de bagatela, por un delito del que ni lo han acusado.
¿Ahí estaba viviendo?
Estaba de paso. Había salido a México, a negociar, porque estaba formando la empresa Microtodo, que era como de filmaciones. Iba a importar productos. Pero a mí me contaron para algo tan sencillo, como que se perdían carros de ANDA y que posiblemente se veían ellos involucrados. Con ese delito me fui a mostrar parte a la Fiscalía. Así me fui involucrando, ya ahora estoy al final de esto. Han pasado tantas cosas. Como defensor me ha ido mal en todo sentido. No he tenido ni el apoyo logístico ni económico de ellos durante todo este tiempo. Me dejó tirado, abandonado. Había que hacer diligencias, donde yo me gasté mi dinero por atenderlo; con la esperanza, porque él me decía: “Ya le voy a mandar”. Y hasta la fecha estoy esperando el dinero.
¿Y por qué no dejó el caso?
Lo lógico, cuando uno inicia un proceso y lo sigue por años y trabaja en él, y lo conoce… No es cariño, sino que se vuelve conocedor del proceso. Se es parte. No porque para tirarle la toalla me sobraron muchas ocasiones.
¿Como cuándo?
Por ejemplo, la señora es muy enojada. Sin apoyo logístico, la Fiscalía iba descubriendo delitos y yo: “¿Y qué pasó?, ¿por qué no me contaron?” Es decir, nunca me contaron la verdad y lo que la Fiscalía iba descubriendo, yo lo iba descubriendo. Yo les reclamaba. En eso nunca nos pusimos de acuerdo. Pero me daban evasivas.
¿Hubo algún momento que perdió el contacto con ellos?
Sí, perdí mucho por unos seis, siete meses que no se contactaban conmigo. Yo fui a Francia, lo visité por una semana.
¿Dónde vivían?
Vivían en un apartamento que tenían en el centro de París. Aunque ellos se retiraron a una posadas, que así les llaman, y me dejaron al final en el centro de París. Ahí vivía su hijo. El problema fue que él, estando en Francia, le hablaba a medio mundo por teléfono. Que las autoridades supieran dónde estaba Carlos Perla fue fácil. Le hablaba hasta a los programas televisivos, al aire, y me decía que fuera. Pero yo no me iba a meter en camisa de once varas sin conocer bien los problemas. Eso me acarreó problemas con la familia, con la esposa e incluso con él. Y lo más grave era que él se contactaba con otros abogados. Muchos se prestaron a decir cosas inciertas a la familia. Pero al final se quedaron conmigo; quizás sería porque no les cobraba.
¿El viaje a Francia usted se lo pagó?
Fíjese que estoy esperando que me retorne el dinero. Como yo iba rápido, me costó $1,200, ida y vuelta. Con la estadía, él corrió con los gastos.
¿Cómo entraron los otros abogados?
Yo los llamé. Muchos amigos se me acercaron ante un gran caso en el que yo no podía estar solo en la vista pública, sin ayuda de nadie. Pero yo necesitaba los que llevé. Pude llevar a muchos otros, pero pedían honorarios y yo no les podía ofrecer. A Óscar Jerez lo llevé por sus características. De ahí tuve a Jaime Ortega, que es especialista penal. Y José Perla, que no es pariente de Carlos Perla. Yo necesitaba a este tipo de personas. El grupo funcionó. Pero la estrategia yo la diseñé.
¿Nadie está cobrando ahorita entonces?
La verdad es que sí tenemos promesa de que nos va a pagar. ¿Cómo? Eso lo ignoro.
¿Cómo fueron las reuniones con Perla desde que lo trajeron?
En la DAN, con un policía a la par. No se podía hacer mucho. Fue complejo realmente llevarlo al final.
¿Qué obstáculos hubo?
Hubo obstáculos porque inclusive quiso entrar Nelson García con su grupo. Inclusive le dio poder (Perla), sin haberme consultado a mí. Yo me opuse porque considero que él puede ser un buen jurista, y el grupo que anda; pero con él yo no podría haber trabajado, porque desde el principio me pidieron llevar la dirección del proceso, sin conocerlo. Conocer ese proceso es muy largo, difícil. Se debe tener la secuencia que yo traigo desde el 2003. Y voy a ser honesto: hay piezas que no las leí, de tantas que son. Pero por lógico: las que no leí son las que tienen sentido común de no leerla. Por ejemplo, pasaban los contratos de todos los trabajadores de ANDA y los acumulaban en seis piezas. ¿Para qué iba a leer esas piezas yo? En los contratos de licitaciones y cosas así, daba hojeadas que también me interesaban. Pero el resto para qué. ¡Son 369 piezas!
¿Encontró anomalías en el proceso?
Ha existido desidia. Incluso solo dos fiscales sobrevivieron al cambio en la Fiscalía. Solo está Andrés García y Marcos Aquino. Yo pedía cosas de ANDA y jamás colaboró con la defensa.
¿Qué pedían?
Cualquier documento. Aún la misma Fiscalía se quejó de que ANDA no colaboraba en un 100% con ellos. Si no colaboraba con la Fiscalía, cómo habría colaborado con nosotros. Las otras son desidias, como que no agarraba importancia. Se dejaba aquello enfriar. Yo sin paga. Lo más que Perla me ha pagado son $10 mil y una camioneta que me dio, y que no necesitaba. Me la dio por quitarle la presión. Y lógico, yo vendí el mío, no lo necesitaba. Si me dicen que eso es suficiente para la causa, eso es absurdo. Esa causa vale miles y miles. Le aseguro que Orellana, con los defensores que tuvo, debió pagar arriba de los $40 mil por cada uno. Tuvo como cinco.
¿Y cuánto le va a cobrar a Perla?
No se puede saber. Realmente, yo llegué con él por un delito de bagatela. Le he atendido dos juicios. Recuerde que él estuvo acusado en el 9° y en el 7° de instrucción, que después se juntaron.
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