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Fiscalía atribuye a salvadoreño capturado en Guatemala dirigir red centroamericana de narcotráfico

Óscar Martínez
El Faro / Publicado el 18 de Marzo de 2013
La Unidad de Narcotráfico de la Fiscalía que lleva el caso contra Jorge Ulloa Sibrián le apuesta a que los asocios comerciales de este lleven a otras piezas importantes del engranaje del crimen organizado en Centroamérica. Le atribuyen dirigir una red de narcotráfico regional que movió unas 16 toneladas de cocaína en los últimos años.

Jorge Ulloa Sibrián capturado por la PNC en Guatemala. Foto cortesía PNC Guatemala

Jorge Ulloa Sibrián capturado por la PNC en Guatemala. Foto cortesía PNC Guatemala

Con la captura de Jorge Ernesto Ulloa Sibrián el pasado viernes en Guatemala se abre el denominado “Caso Corredor”, que según la Fiscalía salvadoreña generará más detenciones en toda Centroamérica, principalmente por el delito de lavado de dinero y activos.

El caso tiene ese nombre porque según la Fiscalía, la organización dirigida por Ulloa Sibrián, alias El Repollo, se encargaba de subir toneladas de cocaína por todo el corredor centroamericano, de Panamá a Guatemala, y luego bajar grandes sumas de dinero en efectivo. A su paso, el dinero iba siendo derramado por los diferentes países del istmo, donde se utilizaba para comprar propiedades y abrir negocios inscritos legalmente. En esa ruta del dinero es que la Fiscalía salvadoreña encuentra un flanco abierto para establecer las alianzas y colaboradores que Ulloa Sibrián ha tenido.

El viernes por la noche fue capturado Ulloa Sibrián por las autoridades guatemaltecas, tras meses de seguimiento solicitado por sus colegas salvadoreños. Ese viernes, los salvadoreños dieron luz verde a la captura, y Ulloa Sibrián fue detenido cuando se dirigía a su vivienda en la residencial de lujo Santa Anita II, en el municipio de San José Pinula, a las afueras de ciudad de Guatemala. Ese es un complejo de viviendas de cerca de 150 mil dólares, que por dentro cuenta con área de juegos, piscina climatizada y zona privada de bosques. El sábado en la mañana, una avioneta salió de una base militar guatemalteca y aterrizó con Ulloa Sibrián y su compañera de vida, Ana Lorena Pérez Otera, en la base militar de Ilopango, en El Salvador, donde fiscales y agentes de la División Antinarcóticos de la Policía lo esperaban para trasladarlo en un contingente de más de cinco vehículos.

Las autoridades guatemaltecas están convencidas de que el rápido traslado se debe a que los estadounidenses requieren a Ulloa Sibrián por el trasiego de alrededor de 16 toneladas de cocaína hacia ese país. Sin embargo, la Fiscalía en El Salvador asegura que tras la captura no han tenido ninguna conversación con las agencias estadounidenses en el país para determinar si les interesa El Repollo. La Fiscalía, desde su Unidad de Narcotráfico, asegura que presentará a Ulloa Sibrián ante los tribunales salvadoreños hoy lunes.

Este domingo por la mañana, Ulloa Sibrián fue presentado ante la prensa en la finca Santa Rita, de su propiedad, ubicada en el municipio de Santa Tecla, carretera a Comasagua, en el departamento de La Libertad. Junto a El Repollo fueron presentadas otras 13 personas, incluida su compañera. Quizá el más célebre de los capturados, aparte de Ulloa Sibrián, fue Julio César Cabrera Bonilla, un salvadoreño con antecedentes por drogas. Cabrera Bonilla fue acusado por la Fiscalía en 2005 de liderar la banda que introducía cocaína a Estados Unidos en cilindros de camiones de transporte de vehículos -"tacuacinas"-, que salían desde El Salvador con cargamentos valorados en más de medio millón de dólares. Fue procesado y obtuvo sobreseimiento provisional, para que la Fiscalía tuviera un año más para investigarlo. Desde aquel momento, explicó Jorge Cortez, el jefe de la Unidad de Narcotráfico de la Fiscalía salvadoreña, Cabrera Bonilla y Ulloa Sibrián empiezan a pasar largas temporadas en Guatemala.

En la finca Santa Rita, las autoridades decomisaron 14 vehículos, dos camiones de carga y cuatro lanchas rápidas. Durante el fin de semana, la Fiscalía y la Policía allanaron 40 propiedades vinculadas al “Caso Corredor”. El fiscal Cortez explicó que no todas están inscritas bajo el nombre de Ulloa Sibrián y Cabrera Bonilla, pero sí muchas de ellas. Gracias al seguimiento de meses, la Fiscalía cree haber identificado a algunos de los testaferros de los supuestos narcotraficantes. Por ejemplo, la hacienda La Guayabera, ubicada en la Costa del Sol, aparece registrada a nombre de “una mujer muy humilde a la que le falta un ojo y que es originaria de Guazapa”, dijo Cortez.

Sin embargo, “los inmuebles más ostentosos” sí están a nombre de Ulloa Sibrián, explicó el fiscal. Entre ellos, un hotel en la Costa del Sol, llamado Eco Hotel, haciendas donde se cultivan limones y guayabas, una vivienda en Cimas del Paraíso, una residencial de clase acomodada en Santa Tecla, y un inmueble que para la Fiscalía es muy significativo: se trata de una finca en el cantón Santa Cruz Porrillo, del departamento de San Vicente, contiguo a un manglar, y que “tiene un desembarcadero donde se cree bajaban la droga y una caleta de aproximadamente 1.70 metros de altura y ocho metros por diez de dimensiones, ubicada como sótano “, explicó Cortez.

La Fiscalía cree que "el 100% de la droga que trasladaba esta estructura estaba solo de paso por El Salvador, ya que su destino era Estados Unidos".

Ulloa Sibrián abandonó hace aproximadamente un año de forma definitiva su casa de Cimas del Paraíso, decorada como todas sus propiedades con esculturas de leones y muebles de bambú que producía en su propia carpintería, y, según la Fiscalía, estableció su base salvadoreña en la finca Santa Rita, donde fue presentado ante la prensa.

Aunque el ministro de Gobernación de Guatemala, Mauricio López Bonilla, aseguró que se trata de alguien vinculado al poderoso Cártel de Sinaloa, dirigido por el narcotraficante más buscado del mundo, el mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, la Fiscalía salvadoreña aún no tiene clara esa línea. “Quizá en su momento podamos establecer ese vínculo, pero no ahora”, dijo Cortez, quien aseguró que “muy probablemente haya delitos de sangre en el proceso, ya que esta gente sacrifica a las personas que no le son confiables”.

La Fiscalía salvadoreña dice que se siente segura a la hora de presentar un caso que implica a otros países de la región, ya que según su investigación “se trata de toda una red, de 60 a 80 personas, unas 20 por país, que prestaban servicios a la organización de Ulloa Sibrián”.

Cuando se le preguntó a Cortez si en el mapa criminal dibujado por la Fiscalía aparecían empresarios o funcionarios salvadoreños, el jefe de la Unidad de Narcotráfico prefirió no responder: “Es una investigación sin precedentes, muy delicada. Poco a poco vamos a ver lo que va a ir pasando”. Lo cierto es que desde ya adelantan que será un proceso judicial con reserva total, es decir sin acceso a los documentos ni a los debates en los juzgados.

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