El sorprendente norte salvadoreño

  • Foto: Mauro Arias
    El trazo original de la carretera Longitudinal del Norte incluía este punto, el viejo puente ferroviario sobre el río Angue o Anguiatú, en el caserío Ostúa, a 4 kilómetros de la frontera con Guatemala, en el municipio de Metapán. El diseño original quedó únicamente en el papel. Este camino hacia la ciudad de Metapán está pavimentado gracias a que en la zona están las canteras de piedra caliza que abastecen a las fábricas de cemento de la multinacional Holcim.
  • Foto: Mauro Arias
    Llueve sobre el tramo de vía conocido como calle hacia La Virgen, que conecta a la ciudad de Metapán con los cantones y caseríos fronterizos con Guatemala, como San Jerónimo, Matalapa, La Virgen y El Shiste. Estas son zonas ganaderas y conocidas por sus pasos ciegos donde se contrabandea ganado y otras mercancías con Guatemala.
  • Foto: Mauro Arias
    La blancura de la iglesia colonial de Metapán destaca en esta vista que ofrece el primer tramo desde el occidente en la carretera Longitudinal del Norte. Este tramo lleva de la ciudad metapaneca hacia Santa Rosa Guachipilín, y de ahí la vía sigue hasta Nueva Concepción, en Chalatenango.
  • Foto: Mauro Arias
    El tramo desde Metapán hasta el río Tahuilapa es un lugar lleno de vida silvestre, con abundante presencia de árboles de morro y otra vegetación de bosque caducifolio que durante años ha permitido la sobrevivencia de varias especies animales. La señalización con siluetas de garrobos, conejos, felinos y tortugas pretende evitar que los vehículos transiten a excesiva velocidad para no arrollar a los animales. 
  • Foto: Mauro Arias
    Un niño, acompañado de su perro, regresa de sembrar con su tecomate colgado del hombro. Este tramo de la Longitudinal del Norte, que sube por las montañas del norte de Santa Ana antes de llegar a Santa Rosa Guachipilín, requirió la remoción de grandes volúmenes de roca.
  • Foto: Mauro Arias
    Así lucen desde el tramo de carretera Río Tahuilapa-Santa Rosa Guachipilín las montañas del norte, en el área de Montecristo, fronterizas con Honduras.
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    Vendedor de minutas en Santa Rosa Guachipilín. Desde Metapán hasta este poblado la Longitudinal ha recorrido 24 kilómetros y un puente sobre el río Lempa facilita la conectividad, sacando a este lugar del aislamiento. Hace 30 años ya se habían construido las bases de un puente y de una carretera hacia Metapán, pero el proyecto cayó en el olvido con el inicio de la guerra civil. La Longitudinal incluye la construcción de tres grandes puentes.
  • Foto: Mauro Arias
    Paisaje montañoso en el municipio de Santa Rosa Guachipilín, del departamento de Santa Ana, en la zona que hace frontera con el departamento de Chalatenango.
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    Una mujer duerme al lado de la carretera en el tramo 2B de la Longitudinal del Norte, entre Santa Rosa Guachipilín y Nueva Concepción, Chalatenango. Estos 19.5 kilómetros atraviesan una zona en la que se ve muy poca población a sus costados.
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    Taller del negocio "Artesanías Nueva Concepción", en el desvío en Colima sobre la carretera Troncal del Norte. El tramo de 17 kiómetros entre Nueva Concepción y este punto ya estaba construido y era parte del compromiso del gobierno con el Fomilenio hacer la reconstrucción de la vía, que está llena de baches y carece de buenos drenajes.
  • Foto: Mauro Arias
    Cantón Guarjila, del municipio de Chalatenango. Desde el desvío puente Colima inicia la carretera CA 3E hacia la ciudad de Chalatenango. Para evitar el paso de la Longitudinal por el centro de la ciudad de Chalatenango se construyó una circunvalación que conecta con el cantón Guarjila, conocido por la intensa actividad guerrillera durante la guerra civil.
  • Foto: Mauro Arias
    Desvío a un nuevo turicentro a las orillas del río Sumpul, en San José Las Flores, Chalatenango. Este tramo de carretera entre San Isidro Labrador y el nuevo puente sobre el Sumpul está lejos de terminarse. Parte de los planes de desarrollo del Fomilenio es la promoción del turismo, que tiene mucho potencial en varios puntos de la zona norte, ya que el aislamiento ha permitido la conservación de la naturaleza en varios sectores.
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    Vista al cerro Tramón, de 957 metros sobre el nivel del mar, desde el desvío a Nombre de Jesús, en Chalatenango.
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    Un perro con la piel enferma recorre camina sobre el tramo 4A sin terminar entre el poblado de La Trinidad, en el municipio de Victoria, Cabañas, y el inicio de la circunvalación a Sensuntepeque. Son 17 kilómetros de longitud.
  • Foto: Mauro Arias
    Trabajadores retiran rocas de un derrumbe en el tramo 4A, entre La Trinidad y Sensuntepeque, en el departamento de Cabañas.
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    Una banderillera, encargada de regular el paso de vehículos en las zonas de construcción sin terminar, habla por teléfono ante el paisaje de las montañas de la zona central de Cabañas.
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    Venta de enchiladas a la entrada de Nuevo Edén de San Juan, en la frontera norte del departamento de San Miguel con Cabañas, separados ambos por el río Lempa. Antes de la construcción del nuevo puente sobre el río Lempa, a 4 kilómetros al occidente de este pueblo se podía pasar vehículos sobre barcazas, pagando 20 a 25 dólares por el cruce entre Cabañas y San Miguel o viceversa.
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    Un niño camina sobre la Longitudinal del Norte, entre el municipio de Nuevo Edén de San Juan y San Gerardo, ambos en el norte de San Miguel.
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    Parada de mototaxis en San Luis de la Reina, en el norte de San Miguel.
  • Foto: Mauro Arias
    Un niño sobre una mula aprovecha el nuevo tramo de carretera entre San Luis de la Reina y el desvío a Carolina, San Miguel. Desde Nuevo Edén de San Juan hasta este punto son 30 kilómetros de carretera que sustituyeron a la anterior vía con superficie de tierra.
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    Vendedor de sorbetes en el canton Llano del Ángel en el municipio de Ciudad Barrios, San Miguel.
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    Cantón Llano del Ángel, San Miguel, donde se ven varias casas en construcción o en remodelación.
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    Vista al pintoresco pueblo de San Simón, en Morazán, desde el tramo 6 de la Longitudinal del Norte, que desde el desvío a Ciudad Barrios, San Miguel, lleva hasta Osicala. Mide 22 kilómetros de largo.
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    Carretera Ruta de la Paz, entre San Francisco Gotera y Osicala, en Morazán. En el trazo inicial, la carretera debía ser completamente nueva desde Osicala hasta Cacaopera, pero en el trazo final, se aprovecha un tramo de 3 kilómetros de la Ruta de la Paz.
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    Niños de la banda del Centro Escolar "Cantón La Cuchilla", en Delicias de Concepción, Morazán, ensayan a mediodía en el terreno que sirve como cancha de fútbol de su escuela.
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    Poza con agua nacida de la roca al lado de la carretera Longitudinal entre Cacaopera y Corinto, un tramo de 18 kilómetros.
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    Un autobús a la espera de los pasajeros en Cacaopera, se prepara para partir con rumbo a San Francisco Gotera, la cabecera departamental de Morazán.
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    Un hombre carga leña sobre el suelo rocoso característico de los alrededores de Corinto, Morazán.
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    Un pick up utilizado como medio de transporte colectivo espera clientes en las bulliciosas calles de Corinto, Morazán.
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    Vista de Corinto desde el inicio del tramo 7, que conecta a este municipio, en Morazán, con Lislique, en el departamento de La Unión. Una distancia de 10 kilómetros los separa.
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    Claudia Benítez vive en Corinto y encontró trabajo como banderillera en la construcción de la carretera que une a su pueblo con el de Lislique, en La Unión.
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    Característico estilo de decoración de las casas del pueblo de Lislique, nombre que en la lengua potón significa "Ciudad de chispas". El municipio tiene 14 mil habitantes.
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    Un perro se resguarda del calor de la tarde bajo la sombra de un alero en Lislique.
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    Santos Cruz regresa de trabajar en su milpa por el camino que une a Lislique con Nueva Esparta. El camino está en tan malas condiciones que hay tramos que solo a caballo o a pie son transitables. El trazo original de la carretera Longitudinal del Norte pasaba por este lugar y pretendía llegar hasta Concepción de Oriente, en la frontera con Honduras, y unir a los poblados del norte de La Unión como Polorós y Nueva Esparta.
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    Calle que de Lislique lleva hacia Anamorós. Como compromiso alterno al trazo original de la Longitudinal del Norte, se pavimentó la carretera que une a Lislique con Anamorós, donde terminan las obras de construcción. El trazo original desde Lislique hacia Concepción de Oriente medía unos 20 kilómetros. El trazo actual para llegar a Concepción significa una vuelta de más del doble de esa distancia.
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    Un niño juega en las afueras del pueblo de Anamorós, La Unión.
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    Una mujer observa el congestionamiento provocado por los vehículos pesados que pasan por las angostas calles de Anamorós. En las reuniones preliminares a la construcción de la Longitudinal, los diseñadores, a petición de la población, habían proyectado una circunvalación para evitar el paso de transporte de carga por el casco urbano de los pueblos, pero la idea se desechó por falta de recursos.
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    Fachada de la iglesia parroquial de Anamorós, construida en 1870. Las obras terminan en este pueblo de La Unión. Desde Metapán hasta Anamorós recorrimos 94 municipios por más de 300 kilómetros, 223 de ellos por calzadas nuevas. 
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La carretera Longitudinal del Norte ha hecho más pequeño a El Salvador. Antes eran caminos con tramos transitables únicamente en la época seca y en vehículos de doble tracción. Se requería cruzar ríos por vados o en barcazas, rodear montañas empapadas de agua al borde de hondos barrancos. Se escondían parajes de los menos poblados del país, que los salvadoreños a penas intuyen su existencia. Esta es una colección fotográfica del recorrido por la accidentada ruta en su diseño como y en el proceso de construcción.
Publicada el 19 de Septiembre de 2012
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