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La presunta asesina de Helene Arias regresó a la escena del crimen

Daniel Valencia Caravantes
El Faro / Publicado el 5 de Noviembre de 2012
Mientras la Policía intentaba recabar pistas para dar con el paradero de la universitaria Helene Arias, Claudia, la madrastra de su novio, repartía condolencias a los familiares de la víctima en el parqueo del centro comercial Las Cascadas. Poco después era presentada por las autoridades como una de las autoras materiales e intelectuales.

Tres investigadores hablan con un joven. Es el hermano de la víctima. El joven responde lo que puede y los investigadores lo anotan todo en pequeñas libretas. En el carro de la víctima solo encontraron una cartera, una laptop y un bolsón lleno de ropa guardado en el baúl. Son muy pocas las pistas, pero al menos una es concluyente: a la víctima la raptaron unos conocidos. Lo dicen los videos de vigilancia del centro comercial Las Cascadas, en Antiguo Cuscatlán. La víctima se estaciona al mediodía, se baja del auto y espera 40 minutos, sentada, en una de las bancas del parqueo, ubicada contiguo a una máquina dispensadora de agua filtrada. Alrededor de las 12:40 p.m. contesta una llamada en su celular, se levanta y camina en dirección a la salida peatonal. Las cámaras la persiguen. Cuatro de frente, y solo una captura la escena de su partida. La víctima cruza un camino adornado con flores amarillas, sale a la acera, y desaparece.

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Martes 30 de octubre. Twitter. 4:48 PM.

@Joseebobadilla: hey norix no esta con vs la helene ?? :)

Jose Bobadilla lleva el pelo como el del Pibe Valderrama, pero de color negro. Es guatemalteco, le gustan los “karts”, le va al Barcelona, ama a Helene Arias, su novia, estudiante de la universidad José Matías Delgado. Ella quiere ser administradora de empresas, cursa segundo año. Hace dos semanas él estaba desesperado por verla. Ella le dijo que no se desesperara, que ya pronto estarían juntos. Él vive en Guatemala y ella en El Salvador. El 22 de octubre cumplieron otro mes de novios y ocho días más tarde, cuando Helene dejó de contestarle el teléfono, para José todo dejó de ser normal.

Twitter. 10:04 PM.

@ItsMarce: ¡Por favor, si alguien ha visto a Helene Arias, informar!

ItsMarce es una de las mejores amigas de Helene Arias. ItsMarce está desesperada.

Twitter. 10:20 PM.

@LRivass: Por favor que no le pase nada...

LRivass es amiga de Helene y amiga de José Bobadilla. LRivass teme lo peor, pero dice que confía en Dios, que a Helene no le pasará nada.

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Ni siquiera habían pasado 12 horas desde su desaparición cuando el caso de esta estudiante universitaria cobró notoriedad pública. Todo fue gracias a las redes sociales. El martes 30, a las 11:25 de la noche, @ParkerMaría, conductora del programa “Grandiosas” de la Telecorporación Salvadoreña, se despidió de sus más de 31 mil seguidores con un “Adios!” en su cuenta de Twitter. Pero @LRivass la detuvo en el acto y a las 11:27 respondió a la presentadora:

@ParkerMaria dame RT porfa, @Helenecita Arias ha desaparecido desde el medio dia, es urgente y no es broma. Porfa, es urgente encontrarla.

Lo mismo hicieron toda esa tarde, noche y madrugada @Joseebobadilla y @ItsMarce. José, incluso puso a disposición su número de celular. Respondieron las cuentas de periodistas y medios de comunicación. Facebook también tuvo lo suyo. Las páginas oficiales de TCSNoticias y La Prensa Gráfica superaron las mil reproducciones de la alerta.

Pero como siempre, como pasa siempre, algunos usuarios escribieron tonterías sobre la víctima. Dijeron que a lo mejor se había fugado con algún marido. Así lo dijeron. No tardaron en aparecer otros usuarios, en esos foros, que les callaron la boca. No tardaron, otros, en acusar a las pandillas. No tardaron, otros, en culpar al gobierno por la falta de políticas de seguridad. No tardaron, otros, en echarle la culpa de la inseguridad a los 20 años de gobierno de Arena.

11.29 p.m.

@LRivass: No hay tiempo para estupideces, si no ayuda no estorbe, por favor.

El caso de Helene Arias se convirtió, desde la noche del martes 30, en un caso de interés público, con todos los pros y contras que eso conlleva.

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Miércoles 31 de octubre, 11:20 de la mañana. Día de brujas. Desde las 9 a.m. vinieron al centro comercial las cámaras de la televisión y las de los fotoperiodistas, pero se fueron antes de que terminara el rastreo de pruebas. Ahora un policía del sistema 911 retira los conos y la línea amarilla que custodian la escena del secuestro. “Para que se le tome esta importancia a un caso como este depende de que se haga bulla, se lo aseguro. Para que vea: ni siquiera han pasado las 24 horas para que alguien sea considerado desaparecido y ya estamos aquí”, dice el policía. Sus colegas de Inspecciones Oculares entregan al hermano de la víctima las pertenencias que encontraron. Este las recibe y se las entrega a una señora que llora y que está sentada en una banca ubicada contiguo a una máquina dispensadora de agua filtrada. Es la madre del joven y madre de la víctima.

Al parqueo del centro comercial llegan más personajes. Aparece en escena un hombre con camisa negra y lentes negros. Coloca sus manos en los costados de su cintura, mira al cielo. Escucha la conversación que sucede frente a él. Es el suegro de la víctima. Segundos después otro joven se le acerca. Lleva el pelo largo, negro, colocho, como el del Pibe Valderrama. El adulto de lentes oscuros y el Pibe se dan dos besos: uno en cada mejilla. Se dan un abrazo. Luego el adulto le da una palmada al joven. Le aprieta el hombro. El Pibe mira hacia el suelo. Menea la cabeza. Se toma la quijada, con la mano derecha, mientras los investigadores siguen haciéndole preguntas a su cuñado.

Una mujer se acerca al Pibe. Lo abraza. Luego saluda al hombre de camisa negra y lentes oscuros, su pareja, y le da un abrazo y un beso. Luego ella se cruza de brazos. Lleva un suéter amarrado a la cintura, una cartera colgándole del hombro derecho y una camisa tapizada con muchas flores de colores. Su nombre es Claudia, pero por ahora solo veremos que se acerca más al grupo y que pone cara de preocupada. Inclina el cuerpo hacia adelante, parece que no quiere perderse lo que hablan los detectives.

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Ahora retrocedamos en Twitter para despedirnos de la que en vida fuera Helene Arias.

19 de octubre. 2:45 a.m. Ella confesó la razón de su desvelo.

@Helenecita: No es justo esta materia es de las q no te dejan dormir

21 de octubre. 4:32 p.m. Honró a su padre y a su madre.

@Helenecita: Soy de ese 0.000005% que no le vergüenza decir que ama a sus padres y que esta orgulloso de ellos!!

23 de octubre. 11:49 p.m. Sentó su postura respecto a las drogas.

@Helenecita: Consumir drogas es de feos

28 de octubre. 1:53 PM. Celebró haber sido joven la noche anterior.

@Helenecita: RT @ItsMarce: Saturday nighttttt (foto de Helene, sonriendo, mientras abraza a su amiga).

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Martes 30 de octubre. En menos de cinco minutos Helene Arias salió del parqueo de la universidad y se estacionó en el parqueo del centro comercial Las Cascadas. Conducía un Toyota Corolla, que quedó estacionado a cuatro espacios del depósito de las carretas, muy cerca de la salida peatonal del centro comercial.

Helene se bajó, caminó hacia la entrada del supermercado Walmart y se sentó en una banca, contiguo a una máquina dispensadora de agua filtrada. Esperó. Esperó. Esperó. 40 minutos después se levantó de la banca, habló por el celular. Caminó de regreso al auto, pero lo pasó de largo. Pasó enfrente -y debajo- de tres cámaras de seguridad, cruzó la peatonal, en medio de un jardín de flores amarillas y salió al andén. Le dio la espalda a otra cámara de seguridad.

En el auto al que Helene Arias se subió iban la tía de su novio, Andrea Bobadilla; y la madrastra de su novio, Claudia de Bobadilla.

Con una soga, Claudia apretó el cuello de Helene, según Andrea. No recuerda exactamente adónde, pero esto ocurrió mientras atravesaban la ciudad de Santa Tecla. Andrea cree que Helene no estaba muerta. Cree que todavía respiraba.

Condujeron hacia Santa Ana, y cerca del kilómetro 29 ingresaron a una residencial privada llamada Quintas de Gratamira. Entre las dos mujeres bajaron a la joven del vehículo y la metieron en la casa. Andrea dice que estaba muy nerviosa y que por eso, a sugerencia de Claudia, se tomó unas pastillas tranquilizantes que la mandaron a la cama. Dice que cuando despertó, el cuerpo de Helene yacía sin vida, adentro de una bolsa negra.

Todo indica que esa noche, mientras las redes sociales buscaban a Helene Arias, ella ya estaba muerta.

Alguien le desfiguró los pómulos y la nariz con un martillo. Alguien le destrozó el cráneo y la sien con un martillo. Pero al parecer Helene intentó defenderse, y encerrados, en el puño que se convirtió su mano, quedaron unos mechones de pelo.

Ni la Policía ni la Fiscalía tienen claro qué motivó el crimen, pero hablan de una deuda de dinero, de un intento de secuestro para pedir rescate y de problemas entre Claudia de Bobadilla y Helene Arias.

La Policía detectó llamadas entre la víctima y sus captoras antes de que Helene Arias desapareciera, y esa fue una de las principales pistas para dar con el paradero de su cadáver.

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Miércoles 31 de octubre. Claudia de Bobilla quizá se levantó, en su casa, creyendo que todo iba a estar bien. Se puso un pantalón y una camisa manga larga tapizada con flores de colores. Se amarró el pelo. Quién sabe si habrá hecho algunas llamadas o habrá recibido algunas llamadas, pero lo cierto es que se enteró de que la Policía, esa mañana, encontró el auto de Helene Arias en el centro comercial Las Cascadas; que la familia fue hasta ahí, para ver si aparecía su hija; que su marido fue hasta ahí, que su hijastro fue hasta ahí.

Claudia de Bobadilla decidió, entonces, que tenía que regresar a la escena del secuestro. Al lugar donde comenzó a ejecutarse el crimen que terminó con la vida de Helene.

Se acercó al grupo de investigadores que interrogaban al hermano de la víctima, abrazó a su hijastro, abrazó y besó a su marido. Luego caminó hacia una banca, ubicada contiguo a la máquina dispensadora de agua filtrada. Abrazó a una señora que lloraba, triste, angustiada. Le frotó la espalda a la madre de quien aparentemente fue su víctima.

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1 de noviembre. Vía Twitter muchos atacaron y cuestionaron a José Bobadilla, el novio de Helene.

2:57 p.m.

@Javier_MC: RT @joseebobadilla@Helenecita acordate de nuestros planes amor solo no los puedo hacer te amo mucho mi reinita hermosa // el descaro!

9:21 p.m.

@corea_emilio (periodista de TCS): @joseebobadilla, novio de Helene Arias, que hay atras de este caso #preguntoyo ??

9:39 p.m.

@ElSocado: ayer el bicho @joseebobadilla pura víctima buscando desesperadamente a su novia @helenecita y hoy aparece muerta en la casa del papa de el!

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2 de noviembre. Día de muertos. La sociedad salvadoreña fue a enflorar a sus muertos. Los canales de noticias hicieron amplísimas coberturas sobre el precio de las flores de plástico para los muertos, sobre las razones obvias que hay detrás de los familiares que llegan a los cementerios para honrar a sus muertos. Por suerte, el caso de Helene Arias seguía siendo noticia principal. Por la noche, la presentación a la prensa de Andrea Bobadilla (tía del novio de Helene), José Bobadilla (padre) y Claudia de Bobadilla (madrastra) robaron titulares. Andrea incriminó a Claudia al confesar públicamente que fue cómplice de la madrastra. Claudia dijo que eso no era tan cierto. Ambas dijeron que ni José Bobadilla padre ni José Bobadilla hijo están involucrados. La Policía cree que el padre sí, y por esto apareció junto a las mujeres, esposado.

En Twitter, muchos usuarios siguieron descargando contra los hijos Bobadilla. Gustavo, el hermano de José, pidió el 1 de noviembre que dejaran de enviarle puteadas. En la madrugada del 3 de noviembre anunció que cerraría sus cuentas en las redes sociales.

José Bobadilla bloqueó su cuenta de Twitter. Lo último que se le pudo reproducir fue un desahogo en contra de su tía y su madrastra.

Este caso seguirá teniendo importancia hasta que se dicte una sentencia. Ya es demasiado público, y hasta el ministro de Seguridad, que el miércoles 31 se fue de paseo hacia Soyapango, “de ingógnito”, en un autobús, dijo que este se había resuelto gracias a la efectividad policial. Lo mismo dijo el presidente Funes en su programa radial del sábado 3 de noviembre. Sería un rotundo fracaso si en juicio la Fiscalía no logra una condena.

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1 de noviembre. 12:11 p.m. @WilsonPicketts me escribe:

@dvalencia otra chica desaparecida https://www.facebook.com/photo.php?... ayúdenos a encontrarla!

Wilson nos prueba a todos, y añade, un minuto después:

“Veamos qué tanta viralidad tiene este nuevo caso…”.

Al día siguiente El Diario de Hoy publica una nota. No era una, sino dos jóvenes las desaparecidas. Estudiaban enfermería, vivían juntas, desaparecieron, al parecer, juntas, un día antes que Helene Arias. Todavía no hay nada sobre su caso.

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