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NOTICIAS Entrevista con Beatrice de Carrillo, procuradora saliente para la Defensa de los Derechos Humanos“A mí me salen sobrando las simpatías que me tengan los partidos políticos”De un día para otro, Beatrice Alamanni de Carrillo, la procuradora, perdió su tercera reelección. Asegura haber esperado un veto del partido ARENA, pero no del FMLN. Evade responder si se siente molesta y asegura que no nació de ella buscar un tercer periodo, sino que fue por compromiso con el “clamor popular”. De Carrillo deja atrás seis años de pleitos y declaraciones comprometedoras en contra de las instituciones del Estado. En sus planes inmediatos, dice, no está contemplada una postulación para la rectoría de la Universidad de El Salvador. Daniel Valencia ¿Qué pasó, procuradora? Hasta un día antes de la elección tenía las cartas firmes para ser reelecta. El hecho de que al último momento uno de los dos partidos principales –y el más lógico que lo hiciera- me veta, facilita las cosas para que definitivamente haya un acuerdo entre los dos partidos y la persona que debe quedar es más fácil. Eso es método. Pero entiendo que incluso en ARENA tenía el apoyo del presidente Saca, ¿cómo lo perdió? Sí. Al presidente lo estimo sobremanera y él también a mí, pero creo que es un hombre que no siempre se mete a imponer cosas. No sé la interioridad del partido ARENA, pero tampoco del Frente. Esto me deja un sabor amargo. Hubiera preferido una lucha real en la Asamblea. El argumento es que iba a quedar acéfala la Procuraduría. ¿No sería así? No iba a quedar acéfala porque faltaba un jueves, que es el próximo. Y, además, es mejor tener acefalía una semana, hacer bien las cosas y de una manera transparente, en donde todos participen, a que sea una forma tan absurda de eliminar a la única persona que la gente clamaba. Punto. ¿A usted le dolió no quedar reelegida, procuradora? Me preocupa mucho porque indica que nuestros partidos están ciegos. No se están dando cuenta de los riesgos que corren. Habrá una separación siempre más fuerte entre las bases políticas y populares y la cúpula de mando. ¿No se lo esperaba? Encuentro congruente que ARENA quiera vetarme. No encuentro congruente que sea tan sumiso a aceptar ese veto la izquierda. Y no por mí, sino por la gente. La gente se esperaba un poco más de discusión sobre el tema. Y (para la gente) una cosa era hablar de mi reelección y si no existía esa reelección hablar de quién podría ser. Hay muchísima gente que ha llamado, que quieren hacer actos, que quieren hacer marchas. Y quiero dar un agradecimiento –porque me dejó asombrada- al PDC, porque en todo el espectro político fue el que se comportó más consecuentemente con la voluntad popular… no por favorecerme a mí. Y mantuvo esa actitud digna hasta el final.
¿La gente quería su reelección? Yo nunca pensé proponerme en un tercer periodo. Fui comprometida por una avalancha de voluntad en ese sentido. La mesa permanente, la red ciudadana… desde Navidad, desde después, ya estaban con la preocupación, andaban reuniendo firmas, andaban viendo… porque para ellos era el continuar del trabajo, estar seguros que no habrá interrupción. No tanto mi persona. En ese sentido me sentí comprometida. ¿Quiénes la apoyaban? Me han propuesto los indígenas, discapacitados, mujeres de la tercera edad… todo mundo. Son centenares de miles de firmas. Lo más grave: la Asamblea ya no quería recibir las firmas, hubo un bloqueo. Entonces empezaron ellos fácilmente a ir a dejar cada bloque en cada sección de cada partido. Por decirle nombres: FUSATE, asociaciones de estas señoras que van a los tés, sindicatos, iglesias. Y ahora la gente está de duelo. No está pensando quién será él (nuevo). Lo que piensan es que perdieron el partido de fútbol. La gente está de duelo porque no sirvió para nada. Tal vez, y estoy segura que puede haber una continuidad diferente, hasta mejor. Las condiciones están dadas, esto está decente. Siempre hay grupos dentro de la institución que siempre están atentos a que llegue uno más dócil que el actual… pero las condiciones están dadas. Explíqueme por qué se siente más defraudada por la izquierda. Porque es más congruente la derecha al negarme. Siempre ha habido actitudes displicentes o de ataques violentos de los mismos diputados de ARENA. Es más difícil para ARENA admitir mis méritos, entre comillas, que para la gente de izquierda, que es más abierta a considerar que la procuraduría es una creación de los acuerdos de paz que va en sintonía con su mentalidad y que se supone que está más cercana al “populacho”, entendidos como los grupos que siempre han dicho que yo protejo. Por lógica, lo que la gente reclama al Frente es esto: que no hubo un esfuerzo mínimo de reivindicar esa invitación popular. No respetaron a la gente, dice. En la primera elección hubo cartas, en la segunda también. Pero fueron cosas más chiquitas. Esta vez se movilizó todo El Salvador. Y no los han oído. La gente estaba tan segura que se les escuchara, como un pedido. ¿Qué costaba? ¿No es muy aventurado decir que se ha movido todo El Salvador por usted? No digo que sean los siete millones de habitantes. Quiero decir que en el territorio nacional, en aspectos distintos, porque ciertos grupos habrán sido ONG, sindicatos, iglesias, jóvenes, mujeres, todos han expresado una clara voluntad estadística. Si usted hiciera una en encuesta en este sentido, es la primera vez que la gente se interesa tanto para elegir a un funcionario. Aquí ha habido un desfile de gente de todo tipo: iglesias, particulares, sindicatos… Me harán un homenaje en la calle todos los vendedores. La gente me ha expresado eso. No es que me lo imagine. ¿Se consideraba como la mejor candidata? Sí, definitivamente. Tengo más experiencia, sin comparación. He pasado dos procesos electorales y el que vendrá será terrible. Creo tener un nivel académico muchos más alto. La calidad del producto que hemos dado hasta ahora es de gran nivel, más preparación. Y creo que esa especie de pegue popular tan grande, que ha permitido despertar conciencia democrática, va a costar, al que empiece, renovarlo. Mi apoyo no fue solo de la gente. Las organizaciones de derecho de izquierda, FUSADES, organizaciones privadas de abogados… en todas ellas siempre estuve primero. De manera que si vamos a verificar los mecanismos que se inventó la comisión de elección del procurador, ahí estaba. No es que hubo público sino que cumplimos con todos los requisitos. Usted menciona que hay grupos que buscan un procurador más dócil. ¿Esto es lo que ha pasado con esta elección? ¿La persona que viene será más dócil? Definitivamente. Otro carácter, otra manera de ser. Todas las circunstancias indican que habrá más tolerancia, una actitud mucho más insertada en el sistema. A mí me iban a tocar temas que necesitan un gran temple: vías férreas y reubicación, las minas, las represas, entre tantas cosas. Viene el proceso electoral, está el tema de salud y son temas mayores. Habla de docilidad sin tomar en cuenta que a esta Procuraduría se le ha calificado como “dócil” ante las posturas de la izquierda. Es mentira. Si hubiera sido así la izquierda me hubiera apoyado ahora y ni siquiera me dio un voto. Se lo dio a la jueza Santos y no a mí. La gente en su sencillez piensa que por estar siempre vigilando al gobierno yo estoy con la izquierda y eso no es así. Y no soy la mamá de los partidos; yo soy la censora del sector público, que va desde el presidente Saca hasta el último cuidandero de un ministerio, al procurador general –que no le gusta mucho-, al Fiscal, la Corte Suprema, a todos. Incluso la prensa, que lo ha puesto como mis errores –no estoy de acuerdo- al final, en chiquito, que también molesté mucho a las alcaldías. Claro, es cierto. No le ha de haber gustado mucho al Frente. Cuando es algo contra los derechos humanos ahí va Beatrice de Carrillo con todas la fuerza de la ley. Obviamente, como es ARENA quien tiene todo lo demás, le cayó muchísimo más durísimo. En la primera gestión le cayó a la Corte Suprema de Justicia. Fiscal y Ministerio Público fue de los más atacados por la procuradora. Mi gran respuesta a esa superficialidad de información es lo que ha sucedido. En su primer periodo tuvo que mediar marchas blancas, PNC y problemas en centros penales. En 2004 se elevan los conflictos con los vendedores, sindicatos, grupos de izquierda… ¿el papel de la procuradora en estos eventos no desgastó su imagen y es un argumento para no reelegirla? No. ¿Sabe por qué? Porque no hubiera habido un alma que se hubiera preocupado por poner una carta para mí. Mi desgaste está relacionado con la gente. A mí me salen sobrando las simpatías que me tengan los partidos políticos. Yo no soy político. Y no es un trampolín para buscar otra cosa. Yo después de esto no tengo planes. ¿Cometió errores en su gestión, procuradora? Todos los cometemos. Creo que no he hecho todo lo que hubiera querido hacer. Tengo tendencia a ser perfeccionista con exageración. Hay eventos puntuales que podrían calificarse como errores. Por ejemplo, las muertes en el centro penal… Eso ya va a tener su respuesta en pocos días. No puedo decirle más. Se verá en su completa transparencia y será bastante impactante. Quiero decirle que en ese episodio se intentó, la primera vez, matarme a mí. Por eso están los balazos en el muro interno del brazo 2, cuando entré a tratar de sacar a los dos sobrevivientes de aquella muerte, que se dio con la policía, cuando estaba en esa sala. ¿Fue orquestado todo? Ha sido la maniobra más baja y estúpida. Está un juicio donde puede pedir los testimonios de la gente que ha quedado más golpeado por haber dado su testimonio. Ahí están las grabaciones por radio de los hombres que pedían ayuda a la UMO (Unidad de Mantenimiento del Orden) –que estaba afuera- y nadie entró a salvarlos. Eso, tres horas antes de que yo llegara al penal. Yo creía que haber salvado esas dos vidas produciría un aplauso general tremendo. Y resulta que yo tenía la culpa de no haber permitido dejar entrar a la UMO para que fuera a salvar a los que estaban muertos desde hacía tres horas. Yo ni sabía que existían ni que había muertos ahí. Ha sido una treta doble: ensuciar a la procuradora y safarse del escándalo más dramático y vergonzoso que la policía ha hecho en su historia… junto con le rescate del niño Villeda. Y en esos episodios estuvo presente (el ex director de la PNC) Maurcio Sandoval. ¿Y dice que de este caso presentará nuevas pruebas antes de su salida? Sí. La procuradora también dio declaraciones –para las tomas de los hospitales realizadas por el STISSS- que validaba estas tomas. Yo puse, por primera vez en El Salvador, la censura pública al director del Seguro Social. Tenemos todo documentado acerca de su total voluntad de no negociar con un fin. Porque todo lo que sucedió fue por el absoluto rechazo y cierre de cualquier tipo de negociación con el sindicato. No justifico al sindicato, pero sé que la responsabilidad total de este desenlace fue estatal. ¿El sindicato tenía derecho a tomarse los hospitales? El derecho a la salud le corresponde recibirlo al ciudadano de parte del Estado. Debía haber los métodos para que el ciudadano en el Seguro Social fuese atendido igualmente. No es posible que se queden felices con la huelga, dejar que la gente sufra y solo echarle la culpa a los huelguistas. Usted va a Europa y si hay huelga de pilotos vuelan otros; es decir, no hay transporte, ahí van los militares con los camiones. No se puede parar el país con la excusa de que algún sector molesta al Estado. Un Estado debe tener la capacidad soberana de responder siempre a la necesidad ciudadana. El 5 de julio de 2006 ocurre el asesinato de dos policías frente a la Universidad de El Salvador. Sus declaraciones, hace uno año, también… Siguen iguales. Ese es uno de los crímenes impunes más vergonzosos de nuestra historia. Porque no se ha buscado al delincuente que ha matado a esos dos policías y nos hemos conformado con la escena de película de un tipo que está disparando. Y eso me parece una irresponsabilidad. Pero en un primer momento las declaraciones de la procuradora fueron… Fueron esas. No, usted dijo que podía haber sido que los mismos policías hayan disparado desde el Hospital Bloom. Puede ser. Puede ser. Nunca lo sabremos. ¿Sabe por qué? Tenemos una investigación incompetente en El Salvador y una Fiscalía que no funciona. Si hubiera un Fiscal capaz y con voluntad de resolver los casos lo sabríamos, pero usted no lo sabrá, no lo sabré yo. No sabremos nunca quién mató a Katya Miranda ni a Gilberto Soto; ni quién mató a los dos cónyuges desaparecidos –y que aparecieron muertos- y que dijeron que habían sido los mismos mareros que ellos defendían. Cuando no hay una solución en este país se dice que los mareros matan a la gente. Entonces el caso de los dos policías que fueron matados por un francotirador con una habilidad fuera de serie… no sé quién estaba en el Bloom. Pero es mucho más probable que desde el Bloom los hayan matado. Que el tipo este, bastante… haciendo sus pininos, que haya disparado también. No lo estoy defendiendo, no sé quién es. Y si lo ha hecho fue porque alguien lo mandó a hacerlo. No le digo más. ¿Usted no acepta un escenario en donde los partidos políticos no la hayan reelecto porque pensaron que ya terminó su ciclo, que se necesita perfeccionar más a la Procuraduría? ¡Ay dios, por favor! ¿¡Cuál perfección de la Procuraduría, hombre!? No seamos ingenuos. Eso sí que me da risa. ¿Cuándo los partidos políticos se han interesado en la perfección de las instituciones públicas? ¿De cuál? Con los personajes que tenemos dirigiéndolas sin la capacidad adecuada y con arreglos políticos absolutos. Si con la excusa de democratizar el proceso, después de la guerra, con la elección parlamentaria por mayoría calificada, se han puesto situaciones absurdas en los grandes centros de poder. Aquí vivimos en la corrupción e impunidad salvaje. ¿¡Y usted me habla de partidos que buscan la perfección de la procuraduría!? ¡Por favor! No leen ni los informes que yo escribo ni cuando son resúmenes ejecutivos. ¿Que pasa ahora para Beatrice de Carrillo? ¡Ah! La felicidad total. Volver a cuidar mi casa, tener un esposo y acordarme que lo tengo, mis hijos, una nieta preciosa, hacer mi clase universitaria (maestría en derechos humanos en la Universidad de El Salvador), tal vez me caigan asesorías que siempre he dado en áreas de derechos humanos, contactos de todo tipo con organizaciones nacionales e internacionales que pueden abrir un nuevo futuro y tranquilidad. La elección del nuevo rector o rectora de la Universidad de El Salvador está próxima. Por ahí se rumora que usted está interesada. No. Esa fue una extraña manera de La Prensa Gráfica –que fueron los únicos que salieron con eso- interpretando, durante una conferencia en la que una periodista de radios comunitarias dio una afirmación: “¿sabe usted, procuradora, que hay muchos grupos juveniles de la UES que la ven como candidata?”. Yo le dije “qué honor” porque cualquier profesor universitario debe considerar como máximo honor ser un rector, sobre todo en San Salvador. Pero ahorita no es la realidad. Un día puede ser. ¿Cuándo? Cuando muchas cosas sean diferentes y también sea más viejita yo. O sea, una señora más comedida. Ahora tengo planes muchos más activos de mi vida.
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