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Plática con Jonás Herrera, productor de televisión

"Me he hecho fan del canal de la Asamblea porque es un reality fabuloso"

Patricia Carías y Gabriel Labrador / Fotos: Mauro Arias
El Faro / Publicado el 25 de Agosto de 2012
Hasta hace pocos años su rostro aparecía cada mañana en la revista Hola El Salvador, de Canal 12. Ahora, menos expuesto a la vista del púbico, sigue disfrutando lo que hace y observando todo con ojo agudo. No regatea franqueza -"tu trabajo es sacarte de tu mundo real"; "en Canal 10 habría que ver si faltan recursos físicos o cerebrales"- y dice disfrutar de lo que considera un circo: la transmisión por televisión del trabajo de los diputados.

Jonás Herrera es quizá el reflejo del sueño más común de cualquier estudiante de producción en televisión: un salvadoreño que se enamoró de su oficio sin saber que lo que hacía lo encaminaría a convertirse en uno de los más conocidos productores de televisión de El Salvador. A sus 39 años de edad, ya cuenta con un currículo que le acredita haber sido productor en dos de los principales canales de televisión local, el 12 y el 21, además de incursionar en los ámbitos publicitarios y hasta periodísticos. Sin embargo, lo suyo, dice, siempre fue el entretenimiento.

En su familia esta afición fue marcada por herencia. Por un lado, la carrera de teatro de su madre, la actriz Linda Castellanos, y por el otro, la de su tío, José Castellanos, quien era el personaje principal del programa infantil de Canal 2 El Mundo de Pepito. Así “por casualidad” inició su participación en la televisión nacional, interpretando al Pirata Pispisigaña junto a Rolando Meléndez, El Cipitío. Si pudiese regresar en el tiempo, dice que estudiaría, se propondría nunca abandonar la universidad. Tiene su propia agencia publicitaria, Imagina Showmarketing, en la que intenta hacer publicidad con técnicas innovadoras.

Jonás Herrera. Foto Mauro Arias

Jonás Herrera. Foto Mauro Arias

¿Cuál es el objetivo del productor: satisfacer los gustos del televidente o actuar según lo que les han enseñado de cómo se debe hacer televisión?
Depende de cuál es la perspectiva desde la que hablemos. En mi caso, la producción pasa porque haya una satisfacción personal y eso muchas veces no lo ven los demás. Los productores miden la supervivencia en su trabajo y buscan satisfacer a patrocinadores y a clientes. Pero la producción de televisión, fuera de la estatal -bueno, de algunas estatales porque algunas aceptan pauta publicitaria-, para mí pasa porque tengas una satisfacción personal y ahí creo que es cuando comienzas a revolucionar la televisión, cuando empiezas a hacer lo que quieres hacer y no lo que te dijeron que debías hacer. Además, es muy feo y es una vida tortuosa y aburrida hacer lo que otro te dice. Al final el productor es un artista, hace lo que quiere hacer con la ayuda de la televisora, con los clientes que creyeron en esa idea novedosa.

¿Vos siempre hiciste lo que quisiste?
Casi siempre. Obviamente, como un médico, hay partes en las que sos parte del staff y tenés que atender a los enfermos que te llegan. Así que como productor cuando comenzás, hacés lo que hay, es parte del crecimiento. Además, es bien difícil en este país que a un joven que viene con ideas nuevas le crean. Lo ven como: Ah, a este bicho aquí le vamos a decir lo que tiene que hacer. Pero pronto hay que hacer el destete en la producción y comenzar a hacer lo que uno quiere.

¿Comenzaste jalando cables?
Fijate que no y sí. Porque yo comencé en la televisión en Canal 10, en un programa que se llamaba El Tesoro Infantil. En ese entonces tenía nueve años, y mi mamá toda su vida hizo teatro, es la actriz Linda Castellanos, y mi tío, el hermano de ella, estuvo en Canal 2, haciendo El Mundo de Pepito. Entonces yo siempre estuve vinculado con la televisión. A los nueve años entré a ese programa infantil, después del casting entré de una sola vez a la televisión a hacer un personaje que se llamaba El Pirata Pispisigaña. El director del programa era Rolando Meléndez, El Cipitío.

Hiciste un personaje infantil en tiempos de la guerra en canal 10. ¿Cómo fue esa experiencia?
Bueno, la verdad yo no vinculo ese programa con la guerra, para nada. Yo solo iba a hacer el programa. Yo nací en El Salvador y fue hasta la ofensiva (de 1989) que tuve un encuentro con la guerra. Fuera de eso, mi mamá me llevaba al foro y nada más.

¿Qué experiencia tuviste en la ofensiva?
Es que enfrente de mi casa se tomaron prácticamente toda esa zona, botaron los postes y nosotros quedamos atrapados y los guerrilleros se apoyaban en  el portón de mi casa y nos gritaban que nos íbamos a morir todos, pero no nos hicieron nada. Una vez en Hola El Salvador, cuando estuvo Nidia Díaz, yo le decía que uno iba a ser de izquierda o derecha dependiendo de la experiencia que tuvo. Al final, nadie es bueno ni malo. Mi experiencia fue que los guerrilleros me gritaban que me iban a matar. Entonces, al final los soldados eran mis libertadores, así de sencillo. O sea, no pensaba que los otros me estaban liberando. Esos eran los que no me dejaban salir. Aparte de que no éramos una familia acomodada ni los oligarcas que ellos pretendían perseguir. Nooo, éramos una familia de clase media, mis papás venían de una clase baja. Entonces, esa fue la experiencia que tuve con la guerra.

¿Y tus papás no tuvieron ningún involucramiento, porque a veces eran los papás los que en sus tiempos de estudiantes apoyaban o rechazaban ciertos movimientos políticos?
Yo nací y crecí solo con mi mamá, siendo mamá y papá, pero ella es una persona totalmente apolítica. Y por eso es que nuestras definiciones políticas, la de mis hermanos y la mía, son diferentes porque cada quien fue haciendo su versión de acuerdo a sus amistades, a sus experiencias y cómo concibió la realidad. Yo en el tema político pasé por diferentes etapas, en ese tiempo, cuando me enfrenté con la guerra para mí los malos eran los de la guerrilla, eso como un niño. Obviamente, eso te marca en una etapa en donde comienzas a hacerte pro o súper pro en un bando, específicamente, Arena en ese tiempo. Ahora ya tengo 39 años y me acabo de hacer el examen de la próstata, mi visión ha cambiado totalmente ja, ja, ja…

Ja, ja, ja… ¿Otra experiencia traumática?
Sí, ja, ja, ja. Mi visión ha cambiado por completo, ya no veo que haya malos y buenos, pienso que muchas de las ideologías que tenemos son por experiencias y que después hay que desechar esas experiencias para tratar de separar lo bueno de lo malo.

¿Y cuándo te hizo click la producción?
Bueno, creo que eso fue nato, a mí siempre me encantó la producción sin saber que lo que yo hacía era producir. Yo salía a hacer las notas de prensa con los camarógrafos, cuando era reportero o periodista, y en los breaks yo le decía al camarógrafo: Hey, prestame la cámara y me iba a hacer mis tomas. Cuando editaba, yo le decía al editor: Mirá, fijate que hice una toma para ver si la ponés. En ese entonces yo tenía una camarita y miraba "Ocurrió Así" y muchos de esos programas. Entonces yo me preguntaba cómo han hecho esa toma y trataba con mi cámara de replicarla. Ahí sí te puedo decir que fue un gusto, me gustaba que las cosas salieran con tomas diferentes, con iluminación diferente. Y comencé a leer mucho. Pero me di cuenta de que me gustaba más estar detrás de cámara que estar en cámara cuando mi esposa, que en ese tiempo era mi novia, comenzó a trabajar en Imagen Producciones, que en ese tiempo era una de las productoras más importantes del país. Ellos hacían vídeo y cine y venían muchos directores al país. Yo, después del canal me iba a ver las producciones y tuve la oportunidad de estar con productores que hacían cine. Les hacía preguntas y dibujaba los diagramas de iluminación que hacían. Así fue como empecé porque al final yo soy un productor empírico, no estudié producción.

¿Y cómo fue que llegaste a ser reportero?
Ah, esa es otra historia. Luis López, que en ese entonces era periodista de TCS y ahora creo que está en Canal 12 -el eterno reportero, le digo yo-, los sábados, que era más libre, me llevaba con él. Yo era un amante de ser metido, por eso a los jóvenes que ahora llegan a la oficina preguntando cuánto me van a pagar, yo les digo, si vos me deberías de pagar a mí. Entonces, yo así pasé, me iba con el editor y le decía que se tomara un break y yo editaba las notas, yo fui un metido. Para un reportaje de diciembre, que se iba a hacer al aeropuerto para ver cuántos hermanos lejanos venían, que se hacía toooodos los años y se sigue haciendo, a Luis le cayó un bote de pintura. No entiendo cómo fue que le cayó, pero me acuerdo que abrió la puerta del canal, donde estaba el Canal 4, y le cayó el bote de pintura. Entonces Luis me dijo: Yo no puedo ir así a hacer el reportaje, andá vos y solo agarrá los audios. O sea, andá a poner el micrófono. Imagínate, era la primera vez que yo caminaba con eso que excita a los reporteros por primera vez, cuando vas caminando con el micrófono en la mano y sentís que todas las chicas te ven. Y el cubo lo llevás a la vista para que todos sepan que sos de un noticiario importante. Entonces yo comencé a hacer entrevistas y no me bastó esa osadía, sino que la edité y la locuté. Al siguiente día la saqué y casi me echan a mí del canal porque, obviamente, yo había salido al aire sin ningún permiso. Pero cuando se abrió la plaza yo pasé a ser reportero.

¿Tu trabajo es solo las cosas técnicas, eso de dónde muevo la cámara, dónde pongo la luz y eso, porque entendemos que la producción no ve nada de contenido?
Sí vemos contenido, de hecho eso es el núcleo del negocio. Lo que pasa es que esa plaza no existe en ningún canal. En los programas es el productor el que ve los contenidos. En donde sí existe es en las noticias, donde se ve mucho el director de información y contenido de noticias, en entretenimiento no. En otros países, el productor es el que financia y el director es el que dirige, pero aquí ambos son lo mismo. De hecho él vela más por el contenido que por cuestiones técnicas, su trabajo es que ese programa lleve los elementos creativos para que pegue en la audiencia. Yo puedo tener un contenido bueno pero cómo lo coloco. Es como la madera en un periódico, dónde coloco esto o aquello.

¿Entonces podríamos decir que la televisión salvadoreña impone lo que la audiencia ve?
Totalmente, como los periódicos, como El Faro, como cualquier otro, así es. Al final la televisión en el entretenimiento que es mi especialidad, el objetivo simple y llano es ese, entretener. Es un objetivo muy simple.

¿De dónde han sacado esa frase que dice que los grandes medios dan a la audiencia lo que esta quiere? Eso es paja entonces, porque sería totalmente lo contrario a lo que hemos estado hablando.
Es bien relativo lo que estamos hablando, porque vaya, hablemos de los realities, que se pusieron muy de moda. Estos surgen de los talk shows, donde llevaban a las personas para que hablaran de su vida. Los productores comienzan a darse cuenta de que a la gente le gusta mucho la vida privada de las personas. Eso es algo de doble vía porque tú no vas a dar algo que tú no crees que a la gente le esté interesando. Hoy en día esto ya está más profesionalizado, ya existe algo que se llama planning, esto lo que hace es que estudia a las audiencias y le das a los productores los elementos para decir a la gente ahorita esto le está gustando. Entonces, no es una frase que sea mentira, sino algo que tiene doble vía. Se trata de darle a la audiencia lo que ella quiere pero también lo que yo voy creando.

En tu blog decías que por qué se criticaba a las franquicias, por qué se critica que repliquemos los programas mexicanos si aquí también tenemos franquicias de comida como McDonald´s, y tú decías que la creatividad es lo que debe primar. ¿Cabe decir que los productores salvadoreños no son creativos?
Si hablamos de lo que yo dije en ese blog es que no había que criticar a las franquicias porque las franquicias no son copias sino franquicias, o sea, estoy comprando todo el know how de las franquicias. Pero no es que se copie sino que es lo que se compró. Pero en el mismo blog decía que había que ver franquicias versus producción local o producción propia. Yo estoy de acuerdo contigo y lo que estoy diciendo es que El Salvador y el salvadoreños tiene toda la capacidad para hacer un programa propio, técnicamente de primer mundo, porque si ya se está haciendo Trato Hecho, que lo están haciendo salvadoreños, quiere decir que tienen todas las posibilidades técnicas de hacer programas de primer mundo. La pregunta es, ¿tenemos las posibilidades creativas los salvadoreños o somos una bola de estúpidos? La respuesta para mí es clara, a menos que todos nos creamos estúpidos o tú no seas salvadoreño. Sí tenemos la posibilidad y no somos estúpidos. Los programas de revistas aquí, como Viva la Mañana, Hola El Salvador, Ahora, etcétera, ¿no será que ya no funcionan? ¿Por qué no desbaratamos eso y volvemos a crear algo nuevo? Pero nadie ni siquiera se plantea la pregunta, lo que queremos es seguir mejorando lo que ya está.

¿Nos quedamos en la zona de confort?
Y muchos piensan que no es una zona de confort sino que de verdad tratan de mejorarlo, pero la pregunta es cómo voy a mejorar algo yo, si eso no es lo mejor que pude haber creado desde su inicio. La industria debe abrirse y creo que lo estamos viendo para mí con un paso muy lento, pero hay programas que se están atreviendo. Pero para mí deberían de arriesgarse mucho más.

Además de su trabajo como productor de televisión, Jonás Herrera, ha incursionado en el sector publicitario con la creación de su propia agencia, Imagina Showmarketing. Esta agencia trabaja con publicidad BLT (Below the line) un tipo de promoción no masiva que busca cautivar segmentos de mercado específicos con técnicas poco comunes. Foto Mauro Arias

Además de su trabajo como productor de televisión, Jonás Herrera, ha incursionado en el sector publicitario con la creación de su propia agencia, Imagina Showmarketing. Esta agencia trabaja con publicidad BLT (Below the line) un tipo de promoción no masiva que busca cautivar segmentos de mercado específicos con técnicas poco comunes. Foto Mauro Arias

¿Verdad que uno de tus "bebés" es Hola El Salvador?
Es un bebé adoptado porque yo lo tomé cuando ya existía. Hola El Salvador nació cuando TV Azteca compra un porcentaje importante de la franquicia, que no fue una franquicia realmente.  

Cuando hacen estos programas ustedes ya tienen idea de qué tipo de gente quieren que salga en el programa. ¿Ese tipo de gente responde a estereotipos? ¿Deciden que, por ejemplo, las amas de casa se sientan identificadas con esta mujer?
Bueno yo creo que la televisión aquí no se plantea esos temas. En la vida real no es así, eso fue tal vez en la publicidad pero en televisión aquí cómo funciona: cuando tú vas a hacer un programa en muchos casos los que deciden quiénes van a ser los personajes son los ejecutivos, cosa que para mí es un error. Aquí en El Salvador uno busca a la persona que le pueda funcionar, no vas a pensar en esto de la ama de casa, nada que ver. Simplemente, se piensa en cómo ese talento te va a quitar menos años de vida, o te va a descomplicar. Por eso es que rolas mucho los talentos, porque yo digo, si Luciana Sandoval me ha funcionado entonces yo la quisiera en mi programa porque sé que allí tengo mi talento. Si yo hago una revista y pongo a Maggie Cortez, a Luciana Sandoval, a María Elisa Parker, al Gordo Max y al Turrón, yo te aseguro que yo arruino a todas las revistas de este país al día siguiente. Pero yo sé que con esos talentos, hoy por hoy, si los reúno, me acabo a todas las que están, pero yo no estoy pensando para que le gente se mire como la Luciana. No, eso es porque ella me funciona ahorita y porque es más difícil hacer un talento nuevo. El deber ser sería que hiciéramos a los personajes, pero esto es como la selección de El Salvador, el técnico lo que quiere no es ir a hacer a los jugadores ahí, sino que la liga mayor haga a los jugadores y así que vos selecciones a los mejores jugadores. Por otro lado, no hay una cartera de nuevos talentos porque aquí no hay ninguna televisora que tenga una escuela, ni siquiera hay un formato de caza de nuevos talentos.

¿Crees que ese montón de estudiantes que se mete a estudiar comunicación y quieren ser presentadores, es porque no hay un espacio académico para forjar estrellitas de televisión?
Para mí debería existir ya una escuela y estos jóvenes deberían ser un poquito más ubicados y menos alienados porque aquí en muchas de las universidades el gran rollo es salir en la televisión. A mí me invitan a dar conferencias en universidades y le pregunto cuántos quieren salir en la televisión y lo hago animado y todos me levantan la mano y les digo: Bueno, entonces sálganse todos y solo quédense aquí a los que les gusta la producción porque de eso vamos a hablar. Lo que quiero decir es: ¿Por qué está supravalorado eso? Porque es eso lo que te da el rating. ¿Cuántos quieren ser guionistas de televisión en este país? ¿Quiénes en otros países son los más ponderados? Los guionistas, porque son esos los que crean los programas. Total que tenemos un distorsión de la realidad.

¿Y cómo podemos cambiar eso?
Para mí hay dos cosas principales que debemos hacer para cambiar eso. Y creo que la principal sería un escuela como la tienen Televisa y TV Azteca. Ese sería un gran avance que no sé por qué no se ha hecho, para mí sería un semillero importante.

Hace un momento hacías un top five de presentadores que dijiste que eran gente talentosa. ¿Qué personajes quieren ver los salvadoreños?
Mirá, el salvadoreño es yuca no somos consecuentes con lo que decimos. Si tú ves algún programa con estos personajes, la gente en las redes sociales dice los mismos de siempre. Y cuando ponés nuevos, entonces no sirven, son una desgracia de la sociedad, para qué nacieron. Entonces vos decís, bueno, seamos congruentes, si yo pongo a un talento a conducir, por ejemplo, en Nuestra Belleza, ponés a Luciana Sandoval, Maria Elisa Parker, Verónica Guerrero, Milena Mayorga, Luiza Manga a hacer ese programa y las ponés con Charlie Renderos o Edwin Hidalgo, tú vas a lo seguro y el programa te va a salir lindo y perfecto, y la gente va a decir que son los mismos de siempre. Cuando viene el productor y decide con dos: Rebeca Iraheta y la otra chica que se llama Sonia, el programa es un descalabre. Y entonces vienen y dicen que es por esa gente que pusieron. Es una incongruencia. Yo lo que creo es que el productor debe de sopesar y comenzar a darles oportunidad a los nuevos pero con un margen de seguridad, porque yo no voy a poner a dos nuevos que me descalabren el programa. Debo forzar al televidente a que se comience a tragar a los nuevos, pero para eso debo de haberlos probado antes, ensayado antes, formado antes. De eso aquí pocos se toman el tiempo. En eso el Canal 12 fue el líder por mucho tiempo. Si tú ves, muchas de las personas que están ahora en la televisión, la mayoría fue formada en Canal 12, que les dio la oportunidad a estos talentos nuevos, Katya Carranza, Luciana Sandoval, María Elisa Parker. Te estoy hablando de los que no están en el 12. No quiere decir que en TCS no entrenan personas, pero en Canal 12 fue una política traer siempre a gente nueva y formarla. Todo esto sin desmeritar a los talentos que tienen experiencia. Porque si un solo talento hace el programa estelar, la revista, la franquicia, el noticiario, se quema.

¿Y puede funcionar eso de que mucha gente comienza en el Canal 10?
Sí, muchos…

… O que los privados dieran una ayuda al Canal 10 para hacer una oportunidad para jóvenes así, porque ahorita ellos tienen pocos recursos, ni computadoras tienen, pues.
Podría ser. De hecho, es muy importante que canales pequeños como el 10 o Star Channel... Star Channel es ahorita muy interesante. La gente dice que ni lo ve, pero muchos de los conductores que están saliendo hoy y que se están gestando en la conducción se están haciendo ahí. Ojo con ese canal, porque los que se están jalando los canales privados, se está convirtiendo en semillero. Pero la cosa es que a mí me diera pena tener mi propio canal y no tener mi semillero. Y eso de que ayuden a Canal 10, no. Porque si yo tuviera un canal de televisión lo que quisiera sería ganar, no ir a ayudar a nadie. Esto no es beneficencia pública. Lo que debería hacer un canal de televisión es hacer sus ligas menores.

Ya dijiste que no es beneficencia, pero yo me pregunto si sos alguien tan conocedor de la materia, ¿por qué no saltás al rescate de Canal 10, por ejemplo, o ahí ya no se puede?
Bueno, mirá, yo tuve una experiencia con Canal 10, cuando estaba Federico Hernández al frente de Concultura. La cosa es que empezó Canal 10 a hacer una cosa que me pareció maravillosa: este show de cantantes que de ahí salieron un montón de cantantes que se integraron a la vida artística.

Ah, El Festival de la Canción.
Sí, yo hice la cortina, y te voy a contar, ellos hicieron la primera y con recursos que no sé si eran limitados. Porque hay que preguntarse si Canal 10 tiene realmente recursos limitados, porque yo he entrado ahí y ya quisiera yo haber producido con esos recursos "limitados". Pero fui y quise ayudar. Y me enfrenté con una relativa oposición a temas como, mirá podemos hacer la cortina a las 4 de la tarde, ahh no porque a esa hora ya no trabajamos o no porque no nos dan horas extras. Nooo, yo no sirvo para eso.

Solo para tenerlo claro: ¿Canal 10 entonces tiene un serio problema de vocación? Como algunos policías que no son policías por vocación sino porque es un empleo.
Yo no sé hoy si es lo mismo o ha cambiado, pero por lo menos cuando yo estuve ahí, que fue un mes o menos, lo que vi es la típica comodidad de un grupo de gente muertos en vida. Para mí, muerto en vida es alguien a quien tú le pedís una colaboración en algo y no lo quiere hacer. Hacé tal cosa, no porque mi plaza solo es de camarógrafo o técnicamente mi contrato no lo incluye. Vamos a hacer algo a las 4:05, no porque a las 4 salimos; vamos a esto, no, porque no me dieron combustible; vamos allá, no porque el vale lo deben de firmar como 300 gentes antes para que se pueda. No, no, no, así no se hace televisión, porque lo de los recursos en Canal 10 habría que ver cuáles les faltan, si los físicos o los cerebrales.

Ja, ja, ja…
Porque los recursos físicos o técnicos, bueno no es TCS o Canal 12, pero hombre, yo fui ahí y les hice una cortina que la hicimos en After Effects, que es un conocido software que ahí lo tienen pero nadie lo puede usar, o nadie se dio color que lo podía usar. Habría que hacer una plaza de especialista en After Effects. Entonces se hace un monstruo horrible.

Jonás Herrera. Foto Mauro Arias

Jonás Herrera. Foto Mauro Arias

¿Tú no te sientes corresponsable del nivel de astucia de los muchachos o jóvenes de hoy en día? ¿Los niños podrían estar aprendiendo más de lo que aprenden ahorita?
Yo no creo que la responsabilidad de la televisión sea informar, por lo menos no en entregarle valores o antivalores a los niños porque es responsabilidad de los papás. Ahora, si los papás son ausentes y dejan viendo televisión al niño todo el día, el problema es de los papás. Yo ahí sí quito la televisión como cualquier responsable que lo único que hace es entregar contenido a todos los tipos de targets. Los programas entregan un contenido para un target específico. Por eso tú tienes la libertad de apagar y encender el televisor. Es una cuestión de valores. Yo me he hecho fan del canal de la Asamblea Legislativa y he estado tuiteando de eso porque ese es un reality fabuloso, pero fabuloso. Eso es como un circo, es lindo ver el canal de la Asamblea Legislativa, divierte. Yo casi que agarro palomitas de maíz y veo ja, ja, ja…

Ja, ja, ja…
Si un productor agarra eso y le saca los mejores momentos es un programa fabuloso. Y me ponía Carlos Dada, por cierto, en el twitter, mejor apagá eso y agarrá un libro, que vas a aprender más. Y tiene razón él, en el sentido de que nosotros como papás le tenemos que enseñar a nuestros hijos que aprendan a consumir la televisión y que también aprendan a leer. Ahora, yo nunca tuve un papá o una mamá que me dijeran lee este libro, pero en qué momento tú dices yo no quiero ser zonzo toda mi vida, yo tengo la mínima materia gris para analizar y decidir que la televisión me ha hecho daño, entonces debo tener la misma voluntad para apagar la televisión y agarrar un libro. Al final terminas siendo zonzo por voluntad propia.

¿Y en El Salvador cuál es el programa que está mejor producido?
Ahhh, esa pregunta es bien difícil. Y es que es fácil contestarlo porque las mejores producciones son las franquicias. Y yo te puedo decir que la mejor para mí es Quién quiere ser millonario, de ahí sigue Trato Hecho. Luego, cuando están, Cantando por un sueño o Bailando por un sueño. A esas franquicias les sacan una ganancia pero horrible, tanto que le gente piensa que extranjeros las hacen. Si los comparás con un programa regular, vas a ver una diferencia abismal.

Y en lo de los personajes, si partimos de que el productor crea personajes, ¿a quiénes has creado vos?
Bueno, sería muy prepotente decir yo hice a tal personaje, porque en mi caso no hice personajes sino que roles. Pero particularmente, en los programas que hice, busqué roles que fueran adhoc a la personalidad. Sería muy prepotente decir que yo hice a Luciana Sandoval solo porque la dirigí cinco años.

Pero digamos que influiste mucho en su carrera.
Pero no la hice, porque Luciana, si tú la conoces, ella es buena y saluda a todo el mundo. Es la antítesis de muchos, pero en la vida real ella es así, es buena gente, no es una persona creída, sino que es bien dada con la gente. Lo que hicimos en el programa es que hiciera ese rol. Yo siempre busqué maximizar la personalidad. Es decir, si tú sos conflictivo, entonces en televisión sé más conflictivo para que choqués con el que a todo le ve el lado negro. Esos choques son los que crean un morbo rico en la televisión.

Y si Luciana es la antítesis, ¿quién es la tesis?
Bueno… eeh… bueno, lo que pasa es que hay personas a las que no conozco. Pero lo que te puedo decir es que hay personajes en televisión que no son lo que son afuera. Y no es que eso sea malo.

Yo quisiera que perfilaras un poco algunos programas. Comencemos, pues: ¿Maggie Cortez?
La venenosa... ja, ja, ja… Yo a ella así le digo y hay que decirlo, es importante que pongan que para mí esos son atributos. Para mí ese veneno que tiene, que hasta hacía una cápsula que se llamaba Poison Drops... si a la Maggie le quitás ese veneno, pasa de cobra a conejito y fuera de la televisión, sáquenla.

¿Nacho Castillo?
En una palabra no puedo describirlo, pero lo defino como un conductor de los pocos que tiene permiso para hacer un conversatorio más cool con el invitado. Nacho está entrevistando, de repente opina y de repente está haciendo bromas. Quizás es el único entrevistador que maneja amigablemente la entrevista sin que sea inquisidor.

¿Regina Cañas?
Rebeldía y experiencia.

¿Y la rebelde que no es Luiza Manga?
No, para mí no. Porque si tú ves en Grandiosas, las tres (Luiza Manga, Verónica Guerrero y María Elisa Parker) están de acuerdo. Ellas hace poco hablaron de los tacones y decían que son así y así, pero viene la Regina y dice: yo no uso tacones. En cosas así la veo, es una rebelde pero con sabiduría que no hace el deber ser. Las otras dicen yo no voy al súper sin maquillaje, uy, Dios guarde, y Regina dice yo sí, yo puedo ir despeinada.

¿Daniel Rucks?
Ehhhh… El cantante que siempre quiso ser, ja, ja, ja… Nooo, pero para mí juega un rol del supraerudito, el historiador, el filósofo. Ese es el semblante que él da.

¿Y no es así?
No, no digo que no sea así, pero es como que todos opinan y al final ven al gran maestro que va a definir fechas y citas.

¿Y Milena tu Amiga?
El rol de Milena es la buena, la buena de la televisión salvadoreña. La que promueve buenas acciones y la que hoy está en defensa de los necesitados. Es más, cuando tú ves el promo y que están en el centro cuando una señora le da un refresco, eso es como querer decir yo vine a la televisión para apoyar a mi gente.

¿Es como la Secretaria de Inclusión Social?
¡Correcto! Pero si la contrapones con Maggie, que no me la imagino bajándose en el centro y mucho menos recibiendo un refresco de alguien, porque diría guácala, qué feo esto, pero imagínate un programa con ellas dos, ahí tendrías un buen programa. Porque la televisión debe tener ese tema morboso para que pegue.

Una cosa que siempre me ha intrigado de esas entrevistas matutinas es eso de que día a día tú tienes que estar súper sonriente y súper dinámico en la televisión, ¡Pero si la vida no es así! ¿Cómo le hacen para estar siempre alegres?
Es tu trabajo, por eso digo que el entretenimiento a mí me encanta. Es un arte. Un personaje que esté en un programa de entretenimiento es un actor y juega un rol. Justamente, tu trabajo es entretener y sacarte de tu mundo real. Yo no puedo decir que son hipócritas o irreales. ¿Cuántos hay que están enfermos y en cada corte van a tirarse un sopón al baño? A ti te pagan no para que mostrés lo que sos, sino para que mostrés el rol que te han dado. Al final es eso, la filosofía del entretenimiento en la televisión es como un payaso, es la premisa del payaso, la función siempre debe continuar. 

A lo largo de su carrera, Jonás Herrera tuvo a su cargo la dirección de la producción de los canales 12 y 21, además de la producción y montaje de eventos televisivos a nivel nacional e internacional, como Miss El Salvador. Foto Mauro Arias

A lo largo de su carrera, Jonás Herrera tuvo a su cargo la dirección de la producción de los canales 12 y 21, además de la producción y montaje de eventos televisivos a nivel nacional e internacional, como Miss El Salvador. Foto Mauro Arias

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