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Entrevista con Alfredo Cristiani, ex presidente de la República
“Creo que es importante despolitizar el tema de seguridad pública”
Arropado bajo el mote de “presidente de la paz”, Alfredo Cristiani reflexiona sobre el valor de la firma del documento que puso fin a la guerra y el trato que ese día ha recibido en los años posteriores. En nuestra conversación, el ex presidente también explica por qué mantiene en su casa el original de los Acuerdos de Paz .
Cristiani asegura no temer a un eventual gobierno del FMLN. Él, sin embargo, votará por ARENA.
Carlos Dada y Sergio Arauz/ Fotos: Silvia Gutiérrez
cartas@elfaro.net
Publicada el 22 de enero - El Faro
¿Por qué no fue a Madrid?
Estoy más dedicado a las empresas personales que a otra cosa. Este mes de enero vienen unos clientes holandeses y hacemos los programas de exportación de plantas ornamentales con ellos. De casualidad uno vino el 11 (de enero). Y lo segundo es que desde noviembre he estado un poco mal para caminar, de hecho sólo esperaba para que terminaran esto eventos de esta semana, y me han invitado a dar una palabras en la graduación de la ESEN, para irme a Estados Unidos para una operación de espalda. Andar viajando por todos lados no es lo más conveniente.
En esa foto de Madrid usted fue el gran ausente, era la primera vez que los dos firmantes de la paz se reunían.
Bueno aunque siempre he pensado que la celebración hay que hacerla aquí y no afuera. Para El Salvador es que es importante conmemorar esto, no para los españoles.
¿No estaba muy de acuerdo con hacerlo allá?
No del todo. Es decir, como era adicional hacerlo aquí, pues sí.
Los dos eventos fueron para conmemorar lo mismo con muchos de los miembros en los dos bandos. Sin embargo fueron actos muy distintos. En Madrid hubo mejor convivencia.
Desconozco exactamente qué ocurrió en Madrid. Probablemente como eran nada más miembros de las dos comisiones negociadoras, entre ellos quizá hay más comunicación que a nivel de partidos políticos de ambos lados, amén de que aquí hubo el impasse de firmar el acuerdo interpartidario. De hecho aún en la celebración se notaba que entre los miembros de las dos comisiones había más convivencia que la parte formal FMLN y gobierno, que no se paraban, aplaudían o no. Era lógico que allá hubiera menos ese roce.
¿Y qué le pareció ese acto?
Me pareció bien que vinieran los de aquel entonces de Naciones Unidas y se les condecorara, me pareció de alguna manera importante que se priorizara, que no fuera un día, si no también que se declarara como el año de la paz y que se comenzara a divulgar una cultura de paz en El Salvador. Me parece más importante el significado que ese par de horas que uno estuvo ahí.
A mí me preguntaron qué opinaba de que no se pudiera firmar el acuerdo interpartidario, pero es importante que sigan platicando, no es tan importante cuándo, si no que de verdad exista la comunicación, que de verdad puedan llegar a acuerdos.
Usted fue el presidente que firmó la paz, no sé si ve esto como su gran legado.
Obviamente sí, creo que es el logro singular más importante de nuestro período.
¿Cree que en años pasados se ha tratado con justicia esta fecha?
En lo particular pienso que los acuerdos de paz no son algo que en este momento dado se puedan ligar al estado actual del país. Los acuerdos de paz tenían el fin de terminar un conflicto armado y se terminó por razones de un acuerdo político que le daba, o le trataba de dar un impulso mayor a la democracia salvadoreña y a la institucionalidad democrática del país. Sin embargo, el hecho de que equis institución no esté bien ahora no es culpa de los acuerdos de paz, será problema de que no se ha trabajado a fondo para componer esa institución. Yo la desligo un poco, lo que hizo el Acuerdo fue terminar una fase de la historia del país y ahí comenzaba otra.
…
Los subsiguientes gobiernos, especialmente el del Doctor Calderón Sol, sí tuvieron que ver con el cumplimiento de los acuerdos y obviamente fue parte importante de lo que hizo esa administración, en tratar de ir concluyendo los acuerdos. Ahora no es tan importante, lo pongo hacia el futuro, de que esos acuerdos los sigamos revisando o… Los acuerdos fueron parte de la historia, son importantes, pero los salvadoreños tienen que seguir arreglando las cosas, no tienen que echarle la culpa a si los acuerdos fueron malos o fueron buenos. El país sigue, y todos tenemos que seguir arreglando nuestros problemas.
La reflexión no es en términos del cumplimiento, es la valoración dada a la fecha. Para ilustrarlo en términos prácticos, las negativas de gobiernos anteriores a celebrar, lo sacaron del calendario oficial, el año pasado no hubo celebración.
En ese sentido ha faltado aprovechar un hecho que se ha dado en la historia pasada para ir buscando soluciones futuras. La conmemoración de algo como esto, 16 de enero, que se dice nuestro país esta sumido en una violencia de otro tipo, pero igualmente grave, donde todos tenemos que hacer algo. Y el hecho de que todos busquemos el respeto a los demás y esa cultura de paz, como decía, en México el gran pensador, de que la paz es el respeto al derecho de los demás. Uno no debe olvidar la historia de su país, no me refiero a que esto es lo único que ha ocurrido en el país, pero sí es bueno que las nuevas generaciones sepan de dónde venimos para no regresar a los malos tiempos del pasado.
Ha faltado utilizar un momento como la conmemoración, para reflexionar sobre cómo está el país.
¿No habló con el presidente Flores cuando sacó el 16 de enero del calendario oficial?
No.
¿Y qué le hubiera dicho?
Qué estaba cometiendo un error, o perdiendo una oportunidad.
¿Cómo valora el discurso del Presidente Saca?
El presidente, como cualquier político, trata de decir las cosas buenas que se están haciendo de parte de su gobierno. Pero lo importante es que hizo un llamado vehemente a sentarse a platicar. Realmente debe ser la reflexión en una conmemoración como la que se estaba dando, ojalá que su llamado no pase así digamos desapercibido, yo creo que se necesita platicar más. Así como lo hicieron los jóvenes en ese Encuentros.
El presidente al hacer los reconocimientos lo mencionó a usted, a la Fuerza Armada, a la Comunidad Internacional, pero se le olvidó mencionar a la otra parte.
No quiso decir el nombre, pero obviamente sí los mencionó sin decirlo. Y quizá debió haberlo hecho, haber mencionado por nombre a la otra parte.
Es difícil hacer un llamado a platicar cuando no se está reconociendo al otro.
El presidente tenía a las dos comisiones ahí, con la invitación había reconocido a todos. Yo creo que muchas veces las partes formales que son tan fáciles de incluir, no se incluyen, y eso bota un montón de buenas intenciones, a eso me refiero. No sé si será un olvido y se le pasó al que hace los discursos del presidente. Pero creo que habría sido una formalidad buena haberlos mencionado.
Pero decir que no le hayan reconocido nada al FMLN es irse del otro lado y no aceptar que había ahí muchas cosas visibles de reconocimiento.
¿Se sintió cómodo en ese evento?
Yo sí.
A veces pareció lo contrario cuando estaba sentado ahí
Pero fue por la (señala la pierna, que le ha causado molestias debido a un problema de ciática.)
Yo recuerdo que el día de los acuerdos de paz fue emocionante para todos. Se entró en una luna de miel, se volvió políticamente correcto ser tolerante, el reconocimiento del otro… ¿A que horas se perdió eso?
No creo que se pueda señalar una persona o un momento. Se va perdiendo en el tiempo, y se va perdiendo por la acumulación de cosas o eventos. Voy a ver si logro decir esto con la claridad que he oído a otros mencionarlo: Es bueno que existan estas dos grandes corrientes antagónicas en el país, no es bueno que todos pensemos exactamente igual. Pero este antagonismo, a falta de en algunos casos cultura, se va volviendo como enemistades, choques, negativismo, y entonces se llega a que nadie quiere dar el brazo a torcer. Este antagonismo ideológico se vuelve casi enfrentamientos. El que dice que es negro, entonces el otro dice que todo es blanco. No creo que sea culpa de una persona o un momento específico, se ha venido dando a medida que los dos partidos se han venido equiparando a nivel de votación.
¿Cree que hay condiciones para que se sienten a platicar?
Muchas veces me dicen, cuando lanzaron la ofensiva y te intentaron matar, tenías las condiciones para sentarte a platicar o los hubieras podido mandar al chorizo. No, lo importante es el país, y mi deber es sentarme a discutir con ellos para buscarle solución al problema. Pero eso no solo al gobierno, si no al otro lado de tener la misma reciprocidad para que las cosas funcionen, porque si una parte quiere y la otra no, no se va a lograr nada.
¿Le gusta un presidente que al mismo tiempo sea presidente del partido?
En lo personal, quiero separar esto porque en realidad así lo veo, cuando yo llegué a la presidencia no debía seguir siendo presidente del partido, había otros líderes en el partido capaces de manejar la cosa partidaria. Aparentemente ahora como que existe casi un liderazgo único del presidente Saca, y entonces son los mismos del partido que insisten que él siga siendo el presidente del partido. Casi lo están forzando al interior del partido a serlo. Él tiene cierto problema ahí. A veces, lo que él nos ha dicho es que ha tratado, después de la elección, de eliminar ser el vocero del partido, y ser bastante abstraído, de tener la vocería en él. Delega en otras personas y él se mantiene en las cosas del gobierno, pero si tiene un problema, pero en mi caso no, porque había otros que querían que fuera Calderón Sol.
¿Antes había opciones y hoy no?
En el partido se van haciendo al interior, muchos de los que ve ahora en el COENA, cuando yo llegué eran bichitos de la juventud. René Figueroa, Walter Araujo, Gerardo Suvillaga, el mismo Robertío d’Aubuisson, eran bichitos que estaban en la juventud. Han ido creciendo, ahora uno es ministro… Quizás en un momento dado llegaron un montón de líderes tras la fundación del partido, obviamente había uno especial, pero había un montón de personas. Entre esas personas se vuelven importantes varios. Hoy estamos pasando por una época en la que a nivel de partido no se ven liderazgos fuertes.
Y se traduce en que a la hora de sentarse a platicar se confunda el ser presidente del país y ser presidente del partido
Si usted lo quiere ver complicado es complicado, pero si lo quiere ver simple es simple.
¿Cómo lo ve usted?
Yo lo veo de la segunda manera. Tengo que apartar, es decir, que si quiero sentarme a platicar con el presidente de la república, yo me voy y me siento con él. En la mesa en la medida que me salga con cosas partidarias le digo a eso no. Pero si seguimos viendo temas que favorecen al país, le puedo decir que sí.
Si miramos lo que están haciendo estos “bichitos” que usted vio… ¿se hace responsable de la formación de ellos?
Ja ja ja
René Figueroa, encargado de la política de seguridad pública. ¿No cree que muchas veces se contamina el asunto con lo político partidario?
Si usted me dice que el tema seguridad se ha venido politizando, en efecto, creo que se ha venido politizando. Desde el momento en que es utilizado como plataformas electorales de alguna manera eso lo politiza y lo vuelve algo que yo tengo que sacar a favor mío, entonces lo que el otro quiere hacer en un tema lo trato de minimizar porque el mérito tiene que ser mío. Creo que es importante despolitizar el tema de seguridad pública, y creo que la formación de la comisión, con participación más amplia, es buena porque tiende a despolitizar el tema. Hay más gente que se ha tomado la tarea de tratar de resolver el problema.
¿Hasta donde está involucrado en el partido?
A los eventos formales que me invitan. Hay gente que nos llama si quiere platicar sobre un tema específico, pero así temas partidarios no.
¿Y por qué decidió alejarse?
No es decidir alejarme, simplemente, después de puro trajín, canas y pérdida de pelo, y ocho nietos, ya las prioridades empiezan a modificarse. Ahora para mí es más importante ver crecer a nietos que los mítines de campaña, entonces…
No tiene la misma participación que Armando Calderón Sol. Quizá está más metido como los fundadores del partido.
A ellos les gusta más.
¿Y al presidente Flores porque no lo invitan a casi nada?
No hombre, sí. Para este evento le pregunté al presidente por qué no estaba Paco y me dijo que estaba en Ecuador, como tiene una su fundación en la que anda de arriba para abajo …
Supimos que tiene aquí en su casa los acuerdos de paz. ¿Cuántos documentos de esos se firmaron?
Tres.
Uno está aquí. ¿Y los otros dos?
Uno le quedó al FMLN, otro a Naciones Unidas.
¿Y por qué lo tiene en su casa?
Pues cada presidente que ha llegado le he ido a decir: Mirá yo lo tengo bien guardado, bien cuidado estos documentos, realmente a mí me dio pánico dejar eso así nomás, porque creo que es un documento que eventualmente es histórico. Todos saben y dicen: no mirá, está mejor cuidado en tu casa que en cualquier otro lado.
¿Usted ya lo ha ofrecido como bien nacional?
Inclusive ya lo han llevado para un par de exposiciones en Casa Presidencial, y… me los devuelven.
¿No corremos el peligro de que un día usted lo vaya a subastar?
De ninguna manera, es patrimonio del país, no es mío.
Usted solo los resguarda…
Claudia (su hija, especialista en restauración y conservación de patrimonio cultural) me dijo que le tenía que poner deshumidificador.
Volvamos a la reflexión sobre los 15 años de Acuerdos. El discurso en Chapultepec en 1992 que usted dio es mucho más tolerante e incluyente que el del presidente Saca este martes pasado… ¿Es más difícil la paz que la guerra?
Aparentemente es así. Nuevamente creo que la respuesta no es tan sencilla. Hay circunstancias que se van complicando. Para decirlo sencillo, que no los es para mí, pero me gustó cuando lo dijo el ex embajador Barclay, que en gran parte todos somos culpables de lo que está ocurriendo. ¡Pero es que ni siquiera al reglamento de tránsito le hacemos caso! Allá en Estados Unidos no vamos a ver a un salvadoreño que tire un coco vacío por afuera de la ventana de un bus, por qué aquí sí lo hacemos. Allá sabe que lo multan.
Yo mismo a veces me paso semáforos, cruzo donde no debo. En Estados Unidos Dios me libre vaya a hacer eso. Qué es lo que está detrás de eso, son tipos de cosas que explican como muchas veces no podemos ni siquiera sentarnos a discutir. Yo salgo sumamente sereno de aquí a la oficina, contento. Cuando llego a la oficina llego con los nervios de punta, bandeando a buseros… y así con los nervios si llega algún empleado puedo pegarle una gritada injustamente, pero el estado de uno se altera por cositas así.
Yo por eso lo decía al principio, eventos como estos sirven para tratar de cambiar esa actitud cultural, y que talvez los años de la guerra eran diferentes, nadie se iba a alterar por pasarse un semáforo a las nueve de la noche porque daba miedo.
¿No cree que se esperó demasiado para hacer este acto 15 años después?
Eso había que preguntarlo a…. jaja.
¿A quién?
Pues eh, entiendo que hay que preguntarle a los gobiernos (pasados) y al FMLN. Yo sé que el caso del doctor Calderón Sol lo quiso hacer, con el monumento de la Paz, pero después me dijo que no se iba a hacer porque el FMLN no iba a participar y eso de participar solos no sonaba bien. Como que a los dos lados hay que preguntarles por qué no conmemoraron juntos antes.
¿Cree que se le ha dado la importancia debida en la historia al acuerdo?
Creo que se debe utilizar o aprovechar esas memorias para reflexionar hacia el futuro, si fuimos capaces de resolver problemas como el conflicto armado por qué no vamos a ser capaces de resolver problemas como el de hoy. No sé cuál es la estadística, si mueren 10 o 12 personas diarias, pero en 12 años llegó a los 75 mil también. Entonces por qué no podemos sentarnos a reflexionar que hay que resolver este problema de una manera similar. Siento que ha agarrado un nuevo curso, talvez el cinco de julio del año pasado tuvo un impacto positivo, en el cambio de actitudes, no sé, ojala que si.
¿Cree que ahora existe voluntad política para sentarse a resolver algo?
No. Dudo… no parece. Siento que hay voluntad real de querer resolver el problema, pero no quiero meter las manos al fuego para decir que hay una voluntad real de sentarse a discutir sobre el tema. Por el momento los indicios dicen que quizá si, porque entiendo que es una de las pocas mesas en las que el FMLN participa.
Hay quien dice que se tuvo que haber agregado más a los Acuerdos o fueron lo justo. Se hablaba de incluirle el aspecto económico.
Claro, (con el acuerdo) se acabó con la guerra. Yo creo que no había que incluirle ese aspecto y le voy a decir por qué. Si nosotros ponemos temas económicos y sociales a discusión en una mesa donde sabemos que esos son los grandes temas contrapuestos no hubiéramos resuelto el problema. Creo que la gran virtud de los acuerdos es no haber incluido el tema, más allá se dijo que algo se dijera, y entonces se puso lo del Foro que sería el facilitador de que se reúnan los empleados con los empresarios. Si los hubiéramos incluido esos temas creo que todavía estuviéramos discutiendo.
¿Algo que se pudo haber mejorado a raíz de los 15 años que han pasado?
Los acuerdos de paz no son perfectos en términos de haber creado la institucionalidad perfecta, fueron los suficientemente buenos para generar la confianza a todos que podíamos participar en un proceso democrático y detener el conflicto armado. El FMLN era un grupo político que buscaba el poder político por la vía de las armas, querían el poder, lo que cambió a partir de los acuerdos es que ellos tuvieron la suficiente confianza de no seguir buscando el poder político a través de las armas.
Una gran contradicción de la comisión de la verdad es haber pretendido que aquellos involucrados en violaciones en derechos humanos por 10 años no iban a participar en política, ¡pero si el objetivo de esto es que ellos participen en política! De ahí es que otro acuerdo con el FMLN fue no hacerle caso a la Comisión de la Verdad. De ahí los temas económicos y sociales, o cómo se hizo la PNC, no pueden ser lo perfecto, pero fue suficiente. Esos acuerdos generaron un nuevo capítulo, todos deberíamos de verlo así, que la seguridad pública debería estar bajo el poder civil y no militar. Así está ahora. Que no nació perfecta, ahora, reformémosla, es perfectible todo lo que se quiera de la PNC, pero en ese momento era suficiente, cuando nació.
¿Es usted de los que teme a un gobierno del FMLN?
No.
Es que su partido habla de no reconocer al FMLN como partido de la alternancia
Si la población quiere que el FMLN gobierne, que gobierne el FMLN, por mí está bien. Yo no tengo miedo a que ellos participen y puedan ganar una elección, para eso está la democracia. Yo el único temor que puedo tener es que todavía siento en algunos liderazgos del FMLN, que lejos de pensar con la cabeza, piensan con el hígado. Que no han podido evolucionar como el socialismo chileno, el Partido de los Trabajadores de Brasil. Ese el temor que podría sentir de algunos dirigentes del FMLN, pero estamos en una democracia y si la población quiere que ellos sean gobierno, pues enhorabuena, hay que probar.
¿Y de ARENA le preocupa otro gobierno?
No. Es más, voy a votar por ARENA en las próximas elecciones. Jajajajaja.
¿Independientemente de quién vaya?
Ehhh… Yo creo que va ir un buen candidato.
¿A quién tiene en mente?
No sé nada, pero ya el presidente dijo en la última Asamblea General del partido que se escogerá en un sistema similar al que fue escogido él, o sea no iba a ser dedazo, que las bases iban a sacan mejores candidatos.
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