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Apuntes para la discusión sobre la identidad salvadoreña

La selección de una mascota y la (de)salvadoreñización cultural

Elena Salamanca *

Un concurso para crear a la mascota de la selección de fútbol, de la empresa Digicel, ha desatado más de 800 versiones de la salvadoreñidad, interesantes para traer a debate.
ElFaro.net / Publicado el 24 de Mayo de 2012

Si la identidad salvadoreña se ha caracterizado por no terminar de dibujarse, quizá precisamente sea eso lo que la identifique: el desdibujo, la inconclusión…el camino.

Durante el fin de semana pasé viendo la página de la empresa telefónica Digicel Dale una mascota a la selecta, un concurso para premiar y elegir a una mascota para la selección nacional de fúbol. Hasta el cierre de este artículo se habían actualizado 102 páginas con nueve imágenes cada una, esto quiere decir que había 1,008 diseños de mascota y, en una lectura más amplia, como la que se quiere apuntar aquí, más de mil nociones de lo salvadoreño.

La imagen cobra fuerza en la consolidación de la identidad, desde la de los seres humanos hasta la de las naciones. Para nuestro caso, después de las independencias latinoamericanas, ya extendido el siglo XIX, las jóvenes naciones buscaron su identidad mirando hacia Europa y en esta búsqueda política y a veces metafísica establecieron también su identidad iconográfica: se erigieron en mármol y bronce monumentos a los héroes –casi todos criollos y algún indígena que representara oposición a España desde el momento del contacto-, y se pintaron –fantasearon, idealizaron- las grandes batallas, guerras y momentos definitorios. En estas lecturas prima el héroe sobre la población, sobre la masa; posteriormente aparecerá el pueblo individualizado, el tipo común del cuadro de costumbre, el tipo nacional. 

En culturas como la nuestra donde se establecen escuelas de pintura hasta inicios del siglo XX -donde hasta ese entonces la pintura o escultura se han dedicado a la religiosidad, a los santos-, el tipo nacional, que luego será estereotipo, tardará más tiempo en definirse. Habrá dos discursos que dominen: el del indio nacional establecido a través de artistas, como José Mejía Vides y sus panchas, y el héroe nacional, cuyos registros visuales difundidos comienzan con las pinturas de Luis Vergara Ahumada: los próceres de la patria, la firma del acta de independencia, y José Matías Delgado arengando al pueblo en 1811 en un idílico toque de campanas, que pueden verse en la antigua Casa Presidencial, ahora museo; o los retratos de José Matías Delgado y Manuel José Arce de Valero Lecha.

De la invención de los escritores de 1911 surgirá Atlacatl: héroe, guerrero, origen, primera sangre de esta tierra, que se enfrenta a la conquista española. Dedicados a él hubo un banco, una colonia, un batallón del ejército nacional, una escultura de Valentín Estrada en Antiguo Cuscatlán, y una investigación del historiador Carlos Gregorio López Bernal, que desmiente la existencia real –que no es imaginaria, pues está vivísima- de esta figura.

Nos enfrentamos a una identidad iconográfica un poco desdibujada, borrosa, casi nula, y a tipos nacionales no establecidos que en cierta manera nos salvan del estereotipo (machos mexicanos, seductores franceses, vaqueros estadounidenses, italianos que solo comen pizza, venezolanas hijas de miss universo), pero nos hunden en el atinado verso de Roque Dalton: “Los que nunca nadie sabe de dónde son”. Basados en esto, los dibujos de la mascota de la selección –más allá de las taras estéticas que tengan– son verdaderos ejercicios de evocación de lo nacional, de búsqueda de identidad, de investigación o introspección mínima sobre lo salvadoreño. 

En la revisión de los 1,008 dibujos hay imágenes que se repiten y al repetirse nos dan nociones de lo que más ha hecho mella en el inconsciente colectivo cuando se trata de lo nacional, lo salvadoreño, lo nuestro. En elaboración propia de una lista imágenes, las he dividido en cinco campos semánticos: animales, alimentación, objetos, héroes y mitología, y mitología urbana, que es la relacionada a las iconografías de las caricaturas.

Animales

Alimentos

Objetos

Héroes y mitología

Mitología urbana

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Apuntes


* Elena Salamanca es escritora y periodista, cursa una maestría en Historia Iberoamericana Comparada en la Universidad de Huelva, España.