| |||
![]() |
|||
|
|
La elección cuestionada
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
Los canales 2, 4 y 6, en cambio, daban a la efemelenista dos décimas de ventaja. En el Canal 21 se hablaba simplemente de un empate técnico.
Pero los números del FMLN indicaron una cosa distinta. Con la tercera parte de las actas procesadas en su cuartel general, vieron una tendencia suficiente como para animar a su candidata a proclamar la victoria. “Los números que teníamos a esa hora, que nos daba más del 30 por ciento digitado, nos permitían hacer esa proclamación por más de 100 votos”, dice la diputada Norma Guevara.
El portavoz oficial del partido, Sigfrido Reyes, confirma la version de Guevara. “Alrededor de un tercio de las actas procesadas nos daban una tendencia, y llegamos a la conclusion de que había un ganador y éramos nosotros“, dice.
El escrutinio final terminó dándoles la razón, pero por un escaso margen de 44 votos, imposible de prever en ese momento con apenas la tercera parte de las actas.
A las 9 de la noche con ocho minutos, Violeta Menjívar apareció en la sala preparada para la prensa en el local conocido como 1316, acompañada por el Coordinador general del partido, Medardo González, y el jefe de fracción Salvador Sánchez Cerén. Después de la proclamación de victoria, realizada por González, Violeta se declaró la primera alcaldesa de la capital. Después le dio el microfono a Sánchez Cerén, quien aprovechó para advertir que obligarán a ARENA “a que regrese el colón y vamos a revisar las leyes del Tratado de Libre Comercio”. Después se tomó un minuto para llamar a la concertación a todas las fuerzas políticas. Para las bases del FMLN, las palabras de sus comandantes bastaron para creer que ya había un ganador.
“La proclama del triunfo la lanzaron para levantarse políticamente, no con base en una estadística. Tenían alguna proyección preliminar, pero era imposible, a esa hora, que supieran quién iba a ganar. Era una necesidad política”, dice Francis Hato Hasbún, director de CS Sondea, la empresa que procesó los recuentos de votos para Canal 21.
Imposible, a menos que el FMLN tuviera otra información. “Es que hubo un error de dedo”, dice Jorge Schafik Hándal hijo. El reporte de una de las actas que recibió esa tarde el centro de conteo del partido les daba 491 votos a favor, y así lo registraron. Era un número suficiente para inyectar de optimismo al comando de campaña de Menjívar. Con un empate, esos 491 votos prácticamente les aseguraban la victoria. Y comenzaron a celebrar. Después vino la proclama de la victoria.
Alrededor de la medianoche alguien descubrió una pequeña irregularidad: las urnas no tienen más de 400 papeletas, por lo que era imposible que en una de ellas obtuvieran 491 votos favorables. “Alguien llamó y dijo miren, la regamos, no son 491 votos. Son 49. Ese uno era una rayita de más. A esa hora salimos corriendo a revisar acta por acta y corregir el problema”, dice Hándal. Corroboraron los datos, y descubrieron un error de dedo: la urna les daba en realidad 49 votos; 422 votos menos de los que tenían contabilizados.
“Sí, cometimos ese error y nos lanzamos a cantar victoria, pero nos dimos cuenta como a la medianoche y lo corregimos, y aún así nos pegaba, los números nos decían que de todos modos habíamos ganado”, dice John Nasser, concejal electo para el gobierno de Menjívar.
Roberto Lorenzana, director de campaña del FMLN, admite el error, pero asegura que lo corrigieron antes de la conferencia de prensa de Menjívar.
La diputada Norma Guevara, presente en el centro de conteo del FMLN, dice no conocer los detalles técnicos, pero asegura que, en la madrugada del miércoles, cuando el FMLN entregó a la OEA sus datos de la elección, estos habían sido corroborados y pasados por un sistema de seguridad. “Errores pueden haberse cometido, pero lo que le entregamos a la OEA eran datos precisos”. En la madrugada, cuando el FMLN lanzó las primeras acusaciones de fraude, la lucha electoral ya estaba en otro escenario.
La llamada del ministro
Los celulares comenzaron a sonar a las 9 de la noche en la casa de campaña de Samayoa. Menjívar estaba en la televisión declarándose ganadora.
El evento había pasado desapercibido en la sede arenera debido a que estaba siendo transmitido en vivo por canal 12 y todos los televisores en aquel local –incluyendo el que sintonizaba Samayoa en su oficina- transmitían la señal de TCS. Los periodistas Carlos Martínez y Edu Ponces, de esta redacción, informaron de la noticia al jefe de prensa del candidato, Jonás Herrera, y éste subió apresurado a la oficina de Samayoa. El candidato reaccionó molesto; sus números le favorecían. Habló por teléfono con René Figueroa, ministro de Gobernación y vicepresidente de ideología del partido, y ordenó a uno de sus agentes de prensa, Wilmer Gómez, que anunciara a los periodistas que él también se proclamaría ganador. En ese momento, el CNPRE apenas había contabilizado el 20 por ciento del total de actas de la capital.
Herrera anunció a los periodistas que la conferencia iniciaría en cuanto llegara el primer equipo de microondas. El anuncio debería ser dado en vivo.
Figueroa estaba en la sede del partido junto al presidente de la República, Antonio Saca, cuando le dio indicaciones a Samayoa para que se autoproclamara ganador. “Nosotros estábamos aquí en mi oficina y teníamos un sistema de radio, donde estábamos recibiendo la información. A las nueve de la noche la candidata se proclamó y por indicaciones del COENA, de René Figueroa, salimos a proclamarnos. Nuestros datos decían que en ese momento íbamos ganando”, recuerda Samayoa.
El primer equipo de transmisión en vivo fue de TCS y tardó cerca de media hora en llegar. El ambiente de la casa de campaña se había electrizado. Los militantes coreaban a gritos el nombre del candidato y cantaban una y otra vez el himno del partido.
Samayoa bajó al fin en medio de una tremenda algarabía, bregando contra un muro inestable de fotoperiodistas que se empujaban por tener el mejor ángulo. Pero, en el escritorio preparado para la conferencia de prensa, solo había una silla. El candidato estaba solo. El anuncio fue hecho a gritos: “San Salvador ha votado por el cambio… El alcalde electo soy yo. Ellos mienten”. Al terminar su auto proclamación, Samayoa aseguró que la conferencia estaba programada de antemano y que, de ninguna manera, era una reacción al anuncio de la efemelenista.
Días más tarde, terminada la contienda, Samayoa admitiría los verdaderos motivos de su autoproclamación. “Nosotros no teníamos pensado hacer eso. Fue una reacción a lo de ellos. Si nosotros permitíamos que ellos se proclamaran... o sea, el que calla otorga. Es como si hubieran ganado y nosotros nos quedáramos callados”.
Apenas terminada su coonferencia, Samayoa salió disparado hacia la sede del partido. Llegó antes que los equipos de television que cubrieron su proclamación. En el COENA lo esperaban, en una gran mesa, los dirigentes del partido, encabezados por el presidente de la República y Figueroa, enfundados en sus chalecos de campaña tricolor.
![]() |
A preguntas de la prensa, el mandatario respondió que según sus números Rodrigo Samayoa sería el próximo alcalde, y que por eso lo había proclamado. Mientras Saca hablaba, el Tribunal Supremo Electoral apenas terminaba el escrutinio del 33.4 por ciento de las actas del municipio, que daban un 0.2 por ciento de ventaja a la candidata efemelenista.
Una periodista de La Prensa Gráfica, Sara Verónica López, le preguntó al mandatario si no creía que, siendo el presidente de la República, declarar ganador a Samayoa podría significar una presión al Tribunal Supremo Electoral. El mandatario se quedó sin sonrisas. Sólo dijo: “No tengo ningún comentario a esa pregunta”, y se levantó.
“Yo creo que lo más prudente es que no se hubiera dado esa declaración, pero ahora hay que ver hacia adelante y los partidos tenemos que ser más analíticos antes de dar una declaratoria como esta”, dice César Funes, miembro del COENA. Funes y Samayoa, sin embargo, defienden la actuación del presidente, argumentando que se trata del presidente del partido. “Tony Saca era un militante de ARENA desde antes de que fuera presidente, él tiene sus derechos de participación”, dice Funes.
Pero el FMLN, tras la intervención directa del presidente, comenzó
a advertir de la posibilidad de un fraude en su contra.
El nuevo escenario
La palabra fraude, expulsada del vocabulario politico salvadoreño desde los Acuerdos de Paz, esperó 14 años para instalarse nuevamente en el argot electoral.
Peor lo hizo con fuerza el 12 de marzo, tras la conferencia de prensa del presidente de la República. La dirigencia y las bases efemelenistas, reunidas en la Plaza Cívica, se mantuvieron toda la madrugada acusando al ejecutivo y al TSE de confabular para robarles una victoria legítima en la capital.
El TSE, en cambio, buscaba cómo salir ileso de una compleja situación que tenía al país en vilo. El lunes por la madrugada, el TSE daba a Rodrigo Samayoa una ventaja de 15 votos en el recuento parcial, con el 87.92 por ciento de las actas escrutadas. Faltaban aún 83 actas por contar, es decir, más de 20 mil votos. En la plaza, el coordinador general del FMLN llamaba a defender el voto y a evitar el fraude.
En el Hotel Radisson, sede del centro de conteo del TSE, el presidente del órgano y miembro de ARENA Walter Araujo intentaba disipar las dudas en el proceso llamando a la calma y garantizando que esa noche se tendría un ganador. No hubo tal.
A las seis de la tarde con siete minutos de ese lunes, Araujo informó que apenas se había alcanzado el recuento del 91.3 por ciento de las actas, y que Violeta Menjívar tenía una ventaja de 116 votos. La candidata efemelenista volvió a proclamar su victoria, y Samayoa optó por la prudencia diciendo que esperaría los resultados finales del TSE. Las bases de ambos partidos, en tanto, intercambiaban acusaciones de querer ganar con mañas la elección.
“Ha cambiado todo el escenario. Mire la composición del Tribunal Supremo Electoral, toda la estructura se ha manoseado fraudulentamente”, diría después Norma Guevara, quien incluso tras la declaración official de victoria de Menjívar habla de un fraude fraguado por ARENA desde el Ejecutivo y en el seno del TSE.
A finales del 2005, pocos meses antes del inicio de las campañas proselitistas, cambió la toma de decisiones en el Tribunal Electoral. En vez de cuatro magistrados, bastaba que tres acordaran algo para que ello fuera aprobado oficialmente. El TSE recibió además feroces críticas de los medios de comunicación y analistas debido a su negligencia para castigar los abusos de los partidos en la contienda, con campañas adelantadas por más de un mes y denuncias de agresiones sin resolverse.
Para rematar los señalamientos, el miércoles 15 en la madrugada el magistrado representante del FMLN, Eugenio Chicas, se retiró acusando a sus colegas de manipular las reglas y planificar un fraude en contra de su partido.
Fuera del TSE, al FMLN sólo le quedaron las denuncias y las protestas para defender sus resultados.
Un extraño cambio
El martes por la noche, con el silencio rotundo del TSE, ARENA llamó a una conferencia de prensa en su sede. “Vamos a admitir nuestra derrota”, dijo el encargado de prensa que convocó a este periódico. Parecía el final de dos días extremadamente tensos. El presidente Saca no había vuelto a aparecer desde que alzó el brazo de Samayoa, y, se decía, estaría presente para encabezar el reconocimiento del triunfo de Menjívar.
Simpatizantes de Samayoa lloraban y se abrazaban por el inminente anuncio. A pesar de la tristeza, no se movieron. Pero medios de comunicación y simpatizantes esperaron en vano. La conferencia nunca llegó.
A las 12:30 de la madrugada del miércoles, Samayoa compareció ante los medios de comunicación para decir escuetamente que “Hasta este momento no hay decisión, así que como partido que respeta las normas y las leyes esperaremos un resultado”.
En el Radisson, los representantes de ARENA se dieron cuenta de que, en las actas para San Salvador, había más votos impugnados que la escueta ventaja de 55 votos que tenía Menjívar. Eran 89, un número que hacía casi imposible un cambio de resultados. Sin embargo Araujo, por cuenta propia, decidió seguir adelante revisando los votos, y ARENA decidió llegar hasta el final.
En ese momento se retiró Eugenio Chicas del Tribunal, y en la plaza Medardo González, coordinador general del FMLN, llamó a las bases a defender el voto en las calles. Araujo levantó la sesión de recuento, aduciendo que los observadores de la OEA debían retirarse. Se comprometió a realizar la revision de votos impugnados frente a las cámaras, y dijo que, el miércoles por la noche, San Salvador sabría quién sería su nuevo gobernante.
“El material ha pasado cerca de 72 horas sin ningún control independiente, las urnas han estado en manos de la PNC. Hay un elemento ahí donde nadie nos puede garantizar la pureza del material que ha quedado ahí desde el domingo”, decía Sigfrido Reyes, explicando la desconfianza de su partido en el TSE y en el proceso.
Esa noche fue larga. Los simpatizantes del Frente se mantuvieron en la Plaza Cívica y comenzaron a organizar una marcha para el siguiente día, frente al Radisson. Los choques violentos que se generaron después fueron anunciados desde antes, a través de la radio Maya Visión que llamó a la insurrección popular, mientras en el Radisson un grupo de efemelenistas, abanderados por Guevara, Sigfrido Reyes y Lorena Peña, continuaban denunciando el fraude.
Entonces Sigfrido Reyes dijo algo que no se escuchaba en el país desde décadas atrás: ““Han actuado fuera de la ley y no reconocemos las acciones de este Tribunal”. Norma Guevara secundó los señalamientos.
![]() |
El miércoles el hotel era un hervidero de periodistas, representantes de ambos partidos y curiosos. La marcha se acercaba al hotel, y el TSE permanecía mudo. “No sé para qué arman tanto relajo si de todos modos ya ganaron”, alcanzó a decir en los pasillos Rolando Alvarenga. “Tampoco puede salir el TSE ahorita a dar resultados definitivos, porque puede parecer que nos doblaron el brazo con la manifestación”.
A las ocho y diez de la noche la manifestación llegó a las barreras instaladas por la Unidad de Mantenimiento del Orden de la PNC, y comenzó un enfrentamiento que dejaría siete heridos y varios detenidos (ver nota aparte). La situación estaba muy cerca de salirse de control.
Al final de la noche, el TSE revisó los votos impugnados y declaró el triunfo de la efemelenista. Rodrigo Samayoa, solo nuevamente, reconoció la victoria de su rival y la felicitó. El país tenía ya alcaldesa de San Salvador, pero le había costado caro en términos de institucionalidad, de paz y concertación.
Al día siguiente, cuando el presidente del TSE compareció para brindar los resultados de diputados, llamó a los periodistas a otra conferencia de prensa, "no como presidente del TSE, sino a nivel personal". Denunció una supuesta amenaza por parte de directivos del FMLN y dijo que varias personas habían escuchado a la diputada por el Parlacen Lorena Peña, decir por teléfono que el objetivo de la marcha de la noche del miércoles era él y su hermano Carlos, representante de ARENA en la Junta de Vigilancia del Tribunal. "Cualquier acto contra mi persona, mi familia, responsabilizo a este partido", dijo. El Fiscal general en funciones, Romeo Barahona, estaba entre los asistentes a la conferencia. Los periodistas le preguntaron a Araujo si denunciaría el hecho ante la fiscalía. pero el funcionario se negó. "Voy a evaluarlo, puede ser difícil por el sistema judicial del país". El magistrado dijo que sus pruebas eran fiables, aunque no las presentó. "Esta acusación no la hago como abogado sino como un ciudadano común", dijo.
El Faro consultó al fiscal general si actuaría de oficio ante la denuncia, pero Barahona se lim itó a decir que "Hay que esperar los datos específicos que él dijo que presentaría para ver si hay hecho delictivo". Lorena Peña, que tambiuén se encontraba en la sala donde tuvo lugar la conferencia, dijo de inmediato que pondría una demanda por difamación contra Araujo.
La semana terminó con una cadena informativa desde Casa Presidencial
el domingo por la noche. El presidente, vestido nuevamente con un traje
ejecutivo, se dirigió a la población, pidiendo pasar la
página de las elecciones y unir fuerzas para construir un nuevo
país. Llamó a las demás fuerzas políticas
a dialogar “sin pedir imposibles”, y a encontrar solución
a los problemas nacionales. “Tenemos mucho tiempo para hacerlo”,
dijo.
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro |
| EL FARO.NET
(Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador) |