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Exdirector de Patrimonio Cultural de gobierno Saca pide disculpas al país por no cumplir su deber

Daniel Valencia Caravantes
El Faro / Publicado el 18 de Diciembre de 2012
En un comunicado difundido a través de La Prensa Gráfica, el sábado 15 de diciembre, Héctor Sermeño se disculpó públicamente por haber autorizado la construcción de una lotificación y, con ello, haber desprotegido Sitio El Cambio, ubicado en San Juan Opico, La Libertad.

El exdirector de Patrimonio Cultural Héctor Ismael Sermeño se disculpó públicamente este sábado 15 de diciembre por haber autorizado la construcción de una lotificación en un terreno que había sido clasificado como un sitio arqueológico de primer orden por la institución que él dirigía.

“HÉCTOR ISMAEL SERMEÑO, en cumplimiento a lo ordenado en la sentencia CONDENATORIA, de las ocho horas del día cinco de julio de dos mil once (…) exteriorizo a todos los SALVADOREÑOS Y SALVADOREÑAS: DISCULPAS PÚBLICAS…”, inicia el comunicado difundido en La Prensa Gráfica.

“(…) NO CUMPLÍ con mi OBLIGACIÓN al no CONSERVAR, PROTEGER, RESTAURAR, Y PRESERVAR debidamente el SITIO ARQUEOLÓGICO EL CAMBIO (…)”, se lee más adelante en el comunicado.

Sitio El Cambio, ubicado en San Juan Opico, La Libertad, es uno de los sitios arqueológicos más importantes del país, según los criterios del Departamento de Arqueología de la Dirección de Patrimonio Cultural, y suscritos por la desaparecida Concultura (hoy Secretaría de Cultura) dirigida en esas fechas por Federico Hernández.

Sitio El Cambio, protegido desde 2001, fue sometido a una serie de desregulaciones a partir de 2005, cuando la Lotificadora Neila, de Mario Sol Bang, solicitó permisos a Concultura para realizar en el terreno una lotificación. Entre 2005 y 2007, Patrimonio Cultural autorizó la liberación de 50 de 58 manzanas que tenían protección. Neila trazó calles y delimitó senderos para 99 lotes para viviendas que costarían -según dijo Sol Bang a El Faro el 7 de abril de 2008-, 32 mil dólares cada una. Antes del trazado de calles y el “rescate” de algunos vestigios arqueológicos, había en el lugar un cementerio prehispánico.

“Depende de qué vestigios son, si es una pirámide pues no se puede. Si son tiestos, se hace una labor de rescate. No se puede impedir una urbanización por unos tiestos”, dijo a El Faro el 7 de febrero de 2007, el entonces presidente de Concultura, Federico Hernández, al justificar los permisos otorgados por Sermeño.

Según los expertos, la importancia del sitio radica en su cercanía a otros sitios, como Joya de Cerén, a 10 minutos en vehículo, y declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Además, el sitio cuenta con un montículo ubicado en el centro del terreno –mide unos 30 metros de altura- levantado con técnicas mucho más antiguas que las registradas en Tazumal y San Andrés.

En abril de 2008, Sermeño dijo a El Faro que no había autorizado la construcción de 99 lotes de vivienda, sino que la construcción de un parque arqueológico en menos de una manzana de terreno. “Eso que lo vea la Fiscalía. La autorización era únicamente para el parque. Se tocaron las otras seis manzanas y pico aparte del parque”, se defendió.

Sermeño, funcionario del gobierno de Antonio Saca, fue capturado el 28 de septiembre de 2010 y fue acusado de actos arbitrarios, complicidad y daños agravados por la destrucción de un sitio arqueológico. Un año después, el 5 de julio de 2011, el Juzgado Tercero de Sentencia de San Salvador lo condenó a tres años de cárcel, sustituidos por 144 jornadas de servicios de utilidad pública, así como a pedir disculpas públicas. Mario Sol Bang fue condenado en esa misma resolución a rellenar las calles que trazó en el terreno –obras con un monto de poco más de 35 mil dólares- así como a velar por la protección del sitio.

Al respecto, en el comunicado, Sermeño acepta haber autorizado a Neila S.A. de C.V. un “DESCAPOTE MASIVO y una DISMINUCIÓN de la ZONA DE PROTECCIÓN de un área total de RESERVA ARQUEOLÓGICA de SETENTA Y OCHO MIL SEISCIENTOS SETENTA, CERO CINCO VARAS CUADRADAS, equivalentes a CINCUENTA Y CUATRO MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y TRES, VEINTIOCHO METROS CUADRADOS (…)”.

Hoy día, Sermeño es jefe interino de la Unidad de Revitalización del Centro Histórico de la Alcaldía de San Salvador; y dirige, además, el Departamento de Patrimonio Cultural de la comuna capitalina.

¿Cuál era la importancia de El Cambio?

El Cambio fue catalogado por el mapa de sitios arqueológicos de El Salvador -entregado a Concultura por el Centro Nacional de Registros en 2006-, como “de Primer Orden Arqueológico". Su importancia radicaba, según los expertos, en que ofrecía una visión de la época preclásica, porque se articulaba con San Andrés y Joya de Cerén -esta última declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, en 1993-, y porque su influencia pudo haber llegado a Chalchuapa y Santa Ana.

Según investigaciones del Departamento de Arqueología de la Secretaría de Cultura, entre el año 200 d.C. y el 400 d.C. la última civilización de El Cambio abandonó el lugar. Posiblemente por la erupción del volcán Ilopango. El Cambio quedó resguardado para la posteridad y hasta 1978 se le consideró por primera vez como un sitio con una gran influencia en el valle de Zapotitán.

En 1978, el arqueólogo estadounidense Payson Sheets lo reportó por primera vez en el libro Archeology and Volcanism in Central America, The Zapotitan Valley of El Salvador.


 

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