Foto: Mauro Arias
El puerto de Acajutla, con sus refinerías y complejos industriales, es una amenaza constante para la vida marina en Los Cóbanos, por la posibilidad de que ocurra un derrame de petróleo, como el de 1994, una tragedia ambiental que tuvo poca resonancia en aquel entonces. Otra tragedia reciente fue el permiso de construcción dado por el Ministerio del Ambiente en 2006 para la construcción de un embarcadero en el proyecto Las Veraneras, que iba a abarcar 28 mil metros cuadrados, con rompeolas, muelles de concreto y otro equipamiento. Las obras se pararon gracias a la lucha de ambientalistas y las comunidades, pero se destruyeron cabezas de coral de cientos de años de antigüedad.