Publicidad

Roma no se olvida de Romero

El obispo de Roma, el papa Francisco, ha desbloqueado la causa para la beatificación de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, una noticia que está dando la vuelta al mundo. Roma es la ciudad en la que el salvadoreño universal se ordenó sacerdote en 1942, a la que viajó en cuatro ocasiones siendo arzobispo, y en la que ya se está gestionando la construcción de un monumento en su memoria.

 
 

También un 22 de abril, pero del año 1979, el arzobispo Óscar Arnulfo Romero y Galdámez anunciaba al final de su homilía dominical que en unos días partiría hacia Roma, invitado por las Hermanas Dominicas de la Anunciata, para asistir a la beatificación del padre Francisco Coll Guitart, la primera del largo pontificado del nuevo papa Juan Pablo II.

—Naturalmente –dijo Monseñor Romero aquel día desde el púlpito–, todo el que va a Roma, sobre todo, si es pastor, su gran anhelo es mirar al Papa. Veré al Papa y platicaré con él. Yo nunca he estado opuesto a la línea del Papa. Seguiré todo lo que el Papa dice. Ya sé que allá, adelante, están muchas denuncias contra mí. Hay muchas informaciones que están diciendo de lo torcido de mi pastoral, y sé que el Papa me preguntará sobre ello.

Costó que Juan Pablo II recibiera a Monseñor Romero; pasó varios días de desesperación rogando de despacho en despacho por una audiencia que al final le fue concedida el 7 de mayo, nueve días después de haber aterrizado en Roma.

Fue además un encuentro tenso, la más tensa de sus cuatro audiencias papales. Wojtila lo recibió con la espada desenvainada: lo calló cuando el salvadoreño intentó exponer la crítica situación en materia de derechos humanos que atravesaba el país; le recomendó “prudencia” a la hora de hacer denuncias sobre la realidad nacional; y le ordenó que se acercara a los obispos afines al régimen.

“Yo salí preocupado por advertir que influía una información negativa acerca de mi pastoral”, consignó Monseñor Romero en su diario personal, “mi impresión no fue del todo satisfactoria”.

En encuentros como este hay que buscar las razones por las que la beatificación de Monseñor Romero –iniciada en 1996– fue bloqueada por Juan Pablo II primero, y después por su discípulo, Benedicto XVI; ambos acérrimos detractores de la Teología de la Liberación y de sus iconos.

Han pasado 34 años exactos de aquella homilía del 22 de abril de 1979 y, casi con los mismos ingredientes, hoy se ha cocinado un plato menos amargo. Vuelven a estar las palabras ‘homilía’, ‘Monseñor Romero’, ‘Papa’, ‘Roma’, ‘beatificación’, pero el resultado es otro: la noticia es que monseñor Vincenzo Paglia, el arzobispo que lleva la causa de la canonización, ayer dijo que el papa Francisco ha desbloqueado la causa de beatificación de Monseñor Romero.

Las declaraciones del arzobispo Paglia se dieron en la catedral de Molfetta, provincia de Bari, al sur de Italia, durante una homilía en la que se recordó el vigésimo aniversario de la muerte del obispo Antonio Bello, don Tonino Bello, cuya beatificación también estudia la Congregación para las Causas de los Santos.

La homilía del arzobispo Paglia dedicada a don Tonino dura poco más de 20 minutos y es solo al final cuando se refiere a Monseñor Romero: “Este día para mía es precioso, porque hoy mismo, el día de la muerte de don Tonino, se ha desbloqueado la causa de la beatificación de Monseñor Romero. Mañana puedo volver a decir que estos mártires nos ayudan a vivir (…) y por eso estos mártires tenemos que conservarlos”. Y antes de cerrar su alocución en la blanca catedral de Molfetta, el arzobispo Paglia expresa su deseo de que el proceso de beatificación pueda acortarse, ahora que el Papa parece estar honestamente a favor.

Algo debe saber el arzobispo Paglia para haberse mostrado tan entusiasta; entre lo poco que ha trascendido destaca que un día antes, el sábado 20 de abril, mantuvo una audiencia privada con el papa Francisco.

El Faro contactó este lunes a Manuel López, 68 años, embajador de El Salvador ante la Santa Sede y la Soberana Orden de Malta. La pregunta, obligada: ¿y ahora qué, cuáles son los pasos a seguir? “El postulador presentará la positio a la Congregación de las Causas de los Santos, será analizada primero por una comisión de teólogos, y luego por una de cardenales, y las dos comisiones pasarán sus recomendaciones al Papa, quien tomará la determinación final”.

El embajador López, destacado en Roma desde 2010, se reúne regularmente con el arzobispo Paglia, de quien dice que siente un especial cariño por El Salvador: “La última vez fue el pasado 8 de abril, y ahí nos anunció que iba a solicitar el desbloqueo al Papa”.

El tono del diplomático, quien también pudo pedir en persona al Papa que tenga especial interés por Monseñor Romero –durante el saludo al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, el pasado 22 de marzo–, invita al optimismo: “Definitivamente estamos entrando en una nueva etapa muy positiva para la causa. Creo que en este momento se tienen las mejores posibilidades que nunca se han tenido para tener el primer santo salvadoreño”.

Impacto mundial

A pesar de que la información oficial es aún escasa, lo poco que ha trascendido ha sido suficiente para asaltar las ediciones digitales de medios de comunicación de Argentina, España, Guatemala, Nicaragua, Cuba, México, Colombia, Estados Unidos… En el mundo estos días se habla de El Salvador por una buena causa, no por las maras o por la corrupción o por un desastre natural.

Mención especial merece la prensa italiana, que dedica amplios espacios al tema. El influyente La Repubblica llama a Monseñor Romero “mártir de la iglesia de los pobres y de la Teología de la Liberación” y afirma que el Papa “quiere una rápida conclusión de la causa de beatificación”. El diario Il Messaggero, en su sección Vatican Report, no pasa por alto que en la última década la causa “había experimentado un largo período de estancamiento”, roto ahora por Francisco. La nota de la RAI, la televisión pública italiana, arranca así: “Monseñor Paglia no da fechas exactas, pero sí dice que la determinación del Papa es clara”, para luego dar paso a una valoración política: “Fue asesinado porque nunca dejó de señalar a militares, a paramilitares y a escuadrones por sus asesinatos de opositores políticos y por ensangrentar el país; esas denuncias incluso tuvieron incomprensión por parte de la curia romana”.

Dada la repercusión internacional de la noticia, la agencia AFP ha recogido reacciones en El Salvador al anuncio del desbloqueo. Así, el obispo auxiliar, Gregorio Rosa Chávez, califica como esperanzadora la noticia: “Ciertamente, Monseñor Romero está en el corazón de los feligreses y de gente que no es creyente, porque este santo desborda todas las fronteras confesionales”.

El coordinador de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES), Miguel Montenegro, se refiere al anuncio del arzobispo Paglia como “la mejor noticia de la semana”, por su “significado profundo, porque representa el triunfo de la verdad sobre la mentira y la impunidad, porque viene a romper con el prolongado silencio”.

Y a José María Tojeira, director de pastoral de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) –siempre en declaraciones brindadas a la agencia AFP–, el desbloqueo le genera “mucha alegría”, porque es “es algo muy esperado desde hace tiempo, un acto de justicia, porque realmente fue un mártir”.

El presidente de la República, Mauricio Funes, desde que llegó al Ejecutivo dice una y otra vez que Monseñor Romero es su guía espiritual, y no ha querido dejar pasar la oportunidad: “Esta noticia nos produce una inmensa alegría, al pueblo salvadoreño y a este servidor, y renace nuestra esperanza de ver reconocida la figura de nuestro obispo mártir, que entregó su vida por los pobres y desamparados de la El Salvador”.

Funes viajará a Roma en mayo, y será recibido en audiencia privada por el papa Francisco. “Pido a la clase política y dirigencial del país manifestar su alegría por este anuncio y abstenerse de toda manifestación política que empañe este hecho histórico para el pueblo de El Salvador”, señala el comunicado hecho público por Casa Presidencial.

Monumento en Roma

El Faro también contactó a la embajadora de El Salvador en Italia, Aída Luz Santos, quien no solo se muestra entusiasmada con la noticia –“sabíamos que con el papa Francisco las cosas cambiarían”–, sino que señala que la embajada tiene avanzadas las gestiones “para colocar un busto de Monseñor Romero” en Roma.

El lugar elegido es el ‘Giardino El Salvador’ (Jardín El Salvador), un amplio y ajardinado arriate ubicado en el barrio EUR, sobre la viale Egeo, cerca del cruce con la Via Dodecaneso, a escasos cien metros del Palazzo della Civiltá del Lavoro. “Es un lugar precioso, grandísimo, así que la escultura deberá ser grande”, dice la embajadora Santos.

Este proyecto, que tiene vida propia completamente al margen de la beatificación, debe ser aprobado por la Alcaldía de Roma, que tiene altos estándares de calidad a la hora de conceder permisos para ubicar monumentos. “Aquí son muy exigentes con las obras de arte, pero ya estamos consiguiendo las autorizaciones”, comenta Santos.

Todo indica que quien para muchos ya es San Romero de América –y parece que algún día lo será también para la Iglesia católica– tendrá su monumento en Roma, la ciudad eterna, un lugar también muy especial para Óscar Anulfo, que se ordenó sacerdote allá

“¡Este amanecer en Roma evoca tantos recuerdos!”, registró en su diario personal en aquel viaje de abril de 1979, “siento que Roma es una bendición del Señor que confirma mi misión, mi trabajo”.

A Roma, dicen, llevan todos los caminos. Esta vez de Roma llegaron las buenas nuevas hasta el Pulgarcito de América.

La embajadora de El Salvador en Italia, Aida Luz Santos, posa en el Giardino El Salvador, donde está previsto que se construya un monumento conmemorativo. Foto cortesía Aída Luz Santos.

La embajadora de El Salvador en Italia, Aida Luz Santos, posa en el Giardino El Salvador, donde está previsto que se construya un monumento conmemorativo. Foto cortesía Aída Luz Santos.


Ver Giardino El Salvador en un mapa más grande

Publicidad
Publicidad

 CERRAR
Publicidad