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Desmontando al "viejuemierda"

Por Álvaro Rivera Larios

Publicado el 19 de Diciembre de 2012

Hay que proceder al desmontaje crítico del célebre poema que Roque Dalton le dedicó a don Alberto Masferrer y hacerlo no supone necesariamente una vindicación ingenua del autor del “Dinero maldito” ni un ataque a todas las tesis que Dalton le opuso al Masferrer oficializado.

Es innegable que después de 1932 –el año en que todos los salvadoreños nacimos medio vivos/medio muertos– un sector de la derecha se apropió de la palabra de Masferrer. Pero culpar a alguien por el uso que otros hayan hecho de sus ideas no es una operación sencilla, habría que demostrar que tal uso estaba previsto deliberadamente en su teoría.

¿Podemos culpar a Friedrich Nietzsche por la forma en que lo utilizaron los nazis? ¿Podemos acusar a Marx de que fue un “cómplice objetivo” de las atrocidades que cometió un marxista como Stalin? Este tipo de imputación dudosa es el que Dalton pone en movimiento cuando sugiere que Masferrer fue un “cómplice objetivo” de los asesinos del pueblo. Aquí o allá, podemos estar de acuerdo con Roque, pero, en este caso, se le va la mano y nosotros, si poseemos juicio crítico, no tenemos por qué seguirlo.

Dalton intuye que posiblemente está juzgando con severidad a un hombre honesto. La honestidad de Masferrer aparece como un motivo recurrente en el poema que lo acusa de “viejuemierda”. El poeta sabe que, desde el punto de vista político, tiene sus razones, pero que, desde el punto de vista ético, su retrato cruel de don Alberto bordea la injusticia.

El poema de Roque tiene sus claros y sus oscuros. Entre los oscuros que arrastra se haya una miopía ponderativa que desemboca en la ingratitud con un hombre que, más allá de su ingenuidad política y filosófica, luchó a su manera –equivocada o no– por el bienestar del pueblo.

Esa falta de ponderación que muestra Dalton lo convierte en un maestro activo de ese maniqueísmo moral que tanto daño le ha hecho a la izquierda salvadoreña. Podemos juzgar severamente las ideas y los planteamientos políticos del “viejo”, pero siempre que respetemos su “dignidad”.

Desde el punto de vista retórico, desde el punto de vista de la eficacia propagandística, quemar la figura política de Masferrer suponía quemar –como alternativa– cierta manera de ser intelectual en El Salvador allá por los años setenta del siglo pasado. Quemando a don Alberto en la hoguera de los intelectuales bobos, reformistas y cómplices del poder oligárquico, Roque procedía a ofrecer como única alternativa posible, para desencadenar un cambio profundo en nuestra sociedad, la figura del intelectual revolucionario.

En aras de la eficacia persuasiva de su propuesta, Dalton sacrificó los matices históricos y éticos de su retrato de Masferrer. Ahora bien, si queremos pensar a don Alberto, podemos quedarnos con algunas tesis daltonianas, pero tenemos que ir más allá del “Viejuemierda”.

Ahí donde las palabras de Roque se nos presentan como el final del camino, como juicios lapidaros sobre el “viejo”, lo que se abre es una discusión ¿Era Masferrer un hombre que nunca iba más allá de las palabras? ¿Confundía a los pobres con los salvajes? ¿Fue un hombre que sólo propuso soluciones de hormiga? Todas estas preguntas no las vamos a responder si leemos únicamente el poema de Dalton. Para responderlas hay que leer a Masferrer y situarlo en su tiempo, en aquel mundo anterior a 1932.

Roque Dalton confunde al masferrerismo casposo con Masferrer. Olvida que no era lo mismo ser un intelectual reformista en El Salvador de 1915, que ser un intelectual reformista después de 1932. Dalton lee el pasado desde las alternativas cruciales que se abren en 1970.

Las ideas de Roque, aunque tanto lo admiremos, no hay que rezarlas, hay que discutirlas. Es falso que Masferrer nunca haya ido más allá de las palabras. Para el poeta que decidió empuñar las armas para cambiar el mundo carecía de valor que don Alberto se hubiese vinculado con un partido reformista antes de 1932. El viejo podía estar equivocado, pero soñaba con que sus palabras tuviesen una traducción en la práctica. Un hombre contemplativo no monta ni dirige un periódico. Un individuo que pronuncia sus ideas y luego reza para que se cumplan no se hace diputado ni se acerca a la política. Uno puede estar en desacuerdo con la filosofía práctica del “viejo”, pero lo que no se puede decir es que careciese del menor sentido de la praxis. Un hombre que escribe tanto (cuando pensar, verter y publicar ideas supone un esfuerzo, una dedicación) y que escribe tanto sobre los problemas de una sociedad, más allá de que uno cuestione sus ideas, es un hombre que anda en las vecindades de la práctica. El error es creer que la única acción política es la acción violenta y convertir a esta última en la regla abstracta que mide el valor de todas las acciones.

Todo el ajetreo masferreriano tuvo lugar antes de 1932, no hay que olvidarlo. No hay que olvidar tampoco que el 32 –el año en el que todos los salvadoreños nacimos medio vivos/ medio muertos– fue el año en que Masferrer murió en el exilio. Dalton es una criatura posterior a “la matanza” y es un hombre que interpretó el pasado desde las crudas alternativas que se abrían para El Salvador a principios de los 70 del siglo pasado. ¿Cómo interpretar desde nuestra época la interpretación daltoniana de Masferrer?

Las prácticas civilizatorias de Sarmiento se parecieron más bien a las del Gral. Martínez, en la medida en que el argentino era partidario de una drástica civilización de sus “salvajes”. Para Sarmiento, los indígenas y la gauchada representaban un obstáculo para el progreso de Argentina, una diferencia que era necesario sacrificar en la nueva cultura de la nación. Es posible que en el pensamiento de Masferrer yaciese implícita una tesis semejante, pero el viejo fue más allá de Sarmiento porque visualizaba el progreso como un ideal democrático en el que los pobres, los marginados –esa muchedumbre a la que tanto repudiaba el prócer argentino– alcanzarían el estatus efectivo de ciudadanos. Para el autor de Facundo, las masas representaban un peligro para la democracia; para el salvadoreño, la democracia no era posible si se excluía a los de abajo. Si Sarmiento, el positivista, ve la existencia cultural del aborigen
como un obstáculo para el desarrollo; Masferrer, el romántico, intuye que la diferencia étnica puede incorporarse al rostro de la nación. Dalton parece olvidar que don Alberto apreciaba la veta “indigenista” de Salarrué. En pocas palabras, asociar a Masferrer con Sarmiento abre una polémica, no la cierra.

Acerca de que don Alberto fuese partidario de soluciones que tenían el tamaño de una hormiga, también cabe la discusión. Es posible que así sea, pero, si queremos dar un juicio al respecto, hay que leer el conjunto de su obra. Aunque estemos en desacuerdo con la filosofía y el pensamiento político de Masferrer, la honestidad intelectual obliga a no caricaturizar sus ideas. Y yo sospecho que Dalton, en su propósito de refutar el modelo de intelectual reformista, hizo una caricatura del pensamiento político del viejo.

El rol que juega “la lectura” en Masferrer no se limita a redimir meretrices ni su sentido de la reforma se agota en la instalación de letrinas en la casa del pobre. El “viejo” establece un vínculo muy claro entre el conocimiento y el poder. Don Alberto nos dice que un pueblo ignorante es fácil de manipular, que un pueblo ignorante puede ser víctima de tiranos y demagogos. Para que una nueva política prenda en la sociedad salvadoreña, es vital que el pueblo sea “consiente” para que la haga suya. De lo contrario, la reforma se quedará “arriba” y no pasará nunca de ser el ideario bien intencionado de una elite modernizadora e ilustrada. La alfabetización que propone Masferrer, a principios del siglo XX, tiene una clara vertiente política. Lo que viene a decirnos es que sin cultura no es posible la democracia. A estas ideas, y aquí Dalton tiene toda la razón, les hace falta un diagnóstico de fondo. Pero, ya sea que se acepten o se rechacen, no son una solución de hormiga.

Más allá de las razones que aún se mantienen vivas en el planteamiento de Roque, es indudable que algo falla en su punto de vista histórico. Tilda a Masferrer de viejuemierda (insinuando que pudo ser un cómplice objetivo de los represores del pueblo), mientras absuelve a Salarrué por motivos de carácter estético. No se tienen datos que confirmen que don Alberto fuese un cómplice de la aventura represiva y dictatorial del General Martínez; en cambio, ahora se sabe que Salvador Salazar Arrué fue un intelectual del martinato. En este caso –sin hacer trabajo de archivo– el poeta juzgó y vituperó a un reformista honesto y absolvió, por razones sentimentales y literarias, a un hombre que sí colaboró con la madre de todas las dictaduras que padecimos en el siglo XX.

Tiene vigencia la crítica que Dalton hizo a un masferrerismo ingenuo, folklórico, casposo; pero son insatisfactorias, son discutibles, sus poderosas interpretaciones de la historia cultural salvadoreña en la primera mitad del siglo XX. En general, la postura crítica de Roque conserva su valor, pero “algunas” estimaciones suyas deben matizarse.

Como es lógico, Roque no acertaba siempre en sus juicios. Y eso no tiene por qué mellar la admiración que sentimos por él. La estupidez que debemos evitar a toda costa es la rendir un culto ciego a sus errores. Hay que proceder al desmontaje crítico del “Viejuemierda” y hacerlo no supone necesariamente una vindicación ingenua del autor del “Dinero maldito” ni un ataque a todas las tesis que Dalton le opuso al Masferrer oficializado.

PD/ Roque Dalton fue un tipo de palabra convincente y prueba de ello es que algunas de sus ideas y valoraciones, eficazmente expresadas, se han vuelto lugares comunes, tópicos, de la izquierda. Alberto Masferrer, a su manera, también fue un político-literato o un literato-político que comunicó sus ideas con eficacia. Ambos, el poeta y el maestro, trabajaron la retórica, la palabra convincente. Masferrer le dio a sus ideas una dimensión ética y literaria que ha dejado un pozo en nuestra cultura. Es posible que la suya fuese una ética carente de realismo político, pero la izquierda debería comprender también que el realismo político que no se proyecta como una ética al conjunto de la sociedad difícilmente podrá conquistar la hegemonía. Así que cuidado con despreciar la palabra convincente, ahora que algunos consideran que la única retórica posible es el insulto.

la arrogancia y la miopia comunista

Escrito el 2013-01-11 23:04:32 por Jose Diaz

Yo creo que El Maestro Masferrer escribio sin compromisos y sin temores, sin fanatismo, sin arrogancia y sin creer que sus ideas eran las mejores, el vivio en una era donde el hacendado era el don, rodeado de indigenas y mestizos ignorantes que se sentian contentos con su "chenga", sus frijoles" y su punado de sal, situacion que conocia muy bien por sus origenes, le toco vivir la epoca dode no existia el salario minimo y escribio, no para concientizar al pueblo que no sabia leer, sino para llamarle la atencion a los abusadores que sabian leer, muchos de los cuales lo conocian y lo respetaban.Pero tampoco ellos eran concientes de ser explotadores, Era una epoca cuando el podia pasar por la casa del presidente y gritarle que no era correcto lo que estaba haciendo, sin que le pasara nada.Si era un idealista pero SU UNICO COMPROMISO ERA LA JUSTICIA Y LA VERDAD. Dalton era titere del comunismo internacional el cual fue creado y manejado por los illuminatis como la antitesis del capitalismo que ellos mismos habian creado,y de manera sutil y disfrazada,como lo hicieron en loss albores del capitalismo para dirigir la revolucion francesa, hoy buscaban jovenes ingenuos y sonadores, tontos utiles misioneros comunistas, idealistas con buenas intenciones y el se convirtio en un soldado cuyos ideales eran manipulados por sus amos, SU VERDAD Y SU CONCEPTO DE JUSTICIA era aquella del comunismo internacional y cuando quiere usar su idealismo propio, su ingenuidad no le permitio darse cuenta que estaba rodeado de lobos rapaces a quienes lo que menos les interasaba era el pueblo,como lo hemos visto ya.Asi pues opino que la diferencia entre ambos es grande y sus palabras contra Masferrer, las cosidero arrogantes, abusivas y sin la debida comprension de la diferencia de epocas y circunstacias que rodearon al maestro, como ya ha sido expuesto. Los poemas daltonianos por supuesto son buenos y me gustan.


A desmontar se ha dicho!

Escrito el 2012-12-25 09:17:56 por Catalino P

Tema Interesante y provocador! Es de adivinar a cuántos ciudadanos intelectuales o lectores sin distingos de género, hemos sido “tocados”, vivido o recordado alguna experiencia con lo que se ha dicho y escrito últimamente sobre don Alberto, el autor de los” Cuentos de Cipotes” y sobre Dalton . No tengo duda de que si en nuestros primeros años vida. Hubiésemos tenido la suerte de asistir a un centro de educación en lugar de una escuela; quizá otro gallo le estuviera cantando a la nación. La mayoría de la población, estaría conformada por individuos pensantes, con capacidad para razonar, entender con cierta claridad, para exigir nuestros derechos con la fuerza que tienen otros pueblos educados, que no están de rodillas o no se dejan abusar por grupúsculos o pacotillas de políticos corruptos. Y es más pediríamos entre otras cosas: Rescatar nuestra identidad! Que todavía nos preguntamos en qué consiste? Que no se sabe dónde reside, Que la representa? Y que si acaso la teníamos, quien se la clavo? Sera que la perdimos junto con el “loro”, durante el saqueo colonial antiguo y moderno? Quien sabe! Quizá si hubiésemos asistido a centros de educación, ya hace ratos hubiésemos entendido que aplastar la manipulación, borrar la herencia pirata, la herencia de rapiña, de manoseos públicos y privados. Estas pues siguen siendo tareas urgentes en la nación. Pero la mayoría de la población hemos asistido a escuelas, casi campos de concentración, centros de amansamiento colectivo, centros de lavado de coco, centros de producción y preparación de mano de obra barata, casi esclava. Recuerdo algunas experiencias bautismales, de adoctrinamiento, manipulación con las cosas que escribieron estos y otros personajes que son reconocidos o nos han vendido como los tarzanes de las letras y la literatura nacional. Pero no recuerdo, que los responsables de educarnos formalmente, nos hayan explicado a la hora de hacer ciertas lecturas de las obra citadas-utilizadas como textos oficiales en las escuelas, nos hayan dicho; cuál es la razón, la motivación y el mensaje que inspiro a sus autores, o las razones por las que el Estado las ha adoptado como textos “educativos”. Por ejemplo, Con o durante las lecturas de las obras de don Alberto, las cuales menciono en este comentario, no recuerdo que en nuestra clase el profesor haya explicado, discutido, comparado el contenido de las obras con el momento histórico en que se escribieron, ya no digamos con el momento en que estábamos siendo expuestos a esas obras. Si estábamos aprendiendo sobre El Dinero Maldito, no recuerdo una tan sola referencia sobre quienes siempre se han embolsado o pagado cantidades miserables de dinero maldito a sus trabajadores. O quienes en el Caso del Mínimum Vital, son los que se oponían (se oponen) a todos los mínimos vitales que son necesarios para que los que siempre hemos sido el 99% de la población, para que pudieramos educarnos, comer, tener un techo y trabajo. Cuantos lectores habrán recibido las letras bautismales de los intelectuales oficiales? En lo personal asistí a una escuela que había empleado profesores y educadores, estos últimos dentro de sus limitaciones me indicaron que había que tener cuidado, al hacer ese o este tipo de preguntas o comentarios., Y eso fue no hace mucho tiempo, pero eso sí, antes de las masacres perpetradas por la tandona y de un tal García y todos los fraudes y mentiras de hoy dia. Dos son los libros que este profesor nos leía en forma conmovedora y ambos obra del “Viejitodemierda”. Fuimos expuestos a estas lecturas para qué por medio de ellas entendiéramos algo sobre el infiernito social en que nos tocaría dar nuestros primeros pasos. Como dicen nos pusieron la primera en la frente fue para que no tuviéramos malos pensamientos y esta primera lectura se trató sobre el libro “El Dinero Maldito”, con ese nos pusieron en contacto con otras y especialmente con esa enfermedad real que padece nuestra nación. La enfermedad del alcoholismo, la cual produce en el país una cantidad industrial de bolos. Perdón! Bebedores sociales. Recuerdo que casi y si no todos los fines de semana veía hermanos obreros y campesinos bien a mona machete mano, totalmente embriagados, perdidos. Que casi siempre! Eran desarmados, culeatados y dejados casi muertos por la gloriosa, benemérita y asesina guardia nacional. El Delito? No! no eran subversivos! Simplemente habían consumido en exceso algunos de los zangolotes nacionales baratos. De cuya venta se han hecho ricas algunas honorables familias salvatruchas. Luego vino la lectura de “El Mínimum Vital”. El cual creo me sirvió para entender lo que le cuesta y les sigue costando a los pobres, adquirir ese MINIMO para sobrevivir en este bendito país. El mínimo para no morirse de hambre. Canasta básica! le dicen los economistas jodiones. Mínimum vital que nos cuesta lo máximo que un ser humano puede pagar para conseguirlo. La sangre, la vida y el atropello diario a su dignidad. Hagamos cuentas pues, sobre el costo en vidas y toda la cadena de efectos que produce; la lucha por conseguir los mínimos derechos y el famoso mínimum vital. Si quieren! No es obligación! Nos ponemos de acuerdo en que son más de 30 mil muertos masacrados en el 32. Y que, sobre las matanzas recientes?. Que para no ser tan alarmistas; digamos que andan por los 100 mil, más los desaparecidos y los hermanos lejanos, que no se fueron de este paraíso por su gusto. Ah! Y sumemos todos los efectos “colaterales”, arrimados o resultantes que sufrimos el pueblo. En este último intento de liberación o proyecto popular de nuestro pueblo. Proyecto, respuesta exacta, precisa; para derrotar o contrarrestar las condiciones criminales y represivas impuestas en ese momento histórico. El pueblo y la dirección legítima pensaron resolver de una vez por todas, nuestras tragedias diarias. Todos sabemos que el entonces llamado ‘enemigo”, no pudo y no era capaz de derrotar el proyecto popular. Pero que al “enemigo” si le fue posible, con la ayuda de un puñado de enemigos disfrazados de “amigos” del pueblo. Amigos-Enemigos que lograron infiltrarse, ponerse precio y traicionar. Todos sabemos y conocemos quiénes fueron los patrocinadores y sus motivos, conocemos a los negociadores. Hoy la mayoría padecemos y unos pocos disfrutan los efectos de esos acuerdos, pacto, negocito. Volviendo al tema que no es para todos provocador! Pienso que la mayoría de lectores han tenido sus propias opiniones y experiencias con las lecturas de los diferentes tipos de intelectual que existen en la nación. Si Ud. es comunista, o derechista con camuflaje de izquierdista, o derechista puro. No creo que no se haya formulado una opinión del Sr Masferrer y su obra. La cual bien puede diferir de la que tenía Roque, antes de que él se diera cuenta que algunos de sus “compañeros comunistas” según él descubrió después, no eran más que unos “cabrones”. Como mi experiencia personal es de escuelero, oidor, casi sin derecho a rezongar, no puedo decir aun a estas alturas si Masferrer, era un hechicero o brujo de la palabra, o si uso técnicas para mandarle a uno mensajes sublimados. No pues! No estoy en capacidad para decir más, sobre la obra del “viejitodemierda” . Que conste, siempre he pensado que es trabajo de sociólogos, antropólogos y otros, hacer el análisis de la obra y mensaje que nos quiso dejar el Maestro. Y nos digan si el hombre, nos daba pastillitas de letras para matar nuestro sueño eterno, ese de que un día vamos a tener una sociedad justa. Y hay que buscar más pues, sobre las razones por las que los comunistas lo agarraron de tiro al blanco. A uno de cipote primero los profesores y más tarde los comunistas y derechistas nos tomaron por Cuyos, para hacer con nosotros experimentos sociales, manipulaciones, lavados de coco y nos vacunaron con toda suerte de menjurjes. Uno ya adoctrinado, amansado, domado, manipulado, pueda serle útil a cualquier tirano, demagogos y a los dueños de la nación o estado. Los laboratorios que ellos han usado son las escuelitas, privadas y públicas, las iglesias, las casi universidades y cualquier galera que Ud. pueda usar como campo de concentración. Ya de grandecito uno tiende a ser más buzo y cuidadoso, pero casi siempre los derechistas, comunistas, los tontos útiles y sus aliados se lo doman a uno, siempre lo joden a uno pues! Son expertos en manipulación. El artículo este a mí me parece una excelente invitación para que todo mundo nos desmontemos y caminemos a pie, para a la hora de leer, analizar o hacer crítica sobre esos personajes llamados intelectuales y su obra. Desmontémonos pues! Del potro donde con engaños nos han subido o nos hemos encaramado por nuestra propia voluntad o intereses personales. El Sr. que escribe esta nota, tiene razón de apelar a la seriedad, la verdad y la justicia cuando se trata de emitir juicios sobre cualquier intelectual y su obra. Ya que algunos de ellos queriendo o sin querer, han tenido que ver mucho en el proceso de domesticación nacional o para que no seamos babosos y nos domen. La verdad y la justicia son valores que carecemos en la nación, a pesar de que todo mundo repite que estos valores, son parte esencial para construir las democracias. Sin ser uno tan pulido, bien puede hacer el ejercicio de agrupar a los intelectuales de la nación, agruparlos por ejemplo usando métodos empíricos como el que usamos con los pájaros. Por eso de que “por la pluma se conoce al pájaro”; o agruparlos por sus personalidades, calificación obtenida en escuela o centro de educación, servicios prestados, etc., etc. Llena esta la viña o canasta básica del Sr. O bien se puede por la cantidad de plagios, de libros opio, etc., etc. Todos estamos expuestos, bombardeados o confrontados con tantas mentiras y verdades sobre los intelectuales y sus intelectualidades. Ya indique que se puede usar el método de los pájaros, o sea por la calidad o color de la pluma. O nos quedamos con las categorías que prefiere el pueblo: La categoría sobre los intelectuales viejitos, sobre los contemporáneos, los malos, los buenos, los mediocres, los independientes, los vendidos, los traidores, los mátalas callando, los que siempre estuvieron calladitos ante las distintas matancingas de los desgobiernos, los que lucran de la corrupción, los lame qué, de los gobernantes? , los que están manipulando la historia dolorosa y reciente de nuestro pueblo, los que se niegan a escribir en sus libros su pasado conspirativo y traidor, los que se suman a movimientos insurreccionales disfrazados de intelectuales y traicionan, los pluma barata, los plagiadores, los que nadie sabe quiénes son, los que hacen discursos presidenciales, los intelectos derechistas, los intelectos diz que izquierdistas, los revolucionarios, los demagogos caga tinta, etc ,etc. Creo que este articulo también es interesante, porque además de la invitación ayuda a descubrir un poco sobre la verdad y la justicia, sobre los intelectuales y su rol en esta nación. El Autor, hace citas del trabajo del “viejitodemierda”, que muy pocos conocemos, pero que a algunos les han servido para presentarse ante el pueblo, como sus intérpretes cuando hay algo de donde sacar provecho. La vida diaria se encarga de mostrarnos la condición, ubicación y estatura de estos demagogos agrupados a la derecha o a la izquierda. Hay tanto farsante, por ejemplo los que están usando con soberbia estupidez los nombres de Romero, Roque y otros; para nombrar proyectos caza simpatías o votos. Mientras, no muestran el mínimo interés en promover con urgencia la justicia o buscar la verdad. Si como dice la cita del autor: “Don Alberto nos dice que un pueblo ignorante es fácil de manipular, que un pueblo ignorante puede ser víctima de tiranos y demagogos. Para que una nueva política prenda en la sociedad salvadoreña, es vital que el pueblo sea “consiente” para que la haga suya. De lo contrario, la reforma se quedará “arriba” y no pasará nunca de ser el ideario bien intencionado de una elite modernizadora e ilustrada.” Lo dicho por Don Alberto según la cita, tiene aplicación para el ayer, hoy y casi seguro que para el mañana de este pueblo. Quizá el viejito hubiese dicho en estos días: De lo contrario, la reforma se quedará “arriba” y no pasará nunca de ser el ideario mal intencionado de una elite modernizadora e ilustrada, que es a la vez; manipuladora y corrupta. Me atrevería a decir que nosotros el pueblo no nos hubiésemos atrevido a matar a Roque, por esos “errores” que cometió al juzgar a Don Alberto, y mucho menos por la “omisión” lograda con el cuentista de cipotes. El pueblo tampoco hubiese asesinado a Roque, por aquellos ‘errores” que se ha comprobado nunca cometió en sus tareas como revolucionario. Pero no puedo atreverme a desmentir que triste y desgraciadamente existen los falsos revolucionarios. Esos que no solo se hacen pasar por aliados del pueblo, sino que ejercen y hacen buen uso del intelecto para traicionar, faltarle a la verdad y a la justicia.


Desmontanto al "viejuemierda"

Escrito el 2012-12-24 12:21:32 por Rene Barrios Avelar

"cada hombre en su tiempo" Masferrer era producto de un sistema cultural con valores enraizados en las dictaduras. Dalton fue producto de la negacion de esos valores. Si Masferrer pudiese escribir sobre Dalton, creo que tampoco tendria la mejor opinion. Son dos reflejos de las posturas antagonicas de la vida cotidiana de los salvadorenos. Masferrer era un idealista, Roque un comprometido con el internacionalismo.Esa es una de las causas que condenan a Masferrer y protegen Roque; los comunistas internacionales estan detras de su figura, como un instrumento de guerra politica. Yo escribo poesia, y mis versos son consecuencia literaria de esas dos culturas. "cada hombre en su tiempo"


el poema de dalton sobre Masferrer

Escrito el 2012-12-20 15:23:48 por edgar rosales

yo creo que Dalton era un poco sctario en su pansamiento pues consideraba lo dicho por el la unica verdad o razon veamos la monografia sobre el salvador esta llena de ideologizacion poco s datos historicos ,yo creo que la forma cobarde en que fue asesinado fue lo que le ha dado renombre internacional


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