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El secreto de los "Buenos cambios"

Texto y video: Gabriel Labrador *
El Faro / Publicado el 22 de Julio de 2013
La presidencia de la República se negó a dar información sobre los objetivos y costos de la campaña del cuarto aniversario del gobierno de Mauricio Funes. Tampoco respondió en qué beneficia a los salvadoreños ni por qué exhibe los colores de los partidos Gana, PCN y PDC. Funes, que en 2008 criticaba a Antonio Saca por hacer publicidad de su cuarto año de gobierno, hoy hace lo mismo y declara "reservada" la información.

Publicidad de la campaña Presidencia Funes, Buenos Cambios. La iglesia Católica no tardó en protestar por el uso político de la imagen del arzobispo cuya causa de santificación, en proceso en Roma, podría verse afectada por uso electoral

Publicidad de la campaña Presidencia Funes, Buenos Cambios. La iglesia Católica no tardó en protestar por el uso político de la imagen del arzobispo cuya causa de santificación, en proceso en Roma, podría verse afectada por uso electoral

El político llega puntual a la entrevista televisiva matutina en el canal 33. Por estos días de julio, en diversos medios se difunden mensajes publicitarios en los que el gobierno celebra los que considera sus logros. Y el político que ha llegado puntual a su entrevista lo que ha decidido es, precisamente, criticar eso. "Hay que liberar la estructura del gasto y liberar recursos en aquellas áreas donde se está gastando innecesariamente", dice. "El área más evidente de gasto innecesario, la que produce menos réditos sociales y únicamente permite construir una imagen conveniente para el partido de turno, es el gasto en propaganda", sentencia. Este lunes 28 de julio de 2008, el político Mauricio Funes, candidato presidencial del FMLN, critica que el presidente Antonio Saca gaste fondos públicos en propaganda sobre su cuarto aniversario de gobierno. Cinco años más tarde, Funes mismo no solo se dedicará a gastar dinero de los contribuyentes en hacer propaganda en su cuarto aniversario de gobierno, sino que, además, declarará secreta la información relativa a la campaña publicitaria "Buenos cambios".

Este lunes de julio de 2008, en la entrevista, Funes califica el gasto de publicidad de Saca como excesivo e innecesario. Señala, por ejemplo, que 240 mil dólares salieron del Ministerio de Hacienda para pagar la publicación de suplementos a todo color en tres periódicos del país para recalcar los aciertos de la gestión Saca. Ese dinero, agrega, debió utilizarse, por ejemplo, para comprar tres ambulancias o para reforzar el presupuesto del Hospital Rosales, que según reportarán unas semanas más tarde los medios de comunicación, se quedará sin máquinas lavadoras de ropa, sin algunos medicamentos básicos y sin dinero para comprar huevos, jamón y pescado.

Y mientras Funes dice esto, aún está fresca la información de que el partido FMLN acaba de pedir a la Corte de Cuentas que investigue el gasto en propaganda de Antonio Saca. El de la iniciativa ha sido el jefe de diputados del Frente, Salvador Sánchez Cerén. “Los diputados del FMLN -continúa Funes, en la entrevista del Canal 33- calculan que se podrían estar gastando más de 100 millones de dólares al año (en publicidad). Hay que reducir el gasto al mínimo necesario”.

Funes insiste en que con las finanzas públicas precarias, el gobierno debería estar evitando los gastos innecesarios.

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Funes lleva cuatro años en la silla presidencial y sigue ocultando las cifras que reflejan el gasto en publicidad. Cuando asumió el gobierno, en junio de 2009, dijo a los periodistas que, a diferencia de sus predecesores, él no iba a gastar fondos públicos para la propaganda del inicio de su gobierno. Al siguiente mes comenzaría su primera campaña publicitaria. Y un año antes, en el canal 33, criticaba que Saca festejara en los medios sus cuatro años. Pasados cinco años, Funes hizo su propia fiesta con la campaña “Presidencia Funes, buenos cambios”, que se divulgó por mupis, vallas, radio y televisión.

Contrario a lo que decía hace cinco años, y contrario a lo que prometió en los primeros meses después de tomar posesión, Funes sigue viendo razones para invertir en agencias de publicidad y para esconderle a la gente la información de cómo utiliza el dinero de las personas.

El Faro pidió hace dos semanas la información relacionada con la campaña “Buenos cambios” a la oficina de acceso a la información de la Presidencia. La oficina respondió el miércoles que no dará la información bajo un argumento que ya había esgrimido anteriormente: que los datos solicitados son reservados porque podrían poner en peligro las reglas de competencia entre las pocas agencias publicitarias que hay en El Salvador y que, por lo tanto, no pueden darse a conocer para no entorpecer la relación contractual actual ni alterar los precios para futuras licitaciones. Ese argumento es ilegal, pero además, la Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP), aparte de no incluir esa causal de declaración de reserva, dice que la información relativa a los gastos de publicidad es pública y se publica sin necesidad de que haya solicitud de información.

Funes asegura que la ciudadanía debe sentirse conforme con la LAIP, que es lo que hace que su administración se distancie del secretismo de las anteriores (ver video)...

Hace casi ya cuatro años, con motivo del Día del Periodista, el presidente Funes hizo una serie de compromisos públicos respecto del manejo de la información de su gobierno. Prometió que no habría secretos en su gestión porque estos constituyen censura. "Hago llegar a las y los periodistas mi compromiso de que las puertas de mi gobierno que llevan a la información estarán siempre abiertas de par en par", expresó en un campo pagado publicado el 31 de julio de 2009. También decía que los problemas de la libertad de expresión se resuelven con más libertad de expresión.

En la respuesta de la oficina de información de la Presidencia ante la petición de El Faro, lo que queda claro es que el presidente prefirió salvaguardar los intereses de las agencias de publicidad y no el derecho de la gente a conocer qué hace el gobernante con los recursos públicos.

La campaña “Buenos cambios” se implementó desde los primeros días de junio. Aunque inició con un spot de televisión en que prevalecían las alegorías al gobierno, incluso con la participación de una orquesta filarmónica de adolescentes, luego se diversificó con un punteo de algunos de los programas o logros de la administración Funes: la finalización del bulevar Monseñor Romero; la entrega de los útiles escolares, los uniformes y el vaso de leche; la implementación del Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana de San Salvador (Sitramss)... También expone mensajes que recogen cifras como los 26.2 millones de quintales de granos básicos cosechados, y la cantidad de uniformes entregados a los alumnos en las escuelas.

Vallas publicitarias, mensajes radiofónicos, spots televisivos y mupis mostraron también el nuevo logo de la presidencia: un emblema de fondo blanco que además de mostrar la leyenda “Presidencia Funes, buenos cambios” expone unas líneas gruesas de color anaranjado, azul y verde, los colores que coincidentemente identifican a los partidos políticos que se han coaligado alrededor de la figura del expresidente Antonio Saca y que buscan llevarlo de nuevo a la presidencia de la República, en sustitución de Funes. 

Una fuente de la Presidencia de la República que participó en el proceso de adjudicación del servicio de publicidad dijo a El Faro el nombre de la compañía que produjo la campaña, sin embargo, este periódico consultó con dicha campaña y explicó durante el fin de semana que ya no trabajan con la Presidencia desde enero. La fuente de Casa Presidencial dijo el viernes por la tarde que desconocía el monto de lo que gastó la Presidencia, pero de lo que sí estaba segura es que la colocación de la publicidad en los medios se hizo mediante una agencia colocadora, es decir, no fue la misma que produjo el material. Tradicionalmente, en el mundo publicitario, lo más barato resulta la producción del mensaje publicitario pero donde hay más ganancias es en la colocación, que representa cerca del 85 % del total de gastos para el cliente.

La información que pidió este periódico está comprendida dentro de aquella que fue declarada reservada el 7 de mayo de 2012, un año después de que entrara en vigencia la Ley de Acceso a la Información Pública. En esa misma fecha, debido a la implementación progresiva de la ley, instituciones como la Presidencia tenían que hacer públicas información relacionada a contrataciones y licitaciones públicas, pero Francisco Cáceres, el secretario privado de Funes, determinó que en el caso de las agencias de publicidad esta debía ingresar al catálogo de información reservada por un período de siete años.

Publicidad de la campaña Presidencia Funes, Buenos Cambios. La iglesia Católica no tardó en protestar por el uso político de la imagen del arzobispo cuya causa de santificación, en proceso en Roma, podría verse afectada por uso electoral

Publicidad de la campaña Presidencia Funes, Buenos Cambios. La iglesia Católica no tardó en protestar por el uso político de la imagen del arzobispo cuya causa de santificación, en proceso en Roma, podría verse afectada por uso electoral

La información “reservada” es uno de los tipos de información que contempla la LAIP. Según el artículo 6, “es aquella información pública cuyo acceso se restringe de manera expresa (…) en razón de un interés general durante un período determinado y por causas justificadas". El índice de información reservada es un documento que todas las instituciones estatales están obligadas a generar cada seis meses y contiene la lista de la información "reservada" con base en los criterios establecidos en el artículo 19 de la LAIP. Los siete años que a la información de publicidad se le aplicará la reserva es el tiempo máximo posible.

En su respuesta a El Faro, la Presidencia no hizo más que explicar que la campaña “Presidencia Funes, buenos cambios” también debe mantenerse reservada en virtud de lo que establece el literal h) del artículo 19 de la LAIP: que hay que proteger la libre competencia vinculada a la libertad de contratación y la determinación de precios para las ofertas presentadas al Estado y evitar una ventaja indebida en perjuicio de un tercero. Además, dijo la Presidencia, el derecho a la información pública es de menor envergadura frente al bien jurídico de la libre competencia, en tanto que si se entregara la información esta causaría mayor daño al Estado y a los particulares que si se la reserva. Este razonamiento o esta valoración específica no existe en la ley.

Los argumentos de la Presidencia tienen vacíos. En enero pasado, en un artículo publicado por El Faro, especialistas en la materia de acceso a la información explicaron que la explición para mantener oculta la información sobre la contratación de publicidad no supera lo establecido en otras leyes.

Por ejemplo, en cuanto al argumento de que habría una ventaja indebida en perjuicio de un tercero, Roberto Burgos, jefe del Centro de Asesoría Legal y Anticorrupción (Alac) explicó que la LAIP establece que ello es incongruente con la obligación que tiene toda entidad de gobierno de publicar la lista de las contrataciones que haya hecho en los últimos 10 años como exige la Ley de Adquisiciones y Contrataciones Públicas (LACAP) en su artículo 15, porque ya ahí aparecen los detalles que formaron parte de la contratación. Para Burgos, la protección de la libre competencia es entendible en momentos en que la licitación está en curso, pero ya una vez adjudicado el servicio, la información debe ser pública.

Y en cuanto al argumento de que el derecho de acceso a la información pública es de menor envergadura frente a la protección del bien jurídico de la libre competencia, Burgos dice que esa es una interpretación extensiva y restrictiva de la LAIP, es decir, que establecen como general una prohibición que en realidad es exclusiva para ciertos casos.

El Faro también quiso saber otros detalles de la campaña de “Buenos cambios”, como por ejemplo su duración y conocer qué objetivo estratégico o político de la Secretaría de Comunicaciones se pretendía alcanzar con la difusión de dichos mensajes. Una de las preguntas incluidas en la solicitud de información era la siguiente: "¿En qué página del Plan Quinquenal de Desarrollo de gobierno está respaldado el desarrollo de la campaña de cuarto aniversario de gestión?"

Presidencia no contestó. Pavel Cruz, oficial de información, respondió que no era posible responder a esa interrogante porque lo que él expusiera no sería “reflejo fidedigno” de la verdadera voluntad de la Presidencia a la hora de desarrollar la campaña. “La función del oficial de información radica en proporcionar al particular toda aquella información pública disponible para que con ella formule un criterio propio sobre la gestión de los negocios públicos”, respondió Cruz.

Este periódico también pidió a la Presidencia que respondiera cuál es el beneficio que los salvadoreños obtienen de que el gobierno gaste su dinero en esa campaña publicitaria. La Presidencia, una vez más, no respondió nada.

También se soslayó la pregunta sobre las razones para usar en el logotipo de la campaña los colores que representan a los partidos Gana, PCN y PDC. La respuesta fue que esa información estaba fuera del rango de competencia de la oficina de información y que por eso no la podía proporcionar.

Dirigentes de los partidos Gana, PCN y PDC -aglutinados en el movimiento Unidad- han dibujado ya un escenario ideal en el que les gustaría fusionar cada vez más la imagen de su propio candidato presidencial, Antonio Saca, con la imagen del presidente Funes, aprovechando la popularidad de este.

Uno de los spots de la campaña, por ejemplo, juega con los colores del movimiento Unidad que impulsa a Saca. El comercial muestra a un grupo de personas de distintas edades que simula ser un coro. Están separados por edad y por color de indumentaria. Los ancianos y ancianas usan una camisa de color azul; los niños y niñas, una camisa anaranjada; mientras que los adolescentes, un atuendo verde. También hay un director de orquesta y músicos filarmónicos. Todos están sobre un escenario e interpretan una canción que en el spot va acompañada de imágenes de Funes, vestido de guayabera blanca, quien aparece abrazando niños, saludando personas y sonriendo. “Rostros de hombre y de mujer, sin ninguna mezquindad, somos vida y juventud. Esperanza y dignidad, está claro el caminar: cada día un paso más”, canta ese coro.

Entre los que aprecen en ese spot hay integrantes del Sistema de Coros y Orquestas de la Secretaría de Cultura, según pudo confirmar El Faro con voceros de dicha institución. En el video también se muestran ancianos cantando y niños con uniformes nuevos con un rótulo que dice: “Gracias, señor presidente por el vaso de leche”.

Todos estos detalles, desde el costo hasta las ideas de la campaña y sus objetivos, permanecerán escondidos al ojo público hasta el año 2020, si es que la Presidencia no le pide al aún incipiente Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP) que prorrogue el plazo de reserva por cinco años más.

Mientras no se sepa en detalle la cantidad de dinero gastada en la publicidad gubernamental, no se sabrá con exactitud cuánto es lo que supuestamente -según lo dicho por el secretario de Comunicaciones David Rivas- se ha reducido el gasto en el rubro respecto de otras administraciones. En enero, Rivas dijo que la reducción era sustancial. “Lo que pasaba es que en gobiernos anteriores muchos gastos de la Secretaría, entre ellos publicidad, se pagaban con fondos de la partida secreta. Nosotros hay meses que no pautamos más de 200 mil dólares”, dijo.

El 1 de junio pasado, cuando Funes cumplía cuatro años de gobierno, este dijo que no daría conferencia de prensa con motivo de su presencia en la Asamblea Legislativa para informar sobre su gestión a los diputados. Minutos antes de que diera su discurso, El Faro le preguntó cuándo iba a dar información sobre los gastos publicitarios de la Presidencia. "Ahí está, ahí está toda en los portales de internet", respondió el gobernante, a sabiendas de que no es cierto.

Lejanas están ya aquellas críticas del candidato Funes al presidente Saca por gastar fondos públicos en propaganda. Y lejanas también están unas críticas adicionales que Funes hizo en agosto de 2008 ante una multitud en Sacacoyo, departamento de La Libertad, en plena campaña electoral: "La mejor propaganda del gobierno son las obras, no la publicidad. Le pido al gobierno que reduzca los gastos exorbitantes en publicidad para ocuparlos en fondos públicos”.

*Con reportes de María Luz Nóchez.

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