Nacionales / Política
Salvadoreños estrenaron el voto cruzado

La Sala de lo Constitucional dictaminó en noviembre de 2014 que este domingo los salvadoreños podrían votar para diputados escogiendo a candidatos de distintos partidos. Enfrentadas en el caso de San Salvador a tres papeletas, una de ellas con 169 nombres para elegir un máximo de 24, algunas personas se desesperaron.


Fecha inválida
Tomás Andréu

Bernardino Rivera, de 84 años, acudió a votar temprano este domingo, en el parque residencial Montebello, de San Salvador. Este centro de votación, como los restantes del país, estaba supuesto a abrir a las 7 de la mañana. Pero, como muchos del resto del país, abrió las puertas tarde. A las 7:40 pudieron ingresar Bernardino Rivera y otros ciudadanos. Una vez ubicó la urna en que le correspondía votar, le entregaron tres papeletas: una pequeña, para concejos municipales y con apenas cinco banderas de igual números de partidos; una grande, con listas y fotos de 20 candidatos por cada partido para elegir Parlamento Centroamericano, y una gitante, con listas de 24 candidaturas por cada uno de los siete partidos contendientes. Salió del centro de votación fastidiado, a pesar de que por primera vez los salvadoreños han tenido oportunidad de votar por candidatos a diputados de distintos partidos políticos. '¡Imbéciles los que hicieron lo del voto cruzado!', protestó.

Rivera intentó experimentar la nueva modalidad de voto, pero se sintió frustrado. 'Y yo voto desde 1940', aseguró, como para explicar que ni siquiera tanta experiencia acumulada es garantía para resolver entre más de 150 rostros en una sola papeleta.

Los jóvenes probablemente tienen más claro el uso correcto del voto cruzado, pero, a pesar de esta ventaja sobre sus mayores, lo cierto es que su juventud también puede jugar en contra porque no guardan en memoria las actuaciones de algunos políticos que tienen años de vivir de la política y con episodios de acusaciones de todo tipo, incluidas penales. Algunos, como Rivera, optaron por la bandera, aunque la de Rivera fue casi una obligación después de que no pudiera descifrar cómo marcar.

En junio de 2010, la Sala de lo Constitucional aplicó por medio de una sentencia la primera gran reforma al sistema electoral salvadoreño desde 1993, cuando había entrado en vigencia una nueva ley electoral que ajustaba las reglas de juego a los acuerdos de paz firmados en 1992. Hace cinco años, en su sentencia, los magistrados constitucionalistas establecieron que el impedimento para ser candidato a diputado sin estar inscrito en un partido político era inconstitucional. Además -y esa fue la reforma más importante- determinaron que también violaba la Constitución obligar a los ciudadanos a votar por una lista de candidatos cuyo orden de inscripción determinaba quiénes eran los prioritarios para ganar escaños legislativos.

En noviembre de 2014, la Sala emitió una sentencia adicional que abrió la oportunidad a los salvadoreños de votar por candidatos de distintos partidos, un mecanismo que popularmente es conocido como 'voto cruzado'. Aunque la dirección del FMLN y algunos dirigentes de otros partidos han pedido marcar las banderas, la ciudadanía tuvo la posibilidad de elegir a varios aspirantes y esto le resta el verticalismo que históricamente ha caracterizado al sistema de elección de diputados.

Por ejemplo, para San Salvador se podía elegir a 24 diputados de distintos partidos. Eso sí: sin marcar ninguna bandera. Un ciudadano podía repartir su voluntad entre Arena, FMLN, Gana, PCN, PDC, CD o PSD. También podía marcar una sola bandera de partido. O también podía marcar sobre los rostros de candidatos de una sola organización, pero sin marcar la bandera de otro partido. Además, también podía escoger al único candidato no partidario.

“Si te informás bien, es fácil lo del voto cruzado”, dijo a El Faro Nidia Irina Palacios, de 27 años. Llegó temprano por la mañana al centro de votación del parque residencial de Montebello. Lamentó que abrieran tan tarde, como también lo vivió Rivera.

A diferencia de jornadas de votaciones de años anteriores, esta vez el lugar lucía con poca gente y no se formaban filas. Uno de los agentes de la PNC que custodiaban el mencionado centro de votación, al ser consultado del porqué de la ausencia de gente, se animó a dar su opinión con la condición de que no se le identificara: los candidatos a alcaldes y los diputados no tienen verdaderas propuestas sobre seguridad y lo del voto cruzado es muy confuso para la población. Pragmático sobre la sociopolítica del país, él ya se da por satisfecho con que le permitan llevar su arma de equipo a casa.

Conocedor de algunas quejas por el nuevo mecanismo de votación habilitado, David Morales, procurador de Derechos Humanos, apuntó hacia el escaso tiempo para explicar bien a los votantes cómo se podía ejercer el voto con múltiples opciones. “El cambio de práctica cultural-política en materia de derechos políticos no tuvo la posibilidad de desarrollarse lo suficiente. Debió ser amplio. En esto intervinieron muchos factores. El más notable es que la Sala de lo Constitucional impuso la modalidad para 2015 cuando pudo establecerse para 2018. Luego tuvimos la falta de consenso en la Asamblea Legislativa para definir la metodología del conteo”, señaló Morales.

De paso, aprovechó la ocasión para recordar que aspirantes que están señalados por graves violaciones a derechos humanos, como el general Juan Orlando Zepeda, del partido Arena, no deberían buscar ser funcionarios, porque “no es ético y es un doble golpe” a las víctimas de la guerra civil. Zepeda, al igual que el general Mauricio Ernesto Vargas, pertenece a la promoción de la Escuela Militar conocida como La Tandona, que condujo a la Fuerza Armada durante la guerra interna. Vargas también se postuló como candidato a diputado por San Salvador por el partido Arena.

En el Centro Escolar Concha viuda de Escalón, la historia del voto cruzado se repetía: “A mí no me gusta eso del voto cruzado. Y no me haga tantas preguntas que tengo 97 años y puedo meter las patas”, respondió una anciana que no permitió que se le preguntara su nombre y desapareció entre otros votantes.

Ahí mismo llegó a votar Manuel Chacón, el abogado que en la lista de candidatos a diputados del PCN ocupó la casilla dos. Para él, el sistema de voto cruzado mejora la calidad de la expresión democrática pero admitió que no es una bandeja de plata para la ciudadanía. “La gente no solo puede votar. Ahora tiene la posibilidad de elegir y esto le permite al votante irse educando cada vez más en el voto cruzado, además, puede evaluar a la gente del Congreso para ver si continúa o no en su cargo. Ojalá el TSE en una segunda ocasión explique mejor el procedimiento porque existen muchas dudas al respecto”, evaluó Chacón.

El excandidato a la vicepresidencia y candidato a diputado por el partido Arena René Portillo Cuadra ve como una maravilla de la democracia la implementación del voto cruzado, “pero no se promocionó lo suficientemente bien y sus diferentes formas de votar y no es posible que una autoridad electoral como el TSE diga cómo se invalida el voto. Lo que tiene que decir es cómo se valida. Eso solo creó confusión. Al salvadoreño lo que le interesa es cómo saber votar”. Portillo Cuadra es de la idea de que el voto cruzado no le resta poder a las cúpulas partidarias, sino que ayuda a los partidos pequeños.

Rodolfo Parker, secretario general del PDC y diputado candidato a la reelección, coincidió con Chacón en la importancia de educar al ciudadano en la modalidad del voto cruzado. '¿Cree que el voto cruzado es una amenaza para las personas que viven de la política?', le preguntó El Faro.
'No, para nada. El ciudadano irá teniendo más conciencia de a quién le dará su voto, independientemente del partido político a que pertenezca'.

Hace tres años, en marzo de 2012, a las urnas acudió un poco más del 50 % de las personas habilitadas para elegir alcaldes y diputados. Este domingo, hasta el mediodía los centros de votación del Área Metropolitana de San Salvador mostraban una afluencia que variaba entre los 13.4 % y el 45.6 %. La encuestadora LPG Datos reveló que tras el cierre de urnas, a las 5 de la tarde, la afluencia estimada a nivel nacional era del 54 %, 'una participación muy similar a elecciones anteriores'.

Este domingo las votaciones transcurrieron en tranquilidad y quizás la mayor estridencia la causó la detención de una treintena de personas en San Salvador, acusadas de fraude, pues fueron sorprendidas con credenciales de partidos falsificadas. El fiscal general, Luis Martínez, dijo en la mañana que ya habían sido capturadas seis personas que estaba acreditadas falsamente como miembros de juntas receptoras de votos y que pretendían emitir el voto más de una vez. Por la tarde, la Policía hablaba de 25 personas detenidas en un mismo operativo.

Apoya el periodismo incómodo
Si te parece valioso el trabajo de El Faro, apóyanos para seguir. Únete a nuestra comunidad de lectores y lectoras que con su membresía mensual o anual garantizan nuestra sostenibilidad y hacen posible que nuestro equipo de periodistas llegue adonde otros no llegan y cuente lo que otros no cuentan o tratan de ocultar.
Tú también puedes hacer periodismo incómodo.Cancela cuando quieras.

Administración
(+503) 2562-1987
 
Ave. Las Camelias y, C. Los Castaños #17, San Salvador, El Salvador.
El Faro es apoyado por:
logo_footer
logo_footer
logo_footer
logo_footer
logo_footer
TRIPODE S.A. DE C.V. (San Salvador, El Salvador). Todos los Derechos Reservados. Copyright© 1998 - 2022. Fundado el 25 de abril de 1998.