"Cuando me veo al espejo me doy cuenta cuánto he envejecido. Estoy toda demacrada." Lidia (nombre ficticio), a sus 13 años fue seducida por un hombre de 42 años que tenía ya una familia con cinco hijos. Sus avances e insinuaciones le causaban repulsión al inicio, pero poco a poco el hombre fue ganando terreno hasta llegar a convertirla en su amante. Cuando la embarazó, la reacción de sus padres fue echarla de la casa. Su padre se sentía avergonzado por las burlas de sus amigos. Luego aceptaron el embarazo pero trataron de demandar al padre del bebé. Con el paso del tiempo, los padres desistieron de la demanda.