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España

En Cádiz, América Latina desafía las políticas de Merkel

AFP / El Faro
El Faro / Publicado el 17 de Noviembre de 2012
Apenas una década después de que la bonanza económica española sirviera de modelo al mundo entero, ahora es el reino europeo el que pide a los latinoamericanos inversiones para ayudarles a salir de la crisis. En la Cumbre Iberoamericana, que terminó el fin de semana en Cádiz, los latinoamericanos dejaron un claro mensaje a los líderes españoles: las crisis no se resuelven con ajustes fiscales. El presidente Mauricio Funes recalcó la importancia de integrar Centroamérica para negociar como bloque cualquier alianza estratégica con Europa.

CÃDIZ, España, 18 Nov 2012 (AFP) - La XXII Cumbre Iberoamericana realizada en Cádiz permitió a los países latinoamericanos expresar un espaldarazo a España y Portugal, y distanciarse claramente de la austeridad defendida a ultranza por la canciller alemana Angela Merkel para superar la crisis de la deuda en Europa.

En una cumbre marcada por la presencia de países latinoamericanos con economías ordenadas y en crecimiento, además de dos países europeos en serias dificultades, los discursos coincidieron abrumadoramente en cuestionar la austeridad como único remedio para superar la crisis.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, fue quizá la más categórica en defender ese punto de vista, recordando que los países latinoamericanos pasaron dos décadas de "ajuste fiscal riguroso", un período en que "Brasil se estancó, dejó de crecer y se tornó un ejemplo de desigualdad social".

En su contundente discurso, Rousseff mandó un mensaje directo a los defensores del rigor fiscal como remedio universal para la crisis: "Los gobernantes (latinoamericanos) de entonces pensaban, equivocadamente, que apenas con drásticos y fuertes ajustes fiscales podríamos superar con rapidez las gravísimas dificultades en que estábamos sumergidos".

Prácticamente todos los presidentes latinoamericanos se turnaron para expresar la misma convicción, con mayor o menor énfasis, defendiendo que América Latina superó la crisis con austeridad pero también con fuertes políticas dedicadas a garantizar inversiones para el crecimiento.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, un economista de formación, pasó revista a las dificultades que la región pasó cuando se concentró apenas en el ajuste y la austeridad para superar la crisis.

Mirando fijamente al rey Juan Carlos y al presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, Correa expresó el sentimiento aparentemente generalizado: "No cometan el mismo error", dijo.

Esta visión de cuestionar la prioridad otorgada a las políticas de corte de gastos y austeridad fiscal para dejar en segundo plano políticas de crecimiento y financiación expresa la experiencia latinoamericana, pero también marcó una posición en un debate que ocupa a toda Europa.

De la mano de Merkel una tendencia sostiene que solamente la austeridad y el drástico recorte de gastos permitirá una salida de la crisis, en una postura que contrasta abiertamente con los argumentos expresados en respaldo y solidaridad a España y Portugal durante la Cumbre.

El politólogo Antón Losada, profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, dijo a la AFP que "en la cumbre los países de América Latina han brindado su apoyo al gobierno español para que se enfrente a las políticas de austeridad impuestas por Europa, por Angela Merkel".

Sin embargo, añadió, "el problema es si el gobierno está dispuesto a utilizar ese apoyo políticamente en el debate que hay en Europa".

Losada destacó que países de América Latina hayan venido a Cádiz a dar consejos a España sobre cómo enfrentar una crisis, "porque eso representa que los equilibrios y el mundo han cambiado, y que América Latina ya no es aquella zona sometida al dictado del FMI y castigada por regímenes antidemocráticos".

Incluso el propio Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias, se definió en favor de un enfrentamiento a la crisis uniendo solidez fiscal con crecimiento, por las consecuencias que la austeridad podría tener para los países ahora fortalecidos.

Según Iglesias, si Europa no retoma el crecimiento rápidamente la crisis afectará también el crecimiento de los países latinoamericanos, por la reducción de los mercados.

Rousseff lo expuso de modo didáctico: "en virtud del bajo crecimiento, a pesar del austero corte de gastos presenciamos el crecimiento de los déficits fiscales y no su reducción".

Además, apuntaron mandatarios latinoamericanos, el costo social de una política de austeridad sin crecimiento es explosivo. Una noción que españoles y portugueses conocen bien.

El presidente salvadoreño, Mauricio Funes, concluyó el sábado su visita a España en la que se reunió con un grupo importante de empresarios españoles interesados en invertir en El Salvador y con el vicepresidente del Banco Mundial para América Latina.

Según la subsecretaría de Transparencia del gobierno, productora del programa radiofónico "Conversando con el Presidente" y con el que Funes se enlazó vía telefónica, el representante del Banco Mundial “comprometió su apoyo” con el país y el del organismo multilateral “de seguirnos apoyando como banca multilateral, especialmente para proyectos de desarrollo social y de apoyo a la infraestructura productiva”.

“El convencimiento que existe acá es que los problemas que provocan las crisis internacionales solo los podemos resolver a través de la construcción de alianzas estratégicas entre nuestro países (…) Coincidimos en que tenemos que reforzar los proceso de integración, tenemos que actuar como bloque”, dijo Funes en el programa. El mandatario se reunió el viernes con 70 empresarios españoles y, según la presidencia, algunos manifestaron interés en invertir en 2013 en proyectos de infraestructura y en plantaciones de oliva para exportar aceite a Estados Unidos y el resto de América. 

La XXII Cumbre Iberoamericana se celebró este año en Cádiz coincidiendo con el bicentenario de la Constitución de 1812, promulgada en esta ciudad por diputados de España y América, un texto que fue fundamental para la posterior independencia de los países latinoamericanos.

Un total de 21 países estuvieron presentes en esta cita, a la que no acudió Paraguay debido al diferendo con sus socios de Unasur y Mercosur a raíz de la destitución del presidente Fernando Lugo.

También ausentes estuvieron los presidentes de Cuba, Venezuela, Argentina, Guatemala, Uruguay y Nicaragua, representados por sus vicepresidentes o cancilleres.

acc/gr/pc

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