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Entrevista con Hugo Barrera, ministro de Medioambiente

“Hacer el campo de golf conviene para el manto acuífero, para el aire...”

Asegura que la construcción de una cancha de golf en la reserva forestal es una forma de protegerla, aún cuando la Ley dice claramente los tipos de suelo que puede haber en El Espino. Asegura que en esas 55 manzanas no habrá ningún tipo de construcción y señala que “en el extremo caso que nosotros nos hayamos equivocado, y que esa cosa no sea posible, pues entonces no va a pasar. Simple y sencillamente”.

Daniel Valencia / Fotos: Silvia Gutiérrez
cartas@elfaro.net
Publicada el 19  de junio - El Faro
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¿Cuáles fueron las razones por las que aprobó el permiso de ampliación del campo de golf en El Espino?
En primer lugar, en este momento, esa parte de la finca está infestada de disposiciones humanas. Lo han agarrado de servicio sanitario público, la finca entera. Si ustedes van ahí tengan cuidado porque sino van a salir todos untados. Eso es una cosa. Y eso, siendo una zona de recarga, ejerce una enorme cantidad de riesgos de contaminación, porque abajo está el manto acuífero.

Segundo lugar, nosotros damos una opinión o una resolución de carácter ambiental. Nosotros no somos la autoridad competente para autorizar construcciones de ninguna naturaleza. Ahí no se va a hacer ninguna construcción. Lo que se va a hacer son varias cosas orientadas a lograr el propósito de mejorar la situación ambiental, desde el punto de vista de evitar la erosión, desde el punto de vista de mejorar la captación de agua del suelo.

Mmm.
En tercer lugar, evitar los escurrimientos de agua que van a parar a las quebradas, y que van contribuyendo a incrementar el volumen de corrientes de agua que al final van a afectar la parte baja de San Salvador allá por La Vega o Candelaria. Cuando alguien dice que nosotros hemos autorizado talar 55 manzanas, eso nos es cierto. La competencia para autorizar tala de árboles es de las municipalidades cuando se trata de áreas urbanas, y del Ministerio de Agricultura cuando se trata de áreas rurales, no es nuestra.

Nosotros simple y sencillamente podemos poner un mecanismo que establezca que la autoridad competente faculte a esta gente para talar unos 500 o mil árboles, por cada árbol que talen deben poner 10 nuevos árboles que sean propios, especies de la zona. Esto equivaldría a que en un periodo de cinco, seis años, lo que tendríamos ahí es un bosque cinco, diez veces mejor que lo que tenemos en este momento.

Claro, el MARN no da permisos para tala de árboles o para construcción, pero sí da uno de los tres permisos que necesita el Club para poder hacer el campo de golf.
Damos por supuesto que es una resolución de carácter ambiental. ¿Qué es lo que decimos con esto? Si ahí se hace el proyecto complementario del campo de golf, ¿qué es lo que va a pasar ambientalmente hablando? Primero es que se va a mejorar la posibilidad de infiltración del suelo, a través del engramado que se va a poner. Nadie en ningún momento ha dicho que el engramado es mejor que un bosque. Ni por asomo. Y sin embargo, además del engramado para mejorar las posibilidades de infiltración del suelo, del recurso hídrico, estamos promoviendo que si eso se hace, en cinco, seis años vamos a tener un bosque muchísimo, muchísimo mejorado.

Le entiendo que la resolución se basa en aspectos técnicos…
Estrictamente ambientales.

Pero va en contra de dos leyes en las que no dice que se pueda hacer un campo de golf en esa zona.
Hay un decreto de la Asamblea en donde se establece que no se puede construir pero que se pueden hacer cosas que técnica y científicamente mejoren los recursos del lugar. Y es lo que le acabo de estar explicando. Si vamos a mejorar la infiltración en el suelo, esa es una cosa positiva; si vamos a mejorar los niveles de los mantos acuíferos, eso es una cosa positiva; si vamos a evitar la erosión, es una cosa positiva; si vamos a multiplicar por diez la boscosidad del lugar, es una cosa positiva. El decreto permite eso, lo que no permite es que se hagan construcciones. Y según el proyecto, y según el estudio de impacto ambiental, ahí no habrá ningún tipo de construcciones.

En el decreto se agrega que las actividades permitidas son para fines de experimentación agrícola.
Sí, pero eso no se va a hacer. Porque sería como que fuéramos a hacer algún tipo de ensayos de siembra de algún tipo de producto de maíz o a saber qué. Y eso no se está haciendo. Ahí lo que va a funcionar es un mecanismo de carácter deportivo que de cualquier ángulo que demos es una cosa de carácter cultural también. Y por otro lado, las acciones que se van a tomar van a permitirnos mejorar las posibilidades de que los recursos del lugar se incrementen. De todas maneras, en el momento de que esto sea presentado adónde corresponde, supóngase que en el extremo caso que nosotros nos hayamos equivocado, y que esa cosa no sea posible, pues entonces no va a pasar. Simple y sencillamente.

Pero si el artículo tres del decreto 432 dice: “aprovechamientos del bosque en forma técnica y científica que asegure la conservación de los recursos”. Es decir, con un campo de golf se elimina un bosque.
No necesariamente. Porque si se talaran los árboles y no se repusieran en diez a uno como se van a reponer, y que dentro de cinco, seis años vamos a tener una cosa muchísimo mejor de lo que hay ahorita, y que vamos a evitar también que eso esté siendo ocupado como baño público. Así lo vemos técnicamente, así lo vemos nosotros como autoridad ambiental.

Lo mismo pasó cuando se iba a construir el autodromo El Jabalí: una gran oposición y hoy lo único protegido que hay ahí, años después, es el Jabalí. Todo lo demás se acabó.

Supóngase que la resolución que nosotros emitimos este divorciada con algún otro aspecto de carácter legal; pues entonces las autoridades competentes nos lo van a hacer ver. Entonces vamos a decir: no está bien el asunto, si así fuera.


Hacer eso conviene para el manto acuífero, para el aire, para evitar el escurrimiento, para evitar que eso sea utilizado como un mecanismo de carácter de contaminante del manto acuífero, por las disposiciones humanas que se generan ahí por no haber control, etcétera.

Ambientalmente hablando usted está seguro de la decisión que se ha tomado, pero, ¿legalmente?
Sí, yo creo que no hay ningún problema con eso.

La OPAMSS, la alcaldía de Antiguo Cuscatlán e incluso el diputado Norman Quijano, de ARENA, dicen que si hay un decreto que protege la zona hay que respetarlo a toda costa.
Y yo también estoy de acuerdo con eso.

Y que un campo de golf va en contra de lo que dice el decreto.
Bueno, eso lo tendrán que comprobar ellos. Yo creo que al contrario, que va a favorecer.

En una pieza de correspondencia presentada por el partido Cambio Democrático ellos señalan que usted pudo haber violado la ley y que esto lo colocaría en un “acto inmoral como servidor público al utilizar su cargo para beneficiar un interés privado del cual es parte”. Esto en alusión de que usted es socio del Club Campestre.
Sí, y mal haría yo en negarlo, si es cierto. El día que me convoquen yo voy, por supuesto que sí, para explicarlo.

¿No hay ningún conflicto de interés, Ministro?
Usted puede ser socio de un montón de cosas, la diferencia es que esto no es una sociedad anónima de carácter comercial y con intereses económicos. Este es un club social en donde muchas personas pertenecen a él. Lo que yo veo, desde mi punto de vista como ministro de medio ambiente, es que esto puede ayudar a que se consolide el hecho de que esa área se mantenga sin peligro de construcciones.

¿Al conocer el caso usted hizo lobby con el director de la OPAMSS para que éste diera un visto bueno a la ampliación del Club de Golf?
Bueno, yo leí que usted escribió estas declaraciones de él, que dice que yo lo quise convencer. La realidad del caso es que efectivamente tuvimos una reunión aquí, un almuerzo, y el vino y efectivamente yo quería oír cuál era la opinión de la OPAMSS en este sentido, y platicamos. Pero una cosa es que yo lo quiera convencer a él y otra cosa es que yo me informe de cómo esta pensando la OPAMSS al respecto.

¿No hizo lobby?
Es que mire, el término “lobby” es como que yo lo quiera convencer a él de algo. Simple y sencillamente yo me informé de qué era lo que estaba pensando él. Él tiene su forma de pensar… bueno, todos somos libres de pensar como querramos.

En una entrevista que le hicieron en el Canal 21, la semana pasada, usted dijo “vamos a poner por cada árbol que se tale, diez”. ¿Dijo “vamos” en calidad de Ministro o “vamos” como socio del Club?
No, nosotros hablamos de la resolución. Yo no soy miembro de la junta directiva del Club, soy simple y sencillamente un socio o un miembro. Nosotros como ministerio tenemos la obligación de que todo lo que se resuelva se cumpla al pie de la letra en beneficio del ambiente. Y eso es lo que vamos a hacer nosotros, como Ministerio.

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