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¿Qué fue de la alianza del cambio?
Tres años después de haber llegado al poder, el presidente Mauricio Funes ya no gobierna sostenido por las organizaciones políticas que lo llevaron hasta la victoria de marzo de 2009. El FMLN ha dejado de ser el partido de gobierno, CD está fuera del gabinete y el movimiento 'Amigos de Mauricio' se disolvió.

Fecha inválida
Jimena Aguilar*

Tres años después de haber llegado al gobierno, la fotografía de familia de aquella campaña presidencial de Mauricio Funes que culminó con el triunfo de marzo de 2009 parece hoy borrosa, pero es acaso la evidencia de una alianza política que logró un triunfo histórico pero que no se logró mantener con el ejercicio del poder.  

En aquella foto, aparecía al centro el ex periodista Mauricio Funes, acuerpado por el FMLN, el partido que dio su bandera y su trayectoria histórica para unirla con la popularidad del candidato. Además, el partido Cambio Democrático y el movimiento 'Amigos de Mauricio', encabezando el apoyo de la sociedad civil.  

Desde entonces, el movimiento Amigos de Mauricio desapareció, CD terminó formalmente su participación en el gobierno el 30 de abril y el FMLN dejó de ser un igual en la relación y se convirtió en otra fuerza más con la que hay que negociar, a pesar de que es parte del gabinete. Las alianzas del presidente ahora son otras y, aunque siempre son alianzas, no reflejan una relación institucional como la que tuvo con los personajes de la fotografía que caracterizaba al gobierno en 2009. 

Unos para ganar, otros para gobernar

El Secretario Técnico de la Presidencia, Alex Segovia, dice que el desfase entre el gobierno que inició y el que hay ahora se explica por lo que él llama un principio básico de cualquier teoría política: 'El triunfo electoral del presidente Funes ocurrió en base a una alianza electoral y la alianza electoral no es la misma con la que se gobierna'. Según el secretario esto se debe a que hay un proceso dinámico en la dirección del Ejecutivo.

El coordinador del área económica del gobierno asegura que tres años después este sigue siendo un gobierno de coalición y de unidad nacional. ¿Quiénes son ahora los aliados del presidente?, Segovia responde que el principal aliado estratégico de la administración Funes sigue siendo el FMLN. Pero hace una nueva aclaración: 'Una cosa son las alianzas con las que conformamos gobierno, otra cosa es la fuerza con la que empujamos los cambios. Cada cambio que hacemos necesita una correlación de fuerzas políticas'.

Para poder hacer cambios, dice, es necesario ser pragmáticos y hacer diferentes alianzas con diferentes sectores. 'Tenemos alianzas reales, nacionales e internacionales, y para cada tema que quiera cambiar, hace aliados distintos', comenta. 

El FMLN tiene aún varios miembros en el gobierno, pero ya no es parte del grupo que establece el rumbo del mismo. A tres años de las elecciones de 2009, el partido que puso la bandera, los colores y la mayor parte de la campaña que ganó las elecciones de 2009, ya no se considera partido de gobierno.

'El FMLN no es el partido de gobierno, ni el que dirige el gobierno', dice Gerson Martínez, ministro de Obras Públicas y uno de los rostros más visibles de ese partido. 'El FMLN es un partido en el gobierno. Es decir que participa en el gobierno'.

Esta visión también la comparte el vocero del Frente, Roberto Lorenzana, quien observa que el FMLN no tiene control del gobierno, pero sí que son el partido que más responsabilidad tiene y el que por lo tanto tiene que respaldar más al gobierno. 'No tenemos control del gobierno. Participamos en el gobierno, respaldamos al gobierno. Su gestión en la medida en que sea exitosa al que más beneficia es al FMLN y si el gobierno fracasa afectaría al FMLN fundamentalmente. En ese marco se puede decir que somos el gobierno y tenemos una representación en el gobierno, lo que pasa es que no hay exclusividad', dice.

A lo largo de tres años, el FMLN y Funes han tenido varias diferencias públicas. La última se dio hace pocas semanas cuando el presidente acusó al partido de izquierdas de intentar hacer del Estado su patrimonio personal, pero ya a principios del año 2010 el FMLN llegó a considerar convertirse en partido de oposición. En cuanto a su participación en el gabinete, la pérdida más notable fue el gabinete de seguridad.

A finales de 2011 el presidente hizo una reestructuración del gabinete de seguridad que implicó la salida de todos los altos mandos que pertenecían al FMLN. Justo a la mitad de su mandato Funes sustituyó a Manuel Melgar por el general David Munguía Payés y desplazó a Hato Hasbún, secretario de Asuntos Estratégicos, como coordinador del gabinete de seguridad para que el cargo lo asumiera el nuevo ministro. También destituyó a Eduardo Linares como director del Organismo de Inteligencia del Estado, dejando al FMLN fuera de esta área de trabajo.

Hace menos de dos meses el vicepresidente Salvador Sánchez Cerén acusó al presidente de no tomar en cuenta los intereses del FMLN a la hora de gobernar y aseguró que la gente no ha visto los cambios porque estos todavía no se han dado. Recientemente, el vicepresidente se retractó de haber cuestionado el avance y llamó a defender los cambios que se han realizado.

La relación de Funes con sus aliados originales se ha deteriorado, pero ha formado algunas nuevas que incluso sus viejos compañeros de fórmula reconocen.

Cuando El Faro le preguntó al ministro de Obras Públicas sobre la relación entre el presidente y el partido de disidentes areneros Gana, este sonrió antes de responder: 'un liderazgo maduro tiene que comprender que en política no hay aliados pequeños y todos los aliados tienen un valor estratégico, diferenciado, pero todos los aliados. Es importante asumir los intereses legítimos de los aliados cuando son legítimos'.

El vocero del FMLN, Roberto Lorenzana, reconoce la relación del Presidente con Gana, pero no sabe explicar cuál es la naturaleza de esta misma. 'Evidentemente el gobierno cuenta con el respaldo de Gana. Eso es evidente. Ellos están acompañando. No puedo dar detalles de esa relación con el presidente', menciona el diputado del Frente. Y de paso aclara: 'Nosotros no tenemos nada que ver con el acuerdo con el gobierno (y Gana), es una relación que el presidente ha establecido con ellos. Ese acuerdo ni lo hemos respaldado ni lo hemos dirigido. Simplemente es un acuerdo que él ha tomado'.

El Secretario de Asuntos Estratégicos, Francis Hato Hasbún, quien también es parte del FMLN, considera que la relación entre el gobierno y el partido es totalmente normal y que el presidente no ha perdido a los aliados con los que inició gobernando. 'Se mantienen aliados anteriores, nuevos, a veces se complican, pero esto es el proceso de gobernar. Cuando se trabaja realmente hay complicaciones, hay diferencias siempre. Esa es la dialéctica de la realidad', dice.

Rompimiento con CD

El aliado que mejor puede ilustrar la transformación que ha sufrido esta administración es el partido Cambio Democrático, el cual terminó su relación institucional con Funes el 30 de abril de 2012. En menos de tres años CD pasó de dirigir el ministerio de Economía, el Instituo Salvadoreño del Seguro Social, la Lotería Nacional de Beneficencia, el FISDL y el Fondo Social para la Vivienda; y tener varios de sus miembros en dichas instituciones a ser excluido de tal manera que la salida de su último eslabón en el gobierno, el ministro de Economía Héctor Dada Hirezi, implicara romper el protocolo de entendimiento firmado con el presidente antes de las elecciones y por lo tanto su alianza política.

Pero la firma de un protocolo nunca fue garantía para poder tener un trato directo con el presidente. Después de la toma de posesión de Funes, CD no se reunió ni una vez con el mandatario. Las reuniones fueron siempre de carácter individual y no a nivel institucional. El exviceministro de Industria y Comercio y miembro de la Comisión Política del partido, Mario Cerna, dice que no se puede explicar qué pasó entre el presidente y CD, pues nunca, exceptuando el hecho de que no hubo reuniones con el partido, hubo disgustos de carácter institucional, sino personales.

El primero de esos fue el conflicto entre Óscar Kattán, entonces secretario general de CD y director del ISSS, y Juan Pablo Durán quien en noviembre de 2010 acusó al primero de haberle ofrecido una plaza fantasma en la Asamblea Legislativa. Según Mario Cerna este episodio erosionó la relación entre Kattán y el presidente, a pesar de que se hizo una auditoría interna al ISSS. Públicamente el presidente nunca cuestionó a Kattán por el audio publicado por Durán.

Cuando se le preguntó al funcionario si investigaría la denuncia del exdirigente de CD, Funes argumentó que Kattán no sería investigado por el episodio pues en ese momento actuaba como miembro del partido y no como funcionario de gobierno. Además, el presidente dijo que solo lo evaluaría por su desempeño en el cargo. Una semana después, Funes arremetió públicamente contra Kattán por haber negociado con sindicalistas y, seis semanas después de la denuncia de Durán, el director del ISSS renunció a su puesto oficialmente para dedicarse a la campaña política. Fuentes de Casa Presidencial le aseguraron a El Faro que su renuncia fue producto de una petición del presidente.

Un exfuncionario asegura que desde principios de 2011 había un presión para que la gente de CD saliera del gobierno. Sin embargo, dice no haber podido encontrar una explicación al por qué del cambio a de actitud del presidente hacia CD. 'Están pidiendo racionalidad donde no la hay', responde.

El episodio que CD manifiesta como el inicio de la ruptura de la relación con Funes es la salida de Mario Cerna y Tomás Chévez del gobierno el 6 de octubre de 2011. Chévez, Secretario General del partido, era el Presidente del Fondo Social para la Vivienda y Cerna, Secretario General Adjunto de CD, era Viceministro de Comercio e Industria. El presidente les solicitó la renuncia a ambos por haber firmado públicamente un acuerdo con el movimiento 'Amigos por el Cambio' después de haber ordenado que los funcionarios de su gobierno no podían participar en actos proselitistas. El movimiento Amigos por el Cambio nació a partir de la ruptura del movimiento que participó en la campaña del presidente Funes, Amigos de Mauricio.

Cerna cree que esto se dio debido a un mal entendimiento de conceptos. Ellos no consideraron que la firma de un acuerdo político fuera un acto proselitista. Pero tampoco encuentra una explicación a lo sucedido entre su partido y Funes.

El último de los episiodios entre CD y el presidente se dio con la renuncia de Héctor Dada Hirezi como ministro de Economía el 27 de abril de este año. Dada envió la carta el día 26, pero hacía efectiva su renuncia desde el 1 de mayo. El presidente aceptó su renuncia la mañana del 27 y por la tarde juramentó al viceministro Armando Flores como su sustituto.

Tres días después el partido hizo público un comunicado donde llamaba al presidente autoritario y soberbio. El secretario general adjunto de CD, Mario Cerna, explica que hicieron esa calificación de Funes únicamente por cómo reaccionó ante la renuncia de Dada Hirezi, quien firmó, como Secretario General, la alianza original que llevó a Funes al poder. 

Cerna resalta el hecho de que el mandatario nunca ofreció a CD sustituir a los funcionarios que iban saliendo del gobierno por hechos individuales. Además, menciona que Funes tuvo una actitud distante con CD desde el inicio de su administración. Durante casi tres años que miembros del partido formaron parte del gobierno de Maurcio Funes, este no se reunió nunca con la institución política. 'Cuando nosotros, como CD, formalmente le pedimos una reunión entre el presidente y el partido CD porque teníamos firmado un protocolo, él no concedió nunca esa reunión. Desde que es presidente nunca se reunió con el partido', comenta Cerna quien asegura que Cambio Democrático solicitó audiencia con Funes, tanto verbalemente como por escrito.

En su carta de renuncia al presidente, hecha pública por el partido, Dada Hirezi expresó que los espacios para aportar desde su cargo se fueron reduciendo y que en esas condiciones le era imposible seguir aportando dentro del gobierno. 'Mi sensación personal es que la posibilidad de contribuir sustantivamente a las decisiones fundamentales, desde las especialidades específicas de nuestros cargos, se ha estrechado cada vez más', se lee en el texto.

Según el portal de transparencia de la Presidencia de la República, el consejo de ministros se reunió solo cinco veces en 2011. Además de la poca frecuencia de las reuniones, estas solo son espacios de presentación y no de discusión con el presidente, dice Cerna.

A pesar de todo lo anterior, Cambio Democrático le dio una buena calificación a los tres años de gobierno del presidente Funes. Cerna asegura que Mauricio Funes no ha perdido a sus aliados originales, aunque estos ya no estén en el gabinete. 'Creo que el presidente cuenta con sus aliados originales. Con CD el presidente cuenta en todas las decisiones que vayan orientadas a favor del cambio para la justicia social, la democracia y el crecimiento económico. ¿Que CD cuente con el presidente? Yo creo que no'.

*Con reportes de Sergio Arauz.

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