Foto: Edu Ponces
Gladys Yolanda Villalta no pierde la esperanza de encontrar a sus dos hijos. Su familia dirigía una empresa de bienes raíces y el 13 de septiembre de 2010, sus hijos intentaban solucionar un problema con un cliente, en la casa que ellos les habían alquilado, cuando desaparecieron. Nunca más se supo de ellos. Gladys cree que fueron secuestrados por un grupo del crimen organizado, en un operativo que tenía como objetivo principal a los mexicanos que alquilaban la casa. Esos mexicanos también desaparecieron sin dejar rastro. Ella y su familia han acudido a las más altas autoridades del país pidiendo ayuda, pero su caso no ha sido resuelto. Las paredes de la casa de Gladys están tapizadas con textos religiosos que ella misma escribe, todos los días, y que le dan fuerzas para continuar con su búsqueda.