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NOTICIAS Experto recomienda evaluar la conversión a un sistema mixto de pensiones
Carlos Martínez Para Carmelo Mesa Lago, un experto en sistemas de seguridad social en América Latina, el gobierno de El Salvador no debería descartar la posibilidad de transformar su sistema de pensiones en uno mixto, donde coexista el sistema público con las administradoras de fondos de pensiones (AFP). Mesa Lago es profesor emérito de economía de la universidad de Pittsburg, además de consultor sobre seguridad social para distintos organismos como la CEPAL, el PNUD, OPS, Banco Mundial y BID. Ha publicado 70 libros sobre los sistemas de pensiones en América Latina. En 1998, antes de que el sistema de administradoras de pensiones (SAP) comenzara a funcionar, la fundación Friedrich Ebert publicó un estudio de este consultor, en el que se advertía del impacto fiscal de la reforma y donde se preveían algunas debilidades del nuevo sistema, como la reducción del numero de cotizantes y la concentración de los afiliados en un duopolio. “Nuestro estudio demostraba que el sistema mixto era mejor... el costo fiscal era menor”, comentó Mesa Lago a El Faro, en una entrevista telefónica desde Alaska. Cinco años más tarde, en febrero de 2003, el experto publicó otro análisis en el que constata que lo advertido en el 98 en efecto había ocurrido. En este segundo documento, insiste en la recomendación de evaluar una reforma del modelo para transformarlo en uno mixto. En la actualidad, el gobierno estudia algunas propuestas de modificación del sistema de pensiones. Aunque no ha detallado ninguna de las posibilidades que evalúa, tanto el presidente de la república, Antonio Saca, como el secretario técnico de la presidencia, Eduardo Zablah, han descartado de entrada la opción de crear un sistema mixto o de renacionalizar el sistema de pensiones. El mandatario se ha comprometido además a no incrementar el IVA, ni modificar el impuesto sobre la renta. Para Mesa Lago, esto es simplemente imposible. “¡Cómo rayos va a financiar un costo fiscal si no incrementa los ingresos tributarios el Estado! Si no incrementa el IVA ni el impuesto sobre la renta ¡¿De dónde rayos va a sacar recursos?! Es absurdo lo que están diciendo, pone en entredicho toda la honestidad de la reforma”, razona. Este consultor cree que el gobierno no debería desestimar ninguna posibilidad del abanico de opciones que baraja: “Una opción es implementar un sistema mixto. La otra es mantener el sistema privado, pero con reformas a ese sistema. El problema de El Salvador, es que para que en ese sistema pueda haber competencia, se debe hacer cambios que permitan la entrada de más AFP”. Sin embargo, Mesa Lago señala que el decreciente mercado de asegurados es un impedimento para la atracción de más empresas administradoras. Según los datos oficiales, analizados por una comisión de economistas nacionales, solo el 17.5% de la población económicamente activa cotiza en el sistema nacional de pensiones, mientras que antes de la reforma, en 1998, el porcentaje era de 24.5%. La falta de competencia, según el experto, ha provocado que el cobro de las AFP a los asegurados sea uno de los más altos dentro de los diez países latinoamericanos con sistemas privados de pensiones. “El costo debe ser reducido y eso no se puede hacer si el Estado no interviene”, sostiene. El cobro por administración de fondos de las dos únicas AFP que operan en El Salvador ronda el 3% de lo ahorrado. El Faro intentó conversar con las administradoras Confía y Crecer, sin obtener respuesta de las empresas. El experto sostiene también que una reforma al modelo vigente debe contemplar una pensión asistencial, una especie de subsidio que favorezca a quienes no tienen los ingresos para cotizar en el sistema. “Una reforma de pensiones sería un desastre si no incluye una pensión asistencial. Esta medida ha tenido un impacto muy importante en la reducción de la pobreza y en la reducción de la inequidad del ingreso. En Chile, la presidenta decretó la universalización de la pensión asistencial, para que todos los indigentes tengan este derecho”, ejemplifica. El gobierno dice estar evaluando un abanico de posibilidades de reforma al actual sistema que le permita reducir el costo de financiar el cambio de modelo. Según las cifras oficiales, en 2006, el Estado deberá desembolsar 409 millones de dólares. Una comisión de economistas salvadoreños, encabezada por Ricardo Perdomo y Roberto Rubio, ha estimado que, de no haber modificaciones, en 2020 el impacto fiscal de las pensiones llegará hasta los mil 83 millones de dólares. Desde que la reforma se llevó acabo, el gobierno se ha visto en la necesidad de recurrir a endeudamiento para financiar el cambio de sistema. El presidente Saca anunció que, para el presupuesto del siguiente año, no planea recurrir a la emisión de bonos. El mandatario no aclaró de dónde saldrán los fondos para pagar los más de 400 millones de dólares que el Estado deberá desembolsar en 2007. Las predicciones de Mesa Lago “Es imposible que el Sistema de Ahorro para Pensiones (SAP) expanda la cobertura a los informales”. “Es probable que hasta un 90% de la inversión se concentre en instrumentos públicos de deuda”. “Debido al pequeño número de asegurados en El Salvador... a largo plazo quedarán solo dos AFP”. Las anteriores son algunas de las conclusiones contenidas en un documento de 1998, donde este economista previno al gobierno de los problemas que acarrearía la reforma del sistema de pensiones. En el documento se advertía que la cobertura iría en descenso: “Es muy difícil extender la cobertura del SAP, ya que la mayoría de trabajadores indicados (informales, asalariados temporales, servidores domésticos y microempresarios) carecen de patrono y para afiliarse tendrían que pagar su cotización más la del patrono que no tienen...” Mesa Lago también señaló que, debido a las restricciones que contempla la Ley, la mayor parte de la cartera de inversiones de las AFP se destinará a adquirir deuda pública. Según el análisis de los economistas Perdomo y Rubio, en la actualidad, el 80% de las inversiones de las administradoras está destinado a adquirir los bonos que emite el gobierno. El experto internacional predijo además que, producto del escaso mercado de asegurados, de las cinco AFP originales solo quedarían dos. “Debido al pequeño número de asegurados, y la imposibilidad
de una extensión considerable de la cobertura, a un largo plazo
quedarán solo dos AFP, lo que resultará en un duopolio
y la concentración de asegurados será de un 100%... No
existirá competencia real... por ello el costo administrativo
no se reducirá”, pronosticó.
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