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Presidente atribuye a Policía un 30 % de los homicidios del mes más violento del siglo

En lo que pareciera un parte de guerra, y dos meses después de que el inspector de la Policía dijera que el país está en guerra, Salvador Sánchez Cerén reveló que de los 481 asesinatos que convirtieron a marzo pasado en el mes más violento en más de 15 años, más de 140 ocurrieron a manos de agentes policiales en enfrentamientos con pandillas.

Daniel Valencia Caravantes

 
 

El Salvador no está en guerra pero es como si lo estuviera. Este lunes 13 de abril, en su primera comparecencia pública desde el 26 de marzo pasado, el presidente Salvador Sánchez Cerén rompió el silencio que se autoimpuso desde que habló en la marcha por la paz, la justicia y la convivencia ciudadana, y dio parte de las efectivas acciones de combate al crimen, en las que él incluye la eliminación de “más de 140 pandilleros” en enfrentamientos con la Policía Nacional Civil.

Marzo de 2015 se convirtió en el mes más violento del siglo con 481 homicidios y un promedio diario de 15.52 asesinatos. En Abril, la tendencia de muertes se mantiene, y en la semana del 6 al 12 los ataques contra efectivos policiales y militares por presuntos pandilleros puso en alerta a todo el sistema de justicia. Para el Presidente, el gobierno "no ha negado que haya un incremento de la actividad del crimen" en el país, y lo que estamos viendo es una reacción violenta de las pandillas a una respuesta a la acción represiva y “efectiva” del combate a la delincuencia del Estado.

“Nosotros valoramos que esta actividad de las pandillas, obedece a una operatividad mayor de la Policía Nacional Civil. Dentro de esos 481 homicidios que se cometieron en marzo, más de 140 son pandilleros que murieron en enfrentamientos o murieron en combates de encuentros con la Policía, esa operatividad hace de que haya una reacción, además de que ellos quieren dañar a la institucionalidad, dañar a la sociedad, están respondiendo a una mayor operatividad de la Policía Nacional Civil”, dijo el mandatario, en alusión al repunte de homicidios en las primeras dos semanas de abril.

Sánchez Cerén brindó estas palabras en una conferencia destinada a rendir un informe sobre la participación del gobierno en la recién finalizada Cumbre de las Américas, celebrada en Ciudad de Panamá. A diferencia de la gira de entrevistas que brindaron su ministro de Seguridad, Benito Lara; y Mauricio Ramírez Landaverde y Howard Cotto (director y subdirector de la PNC), Sánchez Cerén guardó silencio toda la semana pasada, una semana que tuvo de todo: granadas contra delegaciones policiales, asesinatos de policías y un militar, seguridad del Batallón Presidencial, un repunte en el número de homicidios y una familia de desplazados que se refugió en el corazón de una de las residenciales más exclusivas de la capital.

Antes que Sánchez Cerén, el mensaje de combate contra las pandillas ya había sido inaugurado en enero por el Director de la Policía, Mauricio Ramírez Landaverde, cuando instó a sus agentes a utilizar su arma sin ningún temor de ser perseguidos por la justicia por cumplir su deber. Esas palabras fueron respaldadas por el videpresidente Óscar Ortiz. Luego, en febrero, el Inspector de la PNC dijo a La Prensa Gráfica que el país estaba “en guerra”, en alusión los enfrentamientos entre policías y pandilleros. Más tarde, el 1° de abril, hasta el secretario de Transparencia, Marco Rodríguez tuiteó la siguiente frase en su cuenta oficial: “Las maras están + agresivas. Se sienten cercadas y responden d la única manera q conocen. Lastima pero la ruta es correcta y no aguantarán”.

La cifra que da por cierta Sánchez Cerén este día (“más de 140 pandilleros” abatidos por policías) confirma los innumerables casos que la página de Facebook “Héroe Azul” publica a diario. Esta página, administrada supuestamente por agentes, y que recibe fotografías tomadas por policías que han participado en enfrentamientos con pandilleros, muestra fotografías de los cuerpos ensangrentados, cuerpos abatidos de jóvenes, supuestos pandilleros, horas y minutos antes de que las autoridades de la PNC confirmen esas batallas.

La última vez que Sánchez Cerén habló de la violencia en El Salvador fue en un discurso para la marcha por la paz, la justicia y convivencia social. En aquella ocasión, entre la ideas clave de su discurso, pronunciado desde una tarima colocada en la plaza al Divino Salvador del Mundo, circularon el “combate integral de la violencia”, que el gobierno “no cedería ningún espacio a los delincuentes” y que para salir de la situación actual, los salvadoreños deberían restablecer “nuevas relaciones de amistad y amor en nuestras familias, el rescate de las comunidades, sacar los odios de nuestros corazones y saber ser tolerantes”.

En la conferencia, Sánchez Cerén también anunció que este lunes 13 sostuvo una reunión de urgencia con los presidentes de la Asamblea Legislativa, Corte Suprema de Justicia, con el Fiscal General, y con el Ministro de Seguridad. Según el mandatario, en breve se anunciarán nuevas medidas interinstitucionales para “combatir a las pandillas”.

Entre estas medidas, según al mandatario, se encuentra “la búsqueda de más recursos para tener la suficiente capacidad de armar a la Policía, de darle el mejor armamento, de darle la mayor movilidad a la Policía, de darle mayor presencia en las comunidades. Y estoy valorando el uso de más efectivos de la Fuerza Armada para este enfrentamiento”.

Este lunes 13 de abril, la PNC registró un supuesto pandillero de 23 años abatido en un enfrentamiento con policías en el municipio de El Paisnal, departamento de San Salvador. El domingo 12, la institución reporto además otro ataque a una delegación de la Policía de Tránsito, en el centro de la capital. Según la Policía, sujetos dispararon desde un vehículo en marcha hacia las instalaciones de esa delegación policial. En los primeros cuatro meses del año, la PNC contabiliza una veintena de policías asesinados, la mayoría en ataques orquestados por supuestos pandilleros. 

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