No se puede ver desde afuera, pero dentro del Hospital Psiquiátrico en Soyapango existe una cárcel con cerca de 100 enfermos mentales encerrados. Lo que debería ser un centro médico con capacidad para atender complejas patologías, no es más que otra mugrienta cárcel. Hacinamiento, custodios y un solo siquiatra que se ocupa de todos los pacientes es lo que ofrece este hospital. Muchos de los internos desarrollaron o agudizaron su enfermedad en alguna de las desbordadas cárceles del país. Dentro de esta galera, entre risas y llantos, es común escuchar una afirmación que solo se le puede ocurrir a un demente: quiero volver a Mariona, el penal de hombres con más hacinamiento en El Salvador. Fotografía parte del audiovisual El hospital con barrotes.
En las afueras del penal de Comayagua, en Honduras, la indumentaria que usó el personal del Ministerio Público y los forenses para sacar los restos de las más de 350 víctimas quedó desparramada en el suelo. Los cadáveres fueron llevados en tres camiones hacia Tegucigalpa. Según la fiscal Daniela Ferrera, recoger los cuerpos resultó muy difícil porque quedaron unos encima de otros. El 15 de febrero un incendio terminó con la vida de 355 reos de la granja-penal de Comayagua, Honduras. Fotografía parte del reportaje Las otras víctimas de Comayagua.
Alberto Mendoza, de 36 años, recibe visita de parientes en el hospital de Comayagua, mientras se recupera de sus quemaduras. Mendoza, un expolicía originario de Tegucigalpa, está preso desde hace seis años por tráfico de drogas. Afirma que pudo salvarse de morir escapando por el techo que los internos lograron romper en la celda 5 del penal de Comayagua, donde dormían, pero una "pelota de fuego" le cayó en la espalda cuando saltó para escapar. Fotografía del reportaje La Carga de los sobrevivientes.
El grupo de teatro "Estudiantil", formado por internos del penal de Ciudad Barrios, realizó una representación bíblica de la "Parábola del publicano y el fariseo" durante la visita del nuncio apostólico a la prisión. Una semana después de que la Iglesia Católica reivindicó su rol clave en la abrupta baja de homicidios desde el 9 de marzo, el nuncio apostólico, Luigi Pezzuto, realizó una misa en el penal de Ciudad Barrios, adonde el gobierno trasladó a 15 cabecillas de la MS-13 recluidos antes en máxima seguridad. Fotografía parte del reportaje Misa de acción de gracias a la MS-13.
El Salvador es el país con las cárceles más hacinadas del continente y el Centro Penal de Cojutepeque es la cárcel salvadoreña más nauseabunda. Este antiguo cuartel habilitado como prisión para pandilleros de la facción Sureños del Barrio 18 es un oscuro laberinto de celdas y sectores repletos de basura. Desde inicios de la tregua entre las dos principales pandillas algunas voces han apuntado a que las cárceles de pandilleros han obtenido mejoras y bienes innecesarios para un penal. Fotografía del reportaje La cárcel de “lujo” de las pandillas.
El Barrio 18 enterró el domingo 29 de julio a un pandillero que falleció como consecuencia de un disparo efectuado por un agente de la PNC en la comunidad El Progreso I, de Ciudad Delgado, San Salvador. Fotografía del reportaje Muerte de un pandillero.
Una niña llora desconsolada por el entierro de su hermano mayor, un joven pandillero llamado Carlos Alfredo, que el 31 de julio fue sepultado en el cementerio del barrio Paleca, en el municipio de Delgado, San Salvador. En la década comprendida entre 2002 y 2011 se cometieron más de 34 mil homicidios en El Salvador; suficientes para llenar de cadáveres los graderíos –y los palcos– del Estadio Cuscatlán. Fotografía del reportaje El Salvador que no nos gusta mirar.
El cuerpo de Kevin Ignacio Vásquez Maldonado yace en brazos de su madre, Janeth Maldonado, pocos minutos después de haber sido asesinado. El atacante llegó en una motocicleta, se bajó, disparó y huyó a pie para perderse entre el tumulto de los niños que salían de la escuela básica del Barrio Cabañas, de San Pedro Sula, Honduras. Para algunas oenegés, San Pedro Sula se convirtió en 2011 en la ciudad más violenta del mundo, con una tasa de 159 homicidios por cada 100 mil habitantes, por encima de Ciudad Juárez, icono de la "guerra del narco" en México. Este fotorreportaje es un recorrido por la llamada "capital económica" de Honduras, el país más violento del mundo, el país por donde pasa más del 70% de la droga que se consume en Estados Unidos. Fotografía del reportaje Vistazo a la ciudad más violenta del mundo.
El 15 de agosto de 2005 la Mara Salvatrucha provocó en las cárceles de Guatemala nueve motines simultáneos que causaron 36 muertos, pero no lo hizo por odio. La ruptura del Sur, un pacto de no agresión con el Barrio 18 y el resto de pandillas, fue un movimiento estratégico gestado durante siete años por un motivo frío: negocios. Jorge Yahir De León Hernández, Diabólico, ha liderado desde 2002 varios motines carcelarios en este país de Centroamérica. Está recluido desde hace tres años en la prisión de máxima seguridad Fraijanes I. Fotografía del reportaje El día de la traición.
Un guardia vigila una de las entradas del asentamiento La Confianza, en el Valle del Aguán, Honduras, un territorio dominado por un movimiento campesino que pretende tierras en manos de ricos terratenientes hondureños. Aunque esta organización niega poseer armas de uso privativo de los militares, se pueden ver algunos fusiles automáticos en manos de sus miembros. Los campesinos organizados y armados se enfrentan con los guardias organizados y armados de los terratenientes por el control de las plantaciones de palma africana, un laberinto de palmeras que se extiende por todo lo ancho de la costa caribeña. Tres años y más de 60 muertos después, el conflicto se asemeja mucho a una guerra, y el Estado es apenas un observador silencioso en esta batalla entre dos frentes. Fotografía parte de la crónica La revolución de las palmeras.
Dos soldados encargados de la custodia del director del Instituto Nacional Agrario de Honduras hacen guardia frente a la finca San Isidro, una de las propiedades del empresario Miguel Facussé. La finca está en medio de los territorios tomados, desde diciembre de 2009, por los integrantes del Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA). Desde 2010, en el valle del Aguán se ha incrementado la presencia de militares para “pacificar” la zona. Fotografía del reportaje Disparos en el valle.
Un niño se entretiene con una pistola de juguete en una tienda situada en la comunidad Nueva Vida, cercana al asentamiento de campesinos de Rigores, en Trujillo, Colón, Honduras. En este mismo lugar, el 15 de abril de 2009, dos líderes del movimiento campesino de esa localidad fueron acribillados a balazos mientras descansaban. Los muertos caen en silencio en el Bajo Aguán, ocultos entre interminables filas de palmeras. La lucha por el preciado aceite de palma que produce esta región ha convertido el valle más fértil de Honduras en una tierra repleta de torturas, amenazas y asesinatos sin resolver. Fotografía del reportaje Disparos en el valle.
Buscando los orígenes del estancamiento del desarrollo en el interior de El Salvador, El Faro visitó a dos de los municipios más pequeños del país. Víctor Manuel Martínez Aldana, alcalde de Mercedes la Ceiba durante cuatro períodos consecutivos, gobierna el municipio más pequeño de El Salvador: 6.5 kilómetros cuadrados. Reconoce con toda naturalidad que no cumple la obligación de cobrar impuestos, según él con la justificación de no agobiar a los pobres. Martínez fue elegido por Arena, pero hoy es de Concertación Nacional (ex PCN), y utiliza el financiamiento estatal al municipio para mantener una campaña eterna de regalo de víveres y dinero en efectivo como si saliera de su bolsillo. La gente queda encantada. “Les pago el transporte y les doy un par de dolaritos para que se compren unas pupusitas y mitiguen el hambre”, dice este funcionario que tiene un salario de mil 200 dólares. Fotografía del reportaje Vecinos enanos, pobres y pródigos.
En la comunidad Tutunichapa II, en las cercanías del mercado San Miguelito, simpatizantes areneros esperan recibir una "canasta solidaria", donativo del alcalde de San Salvador, Norman Quijano, la cual contenía cereales y harina. Durante toda la campaña del alcalde por la reelección a cada comunidad que visitaba llevaba obsequios, como canastas con productos básicos, láminas para techos y cemento. Según él, esos regalos eran donaciones de empresarios amigos suyos que apoyaban su gobierno municipal. A la Tutunichapa llevó cerca de 200 raciones de alimentos que se entregaban solo a las personas que en actividades previas habían obtenido un vale. Fotografía del reportaje El arroz, la harina y las fuentes de Norman.
El 11 de marzo, día de elecciones de alcaldes y diputados, Sandra Jiménez de Fuentes llegó a votar al parque de la colonia Miralvalle, de San Salvador. Dice que se fracturó la pierna haciendo limpieza en su casa. Fotografía del reportaje Escenas de un viraje a la derecha
La noche del 11 de marzo, el redondel Masferrer, en la colonia Escalón de El Salvador, se transformó de sede de una fiesta en una especie de funeral. El secretario general del FMLN, Medardo González, dio la cara para anunciar que la prevista fiesta de celebración se convertiría en una conferencia de prensa al reconocer la derrota del candidato a alcalde de la capital, Schafik Hándal, a manos del arenero Norman Quijano. La dirigencia efemelenista se retiró al cabo de unos 10 minutos y en el lugar quedaron panes y bebida que nadie consumió. Fotografía del reportaje Escenas de un viraje a la derecha.
Estéfani Grande ayuda a rescatar algunos materiales que sobrevivieron a la maquinaria pesada que destruyó los puestos en la calle Arce de San Salvador, durante el desalojo de la madrugada del sábado 27 de octubre. Su madre, Lisa Grande, creció en este lugar, donde la mamá de Lisa tenía una venta de ropa. Lisa quedó sin trabajo, con tres hijas y una deuda que pagar por la hipoteca de su vivienda. Fotografía del reportaje Por aquí pasó el huracán Norman.
Este árbol había sobrevivido a la tala que abría brecha al bulevar Diego de Holguín, posteriormente rebautizado Monseñor Romero. Millares de árboles de varias especies fueron talados para dar paso a esta obra vial que puso una carretera a las puertas de terrenos boscosos que quedan a merced de bancos y urbanizadoras, según reveló El Faro en un reportaje publicado en 2010. Este periódico mostró que dos terceras partes de la finca El Espino ya se encuentran lotificadas y vendidas, esperando su destrucción paulatina si las autoridades y los ciudadanos lo permiten. La porción de la finca aledaña al bulevar ya fue vendida a empresas lotificadoras. La administración de Gerson Martínez, como ministro de Obras Públicas, logró terminar una obra marcada por la corrupción y la incapacidad de ejecución durante la administración del presidente Antonio Saca. Fotografía del reportaje Un cáncer en el pulmón de San Salvador.
Un alcatraz pardo (Sula leucogaster) descansa sobre una tortuga golfina (Lepidochelys olivacea) en las aguas del Área Natural Protegida Complejo Los Cóbanos, declarada como tal en 2007. El Área Natural Protegida Complejo Los Cóbanos, en la costa sonsonateca, es la más grande de El Salvador. Con 21 mil 300 hectáreas de extensión es cinco veces más grande que el Parque Nacional El Imposible y el sitio marino con mayor riqueza natural del país. A pesar de los suficientes méritos de la naturaleza para ser protegida, basta un mediodía para percatarse de que el ser humano está lejos de merecer el título de protector de este tesoro nacional. Fotografía del reportaje Breve visita a un paraíso marino.
Niños de la banda del Centro Escolar "Cantón La Cuchilla", en Delicias de Concepción, Morazán, ensayan a mediodía en el terreno que sirve como cancha de fútbol de su escuela, pocos días antes del 15 de septiembre. La carretera Longitudinal del Norte ha hecho más pequeño a El Salvador. Antes eran caminos con tramos transitables únicamente en la época seca y en vehículos de doble tracción. Se requería cruzar ríos por vados o en barcazas, rodear montañas empapadas de agua al borde de hondos barrancos. Se escondían parajes de los menos poblados del país, cuya existencia apenas intuyen los salvadoreños. Fotografía del reportaje El sorprendente norte salvadoreño.
Marcelino Galicia Fabián nació hace 103 años en Tacuba, Ahuachapán. Hace 80 tuvo que huir y esconderse en cuevas como un animal perseguido por un gobierno que fue casi sinónimo de muerte para miles de gobernados. En 1932, el general Maximiliano Hernández Martínez ordenó sofocar el movimiento campesino-comunista que tuvo su culminación el 22 de enero. Marcelino escapó de la muerte y hasta este año vivió casi escondido en una casi cueva encarcelado por el hambre y la miseria. Marcelino falleció el 15 de julio de 2012. Fotografía del reportaje el El hombre que derrotó la matanza del 32.
La fundación Ballet de El Salvador presentó la obra “Spartacus” en el Teatro Presidente de San Salvador. 71 bailarines y un ejército de colaboradores en escenografía, utilería, maquillaje y vestuario se prepararon durante dos meses para presentar tres funciones donde dieron vida a la legendaria lucha de un esclavo gladiador para reconquistar su libertad. El espectáculo de aproximadamente dos horas y media de duración fue dirigido por Alcira Alonso. Durante el 2012 El Faro realizó mensualmente una galería de fotos de los eventos culturales que se realizaron en San Salvador y en algunos otros puntos del país.
Un grupo de artistas encendió la pista de La Luna con una rutina de malabares con fuego mientras sonaba la “Batucada del Cuarto Creciente”, primera agrupación con este tipo de instrumentos de percusión en El Salvador, fundada por Beatriz Alcaine y Gonzalo Sarmiento. Alcaine fue la encargada de inaugurar el show, momento que aprovechó para hacer gala de sus habilidades para manipular el fuego. El pasado 29 de septiembre Beatriz Alcaine vivió el deceso de lo que considera su primera hija, transcurridos 20 años desde su nacimiento. La Luna Casa y Arte abrió sus puertas por última vez a amigos y artistas que respiraron un ambiente de melancolía. El final feliz duró hasta la salida del sol del día siguiente, momento en que La Luna se ocultó y marcó el inicio de una nueva jornada. Foto del reportajes Adiós, La Luna.
Entrenamiento de espada en el gimnasio de la Federación Salvadoreña de Esgrima, en el Palacio de los Deportes, de San Salvador. La esgrima reparte 10 medallas de oro olímpicas. Hay tres disciplinas determinadas por el tipo de arma que se utiliza: el florete, la espada y el sable. Hay competición individual y por equipos en ramas masculina y femenina separadas. ¿Por qué El Salvador nunca ha ganado una medalla olímpica? El Faro buscó respuestas en las fábricas de medallas: los lugares de formación y entrenamiento. Durante las tres semanas de Londres 2012 estuvimos presentando bloques de fotografías de los deportes olímpicos practicados en El Salvador. Hay 28 federaciones pero no todas están activas. Fotografía parte del especial de El Faro Los colores olímpicos en El Salvador.