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Belarmino Jaime, magistrado de la Corte Suprema:

"Es difícil avanzar cuando el sistema está podrido"

Sergio Arauz
El Faro / Publicado el 29 de Abril de 2013
Tres años y medio en el cargo le permiten a Jaime bosquejar un Estado postrado ante la corrupción, donde "si usted no robó, no es bien visto". El expresidente de la Corte Suprema de Justicia asegura que cuando estudiaban la demanda de inconstitucionalidad contra la transferencia de fondos entre instituciones del Ejecutivo sin aval legislativo, un diputado -cuyo nombre se niega a revelar- le confesó que recibía dinero de la Presidencia de la República proveniente de la conocida como "partida secreta".

Belarmino Jaime. Foto El Faro

Belarmino Jaime. Foto El Faro

Belarmino Jaime fue presidente de la Corte Suprema de Justicia entre 2009 y 2012. Antes de empezar la entrevista deslizó su sospecha de que en la Corte se vendían sentencias. Lo había dicho en una cena de abogados, hace casi un mes. Aunque hace la denuncia, no da más detalles. Dice que no tiene pruebas. Es uno de los cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional que ha tomado distancia del resto de magistrados y del actual presidente de la Corte, Salomón Padilla.

Antes de hablar de su gestión y de lo que hizo -o no- con respecto a la Ley de Probidad y la sección de la Corte que debe detectar enriquecimiento ilícito, Jaime volvió a hacer un recuento de la corrupción que encontró en 2009. Asegura que el origen de la división entre los 4 magistrados y el resto es la visión de lo que para él es corrupción y abuso y para el resto magistrados era un derecho: más de un carro por magistrado, vales de gasolina por 600 dólares y contratación de familiares a discreción. “Encontramos un foco de corrupción”, dice. 

En esta entrevista, Jaime también denuncia que un diputado, cuyo nombre no revela, le dijo que de partidas secretas se les pagaba a diputados, que lo hacía el presidente Funes. Dice que no tiene pruebas y que en caso de ir a un juicio sería su palabra contra la del diputado. “Está podrido el sistema”, dice Belarmino, para quejarse de que todo el aparataje estatal está corrupto y por eso no se investiga corrupción. 

¿Usted no fue a la cena que realizó el Instituto de Derecho Constitucional?, empieza Jaime.

¡No! ¿Qué dijo usted ahí?
Ahí expresé cosas, solo para que la gente entendiera... no podía contar detalles. Por ejemplos de sentencias vendidas. No podía decir tal caso y tal caso. Pero es una cosa que, según parece, ha sucedido. 

Ya empezamos a grabar.
Mire, es que son cosas que le vienen a decir a uno, el problema es que no hay prueba. Es algo que se dice a diario, incluso aquí en la misma Corte se ha hablado de eso, yo no puedo hablar concretamente de zutano, mengano... no solo de eso, se habla de magistrados que agarran dinero.

¿Me dice que hay magistrados que cobraban por sentencia? 
Pues sí. Por supuesto, a mí eso no me consta. No puedo hacer una afirmación categórica de es zutano, mengano... de afuera de la Corte se tiene una visión diferente de cómo funciona esto y de cómo ha sido el manejo de la Corte.

¿Usted cree realista que algún magistrado recibiera sobornos para resolver a medida?
Ya más no le puedo decir, eso no lo voy a responder. 

Le decía esto por lo verosímil, lo cercano a la realidad que puede ser lo que cuenta. Esto es lo que queremos entender. 
Yo no puedo afirmar nada, no he afirmado nada ni le puedo afirmar nada. Yo le dije: según parece. Pero de eso no le puedo decir más.

Son preguntas obvias, se las hago para cubrir vacíos.
Pero no puedo decir más... cuando yo vine, encontramos un foco de corrupción, por ejemplo, una persona encargada de Recursos Humanos que cobraba para poder tener una plaza. Hicimos una investigación y resultó que hubo gente que nos dijo: es cierto, a mí me cobró tanto. Esto lo he dicho un montón de veces. Hay magistrados que tienen aquí a toda su familia, esa es otra cosa. Aquí trabaja la esposa, hijos, hermanos… cuando se maneja una entidad estatal como si fuera empresa familiar las cosas no pueden funcionar. De ahí viene lo de la gasolina. Los magistrados tenían 600 dólares mensuales de gasolina, yo no uso para mi vehículo gasolina de la Corte, no gasto ni lo que tienen ahora, son 300 dólares al mes. Gasto mucho menos. Claro, yo estoy tomando en cuenta de mi casa a la Corte y de la Corte a mi casa. Pero claro, si ocupo la gasolina para irme a El Cuco... 

¿Usted qué hizo?
Reduje la gasolina a la mitad. Esa decisión es administrativa, del presidente, pero yo acepté que fuera a Corte Plena y dije que fueran 300 dólares, poco más o poco menos de eso es. Pero aún así, después de eso dijo alguna gente, cuando yo era presidente, "¿por qué no sube la gasolina?" Y es que tenían dos vehículos adicionales, y eso tampoco, tampoco. Un magistrado solo puede manejar un vehículo, no puede andar manejando tres vehículos al mismo tiempo.... mire, de ahí viene un malestar, ese malestar dio origen a aquella denuncia sin fundamento que presentaron a la Fiscalía. Yo creo que fue una especie de accidente, los cuatro magistrados que entramos, ahí se les durmió el pájaro a los señores diputados, creo que no sabían a quiénes estaban eligiendo. Nunca hemos aceptado compromisos políticos con nadie, nunca lo vamos a hacer. Ellos acostrumbrados a decir: hagan tal cosa, y se hacía como ellos dicen. Cuando nosotros ingresamos, y las cosas no eran como antes, entonces ellos se sienten ofendidos, pues. Ahí es que vinieron cosas terribles, el famoso 743, tratando de ver cómo nos detenían, tratando de forzar que la Sala resolviera por unanimidad. Eso era dejar la decisión en manos de las personas que tenían ellos internamente en ese momento.

Hablemos de lo que hizo usted. Con la Ley de Probidad, por ejemplo.
Mire, en Probidad el problema es la ley, casi no sirve para nada. ¿Qué le importa a un corrupto recibir una multa de 300 dólares o lo que fuere si a saber qué cantidades de dinero que agarra? Y lo peor es que ya la misma Constitución establece reservas para ese tipo de información. Yo creo que ustedes me pidieron información sobre eso y yo les dije que no se las podía dar porque hay una disposición bien clara.

Información sobre las declaraciones patrimoniales.
Exacto, no podía, aunque quisiera. De mi parte no hay motivos para ocultar tal información, yo tengo mi declaración y a mí no me importaría que la hicieran pública. ¿Por qué debo ocultarla? Yo no me he robado nada. Claro, aquel que entró con un patrimonio pequeño y cuando sale tiene un patrominio grande, debe justificar. Ahí es donde vienen los problemas. La verdad es que con otra ley la cosa no es tan difícil, la que tenemos no da para mucho.

¿Usted intentó hacer algo en la Sección de Probidad?
Incluso tuvimos la intención de nombrar a una gente con más carácter. Las personas con las que hablé me comentaron que con esa ley es como venir a veranear y al final de mes cobrar un cheque. Es más, yo cuando estuve de presidente le ofrecí al licenciado (Eduardo) Cáceres el cargo de Jefe de la Sección de Probidad... pero creo que después de lo que pasó quedó bastante decepcionado. Y yo creo que esto no es cosa del otro mundo, lo de Probidad. Sin referirme a nadie en particular, un presidente tiene X sueldo, le suma todos los sueldos de todos los meses de todos los años, le suma las utilidades de sus empresas, su actividad, suponga que le dé 1 millón 300 mil, ¿cómo puede comprarse una casa de 5 millones? Es evidente, me parece... pero lo que tradicionalmente ha pasado, no me refiero al actual fiscal, es que no se ha investigado. Mire, hay cosas bien evidentes, hasta se dice que hay presidentes que tienen prestanombres... 

¿Y eso cómo lo sabe? ¿Es algo que conoce?
Mire, no es cosa del otro mundo, si aparece en impuestos internos que nunca ha declarado, y aparece con un bien que vale 2 millones, o está metido en narcotráfico o está metido con elementos turbios del gobierno.

¿Esa es información que tiene o conoce?
Es un ejemplo que le estoy poniendo.  

¿Pero qué hizo usted? ¿Lo llevó a Corte Plena?
Mire, el problema que teníamos es que la Corte de aquel momento se dividió, y se dividió en el primer año, y entonces cualquier moción que saliera de uno de nosotros tenía un valladar, cualquier decisión que se quiera tomar en Corte Plena se necesitan ocho votos, y a veces se conseguían... eso pasó con la depuración judicial, y eso es un tema de país, incluso había magistrados que se oponían a eso, decían que la Sección de Investigación Judicial no tenía competencia para eso, que estaba mal creada... con ese tipo de problemas. 

¿Dígame cuáles magistrados se oponían?
Eso tampoco se lo puedo decir, muchos de ellos aún están en el cargo y eso crearía muchos problemas.

¿No hizo el intento de presentar una Ley de Probidad nueva?
Es que ya estaba presentado el proyecto de Ley de Probidad, parece que fue redactada por el doctor René Fortín Magaña y Marcel Orestes Posada, lo leí y me pareció un buen principio, pero ya después no teníamos en la Asamblea a quién recurrir, cualquier cosa que yo pidiera en la Asamblea la respuesta era no.

¿Nunca pidió a nadie en la Asamblea que moviera el proyecto?
Yo hablé con dirigentes de los partidos grandes, incluso hice llegar uno para que aprobaran ciertas facultades para la depuración judicial y me dijeron que apoyaban y todo, pero nunca apoyaron. Es difícil avanzar cuando el sistema está podrido, cualquier cosa que afecte los intereses de los políticos, ¿cómo es posible que estemos haciendo eso?

Dice que la culpa es de todos.
Es que mire, si usted no robó... no es bien visto. Aquí el concepto de mucha gente es: este fue tonto, no robó y tuvo la oportunidad de hacerlo. "Mirá a fulano, que es vivo, con pisto está". Me imagino que usted también lo ha oído.

¿De donde ha oído esto? 
Estoy hablando de percepciones, de una situación general.  

Creo que lo entiendo. Yo le pregunté algo al jefe de la sección de Probidad, sobre qué veía en las declaraciones patrimoniales de nuestros políticos. Me dijo que los políticos podían poner cualquier cosa y que no hay ley para investigar.
La actual ley dice que debe presentar una declaración a la entrada y otra a la salida, pero aquí hay funcionarios con casi 20 años de estar. ¿Y qué termino de comparación puede encontrar en la primera declaración y la última? La declaración debería de ser al menos cada dos años, no puede encontrarse usted con esas distancias de 20 años.

¿Usted tuvo información sobre la forma en qué están declarando los políticos y funcionarios que, al menos, están presentando su declaración?
Mire, así viendo las declaraciones usted no puede detectar mucho, sobre todo porque muchas veces buscan auditores, contadores, que les adecuen las declaraciones de salida, para no salir tan señalados en relación con la declaración inicial. Yo le decía, no debe ser la declaración, sino la realidad. Mire el ejemplo que le ponía: un presidente que ganó un millón 200 mil dólares, ya con los salarios y las empresas, y una casa de 15 millones, 12 millones, 5 millones. ¿De dónde sale la plata para eso? Es una cuestión sencilla, no debería tener complicación. Pero aquí como la Corte de Cuentas ha dado finiquitos exprés, es que es el sistema entero está corrupto.

¿A qué se refiere con esto de que todo es un sistema corrupto?
Es una verdad que todo el mundo sabe, pero que nadie dice y lástimosamente nadie quiere probar. Eso le puedo decir.  

Y en la Corte Suprema, ¿qué respuestas encontró sobre la necesidad de investigar el enriquecimiento ilícito? 
Acuérdese de que en el tiempo que estaba el licenciado Cáceres, le quitaron toda autoridad. Y en el momento que yo entré todavía estaban aquí mucha de la gente que votaron a favor de esa decisión, entonces no iba a encontrar eco. Hubiera sido un esfuerzo inútil presentar eso en corte plena. 

Y del pago de sobresueldos a funcionarios del gabinete, ¿tuvo indicios?
Sí, pero ahí es igual que ustedes, nada más pueden sacar la noticia, pero no pueden señalar fulano, zutano, mengano, no lo pueden decir porque no tienen la prueba. Entonces estamos exactamente iguales, pero yo sí creo que lo que ustedes sacaron ahí, no hay para dónde. Está clarísimo.

¿Cuando estuvo como presidente, entre 2009 y 2012, tuvo indicios de… ?
Nunca se presentó nada especial en ese período. Por lo menos que yo recuerde.

¿Ustedes qué investigaron sobre la partida secreta, sobre los gastos reservados? Mucha de la gente con la que hemos hablado mencionan que recibieron sobresueldos, y se sabe de otros gastos que no son controlados…
Se dice que de ahí salen, pero le voy a contar algo con respecto a eso. No le voy a decir nombres, pero cuando estábamos viendo el caso de la primera sentencia de inconstitucionalidad de dos artículos de la ley de presupuesto, se me acercó, vino en audiencia un político... Un diputado me dijo que el presidente Funes de las partidas secretas les daba dinero a ellos.

¡¿Un diputado le dijo eso?!
Sí, no voy a decir el nombre.

Pero eso es corrupción. 
Por supuesto que es corrupción.

¿Y para qué se lo vino a decir?
Ah, porque casi me estaba pidiendo que no emitiéramos la sentencia que declaró inconstitucionales las partidas secretas, porque si aceptábamos la sentencia sobre la inconstitucionalidad iban a perder el privilegio.

Como periodistas, en algunos casos, cuidamos a la fuente y no revelamos el nombre. Ahora, en el caso que usted me dice, es un caso bastante concreto y usted es magistrado, puede y debe denunciarlo. 
Sí, pero yo no puedo decir nombres porque si se hace público el nombre, él lo va a negar, entonces va a ser la palabra de él contra la palabra mía. No tengo ningún otro tipo de prueba que pudiera ser denunciada. Por eso no lo puedo denunciar.

Solo tiene la conversación que tuvo con él…
Solo la conversación.

Ya. Y por eso ustedes a partir de esas conversaciones es que incluyeron el concepto de "partida secreta" en la sentencia que declaró inconstitucionales las transferencias de fondos entre instituciones del Ejecutivo sin aval de la Asamblea.
No por eso.

¿Tiene más datos sobre cómo funciona lo de los sobresueldos?
No, es que eso es una práctica que no es... bueno mire, legalmente las partidas secretas no tienen existencia, ellos les llaman gastos reservados y yo estoy de acuerdo con los gastos reservados porque en todas partes existen, gastos por ejemplo para la inteligencia del Estado. Tienen que existir y son gastos que no se pueden publicar.

Pero... 
Sí, pues sí, porque eso no tiene razón de ser. Yo estoy de acuerdo con eso, pero eso es un gasto de la inteligencia del Estado que uno no puede andar revelando porque implicaría probablemente poner en riesgo la vida de muchas personas. Pero también nosotros dijimos que si bien era cierto, que eran gastos reservados que no pueden ser públicos, eso no quiere decir que no nos tienen que rendir cuentas al organismo estatal correspondiente. Porque los gastos reservados no son para que los usen como les dé la gana, son con una finalidad específica. Pero aquí las cosas las han entendido de otro modo, entonces nosotros sí pusimos eso en la primera sentencia.

Quisiera que me explicara un poco qué elementos y razonamientos hicieron para declarar inconstitucionalidad de dos artículos de la ley de presupuesto que permitían la existencia de ese tipo de partidas. 
De acuerdo con la Constitución no es posible transferir fondos de la partida que está en un ministerio para otro ministerio, entonces en la Ley de Presupuesto habían una disposición que facultaba al Ejecutivo que podía hacer eso, entonces nosotros dijimos que no los pueden hacer porque eso implica modificar el presupuesto, y las modificaciones del presupuesto, ya sea en su cuestión cualitativa o cuantitativa, únicamente las puede hacer la Asamblea Legislativa. Básicamente en eso consistió la inconstitucionalidad, en que le estaban dando al Ejecutivo atribuciones que personalmente no las puede tener. El artículo 131 habla de las atribuciones de la Asamblea Legislativa, que puede decidir sobre los ingresos y egresos del presupuesto. Entonces dar dinero, de un rubro de, por ejemplo Salud Pública para meterlo en Educación, modifica el destino del dinero. Eso solo lo puede hacer la Asamblea, la reforma solo lo puede hacer la Asamblea Legislativa.

No fue por el caso del diputado que le confesó que recibía dinero de Casa Presidencial.
No, porque eso es algo que jamás se lo van a decir.

Yo le digo porque si usted me dice "un diputado vino a hacer este razonamiento así abiertamente..."
Eso es una cosa como plática particular que no la puedo emitir en una sentencia porque ahí lo que está fuera del proceso yo no lo puedo inventar. Pero eso que le estoy contando, eso es cierto.

Me parece bastante grave lo que dice.
No es bastante grave, es gravísimo.

Digo, no solo son ministros, funcionarios del Ejecutivo que tienen una ley de salarios que no se mueve desde hace 20 años. Los sobresueldos abarcan a personas afuera del Ejecutivo, de la Asamblea...
Supongamos eso... ¡pero por lo menos deberían declarar renta, pero no declaran! No declaran. Entonces los sobresueldos son un dinero mal habido. Vaya, no pagar IVA, nada que les pudiera corresponder, no habrá retenciones, pero bueno, que lo declaren. Al final, ¿quién paga el impuesto por ese dinero que reciben? Ni eso pagan.

Si me dice que hay diputados que reciben dinero del Ejecutivo, al rato hay magistrados y ni sabemos.
Es posible.

Usted es magistrado y fue presidente de la Corte Suprema.
Lo que se dice siempre es que hay gente que agarra dinero del Ejecutivo, pero no se puede comprobar. Hay ahí situaciones que son gravísimas, pero yo hasta ahí me puedo quedar, es que no tengo forma de probarlo, no puedo hacer acusaciones a nadie en particular, lo más seguro es que tratarían de procesarme, lo van a negar, van a decir que no es cierto, aunque sea cierto.

El problema es que no hay una investigación de Fiscalía o de la Policía, para ver sus cuentas, su patrimonio. Usted ya es testigo del caso del diputado.
Creo que se saben cubrir.

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