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La alcaldía de San Salvador: el reino de los sindicalistas y vendedores
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El miércoles 8 de marzo, a cuatro días de las elecciones municipales y legislativas, los trabajadores de la Alcaldía Municipal de San Salvador (AMSS) afiliados a los sindicatos con mayor peso dentro de la comuna finalizaron un paro de labores que afectó por cuatro días a los siete distritos en los que está desconcentrada la administración capitalina.
| Las
batallas de la alcaldía |
| 2004 Junio 15. Efectivos del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) desalojan por la fuerza a los vendedores ambulantes en el centro histórico de San Salvador. Ante el decomiso de sus mercaderías, los comerciantes bloquean las calles aledañas y resisten momentáneamente la embestida de las fuerzas de seguridad que dejan un saldo de 10 vendedores heridos. Julio 1. Vendedores ambulantes y
efectivos del CAM se enfrentan en el centro de San Salvador
al resistir el desalojo de sus puestos de venta. La batalla
deja un saldo de cinco heridos. En horas de la tarde ambas partes
se retiran del lugar y se establece una tregua por un lapso
de 6 meses.
4. Empleados realizan protesta
frente a alcaldía por supuesta privatización en
el servicio de recolección de basura. Desaparece un camión
recolector y la flota es saboteada. 2005 Enero 26. Cientos de personas, integrantes
de la CNV, de ASTRAM y de AGEPYM, marchan Febrero 15. Decenas de personas pertenecientes
a ASTRAM, AGEPYM y CNV lanzan piedras contra las puertas de
la Alcaldía de San Salvador y la sede del Cuerpo de Agentes
Metropolitanos (CAM) en repudio a las políticas seguidas
por las autoridades ediles en lo referente a servicios públicos
y mercados municipales. La UMO interviene y detienen a 14 manifestantes.
Agosto |
“No estamos motivados más que por buscar que se reestablezcan los derechos de los trabajadores. Llegue quien llegue, si no cumplen con lo que han prometido, vamos a mantener estas medidas”, aseguró Orlando Nolasco.
Rolando Castro, líder de la otra gremial que organizó la protesta (Asociación Salvadoreña de Trabajadores Municipales, ASTRAM) es más enfático con las advertencias para el nuevo concejo capitalino.
“Lo que hicimos fue dar una muestra de nuestro poderío para que la autoridad que resulte electa sepa a quien se estará enfrentando. Nuestra bandera de lucha para estos tres años será la de topar, topar y topar al nuevo alcalde, quede quien quede, para que respete y cumpla los derechos de los trabajadores”, dice.
La amenaza de estos dos sindicalistas es seria, al igual que el paro de labores que organizaron junto a sus compañeros. Según ellos, 3 mil de los 4 mil 500 empleados de la comuna abandonaron sus puestos de trabajo. Las áreas afectadas, según datos de los sindicatos, fueron las oficinas de los distritos 1,2,3,4,5, 6 y el Distrito Centro Histórico, con las consecuencias del caso para los usuarios.
Con el paro, ASTRAM y ATRAM dieron muestra de su “poderío”, quizá por última vez, a un concejo municipal saliente que sabe, y muy bien, que poco puede hacer si los sindicalistas deciden tomar acciones. El paro del miércoles fue una medida de las dos gremiales para intentar conseguir un aumento de sueldo de entre el 10% y 15% pedido desde hace 15 meses. La presión, para conseguir su objetivo, fue fuerte. Por cuatro días, en distintos puntos de la ciudad, los camiones recolectores de basura no hicieron su recorrido habitual y, en consecuencia, “se vio la penosa escena de tener promontorios de basura en algunos lugares”, reconoció el alcalde en funciones, Julio Martínez.
En el centro capitalino, frente a la fachada de la Alcaldía, los sindicalistas cerraron el paso de la avenida Juan Pablo II, quemaron llantas y estuvieron a punto, con garrotes en mano, de quebrar el parabrisas de un automóvil particular y el retrovisor lateral de un bus de la ruta 52 que, a fuerza, querían circular por esta arteria.
"A la mierda, que no ven que hay paro", gritaba, enfurecido, uno de los manifestantes al conductor del autobús mientras éste retrocedía lentamente y pronunciaba varias veces “puta”. Cinco metros a la izquierda del pleito entre el manifestante y el motorista, oficiales del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) custodiaban los portones de la comuna. Frente a estos, Nolasco explicaba los resultados de la negociación con el concejo a sus compañeros, un grupo que no pasaba de los 30 individuos.
“El concejo nos ha dicho que esperemos cinco minutos para continuar con las negociaciones pero nuestros puntos los seguiremos manteniendo. Queremos un aumento en el salario del 10%, nivelación salarial y un incremento de $6.50 (que actualmente es de $6) al paquete escolar”, dijo.
En la noche del miércoles, tras una larga jornada de negociaciones, las gremiales finalizaron el paro, y a la medianoche los camiones recolectores comenzaron a quitar la basura amontonada en las calles. Los sindicalistas cedieron porque, según dijeron a La Prensa Gráfica, seguirían con las negociaciones esta semana.
Dos días después, el alcalde en funciones Julio Martínez expuso que si del concejo dependiera, las demandas de los sindicalistas serían aceptadas. “Sin embargo –dice-, tenemos que ver primero las cuestiones técnicas y financieras. En la teoría yo les puedo decir que sí a todo, pero en la práctica si no tengo el pisto no puedo hacer nada. Tenemos que hacer los análisis y tal vez haya respuesta después de las elecciones”.
Para el concejal Eduardo Linares, del FMLN, es precisamente la cercanía a la fecha electoral lo que motiva a los sindicalistas a realizar una “última medida de presión”. Lo que buscan, según él, es que el concejo saliente satisfaga demandas que quizá después, gane quien gane la comuna, serán olvidadas.
¿Gremios politizados?
Hace dos semanas, ASTRAM inició la protesta por el incumplimiento en el incremento de los salarios bloqueando de manera parcial el servicio de recolección de basura, el acceso de los usuarios en casi todos los distritos, las actividades de saneamiento ambiental del distrito centro histórico y cementerios.
Para el martes 7, Carlos Rivas Zamora, alcalde de San Salvador y candidato a la reelección por la coalición de “fuerzas democráticas” (CD, PNL, FDR), junto al alcalde en funciones Julio Martínez, acusaron a dirigentes de este sindicato por estar supuestamente ligados a ARENA y provocar paros con intereses “polítiqueros”.
Según Martínez, uno de los líderes de ASTRAM (Rolando Castro) ha sido denunciado “por sus mismos compañeros” por estarse reuniendo con el ministro de Gobernación, René Figueroa, y planificar desde las oficinas de esta cartera de estado los paros contra la AMSS.
“Pero sólo es él, porque en ASTRAM hay gente que quiere solucionar las cosas sin influencias partidarias. Eso de que Castro está con ARENA todo mundo lo sabe”, expone Martínez.
Castro, en respuesta, se ríe a carcajada amplia y dice: “Es una pena ver que el alcalde y este señor que está en funciones al verse derrotados se pongan a inventar ese tipo de bajezas. Claro, como se dan cuenta que no pueden contra nosotros empiezan inventar cosas”, señala.
“Le aseguro que yo y mis compañeros no tenemos anda que ver con esos señalamientos y somos más izquierda que hasta el mismo FMLN”, agrega.
La mano de Vicente Ramírez
Vestido con una camiseta desmangada color verde y sentado en una silla
ubicada en la entrada principal de la sede del Partido Demócrata
Cristiano (al que ha decidido apoyar para impulsar la candidatura del
candidato a la comuna, el actual concejal Rodrigo Contreras Teos), Vicente
Ramírez pronuncia un discurso totalmente contrario al expuesto
por Castro.
Este líder de los vendedores informales “del país y la capital” reconoce que él ahora se está beneficiando de los contactos políticos para intentar solucionar los problemas del sector que representa. Problemas que, dice, “se agravaron” desde que llegó la izquierda a la comuna.
“Algunos alcaldes piensan que son dioses. Ortiz en Santa Tecla nos tiró más de 800 balas, Carlos Rivas Zamora nos mató a tres vendedor aquí en el centro. Nunca ningún gobierno municipal nos había robado, matado, violado y metido presos como los gobiernos de izquierda”, critica.
Ramírez agrega que la lucha del gremio de vendedores está en clara sintonía con la lucha de los sindicalistas de la comuna y que a ambos gremios se les suma la fuerza de la Coordinadora Nacional de Vendedores (CNV).
“Por eso nos tomamos la alcaldía a cada rato como está pasando ahorita, todo está hecho para que aprendan”, agrega.
Castro acepta que “en algún momento (amenazas de privatización de servicios en al comuna, por ejemplo), trabajadores y vendedores unimos fuerzas para protestar frente a la comuna pero de ahí que hay una coordinación directa no”, sostiene.
Vicente Ramírez, a diferencia de Castro y Nolasco, vaticina los diferentes escenarios en la relación entre vendedores-AMSS, según el candidato (partido incluido) que resulté ganador en los comicios. Con un Rodrigo Samayoa de ARENA o un Remberto González del PCN dice que “sería interesante sentarse a negociar”.
¿Con Carlos Rivas Zamora del CD/PNL/FDR? “La relación cambiaría porque aún cuando fue lento para resolver algunos de nuestros problemas su principal tropiezo era tener el partido del FMLN detrás y queriendo dominar el concejo”.
¿Si llega Violeta Menjívar? “Sería igual que ahora porque pese a que es buena persona a ella le vale verga todo cuando el partido le dice hace esto, hace lo otro. Le llenaríamos de nuevo la alcaldía de la basura que apesta”.
¿Si llega Rodrigo Contreras Teos? “¡Primero Dios! Estaríamos muy felices si eso pasa. Él en su concejo piensa tener a dos representantes de vendedores informales y dos de mercados”.
Julio Martínez, al escuchar las percepciones de Vicente Ramírez, lo acusa del mismo pecado que según él ha cometido Rolando Castro de ASTRAM. “Conocemos videos en donde este señor Ramírez aparece con la camisa de ARENA”, dice.
Eduardo Linares, quien fungió antes de ser concejal como director del CAM, asegura que la relación entre su partido y los vendedores informales es sana. Linares califica de mentiroso a Ramírez y le quita peso al poder que puedan tener los vendedores informales de San Salvador.
“Con los vendedores, Violeta incluso ha firmado un pacto de conveniencia para sentarse a negociar. Yo no creo que tengan tanta fuerza. Lo que pasa es que ellos hablan de negociar pero cuando una de las partes les dice bueno, negociemos, pero pongamos orden en el centro, ya no les gusta”, explica.
Ramírez, al ser cuestionado sobre si sus luchas no son más bien dirigidas por partidos políticos, responde de la siguiente manera: “Ni a verga. Jamás he sido parte de ningún partido y ahora lo que estoy haciendo es apoyar al PDC para intentar desde las influencias políticas resolver los problemas que sé que no puedo resolver junto a mi gente haciendo protestas en la calle”.
El pastel multicolor
El otro “gran problema” que recibirá el candidato que gane las elecciones del 12 de marzo es que tendrá que gobernar a un alto porcentaje de empleados que tienen muy marcadas sus afinidades políticas.
Para algunos de los concejales de la comuna, hablar de “cuotas” dentro de la AMSS es descabellado sobretodo cuando los gobiernos de izquierda “se caracterizan por respetar la ideología de los empleados que contratan”, dice Julio Martínez.
Él, al igual que Mauricio Aguilar, gerente del distrito Centro Histórico, uno de los distritos más problemáticos de la comuna, responsabilizan de esta “visión democrática” –como le llaman-, a Héctor Silva y sus dos periodos al frente del la alcaldía (1997-2000, 2000-2003).
“Héctor sentó las bases para que en la plantilla actual haya de todo: areneros, pedecistas, apáticos políticos, efemelenistas y, ahora, nosotros los del FDR”, dice Aguilar.
Martínez y Aguilar evitan hablar de porcentajes para cada partido dentro del universo de empleados de la AMSS. Sin embargo, sueltan indicios cuando se refieren a “varios”, “algunos” o “muchos”.
“Arena tiene varios, el FDR tiene muchos, muchos. El Frente tiene varios y por ahí hay algunos del PDC, CD y otros que más bien son apáticos”, dice Martínez.
Los cálculos de Aguilar van más por una “gran mayoría” de trabajadores identificados con el FDR, FMLN y una, todavía mayor, “mayoría de trabajadores que más bien son apáticos y entre los cuales se van colados los trabajadores que quedaron de las anteriores administraciones de ARENA”.
Roberto Hernández, concejal por el FDR y quien según el FMLN es la principal cabeza detrás de la toma de decisiones en la comuna, se decanta más por está última fórmula y estima que entre el FMLN y FDR “podríamos estarnos repartiendo, cada uno, unos 400 trabajadores identificados con nuestras ideas, más todos los agentes del CAM”, señala.
Hernández, al igual que los concejales Rodrigo Contreras Teos, Gladis Zetino (FDR) y Eduardo Linares, argumentan que si el alcalde que gobierne los próximos tres años irrespeta el “pacto laboral” que garantiza el respeto de los puestos de trabajo, independientemente del color de la camiseta, estará jugando con “un volcán en erupción”.
“En el concejo se ha tomado el acuerdo de velar porque se garantice la estabilidad laboral de los empleados de la comuna en los próximos tres años”, dice Hernández. “Aunque sabemos que este concejo va de salida, es lo único que podemos hacer ahorita., Ya si quien gane las elecciones irrespeta estas medidas, puede que pague un precio muy alto”, manifiesta.
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